PDA

Ver la Versión Completa : Chicas Malas (Relato)


Backdoor
21-12-2005, 18:49:19
Este relato empecé a escribirlo hace tiempo. Consta de algunos capítulos (no dire cuantos) y todavía no lo he enviado a ninguna página, así que seréis los primeros en leerlos y en dar vuestra opinión.
Sin embargo, hay un "pero"DEPRE y es que aún no está acabado y no se si tendré tiempo y ganas de hacerlo. No obstante os lo dejo para que lo vayáis disfrutando (eso espero) y dando vuestras opiniones.
El final, ya veremos cuál puede ser...
Y como siempre pongo antes de empezar mis relatos:

Si te ofendes por descripciones explícitas de sexo o del cuerpo humano, si es ilegal en tu país, si eres menor de edad según la ley de tu país, o si alguien piensa que tú podrías divertirte demasiado leyendo esto, para ahora y borra el texto de tu ordenador. Esto es puramente un trabajo de ficción, con todos los caracteres y acciones descritas por mí procedentes de mi imaginación. Como trabajo de ficción que es, no indica acuerdo o aprobación de las actividades o acciones descritas.

Backdoor
21-12-2005, 18:56:57
CHICAS MALAS

CAPÍTULO 1

Arrodillada a los pies de Juan, Vanesa desabrochó el botón del pantalón y bajó lentamente la cremallera de la bragueta tratando de liberar su polla. Con la falda enrollada en la cintura y las medias y bragas en los tobillos miró fijamente a Juan que la estaba contemplando sumido en una profunda excitación.

- ¿qué vas a hacerme? - preguntó Juan jadeante.
- Voy a hacerte la mejor mamada de tu vida. Voy a hacer que te corras en mi boca y me tragaré todo tu semen hasta no dejar ni una gota…

En ese momento agarró la verga y levantándola empezó a lamerle sus testículos. Completamente excitado, Juan sintió temblar sus piernas y agarrando la polla con la mano izquierda tiró hacia atrás de la cabeza de Vanesa para colocarla a la entrada de su boca, que ella abrió para meter la gruesa verga.

Tras recorrer con sus labios toda la polla volvió a lamer los testículos. Su lengua subió y se entretuvo en jugar con el glande mientras con una de sus manos presionaba los testículos como si fuera a exprimirlos. Excitada por el olor de aquella verga volvió a metérsela en la boca, lo que hizo que Juan moviera sus caderas hacia delante golpeando con la polla la garganta de Vanesa.

Colocando sus manos en las nalgas de Juan, Vanesa, empezó a succionar la polla al ritmo de las embestidas, que con las caderas, le marcaba su compañero de diversión.

De pronto, Juan dejó de moverse, gimió y aceleró sus movimientos mientras se corría. Vanesa sintió inundarse su boca de cálido semen y tuvo que sacarla fuera lo que hizo que las últimas descargas de la polla le salpicaran la cara y la ropa que llevaba puesta.
La pastosa sensación del semen recorriendo su garganta la hizo alcanzar un orgasmo que la dejó exhausta agarrada a las piernas de su compañero.

Permaneció inmóvil, con los ojos cerrados durante un rato, aspirando el olor del semen y sintiendo sus flujos vaginales recorriendo el interior de sus muslos.Al abrir los ojos y todavía jadeante la vio escondida tras la puerta de la habitación.

Su hermana Jessica estaba allí, impasible, mirando todo lo que había sucedido. Miró a Juan con temor y supo que él no había notado la presencia de su hermana pues aún seguía con los ojos cerrados tratando de recuperarse.

Vanesa se incorporó y subió sus bragas tratando de colocarse la falda.

- Tengo que ir a arreglarme, enseguida vuelvo…- Dijo saliendo por la puerta.

Backdoor
21-12-2005, 19:03:18
Subió las escaleras y llegó a su habitación donde estaba Jessica sentada en la cama. Vanesa cerró la puerta y fue directa al espejo que había colgado en la pared. La imagen que vio reflejada no pareció disgustarle. Su cara estaba cruzada por varias salpicaduras de semen que limpió con un pañuelo de papel. Lo que no pareció gustarle fueron las manchas sobre su camisa.


- ¡Joder!, Me ha manchado la camisa.- dijo desabrochándola con rapidez y bajándose la falda.


En ropa interior se giró para observar a su hermana que permanecía en la cama sin pronunciar palabra. Jessica con dieciocho era dos años menor y se parecía mucho a ella.

Vanesa era morena con pelo corto y su hermana tenía el pelo largo, las dos con cuerpos esbeltos y sinuosas curvas, con pechos de tamaño mediano, firmes y elevados. Su principal diferencia estaba en el carácter, mientras que Jessica era callada y tranquila, Vanesa era extrovertida y atrevida.

- ¿Cuánto tiempo llevas observándonos? - preguntó Vanesa
- Desde el principio…- respondió levantando la vista.
- ¿Es la primera vez?- volvió a interrogar a su hermana.

Jessica la miró y permaneció sin responder durante un instante, como si estuviera razonando su respuesta.

- No… No es la primera vez. - volvió a callar otra vez para continuar segundos después - …ha habido otras muchas veces…
- ¡Genial!, Mi hermana pequeña es una mirona. - exclamó Vanesa - y ahora me dirás que te ha gustado…
- ¡Me encanta! - contestó con decisión - …es genial verte chupar la polla y tragarte todo ese semen. A mí también me gusta.
- ¡Vamos no seas ingenua! - exclamó Vanesa dirigiéndose a la ventana.

No le importaba asomarse en ropa interior a la ventana, es más, le gustaba sentirse observada y no tenía pudor en mostrarse como en un escaparate.

- Tu nunca has chupado una polla, ¿cómo puedes afirmar que te gusta? - inquirió Vanesa.


Jessica se levantó de la cama como movida por un resorte.

- ¡Tu qué coño sabes!, seguro que he chupado más pollas que tú…
- …Ni en sueños te crees eso- la interrumpió.
- ¿Eso piensas?- Te apuesto lo que quieras que soy capaz de hacer lo mismo que tu.

Vanesa guardó silencio con gesto pensativo mirando por la ventana como si no hubiera escuchado.

Backdoor
21-12-2005, 19:09:43
- ¿Qué respondes? ¿Aceptas el desafío? …- volvió a preguntar Jessica.

Vanesa se giró dando la espalda a la ventana y la miró con una pícara sonrisa en sus labios.

- Tengo una idea mejor. Yo te propondré unas pruebas y tú a mí otras. La que mejor lo haga gana.
- Y ¿cómo sabremos que la otra ha cumplido?- preguntó Jessica.
- Pues…- Vanesa se detuvo a pensar y al instante respondió - ¡la cámara de vídeo! .Grabaremos nuestras pruebas en vídeo sin que nadie lo sepa. Usaremos la cámara pequeña y la esconderemos en sitios donde no puedan descubrirla.
- Me parece bien. - confirmó Jessica - ¿Cuándo empezamos?
- Ahora mismo. Despido a Juan y salimos a buscar tu primera prueba. ¡Ponte bragas limpias hermanita que empieza la juerga!

Minutos después, Jessica se estaba duchando preparándose para la que sería la primera de sus pruebas. Estaba nerviosa, excitada, incluso asustada. Le gustaba la idea de estar sometida a prueba, sin embargo, la idea de seducir a un desconocido le preocupaba, aunque sabía que no tendría mucho problema pues por suerte ella y su hermana eran realmente atractivas.

Vanesa se acercó a la ducha y abriendo la puerta observó durante un instante el hermoso cuerpo de su hermana que, de espaldas a ella, le mostraba la esbelta redondez de sus nalgas. Sabía en el fondo que su hermana superaría la prueba, era algo callada pero le gustaba el sexo tanto o más que a ella. No obstante no quería obligarla a hacer algo que no quisiera.

- ¿Estás segura de que quieres seguir con esto?-

Jessica se giró e instintivamente se tapó los pechos con los brazos.

- ¿Te echas atrás?
- ¡Jamás!. Es solo que no quiero que te sientas obligada a…
- Soy capaz de follar y comer tantas pollas como tú y voy a demostrártelo - la interrumpió sin dejarla acabar.
- Veo que estás decidida, y eso me gusta - respondió Vanesa sonriendo maliciosamente, prepárate.

chany
21-12-2005, 22:29:29
Muy original:D , veremos como continua thumbsup

Apreton
22-12-2005, 08:47:32
Genial Backdoor, me encanta. Me gusta mucho como escribes, se lee fácilmente y es interesante.clap0000 clap0000 clap0000

Sólo una cosa, te lo diría por privado, pero no los hay ahora operativos. Te importaría que una tuviera 20 y la otra dieciocho??

Sé que soy pesada y cansina con este tema, pero si no permitimos fotos de menores (y soy consciente que no es lo mismo 17 que doce, pero menor igualmente según la ley) me gustaría que esto se respetase también en los relatos, para que nadie nos pueda decir nada.

Espero que no te haya molestado este detalle y que seas tan amable de cambiarlo, además leyendolo, servirá para que todos tengamos en cuenta este aspecto.

Gracias...

Nbah
22-12-2005, 11:19:18
Me ha gustado el relato pero ya me había ilusionado cuando compruebo que te has quedado en los preliminares. Ardo en deseos de saber qué tipo de pruebas tendrán que superar las chicas malas.

Sobre el comentario de Apretón, como casi siempre tiene razón. Yo ya me he hecho la composición de lugar y una tiene 20 y la otra 18. ¡La verdad es que son muy guapas las dos!

Ja, ja, ja....

Backdoor
22-12-2005, 16:19:48
Pido disculpas, lo escribí hace tiempo y no me había fijado.:huh:
Ya está solucionado.

Apreton
22-12-2005, 18:46:55
Gracias, backdoor. :rolleyes: .....................................

lleunes
22-12-2005, 22:42:09
Backdoor continúa por favor que has empezado muy bien. thumbsup

Backdoor
23-12-2005, 20:59:48
Tras el interés demostrado continúo con el capítulo 2.

CHICAS MALAS

CAPÍTULO 2

Vanesa y Jessica se bajaron en la estación de metro más cercana al centro comercial Comfort. Subieron por las escaleras y salieron justo frente a la entrada. Con decisión se dirigieron a su interior. Gran cantidad de gente se agolpaba en los diferentes locales y comercios que había repartidos a lo largo de tres plantas. Subieron por las escaleras mecánicas y llegaron a una zona repleta de tiendas de ropa que recorrieron con lentitud como si buscaran alguna prenda especial.
Vanesa se detuvo ante un gran escaparate, en el interior de la tienda no había una excesiva cantidad de gente y a lo lejos divisó el objeto de su búsqueda.

- ¡Entremos! – ordenó Vanesa.
- ¿Para qué? No quiero comprar nada.
- Tú calla y sígueme.

Vanesa la condujo entre los diferentes mostradores repletos de ropa y la llevó hasta los probadores donde un chico joven con cara de aburrido se limitaba a vigilar la entrada y salida de los clientes, principalmente mujeres mayores, que deseaban probarse alguna prenda.

- Y bien ¿ahora qué? – preguntó Jessica.

Vanesa la miró con un brillo especial en sus ojos. Sonriendo comenzó a explicar.

- Tu prueba. ¿Serias capaz de follarte a ese chico en los probadores?
- ¿Quieres que me lo tire aquí con toda esta gente?
- Sí, no es tan difícil. Si te echas atrás habrás perdido.

Jessica miró al chico y sintió un ligero hormigueo en su entrepierna. Reconoció que al menos era atractivo y tenía aspecto atlético lo que era una ventaja, sin embargo, tenía que resolver la forma de atraerlo a los probadores. Recorrió con su mirada la tienda y encontró lo que estaba buscando, la zona de lencería.
Con detenimiento buscó entre bragas, sujetadores, bodys y demás ropa sugerente la más picante y excitante. Se decidió por un conjunto de sujetador y tanga de color rojo intenso. Para poder acceder a los probadores cogió al azar unos pantalones y con decisión fue hasta donde se encontraba el muchacho. Este no pudo evitar mostrar la alegría de ver una chica joven y atractiva. Tras pedirle permiso para probarse los pantalones fue hasta el último de los probadores y procedió a preparar el terreno.

Backdoor
23-12-2005, 21:05:09
Jessica podía sentir el olor de la madera que formaba las paredes del probador y escuchaba el sonido del aire acondicionado funcionando, algo que le extrañaba pues ella estaba acalorada, aunque enseguida comprendió que se debía a su propia excitación.

- Está bien – balbuceó en voz alta – veamos de qué soy capaz. ¡Lo haré mejor que tú Vanesa!

Jessica guardó silencio mientras se miraba en el espejo que había frente a ella.

“No puedo creer que vaya a hacer esto – se dijo a sí misma -. De todas formas no puedo echarme atrás. Yo comencé esto y debo ganar…”

Al pensar en lo que iba a hacer sintió un ligero hormigueo entre sus piernas acompañado de un súbito brote de humedad en su coño.

- ¡Qué más da! – Exclamó en voz alta – después de todo puede ser genial…

Con rapidez empezó a deshacerse de su ropa que utilizó para ocultar la cámara sobre una pequeña banqueta, no sin antes haber comprobado que la posición permitía una grabación perfecta de todo el lugar. Se colocó la sugerente ropa interior que minutos antes había cogido y con cierto nerviosismo asomó la cabeza por la puerta procurando que su cuerpo no se viera. Con un gesto llamó la atención del muchacho haciéndole señas para que fuera donde ella estaba.
El chico se acercó sin saber lo que ocurría tras la puerta del probador y con cautela la golpeó con los nudillos.

- Adelante, pasa – dijo Jessica.

El muchacho abrió la puerta y quedó inmóvil con los ojos desorbitados ante la figura de Jessica en ropa interior. Sin perder detalle ella observaba la reacción del muchacho mirando su imagen reflejada en el espejo.

- ¡Dios mío! – exclamó el muchacho.

Ella estaba mirándose en el espejo, de espaldas al muchacho, que claramente podía ver el fino hilo del tanga hundido entre las nalgas. Sus piernas estaban cubiertas por unas medias de seda de color negro que no iban acorde con el resto del atuendo pero que, no obstante, no restaban atractivo a su esbelto cuerpo.

- Tengo una duda. ¿Crees que me queda bien?- preguntó Jessica.
- Sí…pero la ropa interior no se puede probar. – logró responder el muchacho con voz entrecortada.
- Oh, entonces me temo que…, tendré que quitármela. – respondió Jessica dándose la vuelta al tiempo que sus dedos soltaban el sujetador.

Sus pechos quedaron libres ante la fija mirada del muchacho que no sabía cómo reaccionar.

- Será mejor que… que me marche. – balbuceó con nerviosismo.
- ¿Estás nervioso? – preguntó Jessica acercándose a él.

Su mano se posó extendida sobre el incipiente bulto que se mostraba en la entrepierna del chico. Con su mente trató de adivinar el tamaño de aquella verga que parecía que fuera a romper la cremallera.

- Creo que estás tenso… – comentó Jessica – pero yo tengo la cura.

Backdoor
23-12-2005, 21:09:18
Jessica cerró la puerta del probador y se arrodilló a sus pies mientras palpaba con las manos la abultada entrepierna.
Deseosa de ver aquella polla, desabrochó el cinturón y bajó la cremallera para, finalmente, y tras desabrochar el botón, tirar de los pantalones hacia abajo dejando ante sus ojos unos calzoncillos de color blanco por cuya parte superior asomaba el sonrosado glande.

- No deberíamos hacer esto aquí, podrían vernos. – dijo el chico con voz jadeante y temblorosa.

Jessica se limitó a levantar su mirada hacia arriba y le pidió con un gesto que se mantuviera en silencio. Tras eso le bajó los calzoncillos quedando ante su atónita mirada un pubis cubierto de vello rizado entre el cual asomaba un magnífico pene grueso coronado por un enorme y ya colorado glande.

“¡Joder, qué polla!”, Pensó Jessica, que ante semejante aparato no pudo evitar lanzar un suspiro de admiración. Rodeó con su mano la polla y la levantó observando los testículos hinchados por la excitación, y tal como había visto hacer a su hermana, los empezó a lamer lentamente.

Levantando la vista volvió a contemplar el colorado glande que parecía pedir a gritos que lo chuparan. Su lengua lo recorrió entero dejándolo cubierto de una brillante capa de saliva para después metérselo en la boca.

El chico ya no estaba preocupado, jadeaba por la excitación mientras miraba a Jessica meter y sacar su polla de la boca. Lejos de sentirse cohibido o nervioso había pasado a animarla para que lo hiciera con más interés.

- ¡Sigue, así, no te detengas!
- ¡Shhhh… acabo de empezar! – susurró Jessica.

Durante un rato permaneció sobándole la polla mientras con la boca la succionaba hasta que, cansada, decidió que era el momento de que ella empezara a divertirse.

- ¡Fóllame, vamos hazlo ahora mismo! – exclamó Jessica.

El muchacho la cogió y con cierta violencia le dio la vuelta dejándola de cara al espejo. Empujándola en la espalda la obligó a agacharse apoyando las manos sobre el frío cristal. La espectacular imagen de su culo redondo se mostró al chico, que sin pensarlo dos veces, le bajó el tanga hasta las rodillas.
Jessica pudo notar el contacto del pene duro rozándole la vulva y ladeó la cabeza tratando de verle.

- ¡Métemela hasta el fondo! – gritó en un arrebato de lujuria.

El muchacho la sujetó por la cintura y empujó. La gruesa verga se introdujo sin dificultad en el interior de la ya dilatada vagina hasta que Jessica sintió el glande golpear en lo más profundo de su cuerpo.

Embestida tras embestida el chico la golpeaba mientras ella sentía las contracciones de su vagina como si tratara de succionar aquella polla.

Jessica alzó la mirada y pudo verse reflejada en el espejo. La imagen de su cara desencajada por la excitación se unía a los movimientos pendulares de sus pechos que colgaban libremente atraídos por la gravedad. Por debajo, veía reflejado su rizado vello púbico, bajo el cual colgaban los testículos del muchacho que se acercaban y alejaban al ritmo de sus embestidas. Excitada por semejante imagen sintió deseos de gritar, pero se contuvo hasta que su cuerpo se estremeció en una intensa ola de placer que la obligó a apoyar su cara en el espejo mientras se corría con un ahogado gemido de satisfacción.

Aprovechando el momento, el chico, deslizó sus manos hasta tocarle los pechos y se entretuvo en pellizcar los pezones mientras aceleraba sus movimientos al sentir la presión de las paredes de la vagina.

- ¡Voy a correrme… Dios esto es increíble! – exclamó el muchacho al borde del éxtasis.
- ¡Hazlo en mi boca! – le gritó Jessica - ¡En la boca!

Backdoor
23-12-2005, 21:13:16
Rápidamente ella se colocó a sus pies con la polla en el interior de la boca succionándola mientras con los dedos simulaba los movimientos de la vagina.

El muchacho arqueó la espalda y liberó todo su semen en la boca de Jessica que no lo tragó, sino que lo mantuvo en su interior jugando con la lengua sin mostrar asco. Lejos de ello, el calor del semen la volvió a llevar a otro orgasmo mientras lo dejaba fluir por sus labios chorreando hasta el suelo.

- Ha sido genial. ¿Cómo te llamas? – preguntó jadeante el muchacho tras recuperar levemente la respiración.
- Eso da igual. Gracias por tu ayuda.- respondió Jessica mientras se limpiaba la boca con ayuda de un pañuelo de papel.
- ¿Gracias? – objetó el muchacho - ¿eso es todo?
- Así es. Y ahora deja que me vista, debo marcharme. – respondió con frialdad al tiempo que recogía la ropa para vestirse.
- No te entiendo, después de esto deberíamos quedar para…
- ¡Olvídalo! – le cortó Jessica – solo ha sido un polvo casual. Yo estaba caliente, tu estabas caliente y… punto.

El muchacho salió del probador dejándola sola mientras se arreglaba y volvía a colocarse la ropa.
Al salir se dirigió al mostrador donde el muchacho había vuelto al trabajo bajo la atenta mirada de algunas de las estiradas mujeres que allí estaban.

- Toma creo que no me sirve – dijo Jessica dejando sobre el mostrador la ropa interior que momentos antes había utilizado.

El muchacho trató de decir algo pero las palabras no llegaron a salir de su garganta, recogió con rapidez la ropa y la escondió mientras seguía atendiendo a una señora que entre dientes no dejaba de murmurar algo sobre lo que había ocurrido en los probadores.

Jessica fue hacia su hermana que la esperaba mientras observaba la ropa que había en la tienda.

- ¿Te das cuenta?, Esta ropa está carísima y además no me gusta.- dijo con cara molesta mientras miraba a su hermana y dejaba la camisa que sostenía sujeta por la percha - ¿y bien?
- ¡Prueba superada! – fueron las únicas palabras que dijo mientras sonreía.
- ¡Genial!, Vamos a tomar algo – dijo Vanesa mientras la cogía de la mano y la sacaba de la tienda observadas por la decepcionada mirada del muchacho.

Apreton
23-12-2005, 21:24:25
Y tan malas :eek: qué crueles...:blink:

thumbsup backdoor

Nobody
23-12-2005, 23:04:40
Como diría Mae West: Cuando son malas son mejores TETORRAS TETORRAS

Encontrarse con unas hermanas o amigas así sería la perdición de cualquier hombre, de cualquiera persona, aunque con un recuerdo más que inolvidable para él/la afortunado/a.

Fantástico tu estilo, fluido y muy ameno. Y el contenido muy morboso thumbsup

chany
24-12-2005, 02:26:08
Muy buen relato; lo que más me ha gustado, lo del espejo(ñam)

Nbah
26-12-2005, 10:58:59
Imagino que la cosa no ha hecho más que empezar y estoy deseoso de leer en qué consiste la siguiente prueba. Lo de los probadores es una fantasía bastante común aunque para mi gusto un poco incómoda. Será por la edad que uno se vuelve cómodo y para sus fantasía prefiere otros lugares un poco más cómodos. Ja, ja, ja...

Buen trabajo, continua, please.

Backdoor
26-12-2005, 19:14:36
Os dejo un avance del principio del capítulo 3jojojojo

CHICAS MALAS

PRINCIPIO CAPITULO 3

La cafetería Expresso era una de las muchas que había en el centro comercial, pero esta tenía el encanto de estar decorada recreando los antiguos cafés de tertulias. Las mesas de la zona exterior estaban la mayoría ocupadas, sin embargo Jessica y Vanesa prefirieron entrar dentro y sentarse en una de las mesas situadas en un rincón donde nadie podría molestarlas mientras hablaban de sus cosas.

Un camarero rápidamente acudió para limpiar la mesa y recoger sus peticiones. El hombre iba impecablemente vestido con pantalón negro y camisa blanca con pajarita, era mayor y mostraba un aspecto cansado que se reflejaba en su voz al hablar.

- ¿Qué vais a tomar? – Preguntó tratando de ser amable.
- Café con leche– respondió Vanesa, y añadió - … las dos tomaremos lo mismo.
- ¿Cómo te fue con el vendedor? – preguntó Vanesa cuando el camarero se alejó.
- Genial, - dijo sonriendo - nunca había disfrutado tanto de una corrida.
- Eso no es nuevo para mí – añadió Vanesa.
- ¿Seguro?, Pues te recuerdo que tu aún no has superado ninguna prueba. –
- Estoy preparada, dime qué debo hacer y verás que nadie me supera.

Jessica recorrió con la mirada el local tratando de que su imaginación se liberara y le mostrara un nuevo reto para su hermana. La cafetería era pequeña y en su interior tan solo había cuatro o cinco mesas que se encontraban vacías excepto la ocupada por ellas.

El camarero les había servido el café y mientras Vanesa lo movía para disolver el azúcar miraba fijamente a la taza ensimismada por el tintineo de la cuchara. Jessica, sin embargo, trataba de pensar un reto que poder ofrecer.

No tardó mucho en sentir un cierto hormigueo entre sus piernas lo que le hizo saber que había dado con el desafío que había estado buscando.

- ¿Qué te parecería montártelo con el camarero en los aseos? – preguntó Jessica.
- ¿Cómo? – respondió Vanesa sobresaltada apartando la mirada de la taza de café.

Backdoor
27-12-2005, 19:17:48
- El camarero – repitió Jessica - ¿Te follarías al camarero en los aseos?

Vanesa miró fuera y después a su hermana.

- ¡Estás loca!, - exclamó Vanesa - pero si podría ser nuestro padre.

Jessica miró en la misma dirección que Vanesa y pudo ver al camarero que minutos antes les había servido.

- No seas estúpida – dijo Jessica echándose a reír – no me refiero a ese sino al que está tras la barra.

Vanesa giró la cabeza para mirar hacía la barra que estaba situada a su derecha. En ella pudo ver a un hombre que calculó debía tener unos treinta años, de complexión atlética y de pelo negro. Por su aspecto sin duda se cuidaba y seguramente hacía deporte. No era excesivamente guapo pero tampoco desagradable. Vanesa comenzó a desnudarlo con la mirada mientras dejaba volar su imaginación. No era el tipo de hombre con el que le gustaba ir, pues los prefería más jóvenes, pero no podía evitar el morbo de sentirse follada por alguien mucho mayor que ella.

Al lado de la barra en un extremo pudo ver la entrada a los aseos y su calenturienta imaginación empezó a trabajar.

- De acuerdo, pero será en el baño de hombres. – respondió mirando a su hermana.
- ¿Por qué en el de hombres? – preguntó extrañada Jessica.
- No sé, porque tiene más morbo, siempre me han excitado los baños de hombres.
- Bien, por mí no hay problema – asintió Jessica mientras sentía mojarse sus bragas imaginando la situación.
- Ahora déjame un papel, un bolígrafo y la cámara. – le pidió Vanesa.

Jessica extrajo de su bolso una pequeña libreta de la que arrancó una hoja y se la dio a su hermana junto con la cámara. Vanesa escribió en el papel una escueta nota “AVERIADO” y se levantó dirigiéndose hacia los aseos.

Cuando Vanesa abrió la puerta de los baños de hombres lo primero que sintió fue el olor de la orina mezclado con los productos desinfectantes. Ese olor siempre la había excitado, era el olor de cientos de hombres que día a día entraban y salían extrayendo sus pollas de sus braguetas para soltar su carga dorada.
Sentía humedecerse sus bragas por momentos, aquella era una situación siempre imaginada, entrar en los baños masculinos, “¡cuántas veces lo había deseado cuando estaba en el instituto!”, pensó, y ahora iba a cumplir una de sus fantasías.
Colocó el cartel en la puerta y recorrió con la vista el lugar. Desde luego estaba más sucio que los baños de señoras pero eso era lo que le daba el morbo al lugar. Miró tras las puertas donde estaban los WC asegurándose de que no había nadie. Las tapas de todos estaban levantadas y llenas de salpicaduras con las paredes llenas de obscenidades, números de teléfono de no se sabe quién y nombres de mujeres de dudosa reputación. “Hombres, no cambiarán” pensó para sí misma y sonrió comprendiendo que en el fondo no deseaba que cambiaran.
Los lavabos estaban encastrados todos juntos en un mueble con una encimera de mármol sobre la cual había un gran espejo. Vanesa se vio reflejada en el y arregló su pelo mientras se mentalizaba para continuar con su plan. Tras buscar un lugar adecuado para la cámara la ocultó y se decidió a salir.

Backdoor
27-12-2005, 19:23:57
Abriendo la puerta con cuidado para no ser vista se acercó a la barra e hizo un gesto para llamar la atención del camarero, algo que no hizo falta pues él ya la había estado siguiendo con su mirada desde que se levantó de la mesa.

- Perdona, ¿podrías acompañarme a los baños de hombres?, Creo que ocurre algo. – pidió tratando de ser lo más convincente posible y al mismo tiempo lo más deseable.

El camarero la siguió hasta la puerta del baño y entró en primer lugar. Tras él Vanesa entró y cerró la puerta echando el pestillo.

- No comprendo, aquí no ocurre nada. – dijo mirando a su alrededor el camarero.
- Sí que ocurre – dijo Vanesa tratando de poner una voz lo más lujuriosa que supo – estoy ardiendo y necesito que alguien me apague.

El camarero no pareció inmutarse por la proposición que le acababan de hacer, lejos de ello sonrió mostrando una seguridad en sí mismo casi insultante.

- ¿Qué edad tienes? – le preguntó en un tono que le hacía parecer que estaba hablando con una colegiala estúpida.

Vanesa trató de no sentirse ofendida y siguió con su juego.

- ¿Importa eso? – volvió a interrogar al tiempo que pasaba un dedo por sus labios y caminaba alrededor de él.
- A mí no desde luego, pero no quiero problemas.- respondió el camarero que extendiendo el brazo le pasó uno de sus dedos por los labios humedecidos.

Antes de que pudiera reaccionar, él la cogió por la cintura, la levantó del suelo y la sentó sobre la encimera de mármol de los lavabos. Aturdida por la reacción del camarero, Vanesa sintió el frío del mármol en sus nalgas y sus bragas empaparse por el agua que lo cubría todo.

El camarero le levantó la falda y con velocidad introdujo los dedos entre su vientre y la goma de las bragas. Vanesa, comprendió que quería quitárselas y levantó las nalgas tratando de facilitarle la tarea. Pero apenas tuvo tiempo, sintió un tirón seco y la tela de las bragas clavándose en su cintura mientras se desgarraban convirtiéndose en un trozo de tela mojada y sin forma arrojada sobre el suelo.
El camarero, hundió la cabeza entre sus piernas mientras las levantaba por los muslos y se las colocaba sobre los hombros. Con tanta fuerza le levantó las piernas que Vanesa tuvo que mantener el equilibrio con las manos y apoyando la espalda sobre el espejo. En esta posición podía observar sus piernas enfundadas en las botas y medias negras sobre la espalda del camarero que tenía la cabeza bajo su minifalda.

El, empezó a lamerle el clítoris con cierta habilidad, para después introducir la punta de la lengua en el interior de su vagina. Excitada, Vanesa no pudo reprimir un grito de placer que surgió de lo más interior de su garganta.

- ¡Dioooss!, ¡No pares, por lo que más quieras! ¡Cómetelo todo…!

Cada vez que el hombre levantaba la cabeza para tomar aliento ella impulsaba las caderas para evitar que la lengua saliera de su vagina. El ambiente se llenó del olor de su flujo vaginal mezclado con todos los olores típicos de los baños de hombres que tanto la excitaban.

- ¡Me corro…! – exclamó Vanesa excitada y perdiendo el control - ¡Me corrooo…!

Backdoor
27-12-2005, 19:30:51
El camarero se separó de ella dejándola sentada mientras se desabrochaba el cinturón y era observado con ojos lascivos al tiempo que ella sensualmente acariciaba los labios de su vulva a la espera de que el prominente bulto que aparecía bajo el pantalón fuera liberado.

Con rapidez se bajó el pantalón junto con los calzoncillos dejando a la vista una enorme verga coronada por un fantástico glande colorado. Vanesa quedó sorprendida por tal aparato del que colgaban los testículos como pelotas rodeadas de vello.

- ¿Es esto lo que quieres? – preguntó Vanesa separando con los dedos los labios de su vulva y mostrándole la entrada a su vagina – Pues…¡Cógelo!

El camarero se abalanzó sobre ella y agarrándola por la cintura la elevó sobre él al tiempo que ella lo rodeaba con sus piernas y se agarraba con los brazos a su cuello.

- ¡Ven aquí zorra…! – gritó él.

Con gran habilidad la dejó resbalar hasta que la polla tocó los labios de su coño. Ella sintió un escalofrío recorrerle todo su cuerpo al sentir el contacto del glande. Vanesa lo miró fijamente, igual que él a ella durante un breve instante en el que se interrogaron sobre sus deseos.

- ¡Hazlo…! ¡Vamos, métela…! – repetía Vanesa tratando de deslizarse más abajo.

El hombre la dejó caer lentamente sobre la polla y esta entró taladrando su vagina hasta lo más hondo de su ser. Sujetas sus nalgas por unas firmes manos, comenzó a saltar sobre la polla sujetándose en el cuello y las caderas del hombre que la ayudaba elevándola y dejándola caer con sus poderosos brazos.

Entregados al placer se movían frenéticamente mientras sus lenguas se unían en un lazo sin fin en el que la saliva servía de lubricante. El olor de su flujo vaginal permanecía en la cara del camarero y eso parecía gustarle a Vanesa que no dejaba de lamerle la cara entre beso y beso.

Sumida en un profundo éxtasis y con su sexo destilando jugos comprendió que aquella polla era todo lo que había deseado siempre. Estaba feliz de haber aceptado aquel reto e imaginó a su hermana viendo aquellas imágenes.
Supo que se excitaría, que comprendería sus gestos de placer, sus gemidos. Tal vez se masturbaría viendo a su hermana siendo follada. Esto la puso al borde del orgasmo y tras contener la respiración se corrió por segunda vez.

El camarero aceleró sus movimientos al sentir que ella se corría y momentos después, tras follarla con fuerza, descargó su potente chorro de semen inundando la vagina de Vanesa, que al sentir el espeso líquido quemándole sus entrañas volvió a tener otro orgasmo.

Backdoor
27-12-2005, 19:36:36
Agotada aflojó la fuerza de sus piernas lo que obligó al camarero a dejarla sobre la encimera de mármol.

- No ha estado mal, aunque necesitas practicar – dijo él con arrogancia y, esbozando una sonrisa añadió - Yo estoy dispuesto a servirte de maestro.

Furiosa, Vanesa deseó pegarle una patada en los cojones, sin embargo, se contuvo y tan solo le lanzó una mirada cargada de ira.

- Será mejor que te vistas jovencita, no quiero problemas – le dijo mientras salía del baño.

- ¡Gilipollas! – masculló entre dientes Vanesa.

Sentada sobre el mármol y con su coño chorreando semen Vanesa se sintió como una puta. Aquel tipo la había llamado puta inexperta y ni se había inmutado. No es que le disgustara comportarse como una puta, pero sí que la despreciaran como algo de usar y tirar.

Vanesa salió con paso decidido del baño y se dirigió a la mesa en la que esperaba su hermana. Al llegar a su altura dejó caer algo sobre la mesa que fue a parar junto a las manos de Jessica.

- ¿Qué es esto? – preguntó Jessica.

- ¿Tú qué crees? – respondió con sarcasmo Vanesa – son mis bragas.

- ¿Esto? – preguntó Vanesa con sorpresa tratando de dar forma al trozo de tela mojada que tenía entre sus dedos.

- Bueno, al menos lo que queda de ellas. – Respondió Vanesa y añadió: ¡Ese cabrón prácticamente me ha violado!.

- ¿Quieres decir que te ha forzado? – preguntó Jessica con ingenuidad.

- No exactamente, yo se lo permití, pero no me ha dejado hacer nada.

- Vamos Vanesa, - dijo sonriendo Jessica - a ti lo que te molesta es que no te dejara llevar el control de la situación ¿me equivoco?

- No del todo… - Vanesa guardó silencio durante unos segundos y continuó hablando -: Ese cabrón me ha tratado como una vulgar puta y encima no me ha dejado saborear su leche…

- ¿No se corrió en tu boca? – la interrogó Jessica con la mirada – Entonces la prueba no es válida. Tenía que correrse en tu…

- ¡Qué dices! – la interrumpió Vanesa - …nunca dijimos que eso fuera una obligación. No hay normas. Solo follar. Simple y llanamente follar, lo demás son añadidos… - Vanesa recorrió sus labios sensualmente con su lengua y continuó hablando –…exquisitos añadidos pero solo eso.

- En mi opinión – dijo Jessica mirando a su hermana con picardía -, una follada sin una buena corrida en la boca o la cara es como "cagar y no mear".

Vanesa se echó a reír con la vulgar frase de su hermana mientras movía su cabeza con gesto de afirmación:

- En parte tienes razón, pero eso no invalida mi prueba. Así que deja de buscar excusas y vallamos a comprar unas bragas. Se me empieza a helar el coño…

Las dos se levantaron y fueron hacia la salida. Al pasar frente al camarero Vanesa lo miro con desprecio y se despidió:

- Hasta luego, creo que haré mis prácticas en otra universidad con mejores maestros…





Hasta el próximo capítulo...jojojojo

Backdoor
17-01-2006, 20:01:45
Ultimamente no tengo mucho tiempo, pero aquí os dejo otro capítulo de esta serie que parece no tener mucho éxito.:huh:

CHICAS MALAS: CAPITULO 4

Vanesa y Jessica se detuvieron ante el escaparate de Sensual. Era una tienda pequeña decorada con estupendas fotos de hermosas modelos llevando lencería de lo más excitante. Braguitas, bodys, sujetadores, pijamas, tangas, combinaciones, y otras muchas prendas de vaporosas telas se exhibían expuestas en el escaparate y en las estanterías.
Dos chicas jóvenes de unos veinticinco años, una rubia y la otra morena vestidas iguales estaban tras el mostrador a la espera de que algún cliente entrara por la puerta.
Vanesa entró y se dirigió a una zona en la que había gran cantidad de braguitas de diferentes colores y sujetadores. Pero lo que llamó su atención fue una estantería en la que se exhibían unos tangas diminutos y muy sensuales.
Una voz a su espalda la sobresaltó:

- Te quedarían estupendamente…

Vanesa se giró y pudo ver a la chica rubia del mostrador a su lado. Vanesa recorrió con su mirada el vestido negro enterizo que se le pegaba como una segunda piel, y observó que llevaba una chapa con su nombre: “Tania”

- ¿Tu crees? – dijo Vanesa sosteniendo uno de los tangas de color rojo en alto.
- Eres joven, tienes buen cuerpo, eres atractiva, y… – la chica la miró descaradamente - tu trasero es perfecto, ¿qué te hace suponer que no te va a quedar bien?
- No sé, no me hago a la idea de cómo quedaría, nunca he usado nada de esto. – respondió Vanesa colocando el diminuto tanga sobre su minifalda tratando de imaginar como le quedaría.
- Yo llevo uno puesto. ¿Te sentirías incómoda si te lo muestro? – preguntó Tania.
- En absoluto… - respondió Vanesa esbozando una sonrisa.

Tania tiró hacia arriba de su vestido y sus largas piernas fueron descubriéndose hasta llegar a su entrepierna donde apareció el pequeño triángulo del tanga tapando su sexo afeitado y limpio. La parte inferior del tanga, una fina cuerda, se introducía entre los labios de la vulva y tras subir entre sus nalgas se dividía por los lados de su cadera hasta volver a unirse en el triángulo frontal.
Vanesa notó endurecerse sus pezones y se sintió excitada ante la vista del cuerpo de aquella chica. “¿Qué me está pasando?”, Se preguntó Vanesa. No podía comprender la situación, aquella chica rubia no era excesivamente hermosa, pero tenía un cuerpo perfecto y aquel coño afeitado le hacía sentir un hormigueo ya conocido en su entrepierna. Sintió vergüenza de que se notaran sus pezones duros a través de la camisa. “¡Qué más da que se note!, ¡Está buenísima y aunque sea una mujer me la follaría…!”, Pensó.

- Verás… - dijo Vanesa - …es que tengo un pequeño problema.
Y al momento levantó la minifalda mostrándole a Tania su sexo cubierto por una ligera capa de vello púbico de color negro.
- Ya veo… – respondió Tania. - … si no tienes prisa en el centro de belleza que tenemos en la trastienda podemos solucionar este pequeño inconveniente…
- ¡Genial! – exclamó Vanesa- dame un minuto y enseguida vuelvo.

Backdoor
17-01-2006, 20:06:37
Vanesa salió de la tienda, le pidió a su hermana la cámara de vídeo y le rogó que esperara unos minutos tras lo cual volvió a entrar.
Tania abrió la puerta de la trastienda e invitó a Vanesa que pasara. Al entrar lo único que vio fue una camilla, unas sillas y un armario.

- ¿Centro de belleza? – preguntó con sarcasmo Vanesa.
- Bueno, yo lo llamo así. Aquí solo entran mis mejores clientas. – dijo Tania lanzando una pícara sonrisa.

Tras cerrar la puerta Tania fue hacia el armario y extrajo algunas cosas que Vanesa no pudo ver.

- Siéntate sobre la camilla con los pies encima, ya me entiendes…

Vanesa colocó su bolsa sobre una silla de manera que la cámara pudiera captar todo sin ser vista. Pulsó el botón de grabación y fue hacia la camilla. Se sentó y bajó la cremallera de una de sus botas para quitársela. Tania al escuchar el sonido se giró con rapidez:

- ¡No!, Por favor. Déjatelas puestas te… - balbuceó sin saber que decir - …no es necesario que te las quites.

Vanesa comprendió el motivo de aquellas palabras y sensualmente levantó sus piernas separándolas y apoyando sus botas sobre la camilla dejando su sexo totalmente expuesto a la mirada de Tania que no pudo evitar una sonrisa de complicidad.

- ¿Sueles salir a la calle sin bragas? – preguntó la vendedora acercándose a ella con varios objetos en la mano.
- He sufrido un pequeño accidente…, las he perdido. – respondió riendo Vanesa.
- Entiendo. – sonrió sin apartar la mirada de su coño - ¿Quieres hacerlo tu? – preguntó Tania ofreciéndole un pequeño cuenco con agua y una brocha de afeitar.
- Seguro que tú lo harás mejor – replicó Vanesa.

Al sentir el templado contacto del agua sobre su vulva Vanesa arqueó la espalda. Con lenta parsimonia, Tania humedeció todo el vello que rodeaba sus labios vaginales y el monte de Venus. Después, tras untarse la mano con espuma de afeitar, empezó a aplicarla sin dejar ningún rincón libre de la blanca sustancia.
Vanesa permanecía en silencio, observando, disfrutando del contacto de aquellas suaves manos. La vendedora, tratando de controlar su creciente excitación, cogió la cuchilla de afeitar y empezó a rasurar con delicadeza la entrepierna.
Finalizada la tarea de afeitado, limpió con una toalla y agua todos los restos de espuma sacando a relucir un precioso coño, suave y de piel tersa que denotaba la juventud de su poseedora.

- Se ve hermoso – dijo Tania con excitación al tiempo que pasaba la mano temblorosa sobre los labios de la vulva.

Vanesa gimió y Tania se detuvo para observar la reacción de la joven.

- Sigue… - pidió suplicante Vanesa.

Las caricias continuaron bajo la atenta y lujuriosa mirada de Vanesa.

- Nunca has estado con una chica, ¿verdad?
- No – confirmó Vanesa - …pero estoy dispuesta a aprender.

La joven dependienta le empezó a desabrochar los botones de la blusa para finalmente quitársela y dejar libres sus pequeños pero firmes pechos de erectos y rosados pezones.

- ¡Qué pezones!, - exclamó con admiración Tania - me encantan. Son tan duros y tiesos que podrías follarme con ellos.

Vanesa cogió la mano de su nueva amiga y la llevó hasta su pecho derecho. Ella lo acarició con agradecimiento y pellizcó el pequeño y puntiagudo pezón. Un gemido de aprobación salió de la garganta de Vanesa, lo que animó a la dependienta para inclinarse y succionarlo.
Con la mano izquierda Tania le acarició el coño que estaba totalmente empapado por el flujo vaginal. Lentamente su boca bajó, sin dejar de besar cada centímetro de piel hasta llegar al pubis donde se entretuvo en acariciar con la lengua la parte interior de los muslos.

- ¡Por favor!, - suplicaba Vanesa - ¡cómetelo!, ¡Bébete mis jugos! …

La lengua experta de Tania alcanzó los labios de la vulva. Lamió los surcos y todos los rincones tratando que se lubricaran con la saliva y los jugos que, en abundancia, bañaban toda la entrepierna. Jugó con el clítoris y tras alcanzar el orificio vaginal la folló con la lengua y ayudándose con uno de sus dedos.

Loca de placer, Vanesa introdujo uno de sus dedos en la vagina junto con los de Tania. Moviendo las caderas para aumentar la penetración, Vanesa se aferró con fuerza a la camilla y se corrió entre gemidos de placer y contracciones de su vagina.

Backdoor
17-01-2006, 20:11:53
Sudorosa y con la respiración entrecortada esperó a que la dependienta, tras separarse de ella, se desnudara mirándola con profunda lujuria. Los pechos, más llenos que los suyos, eran de una bella redondez y se mantenían firmes encima de un vientre liso y un cuerpo de impresión.

- ¿Sabes lo que es un 69? – le preguntó Tania.
- Ven y te lo demuestro – le pidió con decisión y seguridad Vanesa.

Sobre la camilla y acopladas en un perfecto 69 Tania y Vanesa trataban de repartir equitativamente sus caricias a sus respectivos sexos. Con inexperiencia, Vanesa pasaba su lengua por toda la raja de la vendedora, de un extremo al otro, sintiendo su sabor salado y su olor penetrante.

- ¿Lo hago bien? – preguntó temerosa.
- Sigue así y te ahogaré con mi corrida… - respondió Tania entre gemido y gemido.

El olor de los flujos vaginales tenía a Vanesa embriagada, sumida en una profunda orgía de sensaciones que la llevó a su segundo orgasmo, que fue seguido por el orgasmo de Tania.

- ¡Me corro…! Sigue, sigue, preciosa… eres genial… - gritaba Tania mientras
se corría descargando sus líquidos sobre la cara de la joven compañera de juegos.

Agotadas, permanecieron en silencio durante un breve instante hasta que Vanesa, excitada por las vivencias de esta nueva situación volvió a hablar:

- ¡Quiero más!, enséñame más…

Tania le pidió que se colocara a cuatro patas sobre la camilla y situada detrás le separó las nalgas. El pequeño y sonrosado orificio del ano se le apareció virgen a su mirada.

- ¡Eres un pozo de sorpresas!, ¿Nunca te han enculado?
- No, ¿qué piensas hacer? – preguntó Vanesa.
- Voy a comerme tu culo, a penetrártelo con mi lengua y mis dedos. Vas a sentir placeres nuevos que te harán correrte como nunca.

Las manos de Tania comenzaron a sobar las firmes y redondeadas nalgas de Vanesa que separando ligeramente sus piernas le ofreció la espectacular visión de su ano que inmediatamente fue acariciado con delicadeza por unos cariñosos dedos.

- ¡Oh Dios!, Es genial. Vas a hacer que me corra como una perra… - musitó Vanesa mientras gemía de placer.
- Cada una se corre como lo que es… - bromeó Tania.

Uno de los dedos de la rubia vendedora penetró el ano y empezó a moverse lentamente al principio y aumentando la velocidad después. Vanesa estaba enloquecida, aquello era nuevo y al mismo tiempo excitante. Sus caderas se movían al ritmo de los dedos de la dependienta que inesperadamente se agachó y le introdujo la punta de la lengua en el culo.
Vanesa volvió su cabeza para observar como aquella chica hundía la cara entre sus nalgas.

- ¡Qué cerda eres! – le gritó presa de la excitación.
- Solo estoy preparándotelo… - respondió Tania al tiempo que empapaba con saliva la entrada del ano.

Pasados unos minutos, bajó de la camilla y se dirigió al armario.

- No te muevas, vuelvo enseguida…

Vanesa observó los movimientos de la rubia y pudo ver como extraía del armario y se colocaba un pene de goma atado a la cintura.

- Ahora voy a romperte tu culo con mi polla…
- ¡Hazlo hasta el fondo! – gritó Vanesa presa de la lujuria.

La joven vendedora se arrodilló detrás de ella y tras dejar caer abundante líquido lubricante sobre la polla de goma, la agarró por las caderas y tiró de ella hasta que, con increíble perfección, empezó a penetrarla con cierta dificultad.
Vanesa sintió cómo se dilataban los músculos de su ano. Sus gemidos de dolor no tardaron en ser sustituidos por jadeos de placer.
Tania se dejó caer sobre la espalda de la lujuriosa joven aplastando su pecho contra ella y clavándole sus pezones erectos sin dejar de mover las caderas penetrándola lentamente. Acercando la boca al oído le susurró:

- ¿Te gusta ser enculada?, ¿Te sientes como una perra?…
- Sí, sí, soy tu perra… - respondió Vanesa girando la cabeza hacia ella para finalmente terminar fundidas en un ardiente y húmedo beso.

Vanesa deslizó su mano por el abdomen hasta alcanzar su vulva. Recordó el momento anterior del afeitado y notó la suavidad de la piel mojada por las secreciones vaginales. Uno de sus dedos se introdujo en el interior tratando de seguir el ritmo de las embestidas de la vendedora.
Como si de un hombre se tratara, Tania, agarró los pechos de la joven y empezó a penetrarla embistiéndola con violencia.
Vanesa estaba al borde del orgasmo y gritaba de placer al tiempo que se movía golpeando con las nalgas sobre el pubis de Tania:

- ¡Fóllame!, ¡Fóllame!, No te pares… ¡Jódeme!…

Finalmente su ano se contrajo, sus piernas temblaron, sintió como su cuerpo se convulsionaba y las dos cayeron sobre la camilla mientras Vanesa se corría entre gritos de placer.
Exhausta permaneció en esa posición hasta que consiguió recobrar el aliento, se giró y sonriendo balbuceó:

- Gracias. Ha sido algo genial
- Tu sí que eres genial – respondió Tania acariciándole con ternura la mejilla.

Las dos se fundieron en un apasionado beso cargado de gratitud, de sensualidad, y de lujuria.

Backdoor
17-01-2006, 20:16:30
Con lentitud Vanesa bajó de la camilla y comenzó a vestirse.

- ¿Me vas a vender el tanga o tengo que robártelo? – preguntó en broma.
- Llévate el mío así me recordarás cada vez que lo uses. – respondió Tania que permanecía tumbada.

Vanesa recogió el tanga del suelo aspiró su olor y se lo puso. Tras besar de nuevo a Tania salió de la habitación y se dirigió a la salida de la tienda donde esperaba Jessica. Caminó con paso decidido, se sentía feliz, satisfecha o tal vez realizada. No sabía cómo expresar su estado de ánimo. Había sido su primera vez con una chica, y aunque la habían educado con una mente abierta, sabía que ese tipo de relaciones no eran bien vistas. Sin embargo, en ese momento no le importaba lo que pudieran pensar los demás. Le había gustado, había disfrutado y lo volvería a repetir si se presentara la ocasión.

Sentada en un banco y con muestras evidentes de estar impaciente, Jessica observó a su hermana salir de la tienda con cara de felicidad. Cuando estuvo cerca se levantó con aspecto enfadado y la increpó por su tardanza.

- ¿Qué coño has estado haciendo? – le soltó Jessica.
- He estado probando experiencias nuevas. – respondió Vanesa con una sonrisa en los labios.

- ¿Qué quieres decir?
- Acabo de follarme a la empleada de la tienda. – respondió con gesto triunfal.

- ¿Lo has hecho con una chica?- exclamó Jessica con cara de sorpresa.
- Sí. Ha sido algo increíble. – confirmó Vanesa mirando a su hermana con ojos cargados de lujuria - …Y, puesto que he superado más pruebas que tú y además ya es hora de irse a casa…- se detuvo unos segundos y añadió: … ¡He ganado!

- ¡Un momento!, - exclamó Jessica - esta prueba no la he propuesto yo y por tanto no es válida.
- Vamos, no seas remilgada. Esta prueba es insuperable. Ni a ti se te hubiera ocurrido proponerla. ¿Cuántas veces te has follado a una tía?

- Nunca, pero ese no es el caso. Acepto que tu prueba ha sido… - Jessica se detuvo buscando la palabra más adecuada - …inesperada, aunque excitante. Pero la cuestión es que yo tengo derecho a desquitarme.

- Es hora de irse…
- Bueno, - la interrumpió Jessica - …pero mientras no lleguemos a casa aún puedo realizar otra prueba…
- ¿Qué piensas? ¿Follarte al conductor del autobús?- preguntó riéndose Vanesa.
- No. Iremos en metro. En la línea 6.

- ¿Estás loca?- exclamó Vanesa - En esa línea a estas horas no viaja casi nadie.

- Exacto. – confirmó Jessica - Eso es lo que le da el morbo. Además, puesto que tu has buscado tu propia prueba, seré yo la que elija la mía.

Jessica comenzó a caminar en dirección a la salida y dejó a su hermana atrás tratando de asimilar las palabras que acababa de escuchar.

- ¿Vienes? – preguntó Jessica girándose y haciéndole señas a su hermana.
- ¡Estas loca! – masculló Vanesa – pero no pienso dejarte sola…

Hasta la próxima aventurabanana00
(por cierto, la línea del metro me la he inventado, no se ni cuál es)

chany
18-01-2006, 22:59:17
No te desanimes, Backdoor, es que hay mucho que leer :p , pero se agradece tu contribución. clap0000

paPAraJOTE
21-01-2006, 18:03:09
Backdoor eres un artista, la historia es increible y muy incitante, te logra meter en la situación con una escritura exquisita que logra ser muy legible.

Te animaria decirte que me encanta y el final (espero que sea lejano y no acabes aburrido porque nadie escriba) llegue con impetu. Lo he leido todo seguido sino, ya te hubiese dicho algo.

Bravo.notworth

Apreton
21-01-2006, 22:55:57
Buenísima historia Backdoor, entretenida, amena y llena de morbo

clap0000 clap0000 clap0000

Sedna
30-01-2006, 18:30:55
clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 No puedo decir nada más.... notworth notworth es simplemente, genial. Estoy deseando ver la continuación.

onchi
30-01-2006, 19:51:33
un buen relato espero extasiado el siguiente capitulo de las aventuras esta pareja de hemanas

lleunes
31-01-2006, 01:20:31
notworth notworth notworth ¡¡¡Blackdoor eres un genio!!! notworth notworth notworth

Tu manera de escribir y describir me encanta, pero tu imaginación es suprema...

¡¡¡Genial!!! thumbsup

Backdoor
01-02-2006, 22:52:45
Hola de nuevo a todos, antes de nada decir que ultimamente tengo poco tiempo y por eso apenas entro en el foro a leer otros relatos, espero que me perdonéis por ello.

Muchas gracias a todos los que habéis escrito animándome, en cierta forma me ponéis en un apuro, pues como dije al principio, esta historia no tiene todavía un final y no se si con el tiempo la acabaré.

CHICAS MALAS

CAPITULO 5

El lugar era de lo menos acogedor. Largos y sucios pasillos repletos de publicidad plagados de escaleras mecánicas se distribuían como una larga serpiente bifurcándose en una dirección y otra. Vanesa y Jessica caminaban solitarias con la única compañía del eco de sus pisadas.

- No deberíamos andar solas por estos pasillos – dijo Vanesa mirando a su espalda para asegurarse de que nadie las seguía.

- Déjate de estupideces y camina. Cuanto más pienses más miedo tendrás.

- ¿Pero es que tu no tienes miedo?

Jessica se detuvo y se giró hacia su hermana.

- ¿Qué es lo peor que puede pasarnos? ¿Qué nos violen?, ¿Acaso no sería esa una excelente prueba?

- ¡Tu estás loca! – exclamó Vanesa enfadada.

- Era una broma – respondió Jessica mostrando en su tono que Vanesa no había captado la gracia - …vamos sigamos caminando.

Tras unos minutos llegaron al andén. El lado en el que ellas se encontraban estaba desierto, pero frente a ellas, al otro lado, había dos mujeres y un hombre mayor esperando la llegada del metro. Esto hizo que Vanesa se sintiera más relajada. No es que sirviera de mucho la presencia de aquellas personas, pero el mero hecho de no sentirse la única habitante de aquel laberinto subterráneo aumentaba su sensación de seguridad, aunque esta seguridad fuera lejana.
No tuvieron que esperar mucho la llegada de la máquina, pronto el sonido lejano del túnel se convirtió en un ensordecedor chirrido de metales rozando hasta que se detuvo ante ellas. Las puertas se abrieron con un brusco resoplido y tan solo un chico se bajó en aquella parada.
Vanesa y Jessica subieron justo en el instante en que las puertas volvían a cerrarse. En el vagón había bastante más gente que en el andén pero nada parecido a lo que en horas punta se agolpaba tratando de entrar en aquella lata de sardinas.
Recorrer con la vista aquel vagón era decepcionante, dos mujeres mayores charlando tal vez de lo cara que estaba la vida, un hombre mayor dormitando en una esquina y una chica joven leyendo ensimismada tras unas gruesas gafas una novela seguramente de amores que tan solo puede soñar y que nunca podrá disfrutar.

- Vamos, hagamos una exploración del terreno – pidió Jessica que atravesó el vagón en dirección al siguiente.

Vanesa la siguió con más curiosidad que interés. Seguía sin gustarle la idea pero comenzaba a sentir el característico cosquilleo entre las piernas indicándole que la situación comenzaba a tener su morbo.
El siguiente vagón no fue mejor que el anterior, fue peor. En su interior no había nadie, parecía como si todas las formas de vida existentes en aquella máquina se hubieran juntado en el primer vagón. Sin embargo Vanesa no perdió el ánimo y continuó hasta el tercer vagón.
Al abrir la puerta observó a lo lejos dos cabezas que se movían entre el mar de asientos. Su cara se iluminó, eran dos chicos, jóvenes sin duda y estaban solos. Era la prueba buscada. Sus pezones empezaron a endurecerse imaginando posibles situaciones que vivir.

- ¿Qué te parecen aquellos dos? – preguntó Jessica a su hermana.

- No pensarás hacerlo con los dos. – le increpó con extrañeza Vanesa.

- ¿Qué me lo impide? – preguntó con tono desafiante Jessica mientras se inclinaba a un lado y levantaba una de sus piernas para sacar sus bragas en un movimiento rápido que no pudo observar su hermana - …toma guárdamelas hasta que acabe.

Vanesa recogió las bragas y las guardo en el bolso con rapidez para poder seguir a su hermana que ya avanzaba hacia los dos chicos. Antes de llegar a su altura, se sentaron mirando hacia ellos pero en la fila de asientos situados al otro lado.

Backdoor
01-02-2006, 23:04:42
Los chicos levantaron la vista al verlas llegar y no ocultaron su alegría al ver a dos hermosas mujeres.
Los dos chicos no dejaban de observarlas mientras no paraban de conversar entre ellos sobre aquellas dos estupendas hembras que acababan de llegar. Jessica los miró con disimulo tratando de hacerse a la idea de su aspecto. El que estaba sentado cerca del pasillo y que parecía mayor debía tener unos veinticinco años. Vestía unos vaqueros desgastados y una camiseta blanca ajustada que se pegaba a su torso marcando unos músculos que lo hacían de lo más deseable.
El chico que lo acompañaba era más joven, unos diecinueve o veinte años. Su aspecto no era tan musculoso pero su elegante y limpia forma de vestir lo hacía atractivo.
Sintiéndose observada, Jessica comenzó con su plan de acercamiento. Con sensualidad pero mostrando despiste separó sus piernas de tal forma que los dos chicos podían ver perfectamente su sexo. La reacción no se hizo esperar, los comentarios y miradas aumentaron en proporción a la desfachatez y picardía de Jessica.

- ¿No te estás pasando? – preguntó en voz bajaVanesa.

- Vamos, no seas estrecha. ¿Desde cuándo poner cachondos a dos tíos es pasarse? – inquirió Jessica.

- Vamos, pareces una puta pidiendo a gritos que la follen…

- ¡Ahora soy una puta! – exclamó en voz baja Jessica - …si no lo fuera no estaría haciendo esto – se detuvo un instante y añadió - …igual que tu.

Jessica metió una de sus manos bajo la falda y ante la atenta mirada de sus dos espectadores pasó sensualmente uno de sus dedos sobre su vulva y después se lo llevó a la boca para chuparlo como un caramelo. Pudo saborear el gusto salado de sus secreciones vaginales producidas por la excitación del momento. Al levantar la mirada pudo ver a los dos chicos con la vista clavada en su entrepierna.
Jessica se levantó, se alisó la minifalda y mirando a su hermana le dijo:

- Voy a follar… caliéntate y aprende…

Se dirigió hacia ellos y se sentó en uno de los asientos situados enfrente.

- Hola chicos, me llamo Ana – mintió Jessica.

- Hola, yo soy Jaime – respondió el chico atlético y musculoso.

- Y yo Carlos – dijo tímidamente el otro.

- He visto que me mirabais…

- Bueno, no es muy normal ver a dos bellezas como vosotras a estas horas en esta línea del metro. – dijo Jaime.

Jessica lo miró a los ojos y pudo notar que estaba excitado, deseoso de lanzarse sobre ella.

- Gracias. La verdad es que estoy algo aburrida…– dijo Jessica inclinándose sobre el asiento y separando de nuevo las piernas.

Ninguno de los dos chicos apartaba su mirada de ella, lo que aprovechó para recostarse contra el respaldo del asiento y en un gesto casi de película cruzó las piernas haciendo que la minifalda se deslizara por sus muslos hasta dejar a la vista sus medias.

- Tal vez podríamos divertirnos - sugirió Jessica mientras desabrochaba algunos botones de su camisa para mostrar el profundo surco que sus pechos formaban aprisionados por el sujetador.

Sabía que ya no podía echarse atrás, aunque comprendía que si quería llegar al final debería excitarlos hasta el punto en que estuvieran dispuestos incluso a violarla si fuera necesario. No es que ella quisiera eso pero no iba a permitir que se enfriaran.
Extendió una de sus piernas y la colocó entre las de Jaime, casi rozando con la punta de su bota el prominente bulto que se intuía bajo sus jeans.

- Sería una lástima que te aburrieras por nuestra culpa… - dijo Jaime en tono sugerente.

- Sé que no lo permitiríais, ¿no es cierto? - preguntó Jessica.

- Bueno, la verdad es que debemos bajarnos en la próxima est… - balbuceó Carlos con voz entrecortada.

Jessica no le dejó acabar la frase lanzándole una lasciva e inquisidora mirada.

- Vamos, no seas aguafiestas. ¡Acércate! - le pidió en tono sugerente.

- ¿Qué…? - preguntó Carlos sin entender.

- ¡Vamos, acércate a mí!, - insistió Jessica - …no me como a nadie.

Todavía sin saber que hacer, Carlos miró a su amigo buscando ayuda, pero este estaba demasiado concentrado en lo que la entrepierna de Jessica ocultaba como para hacerle caso. Sin mucha seguridad se levantó y se colocó de pie al lado de ella.
El bulto en su pantalón era más que evidente y Jessica sabía que debía dedicarse a él si quería que aquel chico no se marchara. Extendió su brazo y apoyó la mano sobre la bragueta para acariciarlo.

- Me encantan los chupa-chups rellenos, ¿y a ti? - susurró Jessica mientras le desabrochaba el cinturón y bajaba la cremallera de la bragueta.

Mientras trataba de liberar la verga de Carlos, apoyó la punta de su bota sobre la entrepierna de Jaime que sujetando la pierna trató de mantenerla sobre su bulto masturbándose.
Jessica sentía el calor de la tela del asiento en contacto con su coño empapándose, la dolorosa presión del sujetador sobre sus pechos con los pezones erectos clavándose. La situación la excitaba, y con la mano metida en los calzoncillos de Carlos buscó sin gran dificultad su premio.

- ¿Tu amiga no juega? – preguntó Jaime mirando a Vanesa.

- Ella prefiere mirar, le gusta ver como juego sola… - respondió Jessica sin apartar la mirada de los calzoncillos.

Finalmente la polla de Carlos apareció ante sus ojos. Un suspiro le salió de lo más profundo al ver el tamaño. La contempló orgullosa y con ansia como un manjar que se ofrece a una diosa. Jessica asió los pesados y bamboleantes testículos acariciándolos como si los estuviera sopesando.
Agarrando el cinturón tiró de él hacia ella hasta que la polla quedó a la altura de su cara. Lentamente, la levantó y empezó a lamer los testículos. Fue subiendo hasta alcanzar el prepucio que tras tirar de el hacia abajo dejó al descubierto el glande sobre el que escupió dejando caer una gran cantidad de saliva. Excitada por el olor de aquella polla abrió la boca y se la metió dentro hasta rozar con su nariz los pelos del pubis.
En ningún momento dejó de mover su pie acariciando la entrepierna de Jaime, sin embargo, cuando levantó la mirada él ya tenía su pantalón desabrochado y la polla fuera apoyada sobre la suela de su bota.
Excitada, arrastró su trasero por el asiento y se levantó. Una gran mancha de humedad apareció donde antes estuvo su coño. Se acercó a Jaime y agachándose con su culo en alto asió la verga mientras él la contemplaba embobado.

- ¿Te gusta la piel de mis botas o prefieres la de mis labios? - preguntó Jessica con excitación.

- ¡Chúpala!, por favor, Ana…

La polla desapareció en su boca mientras Jaime murmuraba palabras como "mamona", "puta" o algo parecido que Jessica no entendía.
Fue entonces cuando notó que Carlos había levantado su minifalda y estaba pasando los dedos por su vulva.

- ¡Cómetelo…! - ordenó Jessica deseosa de sentir la lengua. Sin embargo, Carlos no reaccionó.

- ¡Vamos…! - insistió mientras separaba las piernas ofreciéndole su fruta más jugosa.

Backdoor
01-02-2006, 23:11:36
Al momento se arrodilló entre las piernas y acercó su boca al coño de Jessica que al sentir el cálido aliento en su sexo no pudo evitar gemir de gusto. La lengua, inexperta y moviéndose de un sitio a otro recorrió todos los rincones de su chochito, pero tuvo que ser ella la que metiendo su mano en la entrepierna separó los labios de su vulva dejándole el camino libre hacia el clítoris y la vagina.

- ¡Fóllatela…!, Vamos Carlos, ¡métesela hasta los huevos! - gritó Jaime.

Carlos, incitado por las palabras de su amigo se levantó y agarrando su polla trató de meterla sin conseguirlo. Ella sentía la presión del glande en todas partes tratando de buscar la entrada a su cueva sin éxito.
"¡Joder!, Vaya inútil" pensó Jessica y agarrando la polla la dirigió hasta la entrada de la vagina. Tan excitado estaba Carlos que en cuanto estuvo orientado la clavó de un solo golpe. Jessica sintió la polla golpear en lo más profundo de su cuerpo y tras saborear el placer del momento continuó moviendo sus caderas al ritmo de las embestidas.

Frente a ellos, Vanesa observaba con detenimiento las evoluciones de su hermana mientras sentía que su entrepierna se humedecía abundantemente.

Jessica se sentía llena, los cuerpos se movían acompasados mientras su coño y su boca eran follados como una vulgar puta. Pero quería más, quería demostrarle a su hermana que podía llegar a más.

- No te muevas… - le dijo a Jaime.

Intentó detener las embestidas de Carlos y tras sacarse la polla se colocó cara a cara con él. Le besó profundamente, metiendo su lengua hasta dentro y sorbiendo hasta la última gota de saliva de la boca. Después escupió sobre su mano derecha gran cantidad de saliva y separando con la izquierda sus nalgas se la pasó por el culo mojándolo mientras clavaba su mirada en los ojos asombrados y excitados de su hermana mayor.
Entonces se colocó sobre Jaime que permanecía sentado. Levantó la minifalda y sentándose lentamente sobre la polla la dirigió a la entrada de su ano que empezó a dilatarse mientras iba siendo penetrado por aquella gran polla. Entró sin apenas dificultad, ni siquiera hizo un gesto de dolor y eso que la tenía toda dentro.
Vanesa se inclinó sobre el asiento para ver con mayor claridad como aquella polla se hundía hasta que sus pelotas golpeaban las nalgas.

Jaime sentía su polla aprisionada por los músculos del esfínter, podía sentir el roce de las paredes del recto y aquello lo estaba excitando como nunca antes lo había estado. Carlos miraba sin saber como actuar hasta que Jessica lo llamó.

- Sube al asiento - le pidió.

Él obedeció colocándose de pie sobre el asiento, con las piernas a cada lado de ellos y la polla justo en la cara de Jessica que se la metió en la boca como si estuviera hambrienta.
Con movimientos de cadera, Carlos la estaba literalmente follando por la boca mientras ella sentía la gruesa polla de Jaime horadando profundamente su ano. Podía notar sus pelotas golpearla en cada embestida, al tiempo que su vagina, empapada, se contraía produciéndole entre gemidos un orgasmo tras otro. Con su mano, acariciaba los testículos de Carlos, mientras que palpando a tientas con la otra alcanzó el ano y le introdujo su dedo índice.
Jaime le metió las manos bajo la camisa y sacó los pechos por debajo de las copas del sujetador para sobárselos con fuerza.

- ¡Oh, sí…! ¡Folladme!, - gritó Jessica sacándose la polla de la boca.

- ¿Me sientes en tu culo?, ¿Te gusta cómo te estoy jodiendo? - exclamó Jaime.

- ¡Chúpala Ana!, Así, voy a correrme!, ¡Qué puta eres! - le gritaba Carlos.

Jaime aceleró sus movimientos haciendo la penetración más profunda. Los vaivenes del vagón los obligaban a acompasarse, mientras que los cambios de luz de los túneles y los apagones ocasionales le daban un morbo especial a la situación.

- ¡Sí…!,¡Cómo me gusta! - sollozó - ¡no os paréis…!

Moviendo con la mano la polla de Carlos Jessica levantó la vista para mirarlo con ojos lujuriosos y su cara bañada en sudor.

- ¡Quiero que os corráis! - exclamó introduciendo su dedo con más fuerza en el ano de Carlos - ¡Quiero que me llenéis con vuestro semen!

Jaime la agarró por la cintura y la embistió con fuerza, mientras ella se movía gritando y gimiendo fuera de control bombeando la polla que tenía en su mano.
Carlos contrajo los músculos de sus nalgas aprisionando el dedo de Jessica en su ano justo en el momento en que gritaba y un potente chorro de esperma salía de la punta del capullo para caerle sobre la cara como un latigazo que le cruzaba de arriba abajo. Las siguientes descargas fueron directas al interior de su boca, excepto la última que golpeó sus labios y resbaló por su barbilla para finalmente quedar colgando de ella.
Mientras Jessica volvía a correrse, Jaime, se detuvo por un instante y segundos después le inundaba con su leche el culo. Ella sintió como el semen caliente se expandía en su interior provocándole olas de placer que la llevaron a nuevos orgasmos.

Backdoor
01-02-2006, 23:13:38
Agotado, Jaime permaneció inmóvil mientras Jessica, lentamente, tras recobrar el aliento, sacó de su culo la polla. Cuando la tuvo fuera, separando las nalgas con las manos, hizo que parte del semen contenido en su recto cayera sobre la polla dejándola como si fuera un helado cubierto de nata. Sin pensárselo, ella se arrodilló y lamió aquel helado sin tragar el semen, hasta dejarlo sin una gota de nata y bañado por su saliva.
Desde su posición Vanesa observaba con incredulidad y excitación la escena que su hermana le estaba ofreciendo. Como buenas hermanas que eran, Vanesa conocía a la perfección los gustos y las reacciones de Jessica, sin embargo, lo que acababa de ver significaba un cambio radical. Reconocía que a Jessica le gustaba tanto o más que a ella el sexo, pero no esperaba que se atreviera con dos desconocidos al mismo tiempo. Y luego estaba la enculada. Se la habían metido por el culo y ni siquiera había hecho un gesto de dolor o molestia. Aquellos pensamientos, no dejaban de dar vueltas en la cabeza de Vanesa que por momentos había sentido incrementarse su excitación y humedad hasta llegar al punto de acariciar su coño bajo su falda tratando de alcanzar un orgasmo que no llegaba.
Jessica se incorporó mirando a su alrededor. Podía sentir el excitante olor a semen y escuchar la aún acelerada respiración de los chicos. La polla de Jaime permanecía aún ligeramente enhiesta pero en franco declive rodeada de pequeñas salpicaduras de su propio semen, mientras que Carlos descansaba frente a ellos con su aparato ya enfundado bajo el pantalón.
Jessica se contempló a sí misma y no pudo evitar sentirse sucia al ver sus pechos fuera del sujetador y manchados por el semen que aún goteaba de su barbilla, su falda descolocada y su cara mojada por el pegajoso esperma.

- Gracias por vuestra compañía - dijo amablemente Jessica mientras se retiraba colocando su vestuario y tratando de recoger con sus dedos parte del semen de su cara.

Los chicos no parecieron darle mayor importancia a lo sucedido, y tras verificar que su parada había pasado se apearon inmediatamente despidiéndose con un simple y tal vez deseoso "hasta pronto".

Continuará....jojojojo

Alejo2001
02-02-2006, 00:15:57
Muy bueno, Backdoor clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 , muy bueno.

Backdoor
23-02-2006, 17:17:12
Continuo con la historia...

CHICAS MALAS

CAPITULO 6


Jessica se dirigió hacia los asientos en los que su hermana estaba sentada esperando. Mientras se acercaba reparó en la expresión de su cara con los ojos cerrados y la mano bajo la minifalda. Comprendió que estaba masturbándose, era evidente, no solo por el movimiento de la mano, sino por su clara excitación, los suaves jadeos, los pezones erectos marcados en su blusa, el ligero movimiento de caderas…
Se sentó a su lado y tras observarla durante un breve instante en el que sintió que su coñito volvía a excitarse habló.


- Veo que te ha gustado lo que has visto…


Vanesa abrió los ojos y sin dejar de acariciarse miró a su hermana.

- Ha sido genial, estoy empapada…
- ¿De veras?, ¿Puedo comprobarlo? - pidió deseosa Jessica.
- Adelante, compruébalo. - respondió Vanesa separando las piernas.

Jessica deslizó la mano bajo la minifalda y pasó los dedos suavemente sobre la vulva. La humedad era evidente, sobre todo cuando sacó los dedos brillantes y empapados en jugos vaginales.

- ¡Te has depilado el coño! - exclamó Jessica al tiempo que se llevaba la mano a la nariz y aspiraba el olor del flujo vaginal.
- Sí, ¿no es genial?.- Vanesa lanzó un suspiro profundo y exclamó- ¡Oh Dios!, ¡Ojalá estuviera aquí Tania!
- ¿Quién coño es Tania? - interrogó Jessica.
- La chica de la tienda de lencería, la que me follé.

Jessica pareció reflexionar durante un instante y entonces su cara volvió a iluminarse mostrando el mismo aspecto lujurioso como cuando proponía alguna prueba.

- ¿No te sirvo yo? - interrogó volviendo a meterle la mano bajo la minifalda.
- ¿Serias capaz? - preguntó sorprendida Vanesa.
- Nunca lo he hecho, pero creo que me puede gustar - Jessica se llevó la mano mojada con los fluidos vaginales a la boca, pasó la lengua por ella y añadió - …y a ti también.

Inmediatamente las dos comprendieron que a partir de aquel instante las cosas no volverían a ser como antes. Se habían propuesto descubrir nuevos mundos que antes ni siquiera se hubieran atrevido a explorar.

Jessica miró a su hermana y algo entre ellas comenzó a manifestarse. No era amor, no era química, era simplemente lujuria, excitación, deseo, y ellas lo sabían. Sus bocas se acercaron y un profundo escalofrío recorrió sus cuerpos cuando los labios se juntaron. Pero no fue hasta que sus lenguas rompieron las barreras para enlazarse cuando realmente su relación de hermanas pasó a ser de amantes.

Backdoor
23-02-2006, 17:22:29
Jessica se arrodilló entre las piernas de Vanesa que las separó levantando la minifalda y ofreciéndole su sexo depilado. El olor penetrante de los flujos invadió el vagón y Jessica se sintió excitada y a la vez atraída por la inmensa belleza de aquellos labios vaginales limpios y de aspecto suave.
Apartó con delicadeza a un lado la tela del tanga y tras pasar un dedo sobre la vulva la separó abriendo ligeramente la entrada a aquella ***** de placer.
Buscó el clítoris, que como mujer que era, sabía dónde encontrarlo. El deseo y la sensualidad eran evidentes en la cara y los gestos de Vanesa que para excitarse comenzó a hacer preguntas.

- ¿Te gustó… como te follaron esos dos tíos? -
- Sí, fue genial, - confirmó Jessica mirando a su hermana - ¿y a ti?

Vanesa no podía evitar jadear y suspirar por el gozo que el movimiento de los dedos de su hermana le producían, pero le gustaba hablar mientras follaba.

- Me encantó verte chupar aquellas pollas…
- Mejor va a ser chuparte tu coño… - afirmó Jessica al tiempo que acercaba los labios al sexo de su hermana.

El olor era mucho más penetrante y cuando pasó la lengua a lo largo de aquella raja pudo por fin saborear el gusto salado del jugo de coño, un sabor que conocía por las veces que había chupado sus dedos masturbándose.
Vanesa casi grita al sentir la lengua, pero el sonido fue acallado por el chirriar de las ruedas metálicas chocando con los raíles.
Jessica separó los labios de la vulva y penetró con la lengua en la vagina haciendo movimientos circulares que acompañó con uno de sus dedos que trataba de entrar con la intención de violar aquel lugar sagrado.

- ¡Oh Dios!, ¡Eres genial hermanita! …- exclamaba entre sollozos Vanesa- …no pares.
- Te voy a follar con mi lengua, mientras piensas en Tania…
- No, no…, pienso en como te encularon…y eso me excita…

A Vanesa, la imagen de su hermana pequeña siendo penetrada por el culo, la había excitado hasta extremos insospechados y el recordarlo la llevaba sin retorno al orgasmo.

- ¿Sientes mi dedo en tu coño?, pues esto no es nada comparado a sentir una polla en el culo… - confirmó Jessica.

Ella movía con rapidez su dedo entrando y saliendo mientras que con la lengua ayudaba jugueteando con el clítoris y Vanesa movía las caderas violentamente.

- ¡Quiero sentirte en mi culo! – exigía Vanesa a su hermana, que para facilitarle la tarea levantó las piernas colocándolas sobre los respaldos de los asientos anteriores de forma que ahora su culo quedaba totalmente expuesto bajo su coño hinchado y húmedo.

Jessica contempló el espectáculo de su hermana totalmente ofrecida al placer y en su interior comprendió que aquello era lo mejor que había hecho en mucho tiempo. Jamás pensó en relacionarse con una mujer y mucho menos con su propia hermana, pero lo que estaba sintiendo en aquel instante, el cúmulo de sensaciones que fluían de su interior y que vertían en su entrepierna la tenían fuera de sí.

Jugueteó con su dedo recorriendo el contorno del ano de Vanesa, lo acarició delicadamente hasta que comprendió que su hermana no estaba dispuesta a aguantar más juegos, entonces fue cuando hizo lo que seguramente jamás habría hecho sino fuera porque estaba realmente fuera de control. Acercó la boca y pasó la lengua alrededor del orificio. Se vio sorprendida por un brusco movimiento de las caderas de Vanesa que chilló al sentir el roce del húmedo músculo.

- ¡Fóllame!, ¡Fóllame el culo! – le pedía con impaciencia.

Jessica humedeció uno de sus dedos y con lenta parsimonia lo colocó a la entrada del ano, sensualmente empujó introduciéndolo lentamente, recreándose en cada gesto, cada gemido, y cada movimiento que su hermana hacía.

- ¿Está bien así o quieres más? – Preguntó Jessica con voz de llevar el control de la situación.
- ¡Más, más… quiero más…! – suplicaba Vanesa.

Obedeciendo sus deseos, introdujo otro dedo forzando la dilatación del esfínter.

- Y ahora, mi regalo final para la puta de mi hermana… - dijo Jessica introduciendo otros dos dedos en la vagina de Vanesa y moviendo las manos con rapidez acompañadas por un sonido parecido al chapoteo de un pato en el agua apenas perceptible entre los chillidos de lujuria y placer.

Al ritmo de los movimientos de las manos de Jessica y a la misma velocidad, Vanesa se acercaba al orgasmo irremediablemente. Su respiración se aceleró convirtiéndose en jadeos espasmódicos acompañados de gritos y movimientos violentos de las caderas.

Todos los sonidos quedaban tapados por los ruidos del vagón al pasar por los túneles junto con el traqueteo y el chirriar de los metales.
Durante un instante Vanesa perdió la noción del tiempo y del espacio, casi perdió el conocimiento. Cuando el orgasmo empezó a surgir de lo más hondo de sus entrañas, sus sentidos se apagaron y todo a su alrededor se volvió oscuro mientras el mayor de los placeres recorría su cuerpo como un escalofrío cargado de sensaciones interiores que no podía describir.
Cuando volvió a la realidad, su hermana seguía arrodillada entre sus piernas y su mirada era una mezcla entre sorpresa y pánico.

- ¿Qué… qué te ocurre? – alcanzó a preguntar entre sollozos Vanesa.
- ¿Estás bien? – se interesó Jessica con impaciencia.
- Pues claro, ¿por qué no iba a estarlo?
- ¡Joder!, ¡Vaya corrida! … - exclamó Jessica – creí que te había dado algo, menuda forma de chillar.
- ¿He chillado? – interrogó extrañada Vanesa tratando de recuperar el ritmo de su respiración.
- Casi me dejas sorda…, - confirmó su hermana - espero que no siempre te corras así…

Backdoor
23-02-2006, 17:30:27
Vanesa se levantó sujetándose tratando de mantener el equilibrio y miró al vagón que hacía rato que no controlaba. Cerca de donde ellas estaban se había sentado un hombre de mediana edad que sin lugar a dudas estaba masturbándose con lo que acababa de ver.

- ¡Joder!, Ahí hay un tipo haciéndose una paja a nuestra salud – dijo Vanesa tratando de no levantar la voz.

Jessica miró con disimulo y una sonrisa se dibujó en su cara.

- Pues démosle lo que necesita… - respondió, y tras levantarse cogió a su hermana y la besó mientras con las manos le levantaba la minifalda para que el mirón pudiera deleitarse con la redondez de sus nalgas.

Sin duda debió gustarle pues aceleró sus movimientos justo en el instante en que el vagón se detenía, momento que aprovecharon Vanesa y Jessica para, tras recoger sus cosas con prisas, salir corriendo por los pasillos.

Corrieron sin rumbo fijo riendo como colegialas que acaban de cometer su primera travesura hasta que se escondieron en lo que parecía un pequeño almacén oscuro que tenía la puerta abierta.

- ¿Viste la cara de ese cabrón? – Preguntó entre carcajadas Jessica.
- ¡Sí!, Seguro que la leche le debe estar saliendo por las orejas – exclamó Vanesa.
- ¡Vaya pena de semen desperdiciado!, con lo rico que está chorreando por la cara…
- … Y en la boca – acabó la frase Vanesa sin dejar hablar a su hermana.

Las dos se echaron a reír otra vez sin pararse a pensar dónde se habían metido.

- Lástima no haber grabado mi follada, me hubiera gustado volver a verla.
- ¿Quién ha dicho que no se ha grabado?
- ¿Lo hiciste? - interrogó con alegría Jessica.
- Por su puesto, te comportaste como una puta y eso es digno de ser grabado.
- Mira quien habla, - dijo con sarcasmo Jessica - Sor Vanesa.

De repente, una voz que venía de la puerta interrumpió su conversación y las hizo volver a la realidad.

- ¿Quién está ahí?, ¡Conteste!

Las dos permanecieron en silencio mirando hacia la puerta en la que al trasluz se dibujaba la silueta de un fornido hombre.

- ¡Les advierto que voy armado! – volvió a gritar la figura esta vez con más fuerza.

En ese momento y por primera vez desde que comenzaron sus desafíos, Vanesa y Jessica empezaron a tener realmente miedo.

- ¡Soy el vigilante y si no salen tendré que llamar a la policía! – volvió a gritar.

Al oír aquello comprendieron que habían hecho el idiota ocultándose y entonces decidieron salir de su escondite. Una potente luz procedente de la linterna las cegó por un instante.

- ¡Somos nosotras!, no hemos hecho nada. – Contestaron las dos al unísono.
- ¿Pero que coño hacéis aquí?, Me habéis dado un susto de muerte ¡malditas niñas!– Masculló enfadado el vigilante - ¡vamos salid!

Al salir a la luz y al ver más de cerca como iban vestidas, el vigilante comprendió que no eran simples niñas perdidas o jugando. Se fijó en sus botas, en sus minifaldas y si no fuera por su aspecto físico las podía haber confundido con unas simples putas.

- ¿Me diréis que hacíais ahí?
- Nos despistamos y no sabíamos por dónde ir… - respondió temerosa Vanesa.

El vigilante las recorrió con la mirada y observó sus ropas mal colocadas y sus cabellos despeinados.

- Ya, - respondió con sarcasmo - … no seréis… bueno, ya me entendéis…
- ¿Lesbianas? – aclaró Jessica – ¿acaso te gustaría?

Jessica se acercó a su hermana y la cogió por la cintura. El vigilante, un hombre de unos 38 años pareció ponerse nervioso ante la situación.

- Bueno, eso no es de mi incumbencia, será mejor que os acompañe a la salida.
- ¡Que lástima! – suspiró Vanesa - …podría haber sido divertido.

El hombre comprendiendo lo que podría perderse y sabiendo lo aburrida que es la noche en su trabajo decidió arriesgarse.

- ¿Os gustaría tomar algo antes de iros?, mi compañero está en la sala de control y no nos vendría mal algo de compañía…
- ¡Genial!, Un trago me vendrá de maravilla – respondió Vanesa.

Jessica lanzó una mirada de reprobación a su hermana.

- No tenemos tiempo de charlar, es tarde – le dijo susurrando.
- ¿Quién ha dicho que vayamos a charlar? – replicó Vanesa – además, si te echas atrás ahora habrás perdido. – y añadió – considera esto una nueva prueba…


Continuará...banana00

Mozzermozzer
24-02-2006, 01:18:50
Enhorabuena, Backdoor, eres un pedazo de escritor.

Seguiré tus publicaciones.

Morrissey.

ELLIOT
25-02-2006, 13:35:58
Fantastico relato Blackdoor. Muy bien escrito, y con ideas originales. Causa un morbo muy fuerte, y es exitante en grado supremo.
Consejo: dale ya un final.Ya es redondo tu relato.thumbsup thumbsup thumbsup

simbarsc
25-02-2006, 18:48:46
Gran relato backdoor. Y yo me pregunto, onde se meten estas chicas malas? O no existen? Seran un mito urbano?

lechero_76
27-02-2006, 12:35:53
Un relato fantástoco, esas dos hermanitas si que son de la caridad, hay que ver qué desprendidas y que solícitas a la hora de hacer favores al prójimo! juasssssss
Después de una escena lésbica de incesto en un bus, ya me lo puedo esperar todo: tengo mucha curiosidad por ver dónde continúan sus aventuras. Muy bueno, backdoor