PDA

Ver la Versión Completa : Mi joven empleada - relato veridico


gasvgas
16-02-2008, 21:05
Tengo actualmente 49 años y soy profesional liberal universitario. Tengo una pequeña empresa en donde trabajan nueve personas. Estoy casado desde hace ventitantos años y mi hija mayor tiene 20 años. Mi vida conyugal es digamos normal, tirando a aburrida.

Todo lo que voy a relatar ha sucedido exactamente como lo cuento y tengo que aclarar que es cierto absolutamente. Únicamente cambiaré los nombres lógicamente para preservar el anonimato lógico.

Supongamos que me llamo Ruben y ella Sandra. Me refiero a ella como a la mujer que me ha marcado mi vida en los últimos años, y no me estoy refiriendo a mi mujer, la cual la dejamos aparte por no tener demasiada trascendencia en esta historia.

La contraté en mi empresa muy jovencita con casi 19 años y entró de ayudante. Sería el año 1993. Morena, muy buen tipo, ni mucho, ni poco, cualquier cosa que se ponía la caía bien. Durante los dos primeros años en el trabajo todo fue normal, quizás algún roce, no se si intencionado por mi parte o por la suya, pero nada especial. Yo la saco en edad 16 años y además soy el jefe, por lo que nunca me podría imaginar cualquier relación con ella, salvo en mis fantasías, incluso ni eso, ya que siempre he pensado que las cosas sexualmente especiales les ocurren a los demás. Eso tampoco quiere decir que yo no me haya hecho algunos pinitos en la juventud, pero con mas frecuencia en mi veintena. Digamos que no frecuento ningún ambiente liberal ni de puterio, aunque reconozco que morboso si lo soy, un morboso en potencia o adaptado a la habitual sequía.
Recuerdo una conversación entre ella otra empleada y yo, una tarde en el trabajo hace unos ocho años, y hablando de las relaciones entre hombre - mujer, comenté que darle un beso a una chica - en sí mismo - no tenía ninguna importancia y que eso no tendría que traer ninguna consecuencia, eran ese tipo de conversaciones intrascendentes en donde dices las cosas de una manera muy coloquial, incluso mezcladas con tonterías y a veces algo exageradas para darle mas énfasis a tus argumentos. Yo no podía saber que a ella ese comentario se le debió de quedar grabado, porque pasado un tiempo, una tarde entró en mi despacho y muy nerviosa empezó a dar vueltas en su intento de decirme algo, que yo no podía imaginar de que se trataba. Me comentó que si después de lo que me iba a pedir, decidía echarla del trabajo, que lo hiciera porque estaría en mi perfecto derecho. Yo imaginaba que se debía de referir a algo concreto que debió de pasar relacionado con su trabajo o con algunos de sus compañeros o compañeras, pero mi grandísima sorpresa fue cuando al final se arranco y con un nudo en la garganta mientras se masajeaba las manos me soltó que quería que la diera un beso....... Así como suena, un beso. Yo estaba sentado en mi sillón de la mesa del despacho y ella en un arranque inesperado se me puso al lado y acercándose y poniendose en cunclillas a mi lado, quedando su cara a la altura de mis hombros y apoyando su mano en el apoya brazos de mi sillón me lo dijo. Fué como un acto instintivo, no se si calificarlo de sumisión y de confianza con su jefe, que no era habitual en nuestra relación que habíamos tenido hasta entonces.
Claro yo en los primeros instantes no conectaba en absoluto, la cara de jilipollas que se me debió de quedar debió de ser todo un poema. No comprendía a que se debía de referir. No sabía traducir la frase “quiero que me des un beso” con algo tan simple como lo que significa sencillamente que es dar un beso y ya está, porque estaba fuera de contexto, estaba fuera de lo habitual hasta entonces. El caso es que después de unos segundos de silencio entre los dos, yo con el boli en mi mano petrificada y ella al borde del colapso cardiaco no se me ocurre otra cosa que preguntarla:
- ¿Un beso .... beso...?
- Si un beso beso beso
- Pero......... como.......¿un beso de los de..........darse un....beso….vamos; un beso beso ?
- Si eso, un beso beso……….
Debió ser una situación muy cómica para uno que lo estuviera presenciando. Fueron unos segundos que parecieron como si el mundo se hubiera parado en ese instante porque se me hicieron larguísimos mientras nos mirabamos el uno al otro.
Me levanté del sillón en silencio sin todavía no creerme lo que me estaba pasando y la dije que me acompañara. Sin mediar palabra nos fuimos a una zona apartada de los despachos, cerca de un pequeño almacén donde se hacen fotocopias y allí parados y mirándonos mezcla de incertidumbre, excitación, deseo, con el corazón a 1000 y con la adrenalina disparada, directamente la abracé y comenzamos el beso mas largo, tierno y afectuoso que había dado jamás a una mujer en mi vida. Creo que ella en ese momento terminó de enamorarse definitivamente de mi. Digo terminó porque supe en mi torpe ignorancia varonil que lo estaba desde poco después de entrar a trabajar en la empresa. Ahí empezó toda la aventura mas importante de mi vida. Noté sus labios calidos y carnosos y una lengua deseosa que inmediatamente conectó con la mía mientras nos fundíamos en un eterno abrazo. Debieron de ser 2 0 3 minutos del beso mas bonito de mi vida. No nos dijimos una sola palabra, nos miramos con los ojos vidriosos de excitación y en silencio me fui al despacho temblando las piernas, las manos y todo sin poderme creer lo que me estaba pasando.
A la media hora la llamé por el interfono interior y la dije que me esperara en una habitación contigua, sin darla mas explicaciones.
Allí estaba cuando llegué. No hubo palabras directamente nos abrazamos, nos besamos, nos acariciamos y con el corazón a mil nos miramos con los ojos inyectados de deseo. Fueron diez minutos intensísimos. No me lo podía creer, ella una niña muy mona, joven, alegre, simpática y yo un madurillo que, hombre, dicen que soy simpático y que conecto con la gente y poco mas, pero de ahí a que las jovencitas se pirrien por mi, pues como que no, que no soy tan tonto para creérmelo.
Nos besamos, morreamos, nos empezamos a acariciar, la primera vez que sentía sus pechos por encima de la ropa, la primera vez que acariciaba la tela de los baqueros en contacto directo con su pubis, la estaba tocando temblorosamente la tela apretada de sus baqueros y la cremallera de su bragueta, la bragueta de mi empleada, no me lo podía creer, sus formas, su culo,sus caderas. Fue un estallido de deseo. La primera vez que noto como me acaricia mi polla apretada y prisionera en mis pantalones. Resoplando a los 10 minutos la dije que lo tendríamos que dejar, que podría venir alguien. Ella en silencio me miró con ojos de gata encelada y sin mediar palabra nos fuimos cada uno a su trabajo. Ese día empezó a cambiar mi vida. No sabía la trascendencia que iba a tener a partir de entonces ese encuentro ni tampoco sabía lo que puede enganchar un beso y un sobe entre un hombre y una mujer aunque se haga como juego o como experiencia.

Empezamos a vernos a escondidas, a besarnos en el trabajo, a meternos mano. Recuerdo la primera vez que la levanté una faldita que tenía y llegué a sus braguitas. La primera vez que toque sus tetas, la primera vez que ella me la cogió y me la sacó y me la empezó a mover a pelo hasta casi correrme. Me acuerdo la vez que estando en el trabajo y ella con faldas la dije que me diera sus braguitas, que quería llevarlas conmigo las ocho horas del trabajo, que sería muy morboso el pensar que el jefe llevaba en el bolsillo las braguitas de una de sus empleadas, de la mas juven, de la mas mona. Ella se las quitó y me las dio encantada. Ese día recuerdo que vino a recorgerme mi mujer al trabajo un poco antes de terminar la jornada y no pude desacerme de ellas. Al despedirse todos y cerrar ella me miró con una sonrisa mezcla de nervios y de picardia morbosa. Al día siguiente me reconocío que estaba aterrorizada al pensar que mi mujer me las pudiera pillar, pero también me reconoció que la daba un morbazo tremendo el pensar que me iba con mi mujercita decente y respetable y que llevando en mi bolsillo las braguitas de la empleada. Con el tiempo fuí descubriendo lo morbosos que éramos. Quedábamos en la Casa de Campo cuando todavía se podía llevar el coche y entre besos y besos, mamada y mamada ella me masturbaba y me hacia correrme poniendome, al final, sus braguitas en mi polla para no manchar la tapicería llenándola de leche, luego la tirábamos a una papelera, con lo que se iba a su casa sin ellas, eso la encantaba, hasta que la empecé a comprar yo la lencería para compensarla. Recuerdo el día que ella me dijo que me encargara yo, a partir de entonces de comprarla toda la lencería, que se ponía en mis manos, la de lujo con encajitos y la normal de todos los días, que la daba mucho morbo el pensar ante los demás compañeros y compañeras de trabajo que lo que llevaba puesto secretamente, la tela que acariciaba constantemente su coño y pezoñes se la había comprado su jefe, que eso la daba una sensación de poder ante los demás inmenso.
Y claro llegó lo que tenía que llegar, la cama. Me la follé unos dos meses después del primer beso. Alquilé un apartamento por horas cerca del trabajo y allí fué algo muy especial. Empezamos ansiosos a besarnos, a acariciarnos, era la primera vez que la fui desnudando cómodamente, la primera vez que la quité el sujetador tranquilamente y sus tetas colgando graciosamente y con los baqueros puestos brindamos por nuestra amistad y nuestro rollo. Me había llevado una botella de Ribera de Duero que me encanta y que sabía que a ella la ponía por las nubes el alcohol. Al poco estábamos en la cama desnudos. La primera vez que mi polla la penetró casi toco el cielo de placer. Fue tremendo. Me temblaban las manos cuando unos instantes antes intentaba desenrollar el preservativo para ponérmelo. Ella se rió, me dijo que esta tomando la píldora, que no hacia falta, esas palabras me hicieron estremecer. Cuando la vi por primera vez encima de mi tripa con su juventud trotando y colgando las tetas arriba y abajo. Que soltura tenía la cabrona, que bien lo hacia aunque era una inexperta pero tenía casta. Me acuerdo cuando me corrí en su vagina por primera vez, en ese momento se me pasaron por la mente un montón de escenas anteriores, como la vez que la conocí por primera vez y la entrevisté para el puesto de trabajo, todas las veces que la fui enseñando las tareas principales que tenía que ir haciendo diariamente, la vez que me presentó a su madre cuando una tarde la fue a buscar al trabajo y lo que ella me dijo – cuídela bien que es muy maja pero no dude en reprenderla porque a veces es muy suya y no obedece todo lo que debiera. Estoy segura que con usted estará en buenas manos. Y vaya si estaba en buenas manos. Todo ello mientras la estaba inundando de leche su vagina a borbotones de placer y felicidad y de morbo de haber conquistado o dejarme conquistar por una jovencita que casi casi podría ser mi hija.
Poco a poco fuimos conociéndonos y descubriendo los dos que en muchos aspectos éramos muy parecidos y que había imán poderosísimo. Un imán que estaba por encima de edades, estratos sociales, posición económica y educación. En mi caso, teóricamente era el “niño bien” al que ella siempre había admirado, un niño que la sacaba muchos años pero que encuadraba en un perfil de hombre que la debía de encajar perfectamente. Para mi era una mujer joven, mona y simpática y además enamorada de mi. ¿Qué mas podía pedir al cielo? Era un regalito que me había caído.
Nuestra relación fue siempre aceptando mi situación de casado, mis hijas y mi entorno. Ella lo aceptó y en ese aspecto fue leal y honrada conmigo. Se echó un novio que no me acuerdo como se llamaba y fue allí donde ya empezamos a jugar a situaciones morbosas de emparejamientos paralelos en donde ella me prohibía hacer el amor con mi mujer durante algún tiempo mientras que me hacía comprarla ropa interior sexy para “estrenarla con su novio”
Descubrimos el morbo de los cuernos consentidos, el morbo de la sumisión planificada etc... hasta que se dejaron entre ellos y ella empezó a salir con un primo hermano suyo con el que al fin, sobre el 98, se casó.
Quince días antes de su boda, recuerdo como los dos desnudos en la cama, la até por primera vez con cadenas y candados las manos y los pies a las cuatro esquinas de la cama, mientras que otra cadena se la puse al cuello. Me la follé y mientras se la metía y se la sacaba la iba diciendo la gozada morbosa que era el pensar como me estaba follando a una novia jovencíta quince días antes de su boda atada de pies y manos con cadenas auténticas. La decía susurrando al oido lo morboso que era pensar que tenía a su futuro marido ignorante de esta situación; a su futura esposa en vísperas de su boda atada con cadenas desnuda mientras se deja follar. Ella disfrutaba encarnando el papel de niña mala, porque en la vida real era simpática y “buena chica” ese era su rol para el exterior pero iba descubriendo poco a poco la tremenda excitación del rol de mujer mala. Cada vez nuestros juegos se dirigían en ese plano. Cada vea un poco mas atrevidos. Cada vez mas confianza entre los dos y mas perversión. A mi ya no se me quitaba de la mente ella y nos íbamos enganchando cada vez mas el uno al otro.
Nunca dejamos de vernos y de acostarnos, independientemente de que saliera o no saliera con unos o con otros.
Una vez planeamos ir a una casa de putas que estaba en otro piso de un edificio comercial muy grande. En ese mismo edificio es donde alquilábamos el apartamento por horas cuando nos veíamos a escondidas, cuando quedábamos para follar. Con el corazón en un puño por ser una situación nueva para los dos y , digamos, especial porque de lo que se trataba era de que ella presenciara como me seducía una puta delante de ella y como, lógicamente, me la trincaba. Pues el caso es que ella lo aguantó perfectamente. Nos hicimos pasar por marido y mujer con la excusa de que era una fantasía nuestra. Bueno en realidad si era una fantasía. Desde entonces quedó la promesa de que algún día repetiríamos la situación, pero al revés, ella con un tío delante mio.

(es todo cierto - si os interesa continuo porque de esto hace años y siguió la historia cada vez mas morbosa y escabrosa)

El_Serio
17-02-2008, 00:12
Es un buen relato clap0000. Continúa, desde luego thumbsup

sarria2x42
17-02-2008, 01:01
muy interesante
animo !

onlyno
17-02-2008, 02:02
Muy bueno thumbsup

vausi
17-02-2008, 11:21
Enhorabuena. Muy buen relato. Hay mas?

Tronkitto
17-02-2008, 11:55
Por favor sigue que no solo es interesante en el contenido sino también en la redacción.

canoso
17-02-2008, 13:13
Muy bueno, clap0000 clap0000 clap0000 clap0000, sigue... y gracias por tus experiencias...

piturca606
17-02-2008, 15:58
Muy morboso y erotico el relato sigue así

aresx76
17-02-2008, 18:09
por sigue que me va a explotar PENE yo tambien quiero empleadas asi donde estan drool000

ricardo30
17-02-2008, 20:05
Claro que debes seguir es uno de los relatos más excitantes que he leido nunca y tiene ese aire de realidad que lo hace todavía mejor

enhorabuena por la historia

cornudo37
17-02-2008, 20:44
Buenísimo. De los mejores relatos de por aquí. Sigue así, tío.

grapes
18-02-2008, 01:57
Gran relato, y bien narrado,
let´s go!!

snejder78
18-02-2008, 09:26
Estoy deseando saber como sigue, asi es que adelante y no te cortes.

zumbacc
18-02-2008, 12:25
hombre, hombre, eso ni se pregunta, pues claro que queremos que sigas contando más.
gracias por compartir tan estupendo relato.

THE_LOVER
18-02-2008, 13:00
joder.........eso ni se pregunta....... pues claro que debes seguir.......

Mis felicitaciones por que dices que es real (y no tengo porque dudarlo) y por la manera de contarlo..................

pollarson
18-02-2008, 17:14
Muy morbosa historia, no solo por la relacion empleada -jefe, sino la diferencia de edad, los juegos de cuernos, lo de la casa de putas, el tema de la lencería... Muy bueno de verdad, espero mas capitulos de esta historia, y alguna foto de ella discreta aunque sea, para poder ver la chavalita que te estabas follando

parcat
18-02-2008, 17:32
Vaya historia, de las que enganchan, por el morbo de las relaciones cornupetas. Vamos por el capitulo 2 ya!

RacoAlegre
18-02-2008, 18:26
Oxtias!!! Bravísimo, macho, pura literatura. Y dices que te ocurrió de verdad???, madre míaclap0000clap0000clap0000

motorafondo
18-02-2008, 18:44
Por supuesto que debes seguir contandonos esta historia con tu empleada, ya ves como nos tienes a todos.

Gran historia y morbosa a tope.

luky
19-02-2008, 19:36
muy bueno, asi que ya sabes, estamos deseando seguir leyendo la continuacion de este relato

Pisuke69
19-02-2008, 22:47
Gran relato!!!! 2ª parte ya!!!!

benetXVII
20-02-2008, 10:24
Aquí tienes otro voto de apoyo.

Sigue contando :)

Empal Mao
20-02-2008, 10:37
Otro voto,sigue por favor...clap0000

hilarion71
20-02-2008, 21:05
Excelente, ya estamos ansiosos
vengaaaaa...
:D

gasvgas
22-02-2008, 10:18
2ª entrega:

Después de la boda Sandra dejó de trabajar en mi empresa, ya que a su marido le trasladaron a la Rioja donde además tenían los dos familiares comunes por ser originarios de allí. Ella nunca se casó enamorada de su primo, ni tampoco muy ilusionada, digamos que fue un arreglo o un apaño digno. Yo lo sentí, pero en el fondo me descargaba del agobio de estar inventando muchos días movidas para disculpar el vernos y además estábamos llegando a un punto en el que si seguíamos así tarde o temprano pondría patas arriba mi matrimonio, porque lo que mas me gustaba en la vida era estar con ella y ella conmigo, pero había demasiadas cosas que nos separaban, una familia y ambiente muy conservador por mi parte, amistades, trabajo, entorno social, hijas. Lo que nos unía era el sexo, sexo, sexo, era como una droga.
Desde que se casó y se fue a la Rioja no supe nada de ella durante dos años, hasta que un día apareció por mi empresa de repente con “otro”. Me quedé de piedra al verla. Casi me da un infarto. Recuerdo que estaba en el despacho sentado y ella muy sonriente se lanzó a darme un beso, me presentó a su amigo, majo el y jovencillo como ella. Lógicamente ausente de nuestra vida pasada. Me alegró mucho el verla, empezamos a hablar y a ponernos al día de muchas cosas y en un momento de descuido del otro la pregunté por su matrimonio. Me dijo que se había separado y que estaba embarazada de dos meses del nuevo, que era un amigo de toda la vida del barrio suyo en Madrid ya que había vuelto a Madrid a vivir con su madre tras su separación. En ese momento reconocí para mis adentros que su antigua situación conmigo la había marcado a ella también hasta el punto de fracasar en su matrimonio y patinar con el primer revolcón del primer tio que pillara.
Ella entre risas y comentarios se frotó la tripa mientras me decía: ¿sabes? Estoy embarazada. Esa afirmación delante de alguien ignorante de nuestro pasado hubiera pasado como una declaración inocente y tierna, pero viniendo de ella escondía toda una declaración de intenciones. Con su mirada pícara y brillante en los ojos nos estábamos leyendo el pensamiento. Me estaba diciendo mentalmente: Mira soy una zorra y al final me ha preñado un amigo amigo, y de mi marido ya no se nada, porque tu sabes que me casé con el sin estar enamorada, porque contigo – mi antiguo jefe – aprendí a disfrutar del sexo y a disfrutar del morbo de las situaciones complicadas y a jugar al cambio de papeles y de rol. Todo eso me imaginé que me estaba diciendo con la mirada. En esa mirada como de satisfacción. Estoy absolutamente seguro. En esa visita vino como a decirme y darme a entender que: Mira jefe estoy en Madrid y separada, y además con otro, y además preñada, y además….lo que tu quieras.
Me entró un escalofrío y no se si de miedo o de excitación, porque en ese momento me la hubiera tirado allí mismo, pero había que guardar las apariencias y la corrección. Era como volver al pasado, a las situaciones complicadas y excitantes, a las mentiras con mi mujer. En el fondo me daba inseguridad y temor, y además una pereza infinita.
Me dijo que había vuelto a Madrid pero que iba a rehacer su vida y que estaban viviendo en casa de su madre, ya que el tema del piso era muy complicado y que por eso quería volver a la Rioja en cuanto arreglara los papeles del piso que tenía con su anterior marido, porque lo habían comprado a medias, y que volvería con su hijo o hija en cuanto naciera allí.
Estaba atontado, era como un pelele diciendo mas que simplezas. Ella estaba dominando la situación y controlandola totalmente repartiendo preguntas y dando respuestas. Me dejó clavado, por un lado quería volver con la única mujer que me hacía realmente vibrar, pero era volvérmela a jugar, y que cierto es aquel refrán que dice “ Tanto va el cántaro a la fuente que termina rompíendose”
La felicité, la pregunté por su madre, por su familía y después de un rato se despidió. Lógicamente esa tarde no dí un palo al agua y estuve dandole y dandole vueltas al asunto.
Al día siguiente no me atreví a llamarla al teléfono de casa su madre, porque su móvil no lo tenía y me atreví a pedírselo delante de su amigo preñador y lo dejé pasar. Y así pasó un año mas o menos sin vernos.
Una mañana recordando mis aventuras pasadas con ella, porque contínuamente me acordaba de ella, vi en mi agenda que precisamente al día siguiente era su cumpleaños y decidí llamarla para felicitarla. La llamé al piso de Madrid y se puso su madre, la cual me reconoció y muy amablemente me dio su teléfono movil diciéndome que ya habían vuelto a la Rioja y que tenía una niña preciosa pequeñita. Que se habia ido a vivir con su amigo del barrio y que vivia en el piso que tenía con su primo y anterior marido el cual se lo habia dejado como acuerdo de separación. Me imagino que el amigo suyo al irse con ella abría encontrado trabajo también en la Rioja. Estoy seguro que se lo había buscado ella. También estoy seguro que ella mantenía una huida de mi constante como también yo la mantenía de ella, pues los dos sabíamos que eramos nuestra propia perdicion estando juntos y los dos instintivamente nos evitávamos. En eso tengo que reconocer que fue una mujer de lo mas legal y sensata.
Pero los imanes se repelen pero también se atraen y si un asunto te ronda en la cabeza y no lo sueltas pues terminas cayendo en el.
No lo dudé y al tener el teléfono de su móvil la llamé con el corazón a 1000 y fue como un reencuentro. Se alegró tremendamente de que me hubiera acordado de ella y empezamos a llamarnos por teléfono casi a diario. Ella en Cantabria y yo en Madrid. A ratos, a escondidas, como chiquillos.
Empezamos a recordar nuestras andadas y la confianza que teníamos para sincerarnos y compartir los secretos y fantasías mas íntimos, morbosos y escabrosos. A estas alturas era reconocido por los dos lo morbosos que éramos y como sabíamos tocarnos donde mas nos gustaba. Todo ello aderezado de muchísimo cariño. Eso hacía que nos sinceraramos totalmente.
En una de esas ella me propuso que podríamos mantener una relación medio telefónica en donde nos pondríamos cachondísimos a base de decirnos burradas y burradas, y fue cuando le salió de ella el que porqué no la trataba como lo que en realidad era ; como una zorra, esa idea me estremeció de placer. Era la primera vez, y que conste que salió de ella, que me dijo que la tratara como lo que realmente sentía. Que placer escucharlo. La dije que por supuesto, que contara con ello, y así comenzaron nuestras historias telefónicas. La recordé como me la follé antes de su boda con su primo y como me hubiera gustado follarmela incluso el mismo día de su boda. La hice reconocer por telefono que su primo, y primer marido, fue un cabrón. La recordé como el día de su boda llevaba la lenceria que la habia comprado yo, su antiguo jefe, sin que nadie lo supiera.
En esas llamadas telefónicas me reconoció que mientras estaba trabajando en mi empresa siempre había odiado a mi mujer, que siempre la vió como la mujer decente, educada y de buen ver y que ella era solo eso, una empleada y que lo único que la consolaba de esta historia es que me habia conquistado a mi, a su marido, que había conseguido que yo la pusiera los cuernos y ella tan ignorante y feliz. Al final entró en nuestros juegos telefónicos mi mujer, la decente, como ella decía, y un día me acuerdo que me dijo: Oye ¿sabes? Me encantaria que tu mujer se la follara un amigo mio o alguien. Me encantaria darme la gozada de que te pusiera los cuernos a ti, que deje de ser la casta y dulce “señora” y que una buena polla se la clave. La dije que eso era casi imposible, que a mi mujer el tema de los ambientes liberales nunca le había ido y que las cosas no son tan fáciles. Me imagino que la diría que dejara ese tema, que tampoco era ni viable ni apetecible. Además me daba intranquilidad, pues mi matrimonio era de los seguritos y tranquilos, pero nada mas ni nada menos.
Pero la idea esta lanzada. Sandra mi antigua empleada y zorra reconocida había lanzado la idea y los dardos, se había fijado en mi mujer, quería, como me reconoció mas adelante, hacerla adultera, para de alguna manera no ser ella la unica mujer mala y descargar de esa manera su posible complejo de culpabilidad. Quien sabe si en el fondo fondo fondo su verdadero deseo era cargarse mi matrimonio. Así de sencillo, así de fácil. Lo estremecedor es que a mi me empezó a dar morbo esas conversaciones en la que ella me decía como la encantaría ver a la puta de mi mujer con una barriga de otro y cosas por el estilo, y además si no supiera yo de quien, mejor que mejor, que eso a ella la complacía decírmelo y que yo como a estas alturas era un cabrón por acéptarselo decir, que fuera pensando como hacerlo realidad. Mil veces la dije que eso sería imposible, y mil veces ella me contestaba que en esta vida todo es porponérselo y que a base de amasar una idea se consigue hacer el bollo.
Lo cierto es que la idea me pareció al principio irrealizable, sencillamente porque mi mujer jamas se había besado con nadie y menos acostado con nadie que no fuera su marido. Pero poco a poco la idea fue recalando en mi y cada vez me excitaba mas, sobre todo al verla en casa con mis hijas y ausente de este escabroso juego de rol cada vez mas real.
Sandra en sus conversaciones me decía. Si a mi me llamas zorra y yo te lo acepto ¿tienes que ir pensando en que yo también tengo derecho a llamar zorra y puta a tu mujer. ¿no crees? Vale, vale, me decía, con cariño, con dulzura, pero puta, zorra, ella también tiene derecho a que se la cite con ese adjetivo. Me hacía decirla por teléfono cosas como – mi mujer es una zorra – mi mujer es una zorra y deseo que termine follando con otro. Terminé refiriendome a mi mujer como “la Puta de mi mujer” ella se reia y decía – bien, bien, vas aprendiendo - Es mas, ella me decía:, para mi es una mojigaza que lo que merece es un buen tio que la haga una mujer de verdad, para que se deje de dar esos aires de grandeza y a ser posible un tipo mas joven que ella, un tipo sin la pasta vuestra, que solo la aporte la leche de sus huevos, que la termine echando un polvazo o dos o muchos. Un tipo que la meta dentro la leche de la gente del pueblo, de los obreros como soy yo. Así que vete buscándolo. ¿Sabes?, me decía, y que ella se encapriche de el, que se enamore, y que al final el la putee a ella. Se lo merece, por esos aires de grandeza. No se si lo conseguiremos, me decia, pero desearlo, lo que se dice desearlo, lo deseo con toda mi alma,
Sandra descubrió que a mi me excitaban todas estas burradas y no paró hasta oirme decir por teléfono que si, que me gustaría que mi mujer se acostara con otro.
Yo ya aceptaba y reconozco que me excitaba cuando oía términos como: ¿Qué tal la puta de tu mujer? ¿todavía no se la han follado? Como me gustaría que se la trincaran y que la hicieran un hijo, para que tu te convirtieras en el cabron que siempre has sido.
Empecé a ver que nuestras conversaciones iban subiendo de tono porque, yo a su vez, al cabo de los días, de zorra pase rápidamente a llamarla tambíen directamente puta, y como sugerencia suya me indicó un dia que porque no la llamaba prostituta a ella, así a secas, sin disminutivos de putita ni mariconadas de esas, a su antigua y joven empleada, a la que la habia hecho sentir el morbo de convertirse en una zorra y disfrutarlo con alguien.
Se había convertido nnuestra relación habiertamente en una relación mezcla de sumisión y dominación en donde alternabamos los papeles mútuamente.

La pregunté si no la importaba aceptar ese papel de sentirse mercancía. Ella me decía que no, que en realidad era el papel sexual en el que se sentía mas agusto, pues conmigo tenía toda la confianza depositada y que yo siempre la había inspirado muchisimo morbo. Que por nuestra diferencia de edad yo era para ella como un padre, bueno titubeó al decírmelo y rectificó. Que yo era como su hermano mayor en una relacion imposible para los dos.
Ella me dijo que la daba igual, que si yo me sentia mas agusto imaginando que era su hija, pues su hija, que si queria que fuera su hermana, pues su hermana, que si quería que fuera su puta, pues su puta, pero que en esta vida todo tiene sus condiciones. Que vale, que sería mi puta, reconocido por ella y por mi pero eso no pasaria hasta que yo cumpliera un trato con ella.

El trato consistiría en que ella pasaría a ser mi mi puta, mi hija imaginaria, mi hermana imaginaria, y todo lo que yo quisiera a condición de que mi mujer terminara en la cama cono otro hombre, que la daba lo mismo con quien fuera, pero que hasta que eso no pasara que no volvería a acostarse conmigo. Que llamadas de teléfono que si, pero que me olvidara de follarmela hasta no ver hecho realidad en convertir a mi dulce y respetable esposa en una adultera, y de paso que si mi matrimonio se rompía, pues genial, que en el fondo lo estaba deseando. Que o lo tomaba o lo dejaba, pero que esas eran sus condiciones.
Habia empezado a jugar fuerte, la cabrona, había aprendido bien la lección, tenía casta, que morbosa era. Me había pasado la pelota a mi. Como estaba jugando conmigo.
Tardé 2 días en contestarla, pero al final acepté. Ella me dijo que entonces que fuera buscando en Madrid un candidato, que no tenía prisa, que desde la Rioja la tuviera informada, y que desde luego el día que lo consiguiera ese día lo celebraríamos los dos, y sobre todo ella, de la manera que yo quisiera, que esas eran las condiciones suyas y que como premio ella sería mi regalo otra vez y además que no me pondría pegas de nada. Que por su parte la entrega sería total. El negocio consistia en convertir a mi mujer en una adultera y ella, a cambio, pasaria a ser de mi propiedad totalmente en el plano sexual. Que procuraría que nuestras vidas aparentes seguirían siendo las mismas y que ella lo respetaría por mis hijas.

CONTINUARA (todo verídico)

hybridgel
22-02-2008, 12:38
Menuda historia, que tension, que bien redactada, .... chapeau y por favor sigue con ella.

Tom Hagen
22-02-2008, 17:49
historia que he leído.

Creo que no es necesario añadir nada más.

Espero que nos regales la continuación

gotap
22-02-2008, 18:05
MM..Vaya realto mas cachondo....Uff... que bueno

cmg
22-02-2008, 18:12
Yo pensaba que estas cosas no pasaban. Pero veo que estoy equivocado

axelay
24-02-2008, 10:23
Aquí va mi voto de apoyo.clap0000

madusevi
24-02-2008, 15:54
Me ha gustado mucho tu relato y veo que va a deribar en algo sorprendente que no esperabamos, asi que sigue contando y esta vez no nos hagas esperar tanto. thumbsup

Salu2

gasvgas
24-02-2008, 21:53
Muchas gracias a toda la afición. Estoy escribiendo la tercera entrega y en cuanto la tenga la veréis.
Perdonar que tarde algunos días entre una y otra, pero el trabajo no me deja tener todo el tiempo que quisiera.
Os aseguro que todo lo que os estoy contando me ha pasado realmente y que queda bastante por contar pues mi relación con Sandra - la joven empleada - duró muchos años. Solo os anticipo que me fuí metiendo poco a poco en un juego de rol cada vez mas escabroso que hizo jugarme algunas malas pasadas. El sexo es un imán poderosísimo que a veces nos ciega la razón, pero cuando lo estás disfrutando que bien se pasa.
Vereis que me recreo en las situaciones morbosas, porque para mi es lo mas excitante.
Muchas gracias a todos y os aseguro que esto va al 20% todavía. En esta historia solo he cambiado los nombres y alguna localización geográfica.
Saludos a todos

El_Serio
25-02-2008, 00:44
Joer... :eek: Menudo personaje la empleada esta: cómo te fue liando la muy cabrona. Me da a mí que a estas alturas tú hace tiempo que estás soltero juasssssss

gasvgas
25-02-2008, 19:59
Me ha gustado mucho tu relato y veo que va a deribar en algo sorprendente que no esperabamos, asi que sigue contando y esta vez no nos hagas esperar tanto. thumbsup

Salu2

Muchas gracias eres muy amable

gasvgas
25-02-2008, 22:19
3ª ENTREGA

En nuestras llamadas de teléfono en la distancia cada vez nos poníamos mas burros. Como nuestra relación era secreta, ya daba lo mismo cualquier cosa que nos contáramos, y el grado de confianza era tal que un día la dije que además de ser y sentir como hermana o mi hija, además fuera mi puta, mi puta hermana o mi puta a secas, todo con cariño , con ternura, con deseo, que yo la iría enseñando todo las artes de serlo.
Cada vez nos gustaba mas encarnar el papel de malos y una subida mas de escalón fue el proponerla un sueldo de puta al mes, que se lo mandaría por agencia de transportes, ya que el correo detectaba el hierro de los billetes y nunca llegaba por este sistema la mercancía.
Empecé a mandarla todos los primeros días de mes su sueldo de 200€ simbólicos como pago por ser mi puta particular, siempre acompañado de una carta en donde la ponía que eran sus honorarios de prostituta, con IVA desglosado y todo eso.
Esto vino como consecuencia de que meses atrás, antes de irse a vivir a Rioja, cuando todavía era empleada mía, estando en el apartamento habitual de citas, me pasó con ella algo tremendamente excitante. Después de habernos follado mutuamente y haber escenificado de todo, nos fuimos a la ducha. Ella terminó rápida con la excusa de tenerse que secar el pelo. Cuando salí del cuarto de baño la encontré especialmente nerviosa o excitada. Eso me mosqueó algo, pues deberíamos estar en fase relax y eso no me cuadraba. No le dí mucha importancia, pero fue al estar tomándonos algo en una cafetería ya en la calle cuando me lo reconoció. Me había metido mano a la cartera y me había soplado casi todo el dinero que llevaba encima. ¿Por qué lo hizo? Pues por morbo sencillamente. Me la imagino en aquella época, que aunque ya nos acostábamos y teníamos confianza, el hecho de coger a escondidas la cartera de su jefe y robarle casi todo el dinero que llevaba, para luego volvérmela a poner en su sitio, la debió de resultar de lo mas excitante.
Cuando me lo contó yo la pregunté, entre medio risas, que porqué lo había hecho. Ella me dijo que no sabía porque pero que la produjo un subidón de adrenalina tremendo y fue cuando yo entre bromas la dije que lo considerara como un pago a sus servicios. Ella me miró con los ojos cristalinos de excitación y no dijo ni una palabra, pero se debió de mojar de gusto de oírme decírselo. Se lo estaba proponiendo y ella aceptando ese dinero por primera vez como pago a sus servicios. No sabía ella ni yo que si una mujer, aunque sea por juego, acepta gustosa una dinero, no será el último en su vida.
Todo eso lo recordaba tiempo después excitándome muchísimos el ver como a mi joven y antigua empleada la estaba convirtiendo en una puta. - total - si su vida sentimental era un desastre y si nuestra relación estaba condenada a ser un secreto de por vida, pues lo suyo es darse rienda suelta a todo tipo de fantasias.

Como no podía ser de otra manera también esta segunda relación con ese amigo que la dejó preñada fracasó y al final se volvió a Madrid con su hija y no se exactamente si se vino con el amigo o este se quedó allí en Rioja. El caso es que se fue a vivir temporalmente con su madre y además con la hija.
El día que regresó a Madrid me llamó por teléfono y quedamos para el día siguiente. Fue un tira y afloja para quedar en los apartamentos por horas habitual, pero ella me dijo que ni de coña, que la pasara a buscar cerca de la casa de su madre y que en el coche hablaríamos, que ni por casualidad nos acostaríamos porque la promesa era firme. No volveríamos a acostarnos ni a follar, hasta que……..yo lograra que mi mujer terminara con otro en la cama.
Al día siguiente la esperaba en el coche y la vi aparecer, entró en el coche y guaaauuuu que preciosidad.
Venía monísima, la cabrona se había puesto una faldita muy cortita de talle alto de pliegues plisados a cuadros escoceses con unas botas negras de tacón de aguja, y un jersey ajustado de cuello alto también negro con el pelo recogido atrás en una coleta. Que guapa estaba. Hacía un montón de tiempo que no nos veíamos, prácticamente desde que apareció en mi empresa ya embarazada del amigo. Nos dimos un beso en los labios cariñoso y fuimos a dar un vuelta en coche. Me acuerdo que me preguntó si la gustaba, que si seguía siendo la chica mona y joven que conocí en mi empresa haría ya mas de 2 años. La dije que desde luego que me encantaba y que seguía loquito por ella. No hacía mas que mirarla las piernas, sus tetillas debajo del jersey ajustado, sus formas, su silueta, sus labios, todo. Ella me dijo que toda ella me pertenecería pero si cumplía el trato.
Eso me hacía temer por mi matrimonio al verla tan decidida en su idea. Ella a cambio de mi mujer. No la decía nada pero por nada en el mundo yo pensaba renunciar a mi matrimonio, a mi estabilidad, a mis hijas, pero tampoco quería renunciar a ella porque era mi locura sexual, todo lo relacionado con el sexo ya giraba en torno a ella.
Nos paramos en un parking y la dije que por lo menos fuéramos a tomar algo a algún sitio, ella me dijo que no que en el coche podríamos hablar perfectamente.
Empezamos a hablar de temas intrascendentes pero al minuto ya la estaba preguntando por su sueldo de puta, que si lo recibía bien, que era fantástico que ella lo aceptara. Ella a su vez se mostraba tremendamente seductora, sus piernas se cruzaban y se descruzaban dejándome ver casi todos sus bonitos muslos mientras me decía que también deseaba tremendamente follar conmigo como buena puta que era mía, pero que yo había aceptado un trato y que los tratos están para cumplirlos. La dije que por lo menos me dejara besarla para mantener la llama del deseo, ella aceptó y al poco nos empezamos a besar y abrazar como dos enamorados apasionadamente en el coche. Yo estaba aceptando una situación en la que ella me daba concesiones gota a gota, jugando con mi deseo infinito por ella.
Mis manos otra vez tocando su tanguita mientras sus piernas se abrían ofreciéndome todo lo que hacía tiempo no tenía. Nuestras leguas se volvían a encontrar, mis manos sobre sus pechos, que maravilla, que intensidad.
Oí un susurro que me decía: te gusta tu puta? Pues en la cama me verás cuando a la puta de tu mujer se busque un amante, mientras tanto a seguir pagándome mi sueldo de 200€ mensuales.
Ese susurro me hizo dar un respingo hacia atrás. La cabrona me lo recordaba una y otra vez. Que obsesión con lo de mi mujer, ¿Por qué no la dejaba en paz?
Vale, reconozco que me excitaba el que ella se dirigiera a mi mujer con la confianza de llamarla zorra porque veía que a mi me excitaba, pero el imponerme tanta condición al tema nuestro, cuando ademas yo veía que el proyecto de que terminara mi mujer con otro era muy difícil, hacía que me pusiera muy nervioso. Además en una salida de pata, ya me estaba dando miedo que cogiera un día el teléfono y la llamara contándola todo. Me tenía en sus manos. En el fondo me tenía acojonado pero no sabía cortar ni imponerla nada a ella.
La dije: eres una chantajista. Ella me contestó que si, que lo era, que la había convertido en una puta con una vida sentimental echa una mierda y que el precio que yo tenía que pagar era, además de su sueldo, el ver mancillada en secreto la imagen intachable y respetable de mi mujer. Que eso además de producirla un morbazo increible sabía que a mi también me lo iba a producir porque me iba conociendo. Anda que no sabía nada la cría – tenía mas razón que una diabla – Me volvió a fantasear haciéndome imaginar a mi santa y bonita mujer follando con uno cualquiera y encima preñándola como se quedó ella de su amigo. Quería en el fondo para mi mujer lo que a ella la había pasado.
Para no romper la cuerda allí mismo en el coche nos seguimos morreando y su tanguita me recogió toda mi corrida y así no manchar la tapicería del asiento del coche, después de haberme hecho una mamada fantástica.
Toma, me dijo, quédatelas, como recuerdo de los viejos tiempos. Me dijo que la llevara a su casa a pasar de mis protestas por no quedarnos algo mas de tiempo. Era dura la cabrona.
Era consciente que iba, poco a poco, asumiendo el rol de ama mía y yo de sumiso.
Antes de arrancar el coche y llevarla a su casa estuvimos hablando de cómo llevar a cabo el plan de emputecer a mi mujer. Ella me dijo que la iniciativa tendría que ser mia, que todo lo tendría que hacer yo, que así es como ella disfrutaba, viéndome a mi como un cornudo en potencia, viendo como su antiguo jefe, por orden su antigua y joven empleada, se rompía los cuernos para encontrar un amante que hiciera de su antigua jefa una querida de otro y si es posible verla envilecerse y avergonzarse de algo gordo.
¿Te imaginas que alguien supiera nuestra historia, la vergüenza que a ti te daría de pensar que conocidos tuyos o familiares supieran que me has prometido a mi, a tu empleada que buscarás a un tipo para follarte a tu mujer y así poder llamarte cabrón? Yo tu empleada.
Recuerdo que me lo hizo prometer varias veces y yo como un mono salido la dije que no se preocupara, que tarde o temprano haría adúltera a su antigua y respetable jefa. Ella me dijo que ese día me pondría mi merecida corona de cornudo y que me tocaría mover ficha con ella, pero que mientras tanto me tendría que contentar con apaños como los del coche.
También me dijo que era celosa, muy celosa y que no permitía que yo me encaprichara con nadie que no fuera ella, que como puta solo estaba ella y que si se enteraba que andaba de juegos con otra que me iba a enterar. Me empecé a cachondear de lo que me había dicho y ni corta ni perezosa me arreó un bofetón que me dejó una marca blanca de sus dedos en mi cara durante un buen rato. Me dejó helado con su reacción pero empalmado. Era la primera vez en mi vida, salvo en el colegio de curas, que alguien me cruzaban la cara.
No ves, me dijo, eres un cabrón que te gusta que te traten como lo que eres. ¿A que no tienes los huevos de decírselo a tu mujer esto?, que tu antigua empleada te ha dado una hostia por cabrón y para asegurarse que buscarás a un tipo para que se la folle a ella ¿a que no tienes huevos?.
La llevé a su casa sin decir nada. Toma, quédate con mi recuerdo y me tiró su tanguita al despedirse.
La adoraba, como me sabía manejar, esta preciosa jovencita. En ese momento estaba perdidamente enganchado por ella, pero consciente de que me estaba metiendo en un avispero, lo sabía, lo intuia, pero me daba lo mismo.

En aquella época Sandra empezó a trabajar como dependienta en una boutique, vendiendo ropa juvenil. La pegaba el trabajo, era diferente del que había tenido en Rioja, en cuanto pudo dejar a la cria en la guardería. Allí se había empleado en una especie de consultoría o asesoría financiera, de secretaria para hacer trabajos generales.
Al día siguiente del coche y del tortazo, por la noche, la llamé por teléfono y la dije que estaba decidido, que me había puesto a buscar gente en un chats de parejas y de contactos. Ella se alegró mucho y de paso nos pusimos a decirnos burradas.
Me costó casi 2 meses chatear y quedar con 4 o 5 tipos mas o menos presentables, pero los fui descartando a todos porque no querían saber mas que les presentara a mi mujer y - ala – a follar como si ese tipo de mujeres existieran en algún lugar y no en la fantasía del 90% de los morbosos que poblamos la tierra. Pero di con un candidato que me pareció apropiado.
Me acuerdo el primer día que nos conocimos que el hombre estaba muy nervioso, de unos 40 años, buena presencia, educado, correcto y que podía pasar perfectamente por un amigo o un conocido de cualquier profesión. Quedamos en una cervecería a la hora del aperitivo, se veía que al hombre le podía mas el morbo que su experiencia en estos temas, casi inexistente en este tipo de encuentros previos. Ya antes habíamos tenido infinidad de conversaciones por el msm y sabía de mis limitaciones con la candidata a zorra y lo que quería exactamente que el hiciera.
Lo que le planteé era sencillamente que se ligara a mi mujer sin prisa, con cautela, sin decirla jamás que nos habíamos conocido en un chat erótico.
El se llamaba Ramón era aparejador o lo que se dice actualmente Arquitecto técnico y trabajaba en un estudio de arquitectura. Para nada relacionado con mi actividad de mi empresa relacionada con el manufacturados del mundo del plástico y sintéticos. Se supone que yo le iría pasando la información apropiada, los gustos, las tendencias, sus comentarios fuera haciendo para ir rectificando sobre el terreno a medida que fuéramos avanzando. Sabiendo que el plan no podía fallar porque disponía de un tipo paciente y que sabía que el premio era mi mujer, pero con todas las consecuencias, que el premio sería una relación estable con ella hasta donde ellos dos quisieran, sin trabas por mi parte de ningún tipo. A Ramón le excitaba la idea tremendamente porque su premio era una casadita decente y virgen de otro hombre que no fuera su respetable marido, el cual ya se había sincerado con el candidato llamándola alguna vez “la puta de mi mujer”, eso a el le encantaba oirlo. No le dije para nada de la existencia de Sandra, porque en el fondo la temía.

Próxima entrega: La estrategia de acoso y derribo de mi mujer

madusevi
26-02-2008, 00:30
Muy bueno, si señor esto promete, asi que continua, estamos deseando de saber como haces zorra a tu mujer y tomaremos nota. thumbsup

Salu2. banana00

estesoyo69
26-02-2008, 09:42
es la primera historia que leo que me ha dejado encandilado. Espero que esto acabe con un buen fin, ya que es de una tremenda morbosidad la experiencia que has vivido. Me he quedado prendado de toda la historia y creeme que estaré hasta el final. Mucho animothumbsupthumbsupthumbsup

gasvgas
26-02-2008, 12:58
es la primera historia que leo que me ha dejado encandilado. Espero que esto acabe con un buen fin, ya que es de una tremenda morbosidad la experiencia que has vivido. Me he quedado prendado de toda la historia y creeme que estaré hasta el final. Mucho animothumbsupthumbsupthumbsup

Muchas gracias esto anima. Tengo que deciros que todo es verdad, algo novelado porque es imposible acordarse de tantos detalles pero en lo básico, en las salidas, en los comentarios, quizás con otras palabras es todo cierto. Tengo que deciros que soy muy metódico al igual que Ricardo que era un hombre educado y paciente. No así Sandra que era puro *****llino y pasión.

estesoyo69
26-02-2008, 13:08
Muchas gracias esto anima. Tengo que deciros que todo es verdad, algo novelado porque es imposible acordarse de tantos detalles pero en lo básico, en las salidas, en los comentarios, quizás con otras palabras es todo cierto. Tengo que deciros que soy muy metódico al igual que Ricardo que era un hombre educado y paciente. No así Sandra que era puro *****llino y pasión.

se que es dificil escribir y por eso me doy cuenta que esta novelado, como bien tu dices, aunque creo que todo es veridico. Venga animo y a escribir el otro, que esto va por buen camino, o malo?

gasvgas
26-02-2008, 13:10
la estrategia de acoso y derribo de mi mujer
4ª entrega
El problema radicaba en hacer creible un primer encuentro entre Ricardo y mi mujer. Algo que fuera natural y casual. Le estuvimos dando vueltas y vueltas hasta que al final decidimos la estrategia siguiente:
Aprovechando que tenemos un antiguo chalet en la sierra madrileña pensamos que una obra en el sótano sería la excusa perfecta para que se conocieran.
Empecé por atacar a mi mujer diciéndola que el chalet tenía humedades y filtraciones desde hacía muchos años, sobretodo en el sótano, cosa cierta, y que convendría que una empresa especializada lo viera y decidiera que hacer. Ella me dijo que ese tema sería carisimo y que si habíamos estado así que podríamos seguir aguantándolas porque no era para tanto. Ante mi insistencia, que además duró un par de semanas accedió y me dijo que vale, pero que ella llevaría el tema porque no quería que se fuera de presupuesto la obra. Acordamos que pediría algún presupuesto a donde quisiera pero que yo también miraría por ahí, pero que la decisión final sería suya. Raquel, mi mujer me presentó dos casas que se podían hacer cargo del asunto con los presupuestos correspondientes. Yo esperé astutamente a verlos para que Ramon, el aspirante a corneador, lo ofertara mas ventajoso. Al tenerlos en la mano ella me dijo que se yo les llamase, pero la dije que no, que respetaba su decisión y que fuera ella la que les llamara.
El primer paso estaba dado y parecía que íbamos por buen camino. A la semana concertó una cita en la oficina de la empresita de Ramon y yo la acompañé. Nos saludamos y el segundo paso consistió en que al vernos nos reconociéramos el y yo como antiguos conocidos del colegio. Parodiamos una gran alegría a vernos otra vez después de tantos años. Yo antes le había pasado toda la información sobre mi infancia-jueventud para hacerla creible. Finjimos alegrarnos mucho y decir que que casualidad y que pequeño es el mundo.
Nos pasó un presupuesto muy ajustado y ventajoso en precio y al poco lo firmamos. Cuando empezaron las obras el primer día estábamos los dos con Ramon y al cabo de 1 hora nos dijo que nos invitaba a toma algo en un bar cercano al chalet. Allí estábamos hablando de nimiedades. A base de preguntarle cosas a el desde casi la adolescencia, el fue haciendo coincidir supuestos gustos suyos con los de mi mujer, por ejemplo dijo que era muy aficionado al tenis, a la pintura y sobre todo a viajar. Eso a Raquel la encanta. También dijo que estaba casado y que tenía 1 hijo. Cosa cierta. Yo les dije que como estas cosas de la casa son asuntos femeninos que mejor sería que el proyecto y el seguimiento de la obra lo llevara Raquel con el. A ella le pareció magnífico y así quedamos.
Recuerdo aquella tarde en que hablando con Ramon por teléfono desde nuestras respectivas oficinas nos pusimos burrisimos al ver que todo iba sobre ruedas. Yo le insistí que no se precipitara en nada, que había que ir tomando confianza y que a base de las cosas que me fuera contando Raquel, que así iría actuando.
Ya le había contado a Ramon si mi mujer se depilaba o no, de que color tenía sus pezones, sus gustos en la cama. El me preguntaba si le gustaba mamarla, si se la había metido por el culo. En fin todo lo que a los tios nos gusta, con el morbazo de que el que lo contaba era el marido y la aspirante todavía no sabía nada. Me excitaba el pensar que el la veía sabiendo todo eso.
Luego llamé a Sandra para contale mis progresos. Ella me preguntó si le había gustado a Ramón la puta de mi mujer y que si veía viable el tema. Yo la dije que si, que no se preocupara. Me dijo que como la gustaría que terminara con ella y si es posible que se la llevara definitivamente. Yo callaba pero me ponía a mil al escucharla aunque en el fondo me daba miedo.
Como el chalet estaba por la A6 cerca de Villalba había que ir en coche, y acordé con Ricardo que la propusiera a Raquel el pasarla a buscar para ir a ver la obra. Ella me dijo que eso supondría el tener que volver a traerla pero ante mis facilidades en todo, ella accedió, y reiteró que si no me importaba. yo le dije que no , que para nada. A la semana siguiente ya se habían visto un par de veces, una en el chalets y otra en la oficina de su empresa y un día recuerdo que Raquel me dijo que si no me importaba que no viniera a comer, el la había dicho que como la obra bastante adelantada y para celebrarlo que allí cerca de la misma la invitaba a comer. Yo la animé y la dije que para nada, fue entonces cuando di el primer paso importante en la estrategia, la dije que….bueno, que me hacía mucha ilusión estar orgulloso de mi mujer, que me apetecía verla guapa ante mis conocidos. Ella se sonrojó bastante y algo me dijo de que si me estaba refieriendo a Ricardo, que si me apetecía que se arreglara para alguien que no fuera yo, su marido. La dije que si, que quería estar orgullo de ella. Ella me dijo – que tonto eres – hay los hombres en cuanto veis un par de piernas os poneis como niños. Pero la idea ya se la había lanzado.
Raquel mide 1,65, piel clara, ojos azules, es muy tímida y femenina, en aquella época tenía 40 o 41 años y la verdad es que se cuidaba bastante. No es que tuviera un tipazo, pero por el tenis o por los genes nunca pasó de los 59-60Kg. Cosa que la permitía lucir bastante bien las piernas. Para entonces yo ya estaba como un mono de salido solo de pensar que pudiera terminar con Ricardo, pero todavía lo veía bastante lejano. Sandra la puta no hacía mas que insistir mientras tanto. A pesar de sus prohibiciones nos vimos un par de veces y en una de ellas no pudimos evitar el pegarnos una paliza en el coche como la del día del tortazo en mi cara.
Recuerdo que para aquella mañana de obra Raquel se puso pantalones, pues decía que hacía frio y que para bajar al sótano de la casa no era lo mas apropiado. Pero iba bastante mona, discreta pero elegante. No quise insistir pero recuerdo que el perfume que se puso era el habitual de por las noches.
Por la tarde, a eso de las 7,30h me llamó a la oficina y me dijo que ya estaba en casa. La pregunté que que tal y ella no me dijo nada en especial, me dijo que la había llevado a comer a un restaurante serrano muy coquetón, pero nada mas.
Nada mas colgarla llamé a Ricardo por teléfono para que me ampliara la información. Me dijo que genial, que la había visto muy distendida, alegre, que había disfrutado mucho de la comida, que el era muy galante y que se sentía muy a gusto con el. Ricardo la trajo a casa y al despedirse en el cche, le la dijo un par de piropos corteses y al final la dijo que era una pena que la obra se terminara y que eso supondría que ya no podría disfrutar de su compañía. Ella le dijo que bueno que ya habría mas oportunidades. El al final la dio un beso y la soltó algo así como “Eres una mujer encantadora y me gustas un montón” Raquel, al oirlo, se puso como un tomate y muy sería le contestó que que pensaría su mujer. El le dijo que bueno…., pero que esto era un impulso irresistible, que si no se lo dice explota. Que si no habría posibilidad de volver a comer o algo así para volver a verse. Que aunque la obra se terminara que la estaba proponiendo el volver a verse pero sin ninguna excusa, que simplemente era para verse y disfrutar de su compañía. ¿Me estás proponiendo el vernos el quedar?. Si, le contesto Ricardo. Después de una miradas intensas y un silencio largo ella le dijo que lo pensaría, se puso muy nerviosa y se despidió con otro beso en la mejilla.
Subió al piso tremendamente turbada pero halagada. Esos halagos gustan a todas las mujeres del mundo. Había recibido la primera propuesta de otro hombre dentro de su matrimonio. El plan iba dando frutos.
Por la noche y todo el día después ella no me comentó nada y además la noté ajilipollada. Estaba en las nubes. Note que no se centraba en nada. Seguro que estaba pensando en lo mismo todo el día. Yo sabía el porqué pero fingí el no enterarme ni tampoco la forcé a que me contestara a ninguna pregunta.
Al pez había que darle carrete y no forzar nada.
Se volvieron a ver en la oficina al día siguiente, era por la tarde y para esta vez se puso realmente guapa. A todo esto ella no me había comentado a mi nada de nada. Supe mas tarde que después se fueron a tomar una copa a un pub cercano. Por la noche, después de la cena, no pudo mas y se sinceró conmigo.
Me dijo que estaba hecha un lio, que Ricardo se la había medio insinuado y medio declarado. Que no me molestara ni me enfadara, que era muy buena persona, fue´un torrente de disculpas y de valvuceos incoherentes. Estaba muy nerviosa y se la notaba.
La tranquilicé y además la hice ver mi sorpresa y alegría, totalmente exagerada. La dije – no me lo puedo creer – ¿Ricardo te está echado los tejos? Genial, me encanta, no sabes a estas alturas de matrimonio la ilusión que me hace que a mi mujer la sigan viendo atractiva y sexy los demás hombres. Seguro que está coladito por ti. Ella me insistía una y otra vez que todo era tan rápido que todavía no había asimilado nada, que esta la transtornaba y la producía una inquietud tremenda. Era la lucha por lo atractivo de sentirse mujer admirada y deseada y la seguridad y tranquilidad de su matrimonio y su vida habitual estaba la ansiedad y la inseguridad de no saber que hacer. Esa noche en la cama la volví a atacar dicéndola lo satisfecho y orgulloso que esta de ello y que me ponía muy caliente el pensar en ella y en Ricardo y que por favor que le volviera a ver, que eso era en plan juego, que no tenía la mas mínima importancia, que era normal que Ricardo se hubiera fijado en ella, que lo hiciera por mi, que lo hiciera como un juego entre nosotros dos. Del empalme que tenía ella me la empezó a mover, la tenía empapada. La reconocí con un falso pudor que me excitaba el pensar en ella y Ricardo. Me dijo que que cosas decía mientras me la movía, nos empezamos a besar y la dije que me correría pensando en ella con Ricardo. Terminé echando toda mi leche en su tripa, ya que tenía esos días la regla. A saber en que se puso a pensar ella, pero estoy seguro que fantaseó con Ricardo por primera vez. Estoy segurísimo pues guardó silencio todo el rato.
La estaba atacando por todos los frentes. Me imagino que esa noche no durmió nada.
Al día siguiente ella le llamó a la oficina y quedaron por la tarde. En la comida me lo dijo, me dijo que iría a la oficinia a terminar de pagarle, pues la obra estaba concluida y que irían luego a tomar algo. Me dijo que viniera yo, y yo la dije que no, que por favor, que fuera ella sola. La sonreí, la dije que me hacía ilusión que mi mujer se pusiera guapa, por todo lo que habíamos hablado la noche anterior. Ella me dijo que si realmente estaba seguro lo que la estaba diciendo, que no quería luego escenitas de celos, que la daba miedo todo esto, que no estaba acostumbrada. La volvía a tranquilizar por enésima vez y la animé a ir para elegir la ropa. Esa era una fantasía que siempre había tenido, el ver como se vestía mi mujer para otro. Pero ella fue tajante, me dijo que cuando estuviera que me lo diría que yo no tenía mucho gusto para la ropa y que si por mi fuera ella iría vestida de medio putilla. Sonreí y la ije que era una exagerada.
Ella sin saberlo estaba entrando despacito en la boca del lobo, sin darse cuenta, empujada por mi desde atrás y tirada por un imán irresistible por las galanterias y saber hacer de Ricardo desde adelante.
Apareció guapisima, la verdad es que iba preciosa Raquel. Un traje chaqueta azul marino, la falda no muy larga, la chaqueta larguita y una camisa blanca con chorreritas de fantasía en el escote y los puños. Unas medias negras y zapatos de tacón altos.
Quería que viera que yo estaba muy ilusionado por verla salir y que ella se sintiera tranquila y confiada por mi.
Apareció en casa a las 11 de la noche. Me llamó desde el móvil sobre las 10 diciendo que se retrasaría algo pero que estaba bien.
Cuando lllegó a casa no me dio muchas explicaciones pero la noté tensa y totalmente zombí. Me dijo que habían ido a tomar algo y que muy bien, pero por Ricardo supe al día siguiente que la - habia besado en la boca – en un descuido, en el pub, entre galantería y galantería el le pasó el brazo por detrás y zas, cuando se quiso dar cuenta el la estaba besando. Ella no reacciono pero eso la marcó. En ese momento se quedó medio enamoradiza de Ricardo. Debió de durar el beso 20 segundos, no mas pero suficientes. Luego las consabidas especulaciones de si esto esta bien o está mal, el que pensará mi marido y tu mujer etc… Ricardo la tranquilizaba diciendo que me tanteara a mi ya que a lo mejor no era para tanto, que en estas cosas es mejor no mentir al marido, ella le dijo que si fuera tan fácil que el se lo dijera a su mujer también, haber que pasaba, el argumentaba que eso es diferente porque las mujeres sois muy celosas y territoriales pero que los hombres somos diferentes. La estaba dando a entender la posibilidad de coexistencia entre su recien incidente amoroso y nuestro matrimonio, quitándole hierro y dramatismo. El objetivo era tranquilizarla.
Supe tambien que la despedirla en le coche fue bastante cariñosa, porque la trajo a casa, y al despedirse se volvieron a dar un beso.
El pez había picado el anzuelo. Ricardo me daba el parte por teléfono y me dijo que estuvo a punto de meterla mano entre la falda, pero que no se atrevío para no asustarla.
A su vez yo se lo iba contando todo a Sandra y ella esta en la gloria viendo que su proyecto estaba dando sus frutos. Estaba consiguiendo esa cría que mi mujer se empezara a enamorar de otro.
Me dijo que apretara un poco mas y haber si terminaba de con ella de una puta vez.
La pedí a Sandra que como me estaba portando muy bien con ella y estaba cumpliendo el trato, que ella fuera condescendiente conmigo y que me dejara follármela como hacía tiempo. Ella me dijo que por ahora seguiría cobrando su sueldo de puta y que lo máximo serían los besos y punto.
Además me dijo que desde que estaba en Madrid había empezado a salir con otro tipo, un tal Antonio, bastante celoso por cierto. Ella me lo restregaba diciendo que las putas como ella tenían derecho a estar con quien quisiera ya que yo no tenía huevos de irme con ella.
En el fondo ella seguía enamorada de mi y yo me imagino que también pero podían mas los convencionalismos sociales y familiares. Yo tenía mucho que perder, ella bastante menos.
Esa noche mi mujer Raquel no pudo mas y me dijo que quería hablar conmigo. Me dijo que estaba hecha un lio, no me contó lo del beso en el coche ni en el pub, pero si que Ricardo iba a por ella. Casi se echa a llorar diciendo que se sentía totalmente halagada pero que la daba miedo todo esto, que era muy nuevo para ella.
Yo la tranquilicé y nos fuimos a la cama. Al día siguiente salieron por la tarde otra vez. Esta salida era la primera vez que salían de una manera reconocida abiertamente. Supe por Ricardo que su coche lo había metido en un parking y elegido una plaza algo discreta. Al volver de tomarse la copa allí mismo se besaron y allí el cabrón de Ricardo la dijo que estaba enamorado de ella. Se abrazaron, besaron y por fin – se dejó meter mano – la falda de casada decente y respetable terminó por su cintura y cuando telefónicamente Ricardo me contó como la tocó por primera vez su braguita con las yemas de los dedos casi me da un pasmo. Que placer el ver como se derrumban las defensas de la casadadita decente ante su recién amigo. Me fue contando como la fue desabrochando poco a poco los botones de su camisa y como terminó tocandola sus tetillas y manoseandola enterita. Ella se la sacó a el y le hizo una paja allí mismo corriérndose y empapándolo todo. Que gozada. Mi mujer había comenzado una cuesta no se si hacia arriba o hacia abajo. Ricardo me dijo por teléfono como vio su leche manchar su mano y como se escurria entre sus dedos manchandola su anillo de casada, la leche del querido y me dijo. Cuando a una mujer se le mancha su anillo de casada con la leche de otro hombre, dala por perdida cabrón. Además la estoy enamorando y lo que quiero es que esta leche no se vuelva a desperdiciar entre sus dedos y termine dentro de su vagina......ufffffff no podía mas con todo aquello. Reconozco que estar engañando entre todos a mi mujer era un putada pero era un continuo subidon de adrenalina.
Al volver Raquel vino destemplada,con frio y temblorosa de las nuevas experiencias con Ricardo.
Al día siguiente llamé a Sandra y se lo conté todo. Ella insistió que follar y follar, que ese era la única meta.
Salieron varias veces mas hasta que Ricardo la dijo: Oye cariño ¿no estaríamos mejor y mas cómodos en un apartamento?
Ella dudo y asintió con la cabeza. Ese mismo día a la hora de comer me lo dijo en casa. La había propuesto Ricardo acostarse con ella y ella me lo estaba diciendo a mi, su marido. Sin arme demasiadas explicaciones, sin demasiados detalles, la daba mucho corte. Los detalles me los daba posteriormente Ricardo.
Yo sin darle una aparente importancia, la dije que si, que estarían mas cómodos, dando por hecho que estan formando pareja y que ella terminaria con el. La dije que me hacía ilusión el pensar que eran como novios.
¿No te importa cariño? Me dijo y repitió mil veces,. Yo estaba encantado. Le dije que no, que porque lo iba a estar.
Esa noche Sandra me prometió que si eso sucedía que fuera preparando nuestra fiesta.

Trunkss
26-02-2008, 16:13
que interesante xd...que no pare la historia

Amets
26-02-2008, 16:52
Curioseando he encontrado tu relato y me ha encantado. Continua, me tienes enganchadisima! Antes de que se me olvide, enhorabuena por ese escritor que llevas dentro... un besazo

Dykon
26-02-2008, 16:53
Joder estoy realmente impresionado, historia muy morbosa ya estoy deseando leer la proxima entregaclap0000clap0000, seria la ostia si pudieras poner alguna fotillo de tu mujer o de sandra jijijijiji.

Saludos, seguire atentobeerchug

estesoyo69
26-02-2008, 17:11
joooooooooooder me tienes abrumado. Madre mia que historia. Me esta enganchando. Sigue sigue que es que me pone a mi cachondo perdido todo esto.

Skillz
26-02-2008, 17:31
Increible la historia, de las mejores k leido

gasvgas
26-02-2008, 19:55
Curioseando he encontrado tu relato y me ha encantado. Continua, me tienes enganchadisima! Antes de que se me olvide, enhorabuena por ese escritor que llevas dentro... un besazo

Muchas gracias. Eres muy amable. Escribiria mas pero siempre voy condicionado por el trabajo.
Otro beso para ti

gasvgas
26-02-2008, 22:10
5ª entrega
Mi mujer empieza a salir con Ricardo y gracias a Sandra hace realidad mi mayor sueño

Me dijo Raquel que había quedado el lunes siguiente, pues Ramón tenía que irse de viaje durante 4 días.
Podéis comprender mi estado de ánimo esos días. Por la noche no hacía mas que darle vueltas a la cabeza ante la proximidad de que mi mujer se acostara con su nuevo amigo Ramón. Ella poco a poco iba perdiendo la vergüenza a contarme y sincerarse en la cama y en durante esos días terminamos hablando claro. Ella me preguntó directamente si a mi me importaba que saliera con el. Yo la dije que que en absoluto y además ella podía ver como nuestra relación, o mas bien, mi relación hacia ella era mucho mejor, porque estaba deseoso todo el día y eso a ella la gustaba mucho. En nuestros juegos de cama la propuse comprarla algo de ropa para que la estrenara con Ramón. Raquél me dijo que no, que a saber que se me ocurría, que mejor ella se compraría algún modelito y luego me pasaría el ticket – vamos que se lo financiaria yo – A pesar de todo ella todavía estaba abrumada por los acontecimientos y me repetía una y otra vez si esto no era una locura y la trascendencia que podría tener para nuestro matrimonio. No entendía como a mi me podía gustar el que ella se terminara acostando con otro y encima que a mi me pusiera como una moto el tema. Yo termine contándola que el hecho de excitarme viéndola o pensando que está con otro es una manera de competir por ella. No se lo que la fui diciendo pero al final la terminé reconociendo que daba igual, que me gustaba que estuviera con Ramón, que lo aceptaba, que si eso era ser un cornudo, pues era un cornudo, que como nuestro matrimonio era estable pues que estuviera tranquila, que por mi parte nunca saldría de los muros de la casa su situación, que admitía y aceptaba que tuviera un…me atreví a llamarle novio. Pero ella prefirió que le llamara amigo, o mi chico. En el fondo siempre pensaba en el fantasma de Sandra pero nunca la citaba, lógicamente, pero esta detrás de todo este tema.
Se iba animando Raquel en estas conversaciones previas al encuentro definitivo e idealizando su situación.
Aquella noche hablé con Sandra por teléfono y se puso también como una moto. Dijo que estaba deseando que llegara el gran día. Me dio algunas ideas bastante buenas. Me dijo que la comprara la lencería para que la estrenara con su amante, pero que fuera blanca, porque en realidad era como una boda de adulterio, que había que buscar símbolos en estos pequeños detalles. Al día siguiente se lo comenté a mi mujer y le pareció genial pero que ella se lo compraría y también me pasaría el ticket, y los zapatos y todo, que iria de estreno completamente.
Y llegó el día esperado. Habían quedado a las 11 de la mañana pues Ramón tenía que escabullirse de su mujer y escaparse a horas de trabajo. La fue a buscar a casa con el coche. Antes de salir de casa viví los momentos mas morbosos que recuerdo en toda mi vida. El ver a mi mujer vestida como un pincelito, maquillada, perfumada, de peluquería, con una faldita preciosa, medias de liga negra y lencería negra, pues dijo que el blanco no pegaba con las medias de liga, que eso lo reservaba para mas adelante, que ese día tocaba negro. Era muy suya Raquel para vestir. Se compró una conjuntito de braguita y sujetador precioso negros muy sexys haciendo juego con las medias. Iba de película. Al despedirnos la dije que que se portara bien y que fuera cariñosa con el, que me gustaría que ella dejara nuestro pabellón muy alto como si fuéramos un equipo. Descuida, me contestó, me portaré como tu sabes que me porto en estas ocasiones. La metí una caja de preservativos en el bolso y la dí un beso, pero la dije que esperara unos minutos antes de salir.
Yo me adelanté y salí cruzando la calle, no había llegado el coche todavía, me metí en un portal justo en frente al nuestro para verla, quería observarlo anónimamente todo, como un voyeur, como un cabrón, toda la escena en que mi mujer bajaba y se subia al coche de su querido para irse a follar a continuación. Quería complacerme viendolo todo. Efectivamente bajó y todavía no había llegado Ramón. Allí estaba mi mujer como una puta de lujo esperando a su cliente, esa escena se me quedará grabada para toda la vida. Al poco aparecío el, la vi entrar en el coche y como se daban un besito púdico, nada de piquitos, era de día y la calle estaba llena de gente, fue prudente.
Arrancó el coche y se fueron. Me temblaban las manos cuando por el móvil llamé a Sandra para contárselo. Me faltó tiempo para decirla: Sandra se han ido al apartamento a follar, lo hemos conseguido. Ella me felicitó porque hoy por fín serás un cornudo, me dijo. Eran las 11,30h. No hice nada esa mañana, no sabía nada hasta que sobre la 13,00 me sonó el móvil, era ella, me dijo que todo bien, que estuviera tranquilo, que ya me contaría, no me dio ninguna explicación, se ve que estaba con el al lado. Volvió a casa sobre las tres de la tarde. Se había ido a comer después de haber consumado su unión. Yo estaba que me subía por las paredes de ansiedad para que me lo contara todo, pero no lo conseguí. Me dijo que habían estado en el apartamento, que si, que si – tranquilo - que se habían duchado y luego acostado y todo de todo, que después se habian bajado a tomar algo a una cafetería cercana y que ya me contaría mas cosas mas adelante pero que ahora estaba un poco cansada y que quería echarse la siesta.
Era un cornudo, todo llega en esta vida, desde que me lo propuso Sandra hasta el día de hoy habían pasado varios meses, no recuerdo si 5 o 6 meses, pero había merecido la pena. Mi mujer tenía novio, así me gustaba llamarlo a mi, era Ramón y a estas alturas era amigo común nuestro. Ansioso estaba de hablar por el msm con el para que me lo contara todo con pelos y señales, también con Sandra, la temía en el fondo, haber que se le ocurría ahora.
Por la tarde me fui a la oficina y por teléfono directamente hablé con Ramón, el nuevo amante de mi mujer.
Hola cornudo, fue lo primero que me soltó. Se le notaba radiante y triunfante. Había conseguido el trofeo. Me contó que al subirse al coche se fueron a unos apartamentos cercanos a la calle Goya y que tenía reservados para 3 horas. Antes se tomaron algo en un bar de abajo para romper los muchos nervios que tenían los dos. Al llegar al apartamento todo fue lento, morboso, pausado, fino y sutil. En el sofá empezaron a besarse (todo lo que os estoy contando me lo contó detalladamente Ramón) como una parejita de enamorados. Al poco el con sus manos empezó a subirla la falda a mi mujer acariciándola poco a poco, los muslos, la entrepierna, las braguitas, las piernas de mi mujer de su postura coqueta y juntas se fueron abriendo cediendo a la mano ansiosa de encontrar sus partes mas íntimas y reservadas. La blusa que llevaba, fuera los botones, de uno en uno, como a ella la gustaba, como yo le fui aleccionando a Ramón que debía de hacerlo las semanas anteriores. A estas alturas el conocía perfectamente los gustos de Raquel gracias a la información privilegiada que tenía de mi. Fuera la blusa, el sujetador desabrochado, el sujetador medio caido y al fin encima de la mesita, abrazados, besánadose, y sus tetas al aire apretadas contra el unas veces colgando otras veces y acariciadas siempre, las tetas de casada decente y respetable ofrecidas a su primer querido en esa especie de boda adúltera, ya no eran exclusivas mias, ya pertenecían a otro también. Al rato el se levantó y cogiendola de la mano hizo que se incorporara ella. Empezaron medio a bailar con una música ténue y bajita. Las manos por su culo, por sus caderas, poco a poco la cremallera de la falda se fue abriendo por los dedos temblorosos de un hombre deseoso de mi mujer. La falda por las caderas y con un suave empujón al suelo. Mi mujer de pié bailando con el, solo con las braguitas y las medías negras con liga. Se me olvidaba la cabrona se compró unos zapatos negros de salón de tacón de aguja Charles Jordan en una zapatería de la Calle Serrano que le, perdón, que me, costaron una pasta, pero pasta pasta, pero es que lo bueno se nota, la hacía un pie perfecto, su horma es fina y cualquier zapato la queda como un guante, máxime si estos eran de la categoría que digo.
De la mano tranquilamente los dos y a la cama. Ella le dijo que a la ducha, mi mujer es escrupulosa, el ya lo sabía y antes de que se lo dijera el ya se estaba duchando. Fue entonces encima de la cama, desnuda de cintura para arriba y solo con las graguitas y las medias y los mas importante, con los zapatos puestos, cuando me llamó al móvil para decirme que todo iba bien.
Cuando el volvió con la toalla enrollada ella seductoramente se incorporó y le quitó la quito directamente y se la empezó a acariciar, la polla de Ramón, la polla de mi supuesto amigo de la infancia, caricia y caricia , besito y besito y mamada suave y continuada de casadita decente. Al poco ella se dejó caer en la cama, el encima le fue bajando sus braguitas hasta quitárselas del todo, se besaron, se acariciaron y cuando ella cerró los ojos ya le estaba basando sus coñito depilado perfectamente, todo suvae y delicadoy vieno la primera corrida de ella, en silencio, como se suele correr siempre, sielenciosamente, silenciosamente entregada a otro hombre, silenciosamente se estaba rompiendo nuestro matrimonio, entendiendo por matrimonio la promesa de unión entre un hombre y una mujer únicamente.
Después ella se incorporó y empezó a desenrollar el condon y se lo empezó a poner. Ella siempre se encargaba de ponérmelo pues ha veces los úsabamos para alternar épocas de pildora y descanso.
Mas besos, mas caricias y a dentro suavemente. hasta dentro de su decente vaginita la polla de mi amigo. Que placer me contó Ramón en el momento que la empezó a penetrar mientras ella la dijo un “te quiero Ramón”. El primer polvo a una casada que se deja vencer por la pasión o por lo que sea es como un triunfo infinito para el macho que lo consigue. Debemos de llevarlo en los genes, siempre compitiendo entre nosotros los machos, por las hembras, y siempre deseando a las hebras de los demas. Es la vida misma. En ese momento el empezó un mete saca suave que fue ampliandolo poco a poco. Sus piernas le abrazaron como para impedir que no se saliera nada de su sitio. Como para enlazarle para ella. El la pidió que se pusiera sentada encima de el para verla mejor y así lo hizo. Otra vez a dentro su polla y al trotar arriba y abajo sus tetas se movian al son del deseo. La casada decente y respetable, bueno eso ya era solamente para el exterior. Al poco se corrió Ramón dentro de su vagina y descansaron. No recuero si el luego se la chupó otra vez a ella y se volvió a correr, ya que seguro, la primera vez que el la beso el coño se corrío como hacía años que no hacía.

6ª y próxima entrega
La reacción infinitamente morbosa de Sandra y la relación de mi mujer con Ramón se consolida.

gasvgas
26-02-2008, 22:14
joooooooooooder me tienes abrumado. Madre mia que historia. Me esta enganchando. Sigue sigue que es que me pone a mi cachondo perdido todo esto.

Muchas gracias, el contarlo también me pone a mi a mil

parcat
27-02-2008, 01:23
Ufff.como me estoy poniendo, me imagino en tu lugar. y me pongo malo malo!

Dykon
27-02-2008, 16:22
Me encanta tu relatoclap0000clap0000 lo unico q haber engañado asi a tu mujer nose....me da algo de pena, la describes de una forma que parece muy sensible y eso....nose, seran cosas mias jejeje, sigo tu historia con atencion

¿sigue tu mujer con ese hombre? ¿sigues tu con tu ex-empleada?

saludosbeerchug

heywood
27-02-2008, 17:16
Excelente hostoria notworth
Quizá podrías aderezarla con alguna foto de vosotros ESCOTETETORRASXD

benetXVII
28-02-2008, 08:43
Hola gasvgas,
las 3 primeras partes de tu historia me han gustado mucho, pero estas dos últimas... no puedo evitar ponerme en el lugar de tu mujer y la verdad que me da un poco de pena.

En fin, solo espero que al final haya disfrutado realmente de la relación con Ramon.

Sigo a la espera de ver como termina.

Un saludo.

motorafondo
28-02-2008, 18:55
La historia desde luego es muy morbosa.

Solo tengo una duda el novio de tu mujer que tu lo llamas no se llamaba "Ricardo".

El_Serio
28-02-2008, 20:07
Felicidades !! thumbsup Nos tienes enganchados y BURRO con el relato XD

superbowl
28-02-2008, 22:46
Continua con la historia porfavor, es muy morbosa.

Amets
29-02-2008, 09:07
Si que es morboso... a mi ya te tienes toda intrigada.. intentando imaginarme el final.jeje lo bueno se hace esperar??? continua. muak

estesoyo69
29-02-2008, 09:08
esta historia me tiene engachado y encima lo haces perfecto. Lo estas escribiendo como un novelista consagrado. Sigue por Dios que esta cada vez mas interesante.thumbsupthumbsupthumbsupthumbsupthumbs up

zas69
29-02-2008, 13:58
Vaya pedazo de historia !! esto impaciente por conocer el desenlace.
Saludos.

kalico
29-02-2008, 14:15
pero que morbazo
drool000

psoe
29-02-2008, 19:30
increible...como esta la historia de interesante!!!!

gasvgas
29-02-2008, 21:28
Muchas gracias a la afición. Sigo en los ratos libres escribiendo la siguiente entrega que promete ser la mas morbosa. Tranquilos porque la historia al final no acaba mal del todo. Bueno; algo mejor si podía haber acabado pero no os adelanto nada. To esto lo tengo que ir recordando porque sucedió hace unos años. Abrazos a los pajilleros y algún besito por si hay alguna pajillera lectora

Dykon
29-02-2008, 21:34
Muchas gracias a la afición. Sigo en los ratos libres escribiendo la siguiente entrega que promete ser la mas morbosa. Tranquilos porque la historia al final no acaba mal del todo. Bueno; algo mejor si podía haber acabado pero no os adelanto nada. To esto lo tengo que ir recordando porque sucedió hace unos años. Abrazos a los pajilleros y algún besito por si hay alguna pajillera lectora

La espero con impaciencia compaji jejeebeerchugbeerchug

dexter_3x
29-02-2008, 22:36
Vaya ke historia tan mas morbosa todo exelente, espero la siguiente entrega esto esta caliente.

heywood
01-03-2008, 16:45
Estamos ansiosos esperando saber mas de esta estupenda historia.
Animate pronto ...

gasvgas
05-03-2008, 22:15
La reacción infinitamente morbosa de Sandra y la relación de mi mujer con Ramón se consolida.

Estaba por las nubes, no me lo podía creer, tanto esperarlo y así, de repente había llegado. Mi mujer se había acostado con su amigo. Esa noche cuando llegué a casa no quise agobiarla, ella se acostó pronto y la verdad es que no me hizo mucho caso, las cosas como són, La respeté su estado enamoradizo, pues no era justo que, habiÉndoselo provocado , encima se lo recriminara o no me gustara. Ella andaba por las nubes. En términos coloquiales estaba ajilipollada. Recuerdo por la noche que se quedó viendo la TV absorta incluso con los anuncios, cosa que habitualmente no los soporta, contestando monólogos a alguna pregunTa y poco mas.
Al día siguiente la llamé a su móvil desde el trabajo para – ver que que tal – y se la notaba mucho mas normal. No me dio casi detalles pero me dijo que tenía que ir asimilando tanta sensación nueva, que no estaba acostumbrada. Yo me moría de morbo pensando una y otra vez que mi mujer tenía por fin un amante y que se lo había follado la mañana anterior y que, lógicamente, volverían a hacerlo.
Esa mañana hablé con Ramón por teléfono, también desde el trabajo, pues para mi era una obsesión el sentirme como me sentía. El estaba también flotando, se le veía algo enganchado porque ya no era ese Ramón pavito y chulito que se ponía como una moto hablando del polvazo que le iba a echar a mi mujer y todo eso, ahora también lo hacía pero menos. Recuerdo que me comentó varias veces lo maja que era mi mujer y lo bien que besaba, lo cariñosa que era etc… se estaba ablandando, se veía que le había tocado mi mujer la fibra sensible. Yo la conozco y se que cuando se pone delante en plan femenina y cariñosa te ablanda como un requesón, todo lo contrario de Sandra, mi antigua empleada jovencita que es puro morbo y adrenalina hasta el infinito. Digamos que dos estilos de mujer diferentes y que a los hombres nos gustan los dos.
Después de hablar con Ramón llamé a Sandra para volverla a contar el desenlace y ella también estaba excitada por la sensación de triunfo de haber sido la causante o el detonante de esta situación. Me faltó tiempo para decirla – Bueno ahora me toca mover ficha a mi chatita – Me prometiste que cuando mi mujer terminara con otro te entregarías a mi sin condiciones ¿verdad? Ella no me puso ninguna pega, es mas, lo estaba deseando.
Quedamos en el momento que ella pudo, 4 días después, que pudo escaparse del trabajo, la estaba esperando con el coche a la salida del metro habitual y al verla sabía que esta jovencita venía dispuesta a cualquier cosa. Con una minifalda preciosa, encajadita, negra, sus botas habituales – Dios mio que tipazo que tenía. Se ve que había adelgazado algo en las últimas semanas. Lo primero al entrar fue un piquito que me supo dulce dulce dulce.
- Estas preciosa - la dije - ella sonrió. No te digo donde te llevo pero te lo vas a imaginar. Al apartamento de turno. ¿Y sabes lo que vamos a hacer? Pues follar y follar y follar como buena puta que soy tuya, me contestó ella mientras me pasaba dulcemente su mano por encima del bulto que ya tenía mi polla debajo del pantalón y mientras yo, a su vez, le matía mano entre la faldita hasta tocarla la tanguita. Que ganas nos teníamos los dos.
- ¿Que se siente siendo un cabrón? Resulta que ahora también te excita a ti. Te has dado cuenta que hasta tu mujer, fijate, ha caido y ha caÍdo porque lo que nos encanta a las mujeres es que los hombres se mueran por nosotros y ella ha visto que tu eres un morboso de cojones y te excita que ella se esté acostando con otro que además la hace sentirse mujer con sus galanterías, y mientras tu tienes de novia a una puta jovencita, ¿a que si? Todo esto me iba contando mientras me acariciaba el bulto. Como sabía esta cria, la verdad es que en el fondo me daba miedo el rumbo que iba tomando todo, pero – sinceramente – no sabía ni queria ni podía decirla que no a nada porque era lo que mas me gustaba en el mundo con diferencia, que es el sexo morboso y las situaciones comprometidas.
Vale, vale me dijo conduce que todo llega. Al llegar al apartamento hice una variante que tenía pensada. – Vamos a jugar a que tu eres una puta que vienes con el cliente ¿vale? Encárgate tu de todo. Se me quedó mirando acojonadadilla pero esa adrenalina ya le estaba empezando a subir – como nos íbamos conociendo – Al llegar fuimos al apartamento donde daban las llaves y llamó ella al timbre, yo en segundo plano y algo mas atrás con finjida timidez y vergüenza. Las abrió una mujer de mediana edad, en realidad era la misma de otras veces que nos reconoció o no. Vengo a por la llave, es la reserva de Pablo - era el nombre ahbitual y falso que daba siempre yo – La encargada la dio la llave a ella y la dijo que fuera estricta con el horario que “otras” se retrasan mas de la cuenta. La estaba tratando como si fuera una señorita de compañía, vamos como una puta. Sandra dijo que no se preocupara, que sería puntual, se estaba refiriendo a ella como organizadora, me estaba dejando a mi como sujeto pasivo, me encantaba, que bien lo estaba haciendo.
Entramos al apartamento, cerramos la puerta y nos empezamos a reir, como crios. Pero que puta estás hecha, me encantas, la dije, al minuto nos estábamos comiendo a besos a y a caricias, que ganas nos teníamos, que besos, madre mia, que abrazos, que ganas de todo. que polvo nos echamos mi empleadita y yo. Me tenías reseco de ti Sandra, la dije algo mas calmado, desnudo y encima de la cama.
- Me ha encantado verte haciendo el papel de puta que va con el cliente, me ha encantado. Y sabes? Me prometiste que si lograba que mi mujer terminara con otro en la cama yo podría pedirte lo que quisiera ¿no?, pues ¿sabes lo que te voy a pedir? Pues que hagas el papel de prostituta, pero…..real, real de verdad, ya tienes mucho camino recorrido, te estoy pagando un sueldo de puta pues ahora me apetece verte actuar de verdad.
Ella me dijo que como, y yo la dije que me apetecía verla encarnar el papel de prostituta y que nada mejor que en una casa de putas de verdad.
Temblaba de emoción, no podía articular palabra cuando acercándome lentamente a su boca y acariciando dulcemente sus labios la pregunté:
-Quieres que empecemos a jugar en serio?
- Quieres que te proponga el juego mas excitante que puedas imaginar?
- Quieres jugar a ser una puta de verdad?
Ella cerrando los ojos comenzó a besarme y no me contestó.
Volví a pregúntarselo:
- ¿Quieres que te convierta, aunque solo sea una vez, en una prostituta?. Y minetras pensando en que diría tu madre o tus familiares si te vieran o supieran de nuestra fantasia. ¿Quieres jugar a ser mala de verdad? Pídemelo, pídemelo tu.
Abrió los ojos y mirandome fijamente a los ojos, apartando sus labios de los mios asintió con la cabeza mientras su miraba inyectaba torrentes de adrenalina de excitación.
- Vale te lo prometí y cumplo, yo jugué fuerte contigo y tu cumpliste con tu mujer y ahí la tienes con un querido, vale, vale acepto, esto es mas fuerte todavía y por eso, después, me tocará a mi pedirte una cosa y esa cosa será que me pongas en mi dedito el anillo de casada de tu mujer, quiero el que ella lleva en el dedo, lo quiero como simbolo de que ahora eres mio.
Me quedé acojonado oyendo lo que me estaba pidiendo. La prostesté, la dije que eso era imposible. Me estaba subiendo la cria cada vez mas peldaños de morbo y de dificultad.
- ¿Quieres que me prostituya? Vale, pero será contigo, en la casa de puta que tu elijas y luego el anillo de tu mujer en mi dedo. Te dejo que lo planees como tu quieras.
Así lo hice. El lugar lo elegí entre varios. Era una casa de citas nada cutre, se anunciaba como de alto estanding, aunque no era para tanto. Hablé con la encargada y la comenté que eramos un matrimonio que teníamos una fantasia desde hacía bastante tiempo que consistia en que ella hiciera un servicio en la casa como prostituta y que me lo hiciera a mi como cliente. La encargada dijo que no habría problema pero que tendría que ver a mi mujer antes. La vi un poco reacia al principio porque luego me reconoció que sospechaba si eramos periodistas de cámara oculta de estos programas que hacen reportajes sobre temas escabrosos y graban en secreto, pero la debí de convencer pues quedamos para un día determinado al cabo de una semana.
Se lo conté a Sandra y ella estaba muy nerviosa, pero era morbo autentico lo que nos corria por las venas. Si supiera su pareja – la tercera – si supiera su madre y sus amigos que iba a ir la niña buena a una casa de putas para hacerle un servicio a su antiguo jefe, eso era lo que realmente era excitante de la historia.
A continuación os cuento lo que sucedío en base a lo que ella me fue contando después. Os tengo que asegurar que es todo verídico.
Tocó el timbre y la abrió la encargada, la hizo pasar y con un tono medianamente muy amable pero algo autoritario la pasó a una habitación y la dijo que ya había hablado conmigo, con su marido y que estaba bien, que no tenía mal cuerpo, de hecho con sus casi 29 años que tenía estaba espléndida, con una piel tersa y un culo que no anunciaba el que ya era madre de una hija.
- Cámbiate, ponte algo de esto y te presento a tus compañeras. Eligió unas medias finas de malla negras con liguero y una especie de picardías también negro que le llegaba por el muslo alto que no acertó a abrocharse los dos únicos botones que tenía por delante por el estado de nervios en el que estaba. Le ayudó la encargada la cual le dobló los baqueros y la ropa interior que llevaba y se la guardó en un armario que tenía en la pared. Se puso unas sandalias también negras de plataforma y la verdad es que al verse al espejo casi se muere de nervios y de excitación como luego me lo fue contando.
La encargada le dijo que estaba bien, la recogió el pelo y con unas horquillas le hizo una especie de moño atrás para dejarla el cuello al aire. En ese momento se la acercó y le puso una gargantilla de cuero negra bastante ajustada al cuello con un brochecito de plata en el centro que le daba un toque especial y sensual
- Estas muy guapa, ahora si que ya eres una mas de la casa.
En ese momento, y al tocársela con la mano, senti una sacudida en todo su cuerpo de excitación tremenda, sintió que la habian puesto como una marca en su piel, como una etiqueta en la que decía a todo el mundo – soy una prostituta – y la gustó, claro que la gustó, era el comienzo de un reconocimiento íntimo de sus instintos mas profundos.
Mira bonita, ahora, aunque esto sea una fantasia entre tu marido y tu, y como veo que os gusta el juego, eres mi empleada asi que tendrás - cariño - que obedecerme y acatar las reglas de la casa. ¿vale? Cuando te muestres al cliente le dirás tu nombre de trabajo ¿sabes cual? …se quedó pensando Sandra y no se le ocurria ninguno.
- Te llamarás a partir de ahora Yeni, ¿vale?. Temblaba en una mezcla de miedo, excitación y morbo, sobretodo mucho morbo por la situación creada. La cojió de la mano y la llevó al saloncito donde estaban las otras putas. La fue presentando a cada una de ellas. Eran tres las que estaban allí a la espera; una colombiana preciosa y jovencísima, otra brasileña mulata y una que por su piel debía ser rumana o de algún pais del este, ninguna española.
-Mirar os presento a Yeni, ha venido para probar, va a probar con su marido que está al llegar, así que cuando llame salis de una en una como siempre. Tu Yeni irás la segunda. Chicas ser especialmente cariñosas con el marido haber si se equivoca y elige a otra. Se echaron a reir todas, ya debían de estar al tanto del juego porque no se extrañaron nada al oir que sería el marido de Sandra el que llamaría, pero la brasileña no debió de entender el sentido de la broma porque preguntó si debía o no estar y con quien, porque no entendía nada , al final entre risas se lo debieron de explicar a ella mejor.
Sono el timbre y allí estaba yo esperando especialmente nervioso. Me abrió la encargada y con una medio sonrisa me pasó a una habitación, escenificando perfectamente el juego, cerrando la puerta me dijo si quería beber algo y me indicó que los honorarios serían 300€ por ser un servicio especial. No comentó nada mas y con toda naturalidad me dijo que irían pasado las chicas, que eran todas monísimas y que elijiera a la que mas me gustara. Entró primero la brasileña y - madre mía - que cosa mas atractiva de mujer, me dio un beso, no me acuerdo como me dijo que se llamaba, se dío media vuelta y con una caricia muy dulce se despidió, aparecío a continuación Sandra y casi me da un vuelco el corazón cuando me dijo con la voz temblorosa y casi imperceptible que se llamaba Yeni, estaba viviendo con un morbo infinito su bautismo de prostituta conmigo, lo estaba encarnando perfectamente pues seria, muy séria, se acerco y me beso en la mejilla mientras no puede evitar el repasarla de arriba abajo con una mirada rápida y ver lo atractiva que estaba vestida de puta. Un tanguita negro precioso, medias negras de liga, sandalias con plataforma y tacon de aguja y una especie de camisoncito corto medio transparente que dejaban adivinar sus pechos al aire, hacian de ella una imagen de lo mas sensual. Pero lo que mas morbo me estaba dando era su cara mezcla de excitación y miedo a lo desconocido, no por mi, pues me tenía de lo mas visto, sino miedo al nuevo rumbo que estaba tomando su vida y que hacía que ese paso que estaba dando suponía un no dar marcha atrás. Una última mirada anhelante como suplicando que pararamos, que dijera, déjalo, vámonos de aquí, ya hemos jugado. Nos miramos fijamente a los ojos durante varios segundos, ella esperaba una respuesta mia, yo la contesté y ese fue la frase que marcó su vida – encantada Yeni de conocerte, eres muy atractiva – Fue como una orden dada por mi, fue el pistoletazo de salida, fue como si ella me dijera – En este momento me pongo en tus manos y quiero que decidas por mi, quiero que me digas lo que quieres que sea – Fue un acto de sumisión total y absoluto hacia mi. Cuando oyó esas palabras estaba oyendo la orden de cesión de su cuerpo, la orden de entrega y alquiler de su persona simbolizando su entrega a mi a través de cualquier otro. En el fondo yo intuí que lo estaba deseando.
Eres muy guapa Yeni, la dije. Se fue sin decir nada y entraron las otras chicas que ya casi ni me fijé, pues la que me dejó absolutamente hechizado fue Sandra, bueno…Yeni la puta.
Al terminar la ronda de las chicas apareció otra vez la encargada y al preguntarme quien había elegido con una sonrisa complice, pero muy dentro de su papel, la dije que Yeni. No dijo nada, sonrió, salió cerrando la puerta.
Al poco apareció ella despacio, seria, temblorosa, vestida de puta, en una casa autentica de putas, la que habia sido mi empleada, mi amiga, mi confidente, mi querida, mi niña, y últimamente mi hermana, porque así nos sentíamos cada vez que mi leche la rociaba su vagina de incesto, yo la estaba convirtiendo en lo que ella queria y deseaba, en una puta. No se si ella todo lo hacia por mi y para mi como único medio para tenerme enganchado, no lo se, en ese momento me pasaron rapidísimamente muchas escenas anteriores, las primeras veces de todo, el primer beso en mi empresa, la primera vez que nos metimos mano, que nos acostamos, la primera vez que contacté con el querido de mi mujer, la primera vez que se acostó con ella, que rápido estaba pasando todo. Por fin estábamos haciendo realidad uno de las fantasias mas morbosas; escenificar una prostitución real. Ella que había conseguido poner a mi esposa en manos de otro hombre estaba en ese momento allí entregada a mi totalmente.
Sin decir nada se acercó y me beso en la boca suavemente mientras me abrazaba y me preguntaba como me llamaba. Me asombró la facilidad y los términos tan reales en los que estaba escenificando su papel, realmente se estaba convirtiendo en una puta de verdad. Le dije mi nombre y sin decir nada con los ojos vidriosos de excitación se dejó caer la blusa medio transparente quedándose desnuda de cintura para arriba. Nos besamos, todo muy despacio, se arrodilló sumisamente y me ayudó a quitarme los pantalones, al poco estábamos desnudos, todo fue muy suave, muy sutil. Al poco estábamos encima de cama. Besándonos acariciándonos, ella cogió un preservativo y fue a ponérmelo, protesté porque la dije que eso no era lo que habíamos estado haciendo tantas veces, que a pelo era mejor y que conmigo no había problema, yo volviendo a mi papel de querido y amigo confidente, ella me dijo que eran las normas de la casa, realmente se sentía puta encarnando masoquistamente el rol. La dije que era una tonteria. Ella me dijo que eran normas de la casa con una voz temblorosa Sus ojos tenían un brillo especial de excitación, era su bautismo, no se si de excitación infinita y de felicidad, de pena y odio por haberla sabido llevar yo a ese camino que tanto la gustaba pero que tanto la iba a hacer cambiar su vida o a mezcla de ambos y todos. Ya no estaba interpretando realmente el papel de prostituta, se estaba convertido en una prostituta. De un juego pasamos a una realidad. Me empezó a acariciar, por el pecho, a besar mi cintura fue bajando hasta que con la boca y torpemente me empezó a desenrollar el condon en mi polla absolutamente estirada, lo hizo regular y yo la dije entre bromas que si era la primera vez que lo hacia. Ella me dijo que si pero que ya aprenderia mejor, que la perdonara, que era novata en esto. Lo dijo mirándome a los ojos seria y continuó mientras terminaba de ponérmelo. Tu me has metido en esto, y me gusta, lo sabes, me has manejado o yo me he dejado manejar. Yo me quedé mudo, me hizo daño y me hizo sentirme culpable, terriblemente culpable, lo hizo a propósito para que me sintiera mal, sabia manejar la situación. Que cabrona, volví a tener miedo. La pedí perdón, la dije que todavía estábamos a tiempo de irnos, ella me dijo que me callara, que se llamaba Yeni y que estaba alli para darme placer y así poder volver otro día y volver a elegirla a ella entre todas las chicas. Me empezó a besar en la boca y nos fundimos en un abrazo infinito, no recuerdo cuando me la enganchó y se la metíó en su vagina, pero si sentí como era otra sensación, apretaba sus labios vaginales fuertemente como para ordeñarme rápidamente, para que me corriera pronto, y al final me corrí y me la sacó.
Retozamos tranquilamente encima de la cama y al poco ya nos estaban avisando que el servicio habia acabado.
Me vestí, y ella con un dulce beso y con un par de toallas en el brazo y otra enrollada en su cuerpo se despidió, y me dijo que haber cuando nos volviamos a ver.

Cerró la puerta y al poco apareció la encargada sonriente preguntándome que tal me fue la experiencia, yo la dije que estupendo pero me notó un poco apesadumbrado, al ser mujer, al ser encargada de un prostíbulo de lujo por el que pasan ciento de hombres de lo mas variado, ella sabía tener un ojo muy especial para adivinar estados de ánimo de sus clientes. Al final todas, incluidas las putas, son auténticas psicólogas masculinas.
- Es normal, me dijo, es la primera vez, tranquilo. No la oprimas, ha sido una experiencia muy fuerte para ella, ya volverá.
La dije que esto había sido una experiencia, nada mas que eso, una aventura entre marido y mujer y que nada mas. La encargada sonrió, creo que no se lo creyó porque me contestó:
- La has puesto a prueba y ella ha aceptado el reto, la has hecho segregar mas adrenalina en una hora que en toda su vida y eso es una droga, es algo que el que prueba esa experiencia tarde o temprano su cuerpo le pide mas, igual que a ti, repetireis aquí o en otro sítio o con otra experiencia pero repetireis os lo digo yo.. Se acercó a una mesita donde había unas tarjetas de visita con el telefono del sítio y que lógicamente se anunciaba como empresa de negocios en general y me dijo: llámame cuando quieras, y si quiere también me puede llamar ella, aquí la recibiremos con los brazos abiertos, porque es una cria con la que podemos ganar mucho dinero. Tu la has convertido en una puta deliciosa y además tiene casta.
Sin saber decirla nada y dándola las gracias me despedí y me fui como un cliente mas sin acordarme que ella estaba allí en la casa.
Al llegar a la calle me di cuenta y no sabia que hacer, si subir otra vez o quedarme esperándola. La llamé al movil pero lo tenía apagado. Subí otra vez y me abrío la encargada. La pregunté por Sandra y ella me dijo que allí no habia ninguna Sandra. Que si me referia a Yeni, la dije que si, la dije otra vez nuestro juego y que ella se tendria que venir conmigo. La encargada me dijo que por supuesto, que se estaba vistiendo, me dijo con una sonrisa malébola – Tu mujer se está despidiendo de tus compañeras – Eso me excitó pero a la vez me dio miedo. Me despedí de ella y la dije que la esperaba abajo.
Bajé otra vez a la calle y allí estuve esperándola en el coche mas de 20 minutos algo impaciente hasta que la via aparecer. Entro en el coche algo seria, distante, me dijo que la llevara a la primera boca de metro que hubiera. Que no queria hablar, que todo habia ido muy deprisa y que tenia que asimilarlo. La pregunté que habia hecho desde que yo me fui. Ella después de un momento de silencio me dijo con la voz entre cortada que cuando se fue a vestir para irse la encargada la dijo que tenía que hablar con ella y la llevó aparte de todas las demás.
- Me dijo que era muy guapa y que era el momento de dar el salto definitivo, que allí acababa de llevar uno de los mejores clientes de la casa y que si la elegía podría llevarme una buena comisión por haber hecho lo mismo que contigo, que una vez que se hace una vez que no tiene mucha importancia repetir y que además no era para tanto, si al final todos los hombres son iguales. Dudé pero la dije que no, pero ¿sabes? he estado a punto, porque al final no es para tanto. Me estaba metiendo en el coco un autentico labado de cerebro intencionado, empleando ya la palabra hombres en plural. Estaba en una nube, me estaba dejando llevar y no podía resistirme, podía mas una fuerza interna que me decía que me quedara que fuera mala mientras pensaba en ti, que estarías en la puerta esperándome, en mi madre, en mi primo que fué mi marido y yo allí aceptando mi primer polvo de prostituta real y todo por ti, cabrón, me has enseñado algo de lo que no puedo renunciar, estoy hecha un lío.

Yo la dije que era un juego entre los dos. Ella me dijo que ya había hecho el servicio a un cliente de verdad y que fuera responsable de mis actos, que la consecuencia de lo que había hecho. Me esta sintiendo fatal, me estaba echando en cara todas nuestras fantasias de los últimos meses.
Cerro la puerta del coche y se fue.
Por la noche no hacia mas que dar vueltas y vueltas de lo que había pasado con Sandra en la casa de putas y mientras mi mujer por ahí, aparentemente normal, seguía algo ajilipollada con su nueva relación con su amante, pero algo mas contenta, se estaba adaptando a la nueva situación, incluso hicimos el amor esa noche, yo por estar, aunque liado, mas salido que un mono por Sandra y por ser un cornudo de mi mujer, y por mi mujer porque fue la primera vez que abiertamente fantaseó conmigo hablándome y recreándose de su relación con su amante. Me dijo que se sentía en las nubes de verme a mi colado por ella y a su amante, que tenía juego suficiente para los dos, que si no me importaba el tener que compartir a su mujer con otro. Yo la dije que no, que para nada, me gustaba en el fondo, me descargaba una cierta sensación de culpabilidad. Si supiera lo de Sandra. Ufff me acordé en ese momento del anillo. Haber como se lo quitaba.
A la mañana siguiente quedé a tomar unas cervezas con Ramón y planeamos la estrategia del anillo. A esas alturas el ya sabía de mi rollo con mi antigua empleada y estaba al tanto de todas mis correrías, era igual de morboso que yo y que Sandra, pero es que mi mujer estaba volviéndose igualmente morbosa, cuando Ramón me reconoció que le había regalado hacía ya dos días un conjunto de lencería y la cabrona no me había dicho nada ami, a su marido. Ramón se rió y me dijo que el ser cornudo es lo que tiene. Se nos ocurrió entonces que quedaríamos a cenar cuando pudiéramos los tres, mas bien cuando pudiera Ramón despistar a su mujer y contarla un cuento. Era lunes o martes y quedamos para el jueves próximo para cenar los tres. Sería la primera vez que vería a mi mujer con su querido. Me moría de ganas de saber como se comportaría con el delante mía. Si como una pareja suya, como amigos, como mujer de los dos. No lo sabia.
Al día siguiente llamé a Sandra y se lo dije, noté que a ella ya se le había pasado el mosqueo de lo de la casa de putas – no se si fue finjido - Hablamos durante casi media hora. Al final me dijo que lo del prostíbulo que lo tenía superado. Se conoce que el no volver a tener descargas de adrenalina fuertes le hacia sentir inconscientemente un mono de sexo insuperable.
Quedamos tu y yo pero para que me pongas el anillo de tu mujer, ¿recuerdas? me dijo. Vale le dije, como era habitual en mi.
Llegó el jueves y allí estábamos los tres en el restaurante. Lo habia elegido yo consciente de que el que elije paga y estaba claro quien iba a pagar la cena.

madusevi
06-03-2008, 01:21
Que pedazo de relato tio, nos tienes enganchados a el, que situaciones tan morbosas y que bien contado. clap0000

Continua queremos saber mucho mas y sigue dandonos todos esos detalles que tanto morbo nos dan. thumbsup

estesoyo69
06-03-2008, 09:03
Madre mia si es que me dejas perplejo. Esta muy bien tu historia y ademas me pone mucho ver que todo es real como la vida misma. A veces pienso que me gustaria estar en tu situacion morbosa, pero es un riesgo muy fuerte el que has corrido tu. Anda te invito a seguir que esto esta muy interesante.

Amets
06-03-2008, 11:34
Espero el siguiente capitulo... ke morbazo!

vausi
06-03-2008, 15:35
Alucinante. Sin palabras. Sensacional.

pitiriflautico
07-03-2008, 12:24
tus relatos son muy buenos
espero que sigas con ellos
thumbsup

heywood
08-03-2008, 01:30
Aquí seguimos fieles esperando el siguiente capítulo.
Nos sorprenderás con alguna foto ?
thumbsup

placebox2007
08-03-2008, 16:47
quiero tener una empleada como la tuya

placebox2007
08-03-2008, 16:48
una historia muy excitante

zumbacc
08-03-2008, 20:22
Buenísma historia, cada ves me tienes más enganchado a ella. Es verdaderamente morbosa. Felicidades por haberla vivido.

marcos03
09-03-2008, 01:39
Enhorabuena por el relato

TrajedeSaliva
09-03-2008, 01:49
mas mas,vaya morbazo

El observador
10-03-2008, 20:31
[B] Chicas ser especialmente cariñosas con el marido haber si se equivoca y elige a otra.

:) :)


[B]
Ufff me acordé en ese momento del anillo. Haber como se lo quitaba.


:)

La verdad gasvgas tus relatos son muy impresionantes. Me encanta como los cuentas y las citas que resalto arriba le dan un toque humorístico. La verdad que es fascinante pensar a donde tus fantasías te van a llevar. 1ero te lías con Sandra. Luego, a sugerencia de ella lías a Ramón o Ricardo con tu mujer, ¿y después?

Espero leer la próxima entrega pronto.

¡Un saludo!

kristianggg
11-03-2008, 00:52
muy buena historia y espero que me pase a mi jajaj

canoso
11-03-2008, 19:47
m a r a v i l l o s o ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Por favor, no dejes de escribir la continuación...
notworthnotworthnotworthnotworthnotworthnotworthno tworthnotworthnotworthnotworthnotworth

gasvgas
11-03-2008, 22:25
7ª entrega

Lógicamente antes del día de la cena entre los tres llamé a Ramón para contarle todo lo de la casa de putas con Sandra y sobre todo para contarle la nueva imposición de mi joven puta, lo del anillo. Le dije que quería el anillo y que haber que hacía. Ramón me dijo que lo arreglaría, que no me preocupara, que para la cena llevaría una sorpresa y que no me diría nada para que así fuera realmente eso, una sorpresa.
Para la cena la pregunté a mi mujer si iríamos juntos o prefería ir con Ramón y que yo apareciera después. La verdad es que ese nuevo planteamiento era ciertamente ridículo y cómico, pues podría ser tan sencillo como salir los dos de casa y ya está. Pero la invité a jugar morbosamente a que la recogiera Ramón un poco antes en coche para yo aparecer algo mas tarde. Ella me dijo que al revés – siempre me ponía el puntito suyo – que yo me adelantara, y les esperara hasta aparecer ellos después, que eso sería mas morboso. Cada día que pasaba me demostraba mi mujer que iba tomando nota y aprendiendo, no se si de mi, de Ramón o de los dos. Así lo hicimos y al llegar al Restaurante me senté esperándolos tomando una cervecita. Era de esos restaurantes coquetos, discretos y pequeños, en un barrio opuesto a donde vivimos. Había reservado una mesa discreta, así se lo hice saber al que me tomó la reserva, pues tampoco me gustaría encontrarme con nadie conocido, porque Madrid aunque es muy grande, para este tipo de situaciones es bastante pequeño, de eso se encarga, y muy bien, Murphy.
Al cuarto de hora aparecieron los dos y solo el hecho de ver aparecer a mi mujer con Ramón me produjo muchísimo morbo, era mi mujer pero la veía actuar como si estuviera casada con otro. Me levanté nos besamos, saludé a Ramón y ellos se sentaron enfrente a mi, no lo dudaron, lo tenían hablado, pero antes mi mujer me dijo que si no me importaba cambiarme, porque no la gustaba mirar a la pared. El sítio preferente para ellos, de espalda a la pared.
La cena al principio normal, algo cortados. – actuaban como pareja – con la naturalidad de la complicidad de las miradas, las risitas, ella dominaba el asunto. Las manos alguna vez por debajo del mantel, yo me lo imaginaba, ella como si nada.
En los postres rompí yo el hielo: - Bueno bueno vaya con la parejita. Ramón directamente me dijo que tenían que contarme algo. ¿Se lo dices tu o se lo digo yo? comentó el. Decidieron que fuera mi mujer.
Verás, empezó algo cortada, sabrás perfectamente que estamos saliendo Ramón y yo y que es una situación conocida únicamente por los tres. Y que….bueno, me da un poco de corte decirlo, que el otro día en el apartamento, bueno nos acostamos y que además el otro día pues también y que….-la interrumpió Ramón continuando – y que estamos saliendo, caray que te lo queríamos decir de una manera oficial. Sabes que la obra del chalet se terminó y que a base de verme con Raquel pues surgió una amistad y luego una afinidad y como con el tiempo tu mujer me dijo que a ti no te importaba que yo…..haber….pues que nos vieramos los dos y, como decirlo, que tu ….Le interrumpi a Ramón para allanarle el camino.
-No te cortes Ramón si no pasa nada, reconozco que da vergüenza pero es morboso, venga dilo dilo, que soy un cornudo, que no me importa hombre, que me gusta mi mujer mucho mas ahora que la tengo que compartir. Que esto es como una declaración de pedida de mano al marido – algo así le dije -
A todo esto Raquel estaba colorada como un tomate y no deciá palabra, bueno alguna que otra risita nerviosa. Me fijé que mientras hablabamos Ramón tenía su mano izquierda por debajo del mantél, pero es que Raquel también tenía su mano derecha por debajo. A saber lo que estarían haciendo. Al día siguiente me enteré, por Ramón, que de vez en cuando la estaba subiendo la falda y que de una manera muy suave la estaba metiendo mano entre los muslos hasta sus braguitas y que ella se la quitaba suavemente y se la cogía entrelazando sus dedos para que se estuviera quieta, ya que Raquel para estas cosas era absolutamente cortada, yo no pude nunca en un sítio público hacer nada de lo que Ramón estaba consiguiendo ahora y encima delante mia. Al final Ramón consiguió meterla mano y ella dejarse totalmente. Me dijo que al final de la cena tuvo las faldas subidas casi hasta arriba sin volverselas a bajar. Ramón estaba consiguiendo lo que yo nunca pude. La verdad es que no se notaba nada pues el mantel caía hasta los muslos, ellos estaban bastante juntos y de espaldas a la pared, además yo les tapaba de cualquier otra mirada indiscreta de clientes al estar enfrente a ellos, incluso instintivamente me puse hacia el centro para taparles mas de miradas inoportunas, al estar imaginando la jugada. No se podía quejar Ramón, estaba actuando como buen cornudo.
De repente y en el momento dado Ramón sacó un paquetito y se lo dio a Raquel. – Toma Raquel para demostrarte lo mucho que me gustas y para delante de tu marido pedirte que seas “mi chica” . Raquel se quedó de una pieza y no supo que contestar. Si antes se estaba poniendo colorada mientras la estabametiendo mano su amante, ahora el doble, casi como un tomate. Lo abrió temblorosa y ¿Qué era? Dioooosss ¡¡Una alianza!!!
- Con el permiso de tu marido, toma Raquel me haría mucha ilusión que la llevaras puesta ¿me dejas ponértela? Será como un simbolo de esta experiencia tan bonita que estamos teniendo. Y bla bla bla le metío Ramón un rolllo de esos que tanto les gustan a las mujeres. En ese momento Raquel miró la que tenía de casada y dijo: Pero y la que llevo, voy a parecer una viuda si me pongo las dos. Pues si me permites la sugerencia – añadió Ramón – quitatela y dásela a tu marido, y déjame ponerte la nuestra, por favor. Venga mijer es un juego simbólico, que todo esto os encanta a las mujeres.
Me miró, le miró, silencio espeso……tensión, morbo. Se oyó un – por favor – Lentamente Raquel mirándome empezó a quitarse su anillo y con un: ¿No te importa cariño? La dije que por supuesto que no, pero no me dio su alianza de casada, se la guardó en el bolso. – No me fio de ti, me la quedo, tu eres capaz de perderla o a saber lo que haces con ella- Si ella supiera que lo que quería era quedarme con su alianza de casada para ponérsela a Sandra, a la jovencita. Si supiera que todo esta ocurrencia de anillos lo había parido Sandra. Madre mia haber que rollo le contaba entonces a Sandra. Haber como la decía ahora que se la había quedado mi mujer.
A continuación Ramón le puso su alianza. Era como una especie de boda, y yo, el antiguo marido, en el medio como los jueves, no me lo podía creer del morbo que me estaba dando. El ver a mi mujer como su amante, amigo, novio, querido, o lo que fuera, le estaba poniendo el anillo de compromiso o de complicidad, o de adulterio. Justo antes de terminar de ponérselo, Raquel hizo un movimineto y se lo quitó del dedo para verlo por dentro. Estaba grabado. Lo miró detenidamente, miró a Ramón, sonrió suavemente en silencio y con la voz temblorosa le dijo: ponmelo tu, y se lo puso. Era otro paso que daba ella hacia no se donde, pero esta entrando en un juego en donde Ramón magistralmente la estaba llevando, ayudado en la retaguardia por mi y por la maléfica Sandra que en el fondo lo que quería es que se fuera con otro y que no volviera, se la tenía jurada.
-¿Qué pone por dentro grabado? - la pregunté -. Sonrió callada. No me lo dijo. Pensé para mi – ¡Que tia!, me quiere hacer de rabiar, está jugando, le está gustando el juego. Bueno, mañana le llamaré a Ramón y me lo dirá.
Antes de terminar la cena, en los cafés con el chupito de pacharán, Ramón comentó: También queríamos perdirte permiso a ti, veras: Dentro de una semana tengo un proyecto en Sevilla de una obra y tendré que estar allí varios días. Habíamos pensado que sería una buena oportunidad para que mi chica, refiriendose a mi mujer, me acompañara y queríamos saber si no habría inconvenioente. La pregunté a Raquel si ya sabía eso y ella asintió en silencio sonriente y mirando el mantél.
Un viaje los dos, no? Vale no hay problema pero que le decimos a las niñas de excusa. Ella contestó diciendo que no había problema, que se supone que iría a un Congreso que coincidia esos días, no precisamente en Sevilla pero si en Córdoba y que al final con los móviles estás siempre localizado y a su vez deslocalizado, por si llama alguien. Mi mujer estaba haciendo pareja con Ramón poco a poco y esta vez ya no sería un polvo y a casa, esta vez dormirían dos noches o tres y se despertarían juntos como si fueran un matrimonio. Uffff en donde me estaba metiendo voluntariamente. Estaba viendo que ella se estaba volviendo cómplice suyo y además estaba encantada, y con su punto de morbosidad, pues ya la pillé en algunos detalles insólitos en otros tiempos.
Después de la cena fuimos a tomar algo a un pub, y Ramón, como era de esperar se sentó al lado de Raquel como no podía ser de otra manera. Haciendo manitas y además aguantando algún piquito delante mio. Ella era evidente que estaba jugando conmigo pues la daba morbo la situación de tener a su marido delante y ella con su pareja. Sabía que me estaba muriendo de gusto y de masoquismo.
Al día siguiente por teléfono Ramón ya se refería a Raquel como “su chica” en posesivo, como algo suyo y todo mas clarito y con detalles como era habitual. Me contó que en la cena al principio ella la daba mucho corte el sentír su mano entre sus muslos bajandose disimuladamente la falda cada vez que yo se la subía, pero que fue ya al final como permitió el tenerla.
- Se puso muy cachonda tu mujer porque le noté la braguita húmeda, me dijo por teléfono Ramón, y además al final la faldita la tenía arriba del todo y casi viendose las braguitas fue cuando vino el camarero con los cafés y estoy seguro que se fijó porque le observé su mirada como se dirígia a los muslos y ella no hizo ya nada, justo antes de llegar la cojí la mano y se la apreté un poco mas de la cuenta reteniendola para evitar que con ella se bajara la falda, el camarero la miró y luego se la solté. Fue el mensaje que la indicaba lo que yo quería que se las viera y la verdad es que me cojío la orden muy bien, porque ya no se la volvió a tocar, incluso mas tarde cuando volvió el camarero con la cuenta tuvo buen cuidado de ponerse por su lado y de dirigirse a ella por si quería algo mas, en un tono y con una actitud “especialmente servicial” pendiente de volver a tener la vista expléndida que había tenido antes, y suerte tuvo otra vez. Fue estupendo que me obedeciera de esa manera.
- Tio tu mujercita le ha enseñado las piernas y casi sus braguitas decentes de casada al camarero y ha aguantado el pudor porque por primera vez le ha superado la excitación del morbo, además con su nuevo anillo ¿sabes lo que pone?, me dijo Ramón, pues “soy de Ramón”, eso es lo que pone el anillito, así que ya estás robandola el vuestro de casados para ponérselo a Sandra. Además, ¿sabes lo que te digo? Que poco a poco me está obedeciendo en pequeñas cosas, está aprendiendo a asociar obediencia con excitación. Empiezo con pequeñas insinuaciones, paso luego a sugerencias y quero terminar con ordenes, todo suavemente, pero quiero que al final me obedezca tu mujer en todo. Quiero con el tiempo emputecerla, que vida en una permanente estado de excitación conmigo.
Estaba claro que Ramón la estaba introduciendo poco a poco a mi mujer en el mundo de la sexualidad morbosa con mayúsculas y la estaba haciendo subir despacio los peldaños cada vez mas atrevidos de los juegos de pareja, mientras ella le estaba cojiendo el gusto.
Quedé varios dias después con Sandra y le llevé, después de comprarlo y encargar la grabación, un anillo idéntico al de mi mujer, porque Sandra había escondido el auténtico no se sabe donde, y además le hice grabar mi nombre para que tuviera visos de realidad.
Quedamos en el apartamento habitual y para la ocasión la dije que fuera de blanco. Así se me presentó. Ella ya llamaba por teléfono habitualmente para reservar el apartamento y se encargaba de coger las llaves en el apartamento de al lado, como si fuera una puta real, incluso el que los alquilaba y daba las llaves después de cobrar la dijo ese día que no se retrasara que otras y otro lo hacen y que por ese camino es posible que no les volvería a alquilar mas veces. Cuando ya estaba vestida – de trabajo - me llamaba por el movil y yo subia y me recibia con la medio ropa que se habia puesto, digo media porque de cintura para arriba iba desnuda, unicamente con algún collar y siempre con medias de liga y zapatos de tacón de aguja. Todo ese vestuario lo cojía previamente del maletero de mi coche que dejaba abierto y aparcado en el parking cercano habitual para que no tuviera ella que salir de su casa con la parafernalia y que su madre o desde el trabajo la pillaran con ello. Así lo habíamos pactado tiempo atrás, yo corría con las compras de su ropa y calzado de puta y de guardarla, por cierto, tenía un sitio increiblemente bueno, que era un lateral del maletero que se accedía habriendo un pequeño dispositivo. Es de esos sítios que las esposas pasan olímpicamente y nunca meterían la mano. Los maleteros de los coches de los maridos es de los sitios menos interesante para una esposa que hay en el mundo, os lo aseguro.
Estaba preciosa al abrirme la puerta, su carita traviesa asomando por el borde de la puerta sonrientemente pícara, que excitación el verla así de repente con sus tetas al aire, sus caderas, su cintura, sus piernas, como una Diosa, mi antigua empleada, como una autentica puta. Nos besamos y abrazamos de pié. Me sussurró como iba mi mujer con el otro y como lo estaba llevando yo el tema. Yo la decía que todo iba encaminado. Era pura obsesión con mi esposa. Nos sentamos y la dije que tenía el anillo de Raquel. Se abalanzó sobre mi y me abrazó, ¿sabes lo que significa esto para mi? Lo sabes bien? Que me pongas el anillo de tu mujer a mi. Guauuuuu Fue como una especie de boda, pero el ponerla el anillo ella me dijo que antes tenía que decirme algo, que después de que me lo dijera, que se lo pusiera y que se convertiria en mi mujer, aunque fuera entre nosotros.La verdad es que le resulto muy excitante a mi joven y antigua empleada pensar que le pondría el anillo de mi mujer, el de su antigua jefa. Ella no sabía que era otro comprado idéntico, pero que mas da, hubiera sido imposible pescarselo a mi mujer. Estaba guapísima toda vestida de blanco. Bueno la poca tela que llevaba, las medias, el tanguita y sus zapatos de boda blancos, de la suya con su primo, nada mas. En el fondo me daba pena porque Sandra seguía enamorada de mi o yo le inspiraba todos los sentimientos que ella necesita. No lo se, pero así era. Estoy seguro que todo lo que hacía era por mi o para tenerme cogido como podía, que era bien poco, o bien mucho porque en algunos aspectos me tenía cogido por los huevos. Era brava y a veces temeraria. Y sobre todo la gustaba ir al borde del precipicio muchas veces, era lo que mas la excitaba ¿Qué yo era morboso y me gustaba el juego? Ella se volvía morbosa y jugaba, pero jugaba mas todavía, y además me superaba en imaginación. Como por ejemplo en la cama ya mas tranquilos cuando me dijo: Oye, lo que te quería contar antes ¿Cómo va tu mujer con Ramón? Veo que están saliendo, me encanta que se la esté follando y que ella vaya aprendiendo a ser también una puta como lo soy yo, porque ¿sabes? No te lo he dicho, pero me llamo el otro día la encargada de la casa de putas y….bueno me ha ofrecido hacer algo puntual, algo de verdad, me ha ofrecido atender a un cliente que tienen de confianza que paga muy bien. Yo la he dicho que no se, que me da miedo y reparo, pero la verdad es que no es para tanto, sería ir a una hora determinada y sin pase ni nada esperar a que el llegara, me ha dicho que paga la hostia de bien y la encargada me ha dicho que yo soy algo muy especial que tiene reservada. ¿Qué te parece? ¿la digo que si? ¿quieres que me prostituya por primera vez?. Me ponía otra vez a mi como responsable, que bien lo hacía la cabrona. La dije que si que me gustaría. Me lo volvió a repetir. ¿Me das permiso para prostituirme con ese cliente?, la dije que si Se me ocurre, me dijo, que podías decirle a Ramón que se la lleve a un club de intercambio, que la convezca y así nos pegamos la gozada de ver como reacciona, si lo consigue bueno bueno, haría lo que fuera por ti. Además me gustaría conocer a este famoso Ramón, haber si es tan conquistador como parece, me gustaria follarmelo para que así hacete a ti mas cornudo todavía, al ver que tu puta se acuesta con el querido de tu mujer. ¿Qué te parece?
Me parecia que me iba a volver loco con tanta propuesta, pero cada vez eran mas excitantes y morbosas.
Dicho y hecho, hable con Ramón y le parecio la idea genial, me dijo que convencería a mi mujer en el viaje que tenían planeados para llevarla a un club de intercambio, que habría tiempo de irla ablandando con los días que estarían juntos, la diría que sería en plan de curiosidad nada mas.
Raquel, mi mujer, esos días esta especilamente morbosa, estaba recalando en ella tanto juego. Vi que su vestuario iba renovandose poco a poco y además, sin habérmelo comentado en sus cajones de ropa interior tenía piezas sin estrenar preciosas. Como me excitaba que a mi mujer otro hombre la estuviera regalando lencería. Además empezamos a hacer el amor con mas intensidad y frecuencia que al principio que empezó a salir con Ramón que estaba ajilipollada y enamoradiza. Incluso follando con ella me decía cosas que antes serían impensables en ella, como date por afortunado que todavía a Ramón no le entran celos de que esté contigo, porque puede que pase que me prohiba follar contigo. Cosas que estoy seguro le habría contado Ramón entre sábanas minetras follaban, estoy seguro. Me imagino que al decirme eso mi mujer es que ya lo habrían hablado entre ellos alguna vez, y lo mejor, la daba morbo decirmelo, a mi, a su marido. Se ve que lo estaba asimilando. Una noche me dijo: tendré que hacer mañana la maleta. Sabes? No voy a llevar pijama, no lo voy a usar, ¿a que te gusta la idea? A mi me daban ganas de decirla muchas cosas de que mi vida sexual iba paralela e igualmente intensa con Sandra, pero todavía no me atrevia. Todavía no habiamos cerrado el círculo. Si supiera mi mujer que Ramon, su querido, ya esta pensando entregarla a otro.
Se fueron de viaje y estuvieron tres días en Sevilla. Fue complicado inventarnos la excusa para disculpar su ausencia, pero todo funciono perfectamente. Era la primera vez que mi mujer se iba con otro y no aparecería durante varios días. Era la primera vez que haría vida de pareja autentica con otro hombre, y yo mientras tanto machacandome a pajas pensando en ella, y en Sandra también. Yo la llamaba cuando podía al móvil y la contaba como iba todo. Seguía siendo reacia a contarme detalles aunque se veía la mano negra de Ramón que la pinchaba una y otra vez y ella iba cediendo. La primera noche que estuvieron en Sevilla me llamó dos veces, una por la tarde para decirme que había llegado bien en el AVE, que Ramón actuaba delante de terceros, como por ejemplo delante de las azafatas, refiriendose a ella como “mi mujer” y que por la tarde estaba de compras por una calle muy comercial, minetras Ramón fue a resolver sus asuntos. y luego a las 11,30h. estaban en la habitación del Hotel y a base de insistir me reconoció que estaban los dos en la cama. Entre bromas y no bromas la cogió el móvil el a ella y directamente me dijo: Oye la tengo encima de mi, desnuda, como la primera vez que follamos, está sentada en mi tripa. Se la oía a ella protestar y manosear para quitarle entre risitas el aparato, pero el firme se disponía a contarme por primera vez la escena en vivo y en directo. La tengo encima sentada en mi tripa a tu mujer, y clavadita que se la tengo, estás preciosa Raquel, bueno mi chica, no te importa verdad? Dile algo a tu marido bonita, dile algo venga. Le pasó el móvil. Oye no le hagas caso, es un …..se oian risitas y mas risitas. La dije. Raquel dimelo, quiero escuchartelo decir. ¿es verdad, no? ¿estais follando en este momento? . Claro hombre, lo que pasa es que me da bastante corte todavía decirtelo a las claras. Lo volvió a coger Ramon y me dijo que la cajita de condones era algo que ya no usaban, que fuera pensando yo en irmelos poniendo porque era lógico que si su chica recibia su leche, no le apetecía demasiado que yo fuera hermano de leche suyo. Se oyeron unos ruidos estraños acontinuación y se cortó la comunicación. Seguro que Raquel le debío de protestar por ser tan claro conmigo.
No tuve mas remedio que pajearme pensando en lo que mi mujer estaba haciendo en ese momneto. Era la primera vez que les escuchaba a los dos en directo actuar y mi mujer penatrada por su pareja a punto de sentir dentro de ella la leche de su amante, minetras sus tetas de casada decente y respetable para su familia, amigos y entorno subian y bajaban al ritmo de los empujones de ramón.
Pasó el viaje y volvieron a Madrid. Ramón me comentó que le había costado pero que ella en plan de juego había aceptado ir al pub de intercambio con la condición de ver el ambiente y nada mas.

El_Serio
12-03-2008, 00:22
Es una auténtica novela, no sé si te lo había dicho.
Te felicito tanto por la historia vivida como por el trabajo que haces. Siempre esperamos impacientes nuevas entregas.

Un saludo

Tazz-doo
12-03-2008, 10:26
Es excitante. Vivias en una montaña rusa, de las buenas... y falta saber si había un final al final de ella.

gasvgas
12-03-2008, 22:19
RESUMEN DE LOS ESCRITO HASTA AHORA: Todo empezó con un beso dado a mi joven empleada Sandra en mi empresa hace bastantes años. La saco unos 16 años. Es mona, simpática, morbosisima, temeraria. Nos enrollamos y empezamos a salir a escondidas. Era volver a la juventud con ella, todo pasión, todo ardór, encajamos al instante porque ella me hizo ver el morboso en potencia que dormía en mi. Digo encajar porque al poco del primer beso ya estabamos follando. Ella se enamoró de mi enseguida porque siempre he sospechado que veía en mi al padre que nunca tuvo o que tuvo y por las razones que sean la marcó para siempre. Se fue de la empresa en cuanto empezó a salir con su primo y se casaron llendose a vivir a la Rioja. Se casó sin estar enamorada y fue mas una huida para no romper mi matrimonio. A su vez yo estoy casado desde hace muchos años con Raquel, mujer discreta, elegante, educada, muy mona y femenina, se cuida mucho. Nuestra vida sentimental normal y la sexual igual de normal, digamos que lo habitual. Dos hijas adolescentes y poco mas. Con respecto a Sandra nuestro entorno socio cultural es bastante distinto. Sandra una joven trabajadora de familia honrada, sencilla y también trabajadora, incluida su madre y en nuestro caso Raquel mi mujer y yo, en un entorno social universitario y económicamente bastante diferente. Dicho con otras palabras – con pasta - Ni mejor ni peor, solo que radicalmente diferente. Poco le duró el matrimonio a Sandra en la Rioja con su primo, se volvió a Madrid y al poco se queda embarazada de un amigo suyo de toda la vida. Se vuelve a ir a la Rioja y se vuelve a Madrid otra vez con la niña y con el amigo pero cada uno por su lado. Ella vuelve con su madre y con la niña y se pone a trabajar en una tienda de ropa. Volvemos a vernos a escondidas, como era de esperar, alternándolo con infinitas llamadas de telefono. Nuestra situación la reconocemos como imposible y por eso jugamos a ser malos y morbosos, total, que mas da, es secreto entre nosotros. Ella encarna el papel de mi puta, la empiezo a paga un sueldo simbolico y no tan simbólico y a su vez empieza a tener celos de la manera de ser y de vivir de mi mujer Raquel. Todo educación, todo respeto y todo perfección. Me empieza a comer el coco de que la gustaría que mi mujer terminara con otro para descargarse insconscientemente ella de muchas cosas. Me lia para que busque a un candidato ideal que se la ligue con paciencia a mi mujer. Lo encuentro y tras un plan perfectamente articulado y ejecutado por los dos mi mujer cae en sus redes y empiezan a salir con mi consentimiento, como novedad, con la inocencia que da lo que no se conoce, sin saber lo que enganchan estos juegos que empiezan con un alago bien dicho en el momento oportuno, continuan con un roce de mano sutil y terminan en un beso en tus labios de casada decente y respetable. Tengo que aclarar que siempre fantasee con Raquel que me excitaba el pensar que ella estuviera con otro, pero nunca hizo caso de mis fantasias, la hacían gracia pero nada mas, hasta que se vió inmersa en una relación en la que sin darse cuenta está acostándose con otro y no pasa nada por mi parte porque lo acepto perfectamente. Empieza a reaccionar y a implicarse en juegos cada vez mas morbosos con el amigo que se llama Ramón, como por ejemplo el cambio de anillos, alentado desde la retaguardia por Sandra que no pierde ocasión para darme alguna idea para irla emviciando a mi mujer poquito a poquito. A su vez y paralelamente mi joven y antigua empleada acepta juegos cada vez mas peligrosos como el de escenificar realmente el hacerme un servicio en una casa de putas con la que establece una amistad con la encargada, y además me entero, posteriormente, que ha vuelto otra vez, sin darle demasiada importancia. Es decir, sin entrar de detalles lo que empezó como juego se ha convertido en una situación tremendamente excitante en la que por indicación y sugerencia de mi joven Sandra, mi mujer tiene una relación estable con uno que su objetivo es hacerla cada día mas suya para sus fines sexuales, y mientras yo con Sandra sigo enganchadísimo porque la gusta lo que a mi me gusta, y lo último es que quiere conocer a Ramón para, a saber el que.

Tronkitto
13-03-2008, 12:09
Es una historia supermorbosa, piensa seriamente en publicarla porque tendría mucha aceptación, eso creo. Enhorabuena también por la paciencia en explicar todo tan clarito y con tan buen estilo.

parcat
13-03-2008, 17:25
Que pena que el premio y la coleccion de libros eroticos La Sonrisa Vertical, ya no exista, porque, si yo formara parte del jurado, te daba el primer premio.
Ansiosos por saber como continua...

estesoyo69
13-03-2008, 18:43
aunque no he dicho nada durante estos dias cuenta que yo te sigo asi que por favor sigue la historia que esta perfecta. thumbsupthumbsupthumbsup

zumbacc
15-03-2008, 19:06
Seguimos pendientes de tu relato, no nos olvides.

madusevi
16-03-2008, 00:08
Continua por favor, esto se pone interesante. thumbsup

clap0000clap0000banana00banana00clap0000clap0000ba nana00banana00clap0000clap0000

Besamiboca
18-03-2008, 10:14
Me tienes enganchada a la historia y solo voy por la segunda parte!! jajajaja

Felicidades por haber conseguido pasartelo tan bieeeen!! jajaja MUACCCMUACCCMUACCC

otrovagomasaqui
18-03-2008, 17:17
hasta que termino de leerte completico! madre, que historia! es casi una pelicula y la cosa se va complicando... cada vez el juego es mas peligroso, con mucho morbo tambien pero muy peligroso, me encanta ver como a traves de las experiencias, sandra y tu mujer, incluso tu mismo han cambiado radicalmente! ya no son ni la sombra de lo que eran y sin embargo (detalle que me gustaria leer mas) en la calle siguen siendo la misma persona, el matrimonio recatado, la trabajadora de la tienda... el arquitecto casado y pasivo... es ese circulo pequeño, de personas que realmente te conocen donde uno es y simplemente es libre, sin tapujos, sin enredos... y a la misma vez, al haber mas personas fuera del circulo, con muchos enredos... es toda una paradoja...

me encanta tu historia... un saludo!

gasvgas
24-03-2008, 20:33
9ª entrega

A la vuelta del viaje de Sevilla en la que mi mujer se fue con su amante, la encontré algo diferente. Es normal que tres días de viaje haciendo vida de pareja, con su nuevo amigo, la habían marcado. Estaba mas segura, mas suelta, y además tengo que reconocer que conmigo estaba feliz y agradecida, quizás algo loca o descentrada, bueno algo bastante, pues su vida, en el plano sentimental/sexual había dado un giro espectacular. Estaba viviendo en una especie de nube, como si hubiera ido de luna de miel. Esa misma noche follamos como locos. Me tenía ganas, la tenía ganas, bueno, mas bien se tenía ganas a si misma, porque yo ya no se con quien estaba haciendo el amor, si conmigo, con Ramón o con ella misma. La conté lo mucho que la había echado de menos y las tremendas ganas que tenía de volverla a tener entre mis brazos. Es curioso que cuando tu esposa o pareja está con otra persona, por poco tiempo que haya estado, se notan cambios, cambios en como besa, cambios en alguna manera no habitual de cogerte o de acariciarte, se notaba en estos pequeños detalles la mano de Ramón. Lo noté sobre todo cuando me la empezó a mamar. Los labios apretando y recorriendo mi polla cada vez que entraba y salía de su boca, no eran esos labios relativamente modosos que me acariciaban mi anterior esposa fiel a mis enseñanzas sexuales matrimoniales, pues se podría decir que había aprendido sexualmente conmigo y no tenía, hasta hace poco, ninguna otra referencia. Eran otros labios, mas atrevidos, mas frescos y decididos. Antes yo la tenía que decir o sugerir que se sentara encima de mi, y no se lo decía siempre, ahora fue la primera vez que de su propia iniciativa cambió de postura y fue directamente a mi tripa y encima buscando directamente mi polla para volvérsela a meter, eso alguien se lo había aconsejado, o sugerido, o mandado. El como empezó a sobarse sus pechos mientras me miraba directamente y como se recogía el pelo por la nuca sensualmente una y otra vez alzando sus brazos para dejar libre y realzadas sus tetas, alguien le había enseñado, se estaba mostrando y luciendo mientras sensualmente contorneaba sus caderas, estaba actuando como mujer, estaba interpretando un rito en ella desconocido hasta entonces, eran nuevas artes, era todo sutilmente nuevo. Yo hacía esfuerzos sobre humanos para no correrme y así poder alargar ese paraíso que me estaba ofreciendo.
No recuerdo bien nuestros monólogo pero tenía unas ganas inmensas de que me comentara su reciente viaje con Ramón.
- Vaya conversación que tuvimos con el móvil el otro día, también estabas en la misma postura pero en la tripa de Ramón. No te quejarás de tu marido, no te quejarás de la libertad que te estoy dando. Ella asentía y sonreía.
- Veo que tienes un buen profesor, la comenté. Además veo que te has depilado totalmente, me encanta que se vea la rajita de mi mujer. ¿Esto te lo ha dicho Ramón, ¿verdad? Las veces que yo te lo he pedido y no me has hecho ni caso, pero tiene que ser otro al que obedezcas. Ella sonrió callada mientras seguía con sus movimientos. No me decía nada pero sonreía.
- Me gusta llevarlo depilado, algo incómodo pero lo veo muy sujerente. Quizás lo lleve a partir de ahora siempre así, ya veré. Según os portéis.
- ¿Estás enamorada de el?, la pregunté, ella me dijo que a estas alturas no sabía si estaba enamorada, hechizada, deslumbrada, enganchada, que estaba hecha un lio. Que todo le estaba viniendo muy rápido. Que la daba lo mismo que lo que mas le gustaba es tener a Ramón colado por ella y a mi también, Me dijo que si por ella fuera tendría a todos los hombres a sus pies, que la encantaba dejar coladitos a los hombres. Estaba estrenando otro tipo de sexualidad.
- ¿Renunciarías a todo esto a estas alturas? ¿renunciarías a esta libertad que te he dado y que has sabido aprovechar también?. Si te dijera que quiero que vuelvas a serme fiel a mi. ¿Lo aceptarías?
- Para nada esto es una maravilla, estoy encantada, y no pienso en otra cosa desde hace varias semanas, y lo del viaje ha sido genial. Me siento volar y volar. En el fondo la estaba forzando poco a poco a que hablara con total libertad de su vida sexual, de sus anhelos y fantasías, máxime cuando todas ella ya se estaban haciendo realidad de una manera tan normal.
- ¿Me permites decirte algo que llevo mucho tiempo con ganas de decirte,? La pregunté, mientras aumentaba el ritmo de mis penetraciones y con una voz entrecortada por mi excitación, mientras la agarraba por la cadera facilitando el viaje de arriba abajo.
- Dime – me contestó con los ojos medio entornados.
- Me excita mucho que hayas estado con otro hombre y que ahora estés conmigo. Me excita verte diferente. Me excita que disfrutes de tu nueva sexualidad. Me excita que ……………….Me excita que……….
- Venga dilo, venga dilo, dime lo que me tengas que decir….
- Me excita mucho que te llames a ti mismo zorra. Dilo. – Soy una zorra – Soy una puta. Díselo a tu marido, dímelo a mi. Dilo por favor. No como insulto ni despreciativo sino como aceptación de tu realidad y como prueba de nuestra infinita complicidad.
- Soy una puta, soy una puta. Repitió una y otra vez con su voz aterciopelada y discreta, mi mujer, la madre de mis hijos, la señora deseada y deseable por tantos hombres de mi entorno, mi mujer que la estaba compartiendo con otro hombre y que no sabía si me quería a mi, le quería a el, a los dos o a ninguno. Como pueden enganchar y desequilibrar estos juegos que empiezan con un beso y que envician mas que cualquier cosa, peor que la droga.
Era la primera vez que la oía decirse así misma ese calificativo de puta y zorra. Dicho en sus labios sonaba dulce suave y dramáticamente contundente. Casi nos corrimos los dos a la vez en un orgasmo casi infinito de placer. Mi leche se la escurría por su vagina y muslos hasta manchar la sábana. El sudor, los besos, la excitación y al final la calma y el retoce.
Fue el polvo mas alucinante que he tenido en mi vida con mi mujer, ese que recuerdo después de su viaje a Sevilla con Ramón.
En la cama hablando mas sosegados me di cuenta que utilizaba como novedad el plural y el infinitivo para referirse a su vida sexual. Por ejemplo: me gusta que los hombres sean así, o asao, que hagan esto o lo otro, me excita y me gusta de los hombres esto, o lo otro. No se atrevía o no le salía referirse a mi en concreto ni a Ramón, hablaba todo en infinitivo o en genérico. Hablaba de los hombres.
Si la oyera su madre que siempre tuvo una influencia muy especial y conservadora sobre ella, si la oyeran en mi empresa o en nuestro círculo de amigos hablar así, si la oyeran los familiares mas cercanos o cualquiera de nuestras hijas adolescentes a las que adorábamos y con las que teníamos una relación muy entrañable. Si a su madre la oyeran referirse a los hombres en general sin mencionar a su marido o incluyéndole dentro del mismo lote varonil, y como asi misma se había llamado puta una y otra vez cuando esa palabra jamas la había pronunciado nunca. Si supieran que el anillo que llevaba tenía grabada la palabra “Soy de Ramón”. Evidentemente estaba cambiando a marchas forzadas. Reconozco que este rosario de apelativos salieron de ella en un momento de super excitación previo a un orgasmo. No soy tan tonto de pensar que lo que se dice en pleno juego sexual se piensa al día siguiente viendo las noticias en la TV o hablando por teléfono con la tutora de la niña, por ejemplo, pero era un comienzo que hacía meses sería impensable.
Raquel no me comentó nada del plan de ir a un pub de intercambio propuesto por Ramón. Yo tampoco saqué aquel tema, prefería que fuera ella si lo creía oportuno. En el fondo me daba mucho morbo que incluso me lo ocultara.
Con Ramón hablaba por teléfono o por mail pasándonos información casi a diario.
En cuanto a su vida diaria Raquel me ayudaba en mi empresa, la tenia dada de alta como autónomo, aunque tenía una nómina mensual por ser conyuge. Venía esporadicamente a la oficina, sin horario fijo, donde era una mas; bueno casi una mas, porque entre mis colaboradores no podía renunciar a ser la mujer del jefe. Esa lección bien que la aprendió Sandra cuando trabajaba a mi cargo y la veía aparecer por las mañanas.
También colaboraba con un proyecto de una ONG relacionada con ayuda humanitaria al que asistía 2 veces por semana la mañana completa. Nunca supe realmente lo que hacía allí ni con quien se relacionaba, todo era lo que me contaba, tampoco dudé nunca que hiciera cualquier cosa que no me contara.
Pasaron algunos días y me sorprendió una mañana que me dijo que había pensado apuntarse a un gimnasio, porque los años iban pasando y a pesar de haber tenido muy buen tipo siempre, ya no era lo mismo que hacía años. También empezó a comprarse con algo mas de frecuencia ropa, que sin ser extravagante ni demasiado atrevida, si tenía su puntito. Me enseño un día un traje baquero, ajustadito y con la falda algo mas corta de lo habitual en ella, abierto por delante con botones super sexy. De lencería para que hablar. Entre la que la estaba financiando yo y la que la debía haber regalado Ramón tenía ya un pequeño arsenal.
En una comida me dijo que había quedado el jueves tarde noche con Ramón y que saldrían a bailar, yo sabía que irían al pub de intercambio, lo sabía por Ramón. Ante mi pregunta de a donde irian , ella me dijo que no lo sabía, que de eso se encargaba Ramón. Me excité tremendamente, fue de los primeros engaños. Yo me hice el tonto.
Llegó el jueves y se arreglo como un pincelito. No se puso el traje baquero pero si otro que le quedaba magistralmente. Me dijo que no llegaría tarde pero no me dijo que irían al pub de intercambio.
Al día siguiente me lo comentó Ramón como les había ido con todo lujo de detalles.
El Pub de intercambio
Al llegar no había mucha gente, debía ser las 8 de la tarde. No era ni de altos vuelos ni de tampoco sórdido ni cutre. Digamos que no debía de estar mal. Predominaban las parejas maduritas y al poco de estar con la copa y sentados apareció una pareja que Ramón ya conocía de otras veces y con la que debió de tener algún que otro cameo, trío o intercambio. El había quedado con ellos para que aparecieran ese día. Les debió de poner los dientes largos en el sentido de que llevaba a su nuevo ligue, una casadita decente y apetecible con la que estaba saliendo con el beneplácito del cornudo de su marido. Lógicamente les faltó tiempo para estar como un clavo a la hora establecida.
Raquel iba muy mona, creo que llevaba una falda de una tela muy fina y ligera estampada que le hacía una figura muy graciosa y una camisa blanca de chorreritas. Por encima una chaquetilla corta en plan torerita.
Al aparecer por la escalera Ramón le comentó a Raquel que eran conocidos a lo que ella se puso muy nerviosa pensando que su situación era comprometida. El la tranquilizó diciéndola que eran de toda la vida y muy discretos, ya que el hecho de ir a un sitio de intercambio, pues eso, no era lo mas decente que se podría hacer. Ella estaba algo nerviosa en la presentación, en el fondo no hacía mas que mirar de reojo por si veía a alguien conocido o no. Ellos eran una pareja de maduritos super educados y correctos, el bastante hablador y ella pues tan mona o mas que mi mujer.
Se sentaron hablando de trivialidades y al poco el la invitó a bailar a Raquel, ella miró indecisa a Ramón y con un gesto de asentimiento por parte de el, ella se levantó. Ni corto ni perezoso el amigo la cogió muy galantemente de la mano y fueron a la pista de baile en donde ya estaban varias parejas. Ramón me lo contaba por teléfono con una excitación tremenda todo esa situación mientras me comentaba como le había quedado grabada la imagen de Raquel cogida de la mano de una casi desconocido llendo a una pista de baile medio en penumbra para bailar y para saber el que. Tu mujercita decente cogida de la mano de un desconocido para pegarse el morreo en la pista de baile, tio que morbo – me decía Ramón – y encima por obedienciencia a mi.
Me comentó que allí la había besado en la boca y que se había dejado meter mano mas o menos pudicamente y que a continuación se había ido a un reservado en donde el amigo la había metido mano por todas partes de una manera mas que violenta, pidiéndola a mi mujer que se quitara las bragas mientras las tetas las tenía al aire y se la mamaba y chupaba desesperádamente.
Raquel debió de aguantar el tipo como pudo pero no le debió de resultar muy agradable la experiencia porque a los 10 minutos esta en la mesa de la que no se había movido Ramón ni su mujer o lo que fuera. Ella se terminó la copa y le dijo a Ramón que la llevara a casa que no se encontraba bien.
En el coche fueron bastante serios y ella le dijo a Ramón que no le había gustado nada la experiencia, que el tipo aquel era un impresentable, que poco menos que la desnuda, que a ella no le importaba el hecho en si, que se lo imaginaba, pero lo que no la había gustado eran las formas, la violencia y que si esos eran los amigos que tenía que enfin…...que estaba un poco decepcionada.
Ramón me comentó que la había dicho en el coche que un pub de intercambio es eso, que no pensara que se va a otra cosa que no sea el difrute sexual. No la debió de convencer del todo porque a pesar de su insistencia, la dejó en el portal de casa con un beso mas o menos rápido.
En casa me saludó y se fue a cambiar y yo la seguí como un perrillo. Estaba distante. La pregunté que tal le había ido con Ramón y ella me dijo que bien, un bien frío y poco mas. No quise insistir.
Al día siguiente llevaba un jersey de cuello alto, me extraño, me lo imaginaba lo que había pasado, me recordó mi época juvenil cuando para que no me viera mi madre alguna vez me tuve que poner algún jersey de cuello alto aunque no viniera a cuento. Al final me llevó al cuarto y allí se lo quitó. Tenía el cuello con dos chupetones de la hostia y en las tetas varios moratones bestiales. Me lo contó todo. Casi se hecha a llorar. Me dijo que fue una de las experiencias mas desagradables de su vida. Que estaba muy desilusionada, que estaba hecha un lio y que ya hablaríamos.

Mirhozan
24-03-2008, 23:19
Joder tio, te lo curras una pasada.....bufffffffff

quieroculos
25-03-2008, 01:13
personalmente quiero realizar diferentes opiniones sobre esta historia que me ha enganchado, nose es algo super extraño porque me he metido de lleno en la situación y he sentido morbo, alegria, me he reido, me he sentido mal, me han dado pellizcos en el estomago, me he empalmado, he pensao que el sexo es una mierda, que las personas estamos mal de la cabeza...
es un cumulo de sensacione stio

en primer lugar decirte que soy joven, tan solo 24 años y tengo novia, y que ni me gusta ser cornudo ni he puesto cuernos y que todo eso me da panico
tambien que, por mi profesion, el relato en sí te digo que esta muy bien escrito. felicidades

y eso, confesarte que al principio me dio un morbo tremendo pero será que pese a mi juventud soy muy tradicional en el sexo, al final me he sentido mal y estoy sufriendo tanto por ti como por tu mujer. es una locura tremenda que espero que jamas me pasé a mi.

por lo demas, estoy esperando con énfasis mas entregas

un saludo

Tronkitto
25-03-2008, 13:30
Cada entrega supera a la anterior en todo, en morbo, redacción, intriga, es insuperable. Me ha gustado especialmente esta parte.

"- Me excita mucho que hayas estado con otro hombre y que ahora estés conmigo. Me excita verte diferente. Me excita que disfrutes de tu nueva sexualidad. Me excita que ……………….Me excita que……….
- Venga dilo, venga dilo, dime lo que me tengas que decir….
- Me excita mucho que te llames a ti mismo zorra. Dilo. – Soy una zorra – Soy una puta. Díselo a tu marido, dímelo a mi. Dilo por favor. No como insulto ni despreciativo sino como aceptación de tu realidad y como prueba de nuestra infinita complicidad.
- Soy una puta, soy una puta. Repitió una y otra vez con su voz aterciopelada y discreta, mi mujer, la madre de mis hijos, la señora deseada y deseable por tantos hombres de mi entorno, mi mujer que la estaba compartiendo con otro hombre y que no sabía si me quería a mi, le quería a el, a los dos o a ninguno. Como pueden enganchar y desequilibrar estos juegos que empiezan con un beso y que envician mas que cualquier cosa, peor que la droga."

Que bien explicado, con que lujo de detalles, como se pone uno en la situación; mi mas calurosa felicitación. Te animo a continuar porque me tienes en vilo.

otrovagomasaqui
25-03-2008, 14:30
pues... nada mas decirte que el sexo violento, consentido y medido es aceptable, pero, sin consentimiento no es nada agradable. el resto de las situaciones que has narrado, pese a que no las he vivido me han parecido exitantes, aunque no piense tampoco vivirlas... es demasiado rollo para mi.

estoy preocupado por la salud mental de tu mujer... de resto, sigue narrando. no me preocupa la salud del resto por ahora, me parece que dentro de todo estan consintiendo la situacion, pero ella, acaba de rechazar de plano una experiencia. aunque se que esto ya paso, yo te diria que en adelante lleven la cosa un poquito mas despacio con ella, que ella misma se motive y no solo por insistencia...

un saludo! espero mas entregas!

bettyboop33
25-03-2008, 16:03
muchacho menudo culebron, por que no les vendes los derechos a algun pais sudamericano? seguro que hacen una telenovela de exito....gracias por tu historia, tiene momentos realmente excitantes

gasvgas
25-03-2008, 21:45
Cada entrega supera a la anterior en todo, en morbo, redacción, intriga, es insuperable. Me ha gustado especialmente esta parte.

"- Me excita mucho que hayas estado con otro hombre y que ahora estés conmigo. Me excita verte diferente. Me excita que disfrutes de tu nueva sexualidad. Me excita que ……………….Me excita que……….
- Venga dilo, venga dilo, dime lo que me tengas que decir….
- Me excita mucho que te llames a ti mismo zorra. Dilo. – Soy una zorra – Soy una puta. Díselo a tu marido, dímelo a mi. Dilo por favor. No como insulto ni despreciativo sino como aceptación de tu realidad y como prueba de nuestra infinita complicidad.
- Soy una puta, soy una puta. Repitió una y otra vez con su voz aterciopelada y discreta, mi mujer, la madre de mis hijos, la señora deseada y deseable por tantos hombres de mi entorno, mi mujer que la estaba compartiendo con otro hombre y que no sabía si me quería a mi, le quería a el, a los dos o a ninguno. Como pueden enganchar y desequilibrar estos juegos que empiezan con un beso y que envician mas que cualquier cosa, peor que la droga."

Que bien explicado, con que lujo de detalles, como se pone uno en la situación; mi mas calurosa felicitación. Te animo a continuar porque me tienes en vilo.

Muchas gracias por el halago. Eres muy amable. La verdad es que empiezas a darle al teclado y te sale todo. Reconozco que las palabras empleadas pueden ser esas u otras para darle sentido a la historia, pero la situación te aseguro que se vivió. Muchas gracias

majere
26-03-2008, 13:51
me encanta este relato, lo encuentro super morboso.
Yo estuve liado con una compañera de trabajo, la verdad es que la relación se ceñía únicamente al sexo, pero no fue tan morboso como lo tuyo.
Enhorabuena por la experiencia.

zumbacc
26-03-2008, 23:50
Vaya, vaya, esta historia no parece tener fin, para nuestro delite, claro está.

Excepto el tema del disgusto de tu mujer por el impresentable del amigo de Ramón, y para mi opinión por culpa de él también, ya que algunos conocemos los locales de intercambio y reina mucho más que el respeto y el saber estar de los asistentes, el resto de esta entrega es fenomenal, cargada de erotismo y realismo, todo un lujo de relato para los que te seguimos.

Ánimo y sigue con tu historia, que nos tienes imnotizados.

quieroculos
27-03-2008, 17:00
aunque ya di mi opinion al respecto, deciros que espero con ansias la continuación de este relato....
no paro de entrar a ver si está

El_Serio
28-03-2008, 02:01
Cada vez está mejor escrito y las descripciones, los diálogos, las sensaciones, todo es perfecto. Felicitaciones, lo haces realmente bien notworthnotworth.
En esta entrega nos hemos quedado sin saber nada de la joven empleada... Se ve que tu mujer te tiene enganchado :rolleyes:

quieroculos
31-03-2008, 15:36
bueno, y esta historia cuando continua?

Amets
02-04-2008, 10:07
Estamos ansiosos de saber más sobre esta historia.. continua porfa...

Tiberio Vlc
02-04-2008, 19:51
Estamos en ascuas; continua porfa!!!
PENEPENEPENE

buzon1
05-04-2008, 02:09
Ojalá mi mujer diera esos pasos, aunque reconozco que todo lo que fuese pasar de p uro y duro sexo y meterse en lios sentimentales me daría panico.

quieroculos
07-04-2008, 22:24
estoy preocupao...
porque no continúa esta historia?

hentayy1098
08-04-2008, 02:15
Fantastico , enhora buena me has enganchado he entrado en tu hilo y hasta que no he llegado al final no he pdido parar de leer.
Lo voy a agregar a favoritos con avisos de novedad , estoy deseoso de saber como continua y termina la historia , no tardes en continuar no puedo esperar para seguir con ella.
FANTASTICA¡¡¡ Me necanta como esta escrita y como decribes todas las situaiones sigue y no nos dejes asi .
GRACIAS Y HASTA PRONTOnotworth notworth notworth notworth clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 clap0000clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 clap0000 clap0000clap0000

PIJICHIKI
08-04-2008, 04:25
¡¡¡Joderrrrr tío!!!, escribes fenomenal notworthnotworthnotworthnotworthnotworthnotworth .

Me he leído de un tirón todo el relato y no veas las ganas que tengo de encontrarme en el hilo una nueva entrega, por lo que te pido que sea pronto y no nos hagas sufrir mucho la espera ¡¡¡¡ por favor!!!!.

Un saludo sr. escritor thumbsup.

kr0n
13-04-2008, 17:40
queremos maaaas!:D

gasvgas
14-04-2008, 21:57
10ª entrega. La relación de mi mujer con Ramón se afianza mientras ella va cambiando poco a poco y Sandra empieza a tomar posiciones.

Raquél me contó lo desagradable que había sido la experiencia en el púb de intercambio, no por el sitio, que no estaba mal de ambiente ni de gente, sino por la mala suerte que había tenido con aquel desconocido.
Durante un par de semanas se quedó mas en la inópia de lo que ya estaba desde que empezó a salir con Ramón. Me faltó tiempo para llamarle a el y preguntarle con detalles que había pasado. En términos generales Ramón me dijo que había metido la pata hasta el fondo con mi mujer y que la bronca que le había echado a su amigo, el del pub, fue monumental, por gilipollas, también me reconoció que en parte la culpa la había tenido el por haberle puesto la miel en los labios contándole que mi mujer estaba en el bote, y que ya comprobaría que gozada era tirarse a una señora bien que además estaba muy buena, que la estaba convirtiendo en una puta y todo eso. Me reconoció que se pilló un calentón tremendo con el otro al hablar de mi mujer y que le dibujó un escenario que en realidad era bastante exagerado.
A su vez Raquel estuvo mosqueada con Ramón durante varios días en la que ella le medio huía. Se que hubo llamadas a su móvil que no las atendió. Por su parte nuestra relación matrimonial también se quedó a medias. Recuerdo que debimos de hacer el amor algún día pero no debió ser nada del otro mundo, me imagino que para salir del paso, y por supuesto, sin tocar el tema tabú del pub de intercambio. Debieron de pasar 1 o 2 semanas de “calma chicha” hasta que un día Ramón consiguió vencer su resistencia a base de persuasión y de llamadas a móviles y por fín quedaron para hablar y verse. Mientras yo la comentaba que era una pena romper algo que en el fondo el no tenía la culpa, que la culpa debió ser de aquel impresentable y que yo sabía que su amante estaba loquito por ella, y que estaba demostrando ser un caballero porque había aceptado su culpa sin tenerla etc.. etc.., al poco quedaron “para hablar” y como no podía ser de otra manera la debió de convencer porque quedaron un día entre semana para comer y no volvió hasta bien pasadas las 9 de la noche.
Me dijo que había echo las paces, que Ramón la había pedido perdón, y que para celebrarlo se habían ido a un apartamento, y….se acostaron deduje, porque ella casi siempre me dejaba a medias, la daba morbo o la excitaba o sabia que me excitaba el dejarme con la mitad del suspense. Nunca me daba, con pelos y señales, la información completa, casi siempre lo dejaba en el aire con una sonrisa pícara para que mi imaginación de cornudo volara y volara. Eso sí, nunca me mentía y si se había ido a un apartamento, pues me lo decía después de mi insistencia, y si yo la preguntaba si se habían acostado, pues ella me respondía con otra pregunta, como ¿tu que crees que hacen dos casados adultos, en un apartamento, jugar al parchís?
Estaba claro que su relación se había afianzado después del tropiezo del púb, y tanto que se estaba afianzando pues pasando los día la vi otra vez ilusionada, otra vez hablándome de ropa y de las fantasías habituales de si esto me lo pongo, esto me lo compras tu, esto le diré que me lo compre el. También empezó finalmente a ir al gimnasio. Estaba claro que se quería cuidar para estar mas atractiva y femenina. Antes de comer, sobre la una de la tarde, solía aparece por el gimnasio, con lo que en casa no estaba hasta las 3 por lo menos la mayoría de las veces, por otras veces no venía a comer al irla a buscar directamente Ramón, esos días no solía aparecer hasta media tarde o incluso a la hora de cenar.
En cuanto a su estética había cambiado bastante, el pelo mas corto y liso, bastante mas claro, casi rubio, depilada totalmente, aunque eso no era novedad, pues siempre se cuidó mucho de ir así, pero la novedad era que al decir totalmente era totalmente, incluido el bello púvico. Conmigo ya lo llevaba así en los últimos años, pero no totalmente como ahora, siempre se dejaba algo de pelo, incluso a veces pinchaba algo y era molesto, aunque siempre asegurando enseñar la rajita, que era lo sensual y lo que me gustaba. Bien pues ahora ya era al 100% , su coño parecía el culito de un niño, me imagino que debió de ir a un centro de estética para que le hicieran algún tipo de depilación por laser o algo así bastante duradera, ya que siempre lo tenía impecable, y pensar que todos estos cambios lo estaba haciendo por Ramón. Al cabo de varias semanas se la empezaba a notar algún kilo de menos y aunque siempre había tenido un tipo muy aceptable, tengo que reconocer que ahora lo tenía muy bueno. Siempre he dicho que la gente que hace ejercicio físico, aunque sea poco, se nota cuando va vestida. Y¿ todo esto para que? por y para Ramón. El anillo que le regaló su amante nunca se lo quitó e incluso no se volvió a poner ningún otro, como para revindicar al mundo o a ella misma o a mi su especial situación. A mi ese detalle nunca se me escapaba. Lo que no se me escapó era el nuevo arsenal de lencería y de ropa que había acumulado durante las última semanas. La espiaba sus dos armarios de ropa cuando no estaba, como un crío, como un auténtico boyeur, me excitaba verla las medias de liga, debía de tener un par de docenas, a cual mas preciosas. Cuando ves que tu mujer sistemáticamente se pone medias de liga y deja a un lado los pantys es porque algún hombre se lo ha sugerido o mandado o suplicado. Bien, pues ese era mi caso. Alguna vez se lo comenté y me lo reconoció con toda la naturalidad del mundo, que ya no usaba pantys, que eran incómodos para ir al servicio y para poder…..riéndonos, la dije para poderte meter mano ¿verdad? Siempre me mandaba callar ante mis comentarios directos, pero asentía con sus silencios cómplices, en la cama era mas directa porque estaba excitada y hacía réplicas morbosas, pero en el día a día seguía siendo bastante reservada en sus temas íntimos. Me estaba dando cuenta que sus temas íntimos eran con otro hombre, que pedazo de cornudo me estaba volviendo. Me enteré por Ramón que se había puesto el DIU por mandato de la ginecóloga, con lo que estaba claro que mi mujer ya estaba follando a esas alturas a pelo con su amante. Me enteré porque un día en la cama me lo dijo como la cosa mas natural del mundo, estaba claro que su vida sentimental y sexual estaba dando un vuelco tremendo.
Durante todo ese tiempo veía a Sandra de vez en cuando y la tenía al tanto de todos los movimientos de mi mujer, no porque me gustara decirla todo, sin porque ella no hacía mas que preguntarme por ella. A estas alturas de este enredo yo ya no sabía que es lo que me daba mas morbo si la situación de cornudo al ver a Raquél, mi mujer, o mantener la relación con Sándra, mi antigua empleada, estaba tambIÉn hecho un lío. Aunque bastante atemorizado porque Sándra veía como poco a poco mi mujer, su enemiga, su rival se estaba dejando llevar por Ramón a terrenos cada vez mas movedizos.
Mi situación con Sandra era un continuo criadero de enredos, montajes para que no se enterara mi mujer Raquel y un continuo paridero de historias y situaciones morbosas, pues a los dos nos gustaba el juego mas que a un tonto una tiza. Me enteré un día que Sandra realmente no se prostituyó en aquella casa de putas, que fue una mentira para excitarme o para ver ella hasta donde, de serio, yo estaba dispuesto a llegar con ella, pero lo que no aguantaba y llevaba muy mal, cada vez peor, era que, mientras Raquel, mi mujer, vivía como una reina en su relación con Ramón, consentida y admitida por mi, al no tener que ocultar nada a nadie, salvo a las niñas, y a su entorno, nosotros, me refiero a Sandra y a mi, teníamos que estar los días que nos veíamos de embuste en embuste. Sandra para que no se enterara de nada de todo esto el tipo con el que salía - por cierto que debía de estar cuadrado como un armario - y siendo tan celoso como ella me decía que era, no sería de extrañar que un día se enterara de todo y me esperara en alguna esquina para darme de hostias o para algo peor….. solo de pensarlo se me ponían los pelos como escarpias.
Pero hasta ese momento las únicas hostias que recibía eran las de Sandra, le habíamos cogido el gusto y alguna vez me las soltaba escenificando celos o cualquier otra cosa. Me insistía una y otra vez que haber cuando mi mujer se iba con Ramón de una puta vez y me dejaba a mi – y supongo que a ella - el camino despejado. Cuando tocábamos ese tema, ella sabía que me ponía muy nervioso, porque sabía que a eso yo nunca iba a renunciar y por eso ella aprovechaba y machacaba para sacar alguna prebenda o simplemente para forzar una situación escabrosa pues la gustaba segregar adrenalina, de esas situaciones que tanto la gustaba a ella y a mi, como por ejemplo preguntármelo y a continuación darme un bofetón, o echando mano de mi cartera y cepillarme el dinero que tuviera, diciéndome – mira lo que hace tu puta, quitándote el dinero de tu cartera, venga, venga, díselo a la zorra de tu mujer, a que no tienes huevos, cabroncete - venga, mira lo que hago - , mientras se metía el dinero en su bolso, anda que si lo viera tu mujercita lo cogido que te tengo por los huevos, alucinaría, lo que tenía que hacer Ramón era dejarla preñada de una puta vez a esa zorra. Cosas como esas o peores me decía mientras retozábamos desnudos o saltando desnuda cuando iba a por mi cartera o cuando uno o los dos nos duchábamos, medio entre risas y complicidad, porque aunque eran cosas muy fuertes nunca pasaban esos comentarios nunca llegaba el agua al rio, pero como picante al folleteo y al juego morboso en el que estábamos inmersos los dos era genial Al final nos poníamos burrísimos y terminando follando o volviendo a follar como locos. Realmente me tenía cogido por los huevos esta cría, pero como me gustaba y como me tenía enganchado.
Debieron de pasar dos meses y los acontecimientos se precipitaron. Ramón se terminó separando de su mujer, nunca me comento ampliamente su situación matrimonial, era absolutamente reservado en ese asunto, pero no hacía falta ser muy listo o adivino para darse cuenta que no debía de marchar muy bien, estaba absolutamente enganchado de mi mujer ¿y ella de el?, pues no podría asegurarlo, enganchada seguro, pero de su nueva situación, de Ramón no lo podría asegurar tanto.
Mi mujer seguía yendo al gimnasio y en poco tiempo había cogido su peso perfecto, peluquería mínimo 1 o 2 veces por semana, cuando digo peluquería digo todo lo demás, manicura, pies y también empezó a ir a rayos UVA, porque aunque de piel muy clara, un puntito de color la hacía bastante graciosa. Tengo que reconocer que un pequeño presupuesto en cuidar su cuerpo si la llevaba. Se podría decir que se estaba volviendo una señora mas que estupenda, estaba convirtiéndose en una madurita buenísima.
Un día, Sandra, mi joven puta y antigua empleada, me propuso algo que en un principio me pareció algo infantil, quizás simple pero que tenía una carga de profundidad muy grande.

Tiberio Vlc
15-04-2008, 01:14
QUÉ???
whip0000 whip0000 whip0000 whip0000 whip0000 whip0000
PENE PENE PENE PENE PENE PENE

gasvgas
15-04-2008, 14:08
11ª entrega
Un día, Sandra, mi joven puta y antigua empleada, me propuso algo que en un principio me pareció algo infantil, quizás simple pero que tenía una carga de profundidad muy grande.

Consistía en que redactara un documento, a modo de contrato para leérselo a Raquel y que luego ella lo firmara, en donde yo la proponía oficialmente romper nuestro matrimonio y que ella pasara de una manare oficial a la categoría, entre nosotros, de soltera y libre de actuación.. Así de sencillo. Cuando me lo propuso Sandra en plan inocente y meloso con una sonrisa pícara de tanteo a ver mi reacción, yo la dije que eso era una chorrada y que no lo veía oportuno, pero ella empezó a argumentarme el porque me decía eso en los siguientes términos:
Si resulta que la zorra de tu mujer está llevando una relación paralela y consentida por ti con su amante, si resulta que es un pacto particular entre vosotros en donde, además, no habéis puesto fecha de caducidad, pues dejarlo por escrito, al estilo de los contratos que se hacen a los sumisos por sus amas y que cuelgan de Internet, que son muy cachondos, si quieres entra en alguna página de esas y te inspiras, lo vuestro es algo parecido, prepáraselo y elige un momento propício para ello. Ya verás, estoy segura que le va a gustar, de esa manera luego no te podrá reprochar nada a ti ni tu a ella porque lo habréis dejado clarito. Incluso te dejo, no me importa que la eches un polvazo para que no se acostumbre solo a la leche de su amante.

Todo esto me lo fue diciendo casi susurrándomelo mientras me besaba suavemente en los labios como ella tan bien sabía hacer para excitarme, pero a su vez como si fuera una dulce sugerencia, que para mi era una dulcísima orden. La dije que lo pensaría y claro que lo pensaría porque no deje de pensar en ello todo el día. Debieron de pasar algunos días y el borrador ya lo tenía terminado, se lo leí a Sandra por teléfono y le pareció perfecto después de corregirme alguna cosa. Llegó el sábado y aprovechando que estábamos en el chalet de la Sierra, y con la tranquilidad del jardín después de comer se lo dejé caer a mi mujer. La dije que había pensado un jueguecito morboso, la dije que como nuestra situación era algo especial, porque manteníamos una situación de hecho, había pensado convertirla en una situación de derecho. Me empecé a enrollar dándole vueltas y vueltas al tema porque estaba algo nervioso y confieso que me daba vergüenza esta proposición. Al final le conté la propuesta de escribir un documento en el que formalizáramos nuestra situación, ella me dijo que perfecto, no le dio mucha importancia, es mas, me dijo que ella ya se sentía soltera desde que salía con Ramón. Como me puse, madre mía, me sentí un cornudo feliz.
Hice que lo redactaba esa tarde – mentira, ya lo tenía escrito – y por la noche la dije que la proponía una fiestecita especial, que se pusiera muy guapa, que la invitaba a cenar y no demasiado tarde y a la vuelta en casa haríamos lo del documento, aprovechando que estaríamos solos y que las niñas saldrían por ahí y vendrían tarde.
Efectivamente a la hora de la cena estaba Raquel guapísima con unos baqueros ajustados, de esos que llevan brillantitos en el culo y muslos, que la hacía rabiosamente juvenil y atractiva, unos zapatos de tacón alto de aguja negros y una camisa blanca preciosa y sin sujetador. Venía a matar. Fuimos a cenar y durante la cena miró insinuadamente a uno de los camareros que nos atendía, estaba jugando conmigo y ya le salía solo. A saber lo que ya habría echo a estas alturas con Ramón por ahí que no se hubieran atrevido a contarme. Al volver ansioso y con la copa servida y la música tenue de fondo se lo empecé a leer nervioso.
En términos generales el documento decía que desde ese momento nuestro matrimonio se rompía y ella adquiría la condición de soltera, que nos comprometíamos, por el bien de las niñas, a mantener las formas y la apariencia de un matrimonio feliz, que todo eso lo hacía en señal de amor y sumisión a ella, que tenía carta libre para hacer y estar con quien quisiera sin tener que darme explicaciones. La ponía también detalles como que a partir de ese momento ella se referiría a los hombres en plural, incluyéndome a mi como a uno mas, como por ejemplo: me gusta que los hombres hagan esto o lo otro, me excita de los hombres esto, me apetece que los hombres…, te gusta este vestido para gustarles etc…y que renunciaba voluntariamente a que no se refiriera a mi en concreto, como acto de amor infinito a ella. A su vez yo me comprometía a permanecer enamorado de ella y serla fiel – en eso la estaba mintiendo como una bellaco pues no hacía mas que pensar en ella, eso es cierto, pero también en Sandra, la joven, porque seguía perdidito por ella.
Al final de documento se volvía a repetir todo esto pero en forma de pregunta y además se especificaba que lo leyera ella. Así por ejemplo: Desde este momento me declaro soltera Si No (teniendo ella que rellenar la respuesta aceptada). Desde este momento queda anulado nuestro matrimonio SI NO. Desde este momento, y si lo estimo oportuno, le cobraré a mi ex o no los servicios sexuales, pues serán actos diferentes a los matrimoniales. Desde este momento me declaro libre……. Desde este momento…....al final de varios folios había que firmarlo.
Empecé a leérselo despacio, recreándome en cada frase, para darle mas importancia, la miraba, ella asentía en silencio con los ojos vidriosos de excitación, estoy seguro. Cuando llegó a la parte que ella tenía que leer en alto sus frases de aceptación o rechazo, la temblaba la voz, en la primera respuesta que era la mas directa, que era en donde decía que nuestro matrimonio se anulaba, dudó, hubo silencio, mucho silencio, se respiraba la adrenalina, …..señaló el SI despacio, muy despacio, mirándome después a los ojos seria y a continuación con una ligerísima mueca el gesto se tornó en una dulce y maliciosa sonrisa, luego fue despacio subrayando todo, asintiendo en toda mis propuestas, sin dudar en nada, mirándome entre respuesta y respuesta, Había un casilla donde decía que tenía que quitarse el anillo original de casada y dármelo a mi, lo hizo despacio. (se lo hice poner antes de la cena). Al final el documento decía que se firmara por los dos y que los nuevos amigos se dieran un beso en señal de su nueva condición de solteros.
Y así lo hicimos, fue un beso largísimo, la noté excitadísima, de ahí al sofá y en dos minutos estábamos medio desnudos metiéndonos mano. La quité los pantalones, la camisa, se quedó en braquitas y con los zapatos. Una braguita desconocida y preciosa negra, me fijé, se fijo que me fijaba, la gustó que lo hiciera, me dijo que se las había regalado Ramón – mi amante – me dijo. Ya lo puedo decir abiertamente ¿no?, es mi novio, mi amante, mi querido y tu…..tu eres mi ex, que eres muy bueno por darme toda esta libertad de la que ya no renuncio.
En esos momentos vivía en una nube de excitación tremenda, al ver a mi mujer tan atractiva hablando abiertamente de su amante y dirigiéndose a mi con la confianza del que se dirige a un amigo confidente y no a un esposo. Me sentí diferente ante ella por primera vez, sentí que ella no se sentía mi mujer, había aprendido rápido y bien. La di las gracias, en plan morboso, por brindarme ese cuerpo y poderlo disfrutar solo para mi y lo afortunado que me sentía frente a todos los demás hombres. Ella abrazada a mi me dijo: te va a costar 200€ ahora, ya mismo. Que cabrona estaba jugando conmigo. Me tuve que subir los pantalones e irlos a buscar. En el momento de dárselos ella me repitió lo afortunado que era en ese momento por tenerla a ella. Yo asentí. Follamos como locos. Fue mi primer polvo a Raquel de soltera, me sentí otro y ella también por lo que habíamos pactado, por como asumía ella su nuevo rol inmersa en un sublime juego morboso de seducción y porque la cabrona estaba cogiendo nuevas costumbres, poses y posturas desconocidas en ella y externas a nuestro matrimonio. Se notaba la mano de Ramón. Estaba convirtiendo a la madre de mis hijas en una preciosa zorra con la iniciativa própia de las mujeres que cambian de postura, ahora arriba, ahora abajo, ahora sentada, eso antes era impensable en ella, siempre sumisa, siempre pasiva sin una pizca de iniciativa sexual. Ahora todo empezaba a ser diferente, se la veía disfrutar. Alguien la abría dicho lo de sus tetas bailando cuando estaba sentada en mi tripa porque no hacía mas que mirarse y fijarse en ellas, y en tocarselas, se estaba recreando y todo eso era por el alguien llamado Ramón.
Al día siguiente, como era costumbre se lo conté a Sandra y a Ramón por teléfono. Me imagino que ella también se lo habría dicho a el también.
La propuesta de Ramón y la aceptación de Raquel
Pasaron los días y mi mujer - yo la seguía considerando mi mujer, aunque ella no se que calificativo me pondría ante Ramón porque a mi me llamaba por mi nombre - me dijo que su amante la había propuesto irse a trabajar a su empresa, que la había propuesto ser su jefe, y que ella estaba ilusionadísima y que le había dicho que si, que por su puesto, pues las condiciones las pusiera las que considerar las mas oportunas. Ya había tomado la decisión sin consultarme, me sentía mezcla de contento y de jodido, me sentía carnudo.
Sandra la gusto la idea y como siempre me puso el punto tórrido al asunto, me dijo algo así como: que vaya a comisión, ese Ramón, me dijo, lo que quiere es utilizarla para hacer crecer su negocio, y si no al tiempo, ¿pues sabes lo que te digo? Que si ella acepta me parece muy bien que tu ex se venda a favor de su nueva empresa?
La dije que tenía mucha fantasía y que esas cosas no suceden, ella reía, y reía, diciéndome, pero si es una puta, mira lo que ha tardado en firmarte el contrato y de irse con el otro. ¿Haber cuando empezamos nosotros a organizarnos cariño?
Oyendo eso me eché a temblar y ella me lo notó. Tranquilo tranquilo que todo a su tiempo. Toda va saliendo según plan.

otrovagomasaqui
15-04-2008, 14:23
excelente una vez mas... muy riesgoso, peligroso! cada vez jugando mas profundo dentro de las relaciones humanas, me da un morbo terrible leer estas cosas, pero, tambien me da terror saber que pueden pasar...

un saludo!!!

Tiberio Vlc
15-04-2008, 17:48
esto promete; buen suspense!!!
BURRO BURRO BURRO PENE PENE PENE

zumbacc
15-04-2008, 19:58
Vaya giro que ha tomado la historia. Si ya era interesante y morbosa, ahora se ha puesto de lo más intrigante. No pares que nos tienes en un suspense inaguantable.

jomaloga
23-04-2008, 06:15
11ª entrega
Un día, Sandra, mi joven puta y antigua empleada, me propuso algo que en un principio me pareció algo infantil, quizás simple pero que tenía una carga de profundidad muy grande.

Consistía en que redactara un documento, a modo de contrato para leérselo a Raquel y que luego ella lo firmara, en donde yo la proponía oficialmente romper nuestro matrimonio y que ella pasara de una manare oficial a la categoría, entre nosotros, de soltera y libre de actuación.. Así de sencillo. Cuando me lo propuso Sandra en plan inocente y meloso con una sonrisa pícara de tanteo a ver mi reacción, yo la dije que eso era una chorrada y que no lo veía oportuno, pero ella empezó a argumentarme el porque me decía eso en los siguientes términos:
Si resulta que la zorra de tu mujer está llevando una relación paralela y consentida por ti con su amante, si resulta que es un pacto particular entre vosotros en donde, además, no habéis puesto fecha de caducidad, pues dejarlo por escrito, al estilo de los contratos que se hacen a los sumisos por sus amas y que cuelgan de Internet, que son muy cachondos, si quieres entra en alguna página de esas y te inspiras, lo vuestro es algo parecido, prepáraselo y elige un momento propício para ello. Ya verás, estoy segura que le va a gustar, de esa manera luego no te podrá reprochar nada a ti ni tu a ella porque lo habréis dejado clarito. Incluso te dejo, no me importa que la eches un polvazo para que no se acostumbre solo a la leche de su amante.

Todo esto me lo fue diciendo casi susurrándomelo mientras me besaba suavemente en los labios como ella tan bien sabía hacer para excitarme, pero a su vez como si fuera una dulce sugerencia, que para mi era una dulcísima orden. La dije que lo pensaría y claro que lo pensaría porque no deje de pensar en ello todo el día. Debieron de pasar algunos días y el borrador ya lo tenía terminado, se lo leí a Sandra por teléfono y le pareció perfecto después de corregirme alguna cosa. Llegó el sábado y aprovechando que estábamos en el chalet de la Sierra, y con la tranquilidad del jardín después de comer se lo dejé caer a mi mujer. La dije que había pensado un jueguecito morboso, la dije que como nuestra situación era algo especial, porque manteníamos una situación de hecho, había pensado convertirla en una situación de derecho. Me empecé a enrollar dándole vueltas y vueltas al tema porque estaba algo nervioso y confieso que me daba vergüenza esta proposición. Al final le conté la propuesta de escribir un documento en el que formalizáramos nuestra situación, ella me dijo que perfecto, no le dio mucha importancia, es mas, me dijo que ella ya se sentía soltera desde que salía con Ramón. Como me puse, madre mía, me sentí un cornudo feliz.
Hice que lo redactaba esa tarde – mentira, ya lo tenía escrito – y por la noche la dije que la proponía una fiestecita especial, que se pusiera muy guapa, que la invitaba a cenar y no demasiado tarde y a la vuelta en casa haríamos lo del documento, aprovechando que estaríamos solos y que las niñas saldrían por ahí y vendrían tarde.
Efectivamente a la hora de la cena estaba Raquel guapísima con unos baqueros ajustados, de esos que llevan brillantitos en el culo y muslos, que la hacía rabiosamente juvenil y atractiva, unos zapatos de tacón alto de aguja negros y una camisa blanca preciosa y sin sujetador. Venía a matar. Fuimos a cenar y durante la cena miró insinuadamente a uno de los camareros que nos atendía, estaba jugando conmigo y ya le salía solo. A saber lo que ya habría echo a estas alturas con Ramón por ahí que no se hubieran atrevido a contarme. Al volver ansioso y con la copa servida y la música tenue de fondo se lo empecé a leer nervioso.
En términos generales el documento decía que desde ese momento nuestro matrimonio se rompía y ella adquiría la condición de soltera, que nos comprometíamos, por el bien de las niñas, a mantener las formas y la apariencia de un matrimonio feliz, que todo eso lo hacía en señal de amor y sumisión a ella, que tenía carta libre para hacer y estar con quien quisiera sin tener que darme explicaciones. La ponía también detalles como que a partir de ese momento ella se referiría a los hombres en plural, incluyéndome a mi como a uno mas, como por ejemplo: me gusta que los hombres hagan esto o lo otro, me excita de los hombres esto, me apetece que los hombres…, te gusta este vestido para gustarles etc…y que renunciaba voluntariamente a que no se refiriera a mi en concreto, como acto de amor infinito a ella. A su vez yo me comprometía a permanecer enamorado de ella y serla fiel – en eso la estaba mintiendo como una bellaco pues no hacía mas que pensar en ella, eso es cierto, pero también en Sandra, la joven, porque seguía perdidito por ella.
Al final de documento se volvía a repetir todo esto pero en forma de pregunta y además se especificaba que lo leyera ella. Así por ejemplo: Desde este momento me declaro soltera Si No (teniendo ella que rellenar la respuesta aceptada). Desde este momento queda anulado nuestro matrimonio SI NO. Desde este momento, y si lo estimo oportuno, le cobraré a mi ex o no los servicios sexuales, pues serán actos diferentes a los matrimoniales. Desde este momento me declaro libre……. Desde este momento…....al final de varios folios había que firmarlo.
Empecé a leérselo despacio, recreándome en cada frase, para darle mas importancia, la miraba, ella asentía en silencio con los ojos vidriosos de excitación, estoy seguro. Cuando llegó a la parte que ella tenía que leer en alto sus frases de aceptación o rechazo, la temblaba la voz, en la primera respuesta que era la mas directa, que era en donde decía que nuestro matrimonio se anulaba, dudó, hubo silencio, mucho silencio, se respiraba la adrenalina, …..señaló el SI despacio, muy despacio, mirándome después a los ojos seria y a continuación con una ligerísima mueca el gesto se tornó en una dulce y maliciosa sonrisa, luego fue despacio subrayando todo, asintiendo en toda mis propuestas, sin dudar en nada, mirándome entre respuesta y respuesta, Había un casilla donde decía que tenía que quitarse el anillo original de casada y dármelo a mi, lo hizo despacio. (se lo hice poner antes de la cena). Al final el documento decía que se firmara por los dos y que los nuevos amigos se dieran un beso en señal de su nueva condición de solteros.
Y así lo hicimos, fue un beso largísimo, la noté excitadísima, de ahí al sofá y en dos minutos estábamos medio desnudos metiéndonos mano. La quité los pantalones, la camisa, se quedó en braquitas y con los zapatos. Una braguita desconocida y preciosa negra, me fijé, se fijo que me fijaba, la gustó que lo hiciera, me dijo que se las había regalado Ramón – mi amante – me dijo. Ya lo puedo decir abiertamente ¿no?, es mi novio, mi amante, mi querido y tu…..tu eres mi ex, que eres muy bueno por darme toda esta libertad de la que ya no renuncio.
En esos momentos vivía en una nube de excitación tremenda, al ver a mi mujer tan atractiva hablando abiertamente de su amante y dirigiéndose a mi con la confianza del que se dirige a un amigo confidente y no a un esposo. Me sentí diferente ante ella por primera vez, sentí que ella no se sentía mi mujer, había aprendido rápido y bien. La di las gracias, en plan morboso, por brindarme ese cuerpo y poderlo disfrutar solo para mi y lo afortunado que me sentía frente a todos los demás hombres. Ella abrazada a mi me dijo: te va a costar 200€ ahora, ya mismo. Que cabrona estaba jugando conmigo. Me tuve que subir los pantalones e irlos a buscar. En el momento de dárselos ella me repitió lo afortunado que era en ese momento por tenerla a ella. Yo asentí. Follamos como locos. Fue mi primer polvo a Raquel de soltera, me sentí otro y ella también por lo que habíamos pactado, por como asumía ella su nuevo rol inmersa en un sublime juego morboso de seducción y porque la cabrona estaba cogiendo nuevas costumbres, poses y posturas desconocidas en ella y externas a nuestro matrimonio. Se notaba la mano de Ramón. Estaba convirtiendo a la madre de mis hijas en una preciosa zorra con la iniciativa própia de las mujeres que cambian de postura, ahora arriba, ahora abajo, ahora sentada, eso antes era impensable en ella, siempre sumisa, siempre pasiva sin una pizca de iniciativa sexual. Ahora todo empezaba a ser diferente, se la veía disfrutar. Alguien la abría dicho lo de sus tetas bailando cuando estaba sentada en mi tripa porque no hacía mas que mirarse y fijarse en ellas, y en tocarselas, se estaba recreando y todo eso era por el alguien llamado Ramón.
Al día siguiente, como era costumbre se lo conté a Sandra y a Ramón por teléfono. Me imagino que ella también se lo habría dicho a el también.
La propuesta de Ramón y la aceptación de Raquel
Pasaron los días y mi mujer - yo la seguía considerando mi mujer, aunque ella no se que calificativo me pondría ante Ramón porque a mi me llamaba por mi nombre - me dijo que su amante la había propuesto irse a trabajar a su empresa, que la había propuesto ser su jefe, y que ella estaba ilusionadísima y que le había dicho que si, que por su puesto, pues las condiciones las pusiera las que considerar las mas oportunas. Ya había tomado la decisión sin consultarme, me sentía mezcla de contento y de jodido, me sentía carnudo.
Sandra la gusto la idea y como siempre me puso el punto tórrido al asunto, me dijo algo así como: que vaya a comisión, ese Ramón, me dijo, lo que quiere es utilizarla para hacer crecer su negocio, y si no al tiempo, ¿pues sabes lo que te digo? Que si ella acepta me parece muy bien que tu ex se venda a favor de su nueva empresa?
La dije que tenía mucha fantasía y que esas cosas no suceden, ella reía, y reía, diciéndome, pero si es una puta, mira lo que ha tardado en firmarte el contrato y de irse con el otro. ¿Haber cuando empezamos nosotros a organizarnos cariño?
Oyendo eso me eché a temblar y ella me lo notó. Tranquilo tranquilo que todo a su tiempo. Toda va saliendo según plan.

esto es como las peliculas en television cuando mas interesante se pone te dan un descanso. Sigue que segudo que me confundo con el final:confused::Dthumbsupbeerchug

hilarion71
09-05-2008, 17:58
¿no se te ocurrira dejarnos asi?
Animo y continua, que es de lo mejorcito de por aqui thumbsup

Sra. X y Sr. Y
09-05-2008, 19:01
tremendo relato.... nos tienes a todos enganchados.....

buzon1
10-05-2008, 14:54
ke bajada, ande andará?

Amets
02-06-2008, 14:32
Por lo que parece no tiene intención de continuar la historia, no??

Tiberio Vlc
10-06-2008, 13:19
gasvgas se te ha roto el ordenata o lo que sigue es muy fuerte y no te atreves a contarlo? Ánimo chaval!!

altafidelidad
17-06-2008, 18:44
no pares cuenta mas por favor

axelay
11-08-2008, 10:15
¿Nos vamos quedar con las ganas de saber el final?:confused:

JDJD
12-08-2008, 00:32
Solo Fue El Beso Por Hay Empezaste Yo Kiero De Esas Empleadas

isha
12-08-2008, 00:46
He empezado a leer hoy el relato... Uff!!!

Me imagino la escena del primer beso... clap0000clap0000

Kome Kome
12-08-2008, 03:25
Pues no sigas leyendo... Desde abril que no ha vuelto a escribir palabra y nos ha dejado con las ganas del final... Llevo hora y pico leyendo para quedarme a medias, y es lo mejor que había leído por aquí... Una pena.

El observador
03-01-2009, 22:02
Los relatos están magníficos.

thumbsupthumbsupthumbsupthumbsup

gasvgas
06-01-2009, 21:57
Perdonar el retraso en se escribir. Perdonarme de verdad. Han pasado ocho meses y mi vida ha dado varios vuelcos bastante importantes. Eso unido a problemas en la empresa, varios viajes seguidos y todo lo que en unos días vais a leer, han sido las causas de mi retraso.
Vuelvo a pediros perdón y deciros que en unos días tendréis la siguiente entrega. La cual estoy seguro que no os defraudará

parcat
07-01-2009, 01:45
Menuda historia....ke sigue ahora? no dejes ni un detalle! vuelve!

Canti Lenas
07-01-2009, 13:03
Increíble relato, y estupenda la noticia del regreso de gasvgas!! banana00
Espero con ansia los siguientes capítulos, y espero que en los vuelcos de la vida haya cosas interesantes y que hayan sido para bien...

Gracias por ser tan morboso en tu relato!!

gasvgas
09-01-2009, 19:33
12ª ENTREGA

En la entrega anterior os conté como Raquel me comentó la posibilidad real, porque lo tenía hablado y decidido con Ramón, de irse a trabajar a su empresa. La verdad es que no se que pintaba mi mujer en un estudio de arquitéctos técnicos, pues ella me ayudaba en mi empresa haciendo balances y algo de contabilidad. No se la daba nada mal. A sus cuarenta escasos años no se le habían olvidado sus estudios no terminados de económicas. Era la primera vez que salía fuera del ámbito familiar, pues como decía siempre había sido mi sombra en cuanto a balances, planillas de bancos, proveedores, acreedores y todos esos horrores numéricos. Estaba claro que Ramón quería tenerla cerca de el y era la oportunidad para ella de salirse profesionalmente fuera de mi círculo de influencia.
Lo hablamos y discutimos entre los dos, ella se reía y me llegó a decir que si estaba celoso, le dije que bueno….si algo si, era la primera vez que se me planteaba una situación en la que, aspectos de mi mujer, aunque fueran profesionales, pasaban a depender de otro, que además era su amante, de una manera oficial.
Mi miedo eran que esa nueva situación nos trajera complicaciones.
Pasado un cierto tiempo ella ya se había incorporado a la plantilla de el, de su amante, en calidad de ayudante o secretaria.
Yo seguía en contacto con Ramón y le preguntaba por mail como iba. El me comentaba con bastante precisión todos los detalles de su relación con mi mujer, sabiendo que en los detalles estaba el morbo.
Raquél empezó con horario continuado de 10,00 a 17,00 con lo que ese horario incluia quedarse a comer al medio día y no volver hasta pasadas las 18,00. Libraba desde los viernes y entre ese horario se incluian gestiones fuera del estudio, como ir a visitar o a acompañar a Ramón, como ayudante de campo a obras así como otras veces ella misma por indicación de su jefe/amante para gestionar licencias o permisos en Organismos Públicos o Ayuntamientos, cosa que se le daba a las mil maravillas.
Raquél siempre ha conducido y con su Ford Focus se desenvolvía estupendamente por Madrid y alrededores.
La zona del estudio estaba situada, cerca del Estadio Bernabeu, en la zona norte de Madrid. Una zona de negocios y de alta pujanza, en donde abundan las oficinas, bancos, pub, restaurantes y apartamentos de ejecutivos de puente aéreo y barras americanas de alto standing.
Entre semana toda esa zona es un hervidero de vida y de ajetreo, mientras que los fines de semana cae en picado por parar la actividad bursátil, comercial y financiera.
Algún día venía por la tarde se cambiaba y volvía a salir porque tenía alguna cena de compromiso Ramón. Ella, lógicamente actuaba como acompañante o pareja de el. Me reconoció que alguna vez la presentaba a ella ante terceros como su mujer, cosa que la agradaba muchisimo.
Digo todo esto porque esa nueva vida de contactos y relaciones públicas la tenía deslumbrada. Anteriormente su vida profesional se limitaba a compartir el despacho de la empresa conmigo y hacer papeles y números. Nada mas porque mi empresa está en un polígono industrial y el almuerzo mañanero se limitaba al bar de la esquina donde, a parte de los excelentes bocadillos de panceta a la plancha y pinchos de tortilla que ofrecen en la barra, cualquier cosa parecida al glamour y lo que pueda gustar a una mujer es ciencia ficción, a pesar de ser la mujer del jefe.
Como os digo empezó a trabajar y en su espíritu se la veía cada vez mas integrada en su nueva actividad, ilusionada y alegre, y porque no decirlo, me imagino que a puerta cerrada con Ramón, mas puta.
No lo aparentaba en su vida real, bien se cuidaba de venir a casa, ducharse, y atender sobre todo a las niñas, sus deberes y poco mas.
No se su relación laboral con otros y otras compañeras del estudio de Ramón porque era evidente que la había metido a capón el jefe. Además pocas veces fuera del horario laboral iba a la peluquería. Me imagino que lo haría en sus escapadas mañaneras. Todo ello seguro que no pasaría desapercibido por los demás compañeros suyos, los cuales eras algo mas jóvenes que ella.
El gimnasio lo dejaba para la tarde los lunes, miércoles y viernes, a eso de las 10,00h y también los sábados y algunos domingos por la mañana temprano.
Iba teniendo un cuerpo terso y juvenil, se estaba poniendo guapa, guapa. Además el pelo lo llevaba corto y con un castaño claro, casi rubio hacía que pareciera una mujer estupenda completado con su pile clara y ojos azules.
Habían pasado unos cuatro meses desde que se hicieron pareja y follaron por primera vez y unos dos desde que empezó a trabajar con el.
A menudo se mostraba algo cansada conmigo, era normal porque con todo el día por ahí trotando, sus obligaciones con las niñas y el gimnasio poco mas le quedaba. Seguía encantada y deslumbrada y la seguía gustando el verme a mi salido por ella como un mono.
Me daba cuenta que lo mejor se lo reservaba para Ramón y sus nuevas experiencias. Creo sinceramente que se había enamorado de Ramón, o enamorada de su nueva vida, o le tenía comido el coco de tal manera que aunque seguíamos teniendo relaciones sexuales, ya no era el ímpetu de las primeras días de corneadora.
Me la movía en la cama, me hacía arrumacos de esposa cariñosa y me decía lo mucho que me quería y lo bueno que era con ella y la suerte que había tenido conmigo por la libertad que le daba, cosas que me jodían hasta el infinito, pues yo lo que quería era juego, juego y eso cada vez lo tenía mas con Ramón y o con quien fuera. Ella me recordaba que ya lo tenía, que el juego era ella con Ramón, a lo que me tenía que callar.
Si quería y la pedía algo especial me decía entre susurros que ya sabía yo cual era su tarifa – 200€ - La excitaba el sentirse y actuar de puta. Conmigo ya era norma habitual, mientras su vestuario iba en aumento, cada vez mas atrevidamente elegante y sensual.
Por cierto, me empezó a exigir usar preservativo con ella. El primer día que me lo comentó me cogí un mosqueo muy importante, pero ello lo llevó al terreno del juego morboso al decirme que había sido Ramón el que se lo había sugerido y que ella eso lo veía como algo nuevo, que con esos detalles se sentía suya ante mi, que la excitaba mucho esa nueva situación. Que si tenía algún problema que se lo dijera a el. Me estaba diciendo con ello que la propiedad sobre ella ya recaía en Ramón, en su amante. Yo lo acepté como buen cornudo. Es mas a la segunda vez ya se lo dí para que me lo pusiera ella en silencio, sin comentarios y con una sonrisa que delataba mi sumisión ante esta situación y la complicidad morbosa del juego.
El primer día que me exigió el preservativo le llamé a Ramón por telefono a la mañana siguiente y me lo confirmó entre risas. Me dijo que el no lo usaba nunca y que no quería que nadie, incluyéndome a mi, la manchara con su leche. Además me dijo que le preocupaba posibles embarazos por despiste, ya que la píldora aunque la tomaba regularmente, necesitaba hacer algún periodo de descanso y que ya había hablado con Raquél la posibilidad que se hiciera una ligadura de trompas y así quedaría resulto el asunto.
- Sabes la he dicho que se haga una ligadura de trompas para evitar sustos, además yo soy de confianza y seguro, pero imagínate que se acuesta con uno que no lo es tanto.
- Pero Ramón, que pasa ¿tiene algún otro pretendiente?
- No, pero estando como está de salida en su nueva vida y mirar como la miran en su entorno y hasta en mi oficina, no me extrañaría que el día menos pensado alguien por ahí la echara un polvazo.
Me estaba ablandando el terreno Ramón y me estaba dando a entender muchas cosas.
Todo esto se lo comenté a ella en casa un fin de semana y me dijo que si, que lo tenía decidido y que en el mejor momento lo haría y que yo la acompañaría.
A su vez con Sandra seguía escapándome de vez en cuando. La tenía al tanto de todas las andanzas de mi mujer Raquél y ella estaba en una nube. La contaba que me cobraba sus servicios esporádicamente, lo unida que estaba a Ramón, lo de las ligaduras de trompas y a todo ello
- Me ilusiona que te pague, conviértela en una puta, que se acostumbre a cobrar, aunque sea a su antiguo marido, que ya nos encargaremos de que al final sea a otros, me dijo una vez entre sábanas descansando, mientras su coño lo tenía rellenito de mi leche.
- ¿Me lo dices en serió Sandra? ¿Piensas prostituir a mi mujer?
- Por supuesto, llegado el momento oportuno y con la persona oportuna, lo hará encantada. Además bajo la indicación de Ramón. Ya lo verás. A lo mejor la palabra prostituirse es muy fuerte, llámalo hacer un servicio, un favor, llámalo como quieras, pero que la convertimos en una preciosa puta, eso dalo por hecho. Bueno ya lo es, igual que yo.
Por mi parte seguía salido como un mono, pues la deseaba mas y lo pagaba con Sandra, que a su vez preguntaba una y otra vez por Raquél y su relación con Ramón.
Ramón me seguía contando algunos juegos que hacían para ponerme los dientes largos. Pero no me contaba todos, estoy seguro, pues estos eran cada vez mas morbosos y atrevidos.
Un día tuve la suerte de participar, en parte, en uno de esos juegos cada vez mas atrevidos, que además fue copia de otro que yo había tenido con Sandra. Ramón lo sabía por mi y lo puso en práctica con Raquél, aunque con alguna variante.
Un día llamó por teléfono Raquel al número que se anunciaba de los apartamentos por horas, por indicación de el, y reservó una habitación. Precisamente eran los mismos a los que yo había acudido con Sandra alguna vez, cerca de la Gran Vía.
Fue una tarde, a primera hora, llegó a casa pronto y me dijo mi mujer que tenía una cita con su Jefe en unos apartamentos nuevos, que ella no conocía y que se iba a cambiar. Que era una cita – digamos – indecente. Me estaba indicando que se iba a poner guerrera. No me dejó entrar en el dormitorio, al poco salió con una abrigo de raso negro precioso, medias negras y zapatos de aguja. Me dijo que quizás volviera tarde. La insistí como un mono salido preguntándola que se había puesto.
Se despidió de los niños, les dijo que no volvería tarde, que hicieran los deberes, que me encargara yo de atenderlos y de darles la merienda y en plan pícara me cogió de la mano me llevó al despacho de casa, apartado del cuarto de estar. Cerró la puerta y se desabrochó lentamente el abrigo. Solo llevaba lencería. Un conjunto negro de sujetador, tanguita, y medias con liga precioso. Todo realzado con unos preciosos y sencillos zapatos de salón de aguja negros.
- ¿Te gusta tu mujer?. He quedado con otro cliente.
- ¿Cómo con otro cliente?
- Si con Ramón, mi Jefe, mi amante y mi cliente. Hemos quedado en un unos apartamentos y yo tengo que llegar primero. Bueno le llamo cliente, ¿tu también eres mi cliente no?, porque me pagas. Ramón también. Me paga la nómina, me paga mis caprichos y esta vez me va a pagar lo que no está escrito, y no puedo defraudarle. Estoy nerviosa y excitada. ¿Te gusto?
- Eres una puta maravillosa.
-Lo sé, me gusta hacer estos juegos.
Me dio un beso, se puso unas grandes gafas de sol, y cerró l suavemente la puerta de salida de casa.
Todo lo que os voy a contar me lo relató perfectamente Ramón al día siguiente, por ella solo me decía lo indispensable sin detalles.
A la hora convenida recogió las llaves y una vez dentro del apartamento le llamó a Ramón. Allí estaba con sus conjunto de lencería negra. Precioso, de los mas caros. Con un tipo y una elegancia que hacía de ella una mujer de o mas apetecible. Mi mujer, la madre de mis hijas en un apartamento de citas esperando a su cliente, o a su Jefe. Que mas dá. Cualquier cosa menos algo decente.

spreewell
09-01-2009, 23:15
unos relatos muy buenos y morbosos

gasvgas
10-01-2009, 21:57
13ª entrega –
Resumen anterior: Ramón ha decidido jugar fuerte con Raquél, mi mujer. La fuerza a jugar el papel de puta de lujo, al proponerla que sea ella la que pida el apartamento, recoja las llaves ella y sea ella la que espere la “visita”. A pesar de que su relación de pareja se ha normalizado al llevar varios meses, han decidido escenificar una encuentro en un apartamento de citas por horas. Raquel acepta a pesar de sus nervios, por ser un escenario y unas circunstancias que ella desconoce pero tremendamente morboso al poder, por primera vez en su vida, escenificar el cambio de esposa ejemplar y decente a puta, de una manera anónima y segura.
Todo lo que relato, algo novelado, para darle forma, pero real me lo contó al día siguiente Ramón, ya que Raquel prácticamente no me dijo casi nada.
---------------------------------
Mi mujer, la madre de mis hijos, con un sujetador negro, tanguita haciendo juego, medias con liga y calzada con unos zapatos de salón de tacón aguja preciosos esperando en un apartamento a su cliente.
Un suave golpe con los nudillos en la puerta. Un entorno de la hoja pequeño y dos miradas encontradas. Ramón afuera y Sandra medio desnuda, dentro, terriblemente nerviosa.
Le abrió la puerta sigilosamente y después de cerrarla silencio, un mirada de Ramón de arriba abajo a su puta, una sonrisa complaciente y un largo y cálido beso entre un abrazo casi tímido. –
No se si hago bien Ramón, dijo ella.
- Calla tonta, ya verás como todo sale genial.
Era nueva la situación, era nueva la pasión. Un apartamento y una huida hacia delante de mi mujer. Todo estaba planeado entre ellos. Estaba condenada a exibirse sin poder marcha atrás. Todo planeado o casi todo, porque en ese momento vuelve a sonar la puerta.
Se acerca Ramón a la puerta para abrirla y mi mujer le coge el brazo en silencio fuertemente y le mira diciéndole aterrorizada en voz muy baja.
-¿Pero quien es?.
-Es un amigo que le he dicho que venga también. Es un desperdicio que seas sola para mi.
- Cabrón, te lo tenías guardado. Esto no se hace. Ni de coña. Ahora mismo le dices que se vaya. Yo me meto en el cuarto de baño y no pienso salir hasta que no os vayáis tu y el. Esta me la pagas
- Mira Raquél, estas preciosa, el amigo es de confianza, de verdad que lo vamos a pasar fenomenal, si te lo hubiera dicho antes, tenía miedo a que me dijeras que no. Además el no es de Madrid, acaba de venir de Barcelona y no tiene nada que ver con mi empresa. Ya te contaré.
Ahora era Ramón la que la tenía a Raquél agarrada por los brazos. Volvió a sonar la puerta suavemente y con un respingo mi mujer se soltó de Ramón.
- Esta me la pagas. Me meto en el cuarto de baño.
Con una sonrisa en los labios Ramón abrió la puerta y allí estaba su amigo, o conocido, a saber. Mediana edad, unos 45 años, muy buena presencia con aspecto deportivo y con clase. Se llamaba José María o José António, no me acuerdo, le llamaremos Jóse.
- ¿Donde está tu amiguita? Preguntó. A lo que Ramón le dijo que se estaba cambiando. Después de unos minutos hablando y dejando claro que la que estaba en el servicio era una puta, oyó Raquél como la llamaban desde fuera.
Al poco se abrió la puerta y ahí estaba mi mujer, preciosa, desafiante, la madre de mis hijas, la esposa decente. Se acercó a José directamente y le dio un suave beso en los labios mientras que con la palma de la mano le acariciaba su nuca. Después se acerco a Ramón y pasándome su brazo por su cintura, en señal de confianza hacia su pareja y venciendo su tensión, les preguntó si querían que les sirviera algo de beber, invitándoles a sentarse en una especie de sofá que había en un recodo de la habitación.
Les dio la espalda y mientras la miraban el culo y sus largas y bonitas piernas, se sentaron y al poco ella traía un par de copas de vino tinto, que era lo único que había.
Se sentó en el medio de los dos cruzando las piernas coquetamente mientras les cogió de los brazos a los dos. Después de hablar nimiedades, todas en clave sensual, y de decirle Ramón a su amigo José que ella era su secretaria en su empresa, que era su querida y que además estaba casada y que en la vida real no era lo que parecia, y que habían decidido hacer un trio morboso, ya que su marido no participaba de esos juegos por ser muy conservador y celoso, la dio un beso en la boca delante del otro a lo que ella contestó en silencio. Al momento se volvió y ya estaba besando a Jose. Era la primera vez que mi mujer besaba a un hombre que le había conocido media hora antes. Mientras Ramón le desabrochaba el sujetador dejando sus tetas al aire. Mas besos, alguna caricia suave a sus pechos, y sus manos instintivamente al paquete de los dos haciendoles un suave masaje.
- Es la primera vea que estoy con dos hombres a la vez – Dijo ella algo nerviosa, me teneis que perdonar mi inexperiencia, a lo que ellos la contestaron que no había ningún problema entre risas.
Se levantó y cogió a Jose de la mano invitándole a bailar, mientras Ramón ponía música y se volvía a sentar viendo a la nueva parejita como se arrumacaban bailando y besandose nuevamente.
- Tenemos que pagarla antes del servicio Jose, que no se nos olvide, que si no nuestra amiguita se nos enfada, Ddijo Ramón, sacando un billete de 500€. (lo tenían hablado y pactado entre Ramón y Jose, mientras que Raquel no sabía nada). Estaba claro que Ramón estaba poniendo a prueba y estirando la cuerda del puterio de mi mujer.
Raquél seguía bailando con José fundidos en un beso y en un abrazo larguísimo. Las manos de José acariciaban la espalda desnuda de mi mujer mientras ella ni corta ni perezosa bajó lentamente la mano hasta el bulto que tenía el amigo. Después de intentar infrutuosamente la maniobra, se separó algo de el y ya con las dos manos le desabrochó la bragueta sacándole una tremenda polla estirada y absolutamente engrasada en líquido preseminal. Se la empezó a mover mientras sonriente y mirando a Ramón que estaba sentado saboreando, además del vino, su triunfo sobre su hembra viendo como la iba emputeciendo poco a poco.
- A la ducha chicos. No sabían que Raquél es absolutamente escrupulosa. Sería por el nuevo, me imagino. Tampoco sabía el nuevo que si algo la inhibe a mi mujer es ver a un hombre desnudo con los calcetines puestos. Es lo primero que me hace, o hacia, quitar siempre lo primero.
Después de algunas bromas y protestas, se fue primero Ramón mientras Raquel comenzaba a desnudarle al amigo.
Al salir Ramón de la ducha con una toalla enrollada a la cintura, le llego el turno a José. Ramón se la llevó de la mano a la cama y allí empezaron a besarse y arrumacarse.
- Date prisa Jose, espero a que salgas para desnudar a nuestra chica – dijo en voz alta, mientras Raquél le decía algo mas bajo:
- Eres un cabrón. Esta me la pagas.
- Venga Raquél, sabías a lo que venías aquí. Te gusta el morbo, el juego. Te gusta el sexo y que mas da yo que otro. Tu matrimonio ya lo has roto hace tiempo.
- Pero yo creía que me querías Ramón, que estabas enamorado de mi, que lo nuestro era una relación morbosa y atractiva de juego secreto con la complicidad de mi marido.
- Mira Raquél, me gustas muchísimo, estás buenísima, estoy encariñado contigo, me excita que sigas haciendo la vida aparente de casada decente con el cornudo de tu marido, pero de ahí a decirme que te creías que yo estoy enamorado de ti, hay un camino largo…
Todo esto se lo debieron de estar diciendo y reprochado durante la ducha de José, el cual apareció sonriente con la polla estirada y sin ninguna toalla enrollada. Como bien debió de decir – Para lo que me va a durar.
- Donde esta la preciosa secretaria de mi amigo, donde está esa maravillosa puta. No se le ocurrió decir a amigo al salir.
Raquel debía de estar rabiosa por la encerrona, aunque debía de estar muy excitada, una mezcla de muchos muis porque ni corta ni perezosa se reclinó en la cama sentada y con una mueca le hizo una indicación Jose para que se acercara quedándole la polla a la altura de la cara. Directamente la cogió suavemente entre sus manos y se la llevó a la boca, besándola primero, acariándola después, jugando con ella un instante y adentro mientras sus labios cerraban por primera vez y totalmente las entradas y salidas que empezaban a ser rítmicamente. En un instante paró y mirándole fijamente a Ramón que estaba a su lado tumbado y mirando la escena le dijo:
- ¿Te gusta como tu puta se trabaja a tu amigo?
Era una mezcla de reproche o venganza, no estaba claro, pero lo que si era, era el pistoletazo de salida a un camino que ya no tenía retorno. Su adrenalina estaba disparada también y en esas circunstancias ya no había vuelta atrás.
Se la empezó a mamar primero a Jose, luego a Ramón. Empezaron las posturas y las inebitables cuatro patas, mientras se la mamaba a Ramón Jose se la clavó directamente hasta lo mas profundo de su vagina haciendo que sus tetas de casada decente y respetable empezaran a bailar de adelante atrás como las de cualquier puta después de haber cobrado 500 eurazos.
Ramón debió de comentar algo del preservativo a lo que Raquél le dijo, intuyo yo que como venganza, que las putas de lujo no exigen preservativos, Así que en una de esas debió de descargar José toda su leche en lo mas profundo de la virginal vagina de mi mujer.
Poco faltó de tiempo para que Ramón hiciera lo mismo. Parece ser que después de algún descanso hubo alguna corrida mas incluida en la cara y en la boca, pues Raquél no puso pegas ni inconveniente a nada. (continuará)

t x o m i n 7 1
12-01-2009, 08:14
Excelente!!!! No pares!!!

Paprika
12-01-2009, 14:09
He descubierto este hilo por casualidad... y desde la primera entrega me ha enganchado, ha despertado en mi morbo, sensualidad, fascinacion..... la forma de describirlo, de relatarlo es sin duda digna de un escritor de novelas.

Estoy deseando leer mas....

Besos y enhorabuena

sitter
12-01-2009, 19:51
GENIAL!!banana00banana00banana00banana00banana00

ultramax70
13-01-2009, 09:33
que envidia me das, ojala tendria yo una empleada asi, amigo eres mi idolo . si mandando historias que esto es la hostia-notworthnotworthnotworthnotworthbanana00banana00

Sra. X y Sr. Y
13-01-2009, 17:03
bienvenido de nuevo..... como siempre gran relato!!!!!

parcat
13-01-2009, 18:23
un relato impresionante! ya estamos deseando leer los siguientes capitulos!

gasvgas
19-01-2009, 19:27
14ª ENTREGA
El reencuentro y el inicio sin vuelta atrás
A la hora y media, aproximadamente, ya había terminado la fiesta. A mi mujer Raquel ya la habían echado varios polvos en calidad de puta. Fue un trio inesperado y consentido a la fuerza por ella, que si bien lo disfrutó como una nueva experiencia, no dejó de ser una encerrona impuesta por Ramón, para forzar y conseguir situaciones cada vez mas morbosas y excitantes.
Raquel los despidió a los dos, fiel al guión establecido con Ramón, recogió el billete de 500€ que seguía en la mesilla de la cama. Nunca se quitó los zapatos ni las medias, pues esa era una nueva moda adquirida desde que estaba con Ramón, pero desnuda de todo lo demás, les despidió con un beso en la boca, a pesar de las protestas de Ramón al argumentar el que ya no hacía falta seguir escenificando nada. Ella no se dio por enterada y después de dejar que se vistieran, el beso de rigor y a la puta calle.
Se sentía traicionada por Ramón, y el hechizo del medio enamoramineto que tenía con el, quedó algo tocado esa mañana, al sentirse objeto y mercancía de sus juegos. Ella intuía bastante como era Ramón. Le consideraba un hombre muy fogoso, imaginativo y morboso, pero que por encima de todo ello, pensaba que estaba el amor que debía de sentir por ella, pero bajo su mentalidad femenina, se dio cuenta que por encima, en el medio y por debajo de todo ello estaba sus fantasías sexuales y que ella era la herramienta para conseguirlas.
Raquel había conocido la experiencia de sentirse amante, querida, envidiada y puta, pero se encontraba en una situación que no sabía como salir de ella porque en el fondo era una situación muy atractiva, aunque la diera vértigo por la rapidez que los acontecimientos se estaban desarrollando.
Por un lado la vida matrimonial conmigo, la llenaba y complementaba pero la ilusión la tenía puesta en la almohada de Ramón. Es lo que siempre pasa en todas las historias de matrimonio en donde aparece un tercero.
Su matrimonio lo sentía con la seguridad que toda mujer atesora lo que considera que es suyo, de su propiedad que eran mis hijas y yo. Por otro lado tremendamente agradecida a mi por la libertad y confianza con la que se había encontrado como un regalo caido del cielo, de lo que a veces no terminaba de creérselo.
Estaban también nuestras dos hijas y eso era un peso tremendo que frenaba cualquier decisión que tomara, pero por otro lado estaba Ramón y el giro inesperado que había tomado su vida, abriendosela unos horizontes ciertamente atractivos y deslumbrantes. Digamos que con la retaguardia asegurada por mi, con la confianza de saber que en casa hay un marido al que no hay que mentir, o mentir a la carta y que no habrá problemas, tenía por delante lo que toda mujer admira y desea, que es su atractivo, su relación con el mundo exterior y con la libertad que le otorga el cambio de papeles permitido y fomentado por Ramón.
Pero lo del apartamento fue un jarro de agua fría por lo inesperado y por no poder elegir ella las reglas de juego, a las que tan habitualmente estaba tan bien acostumbrada.
Al irse del apartamento y quedarse sola se fue a la ducha y después otra vez con las medias, sujetador, zapatos y el abrigo bien abrochado, pegó un portazo a lo que fue su primera experiencia de puta. El tanguita lo enrolló con papel y lo tiró a la papelera higienica del servicio, pues estaba absolutamente manchado y medio roto de la batalla campal mantenida con sus machos.
Entregó las llaves a la encarga en el apartamento contíguo y en la calle cogió un taxi para casa. Mi mujer, toda una aparente señora, y por dentro debajo del abrigo medio desnuda.
Era primavera, debían ser las diez de la noche, y directamente se vino a casa. Me dio un beso y alguna vaguedad. Me dijo que había estado con Ramón en el apartamento y que apareció un amigo. Ante mi insistencia me reconoció que se había acostado con los dos, pero no me dio mas detalles. Como veía que no se quitaba el abrigo, como suele hacer lo primero nada más llegar, y aparecer las niñas a saludarla, yo me imaginé cual debía ser el asunto. Las mandó a ver la T.V. diciéndolas que tenía que hablar conmigo, me cogió de la mano y me llevó a nuestro dormitorio. Sin decir una sola palabra se abrió el abrigo, sin decir palabra, y allí estaba. Preciosa, desafiante, con sus zapatos de aguja, sus medias negras de liga y su sujetador, nada más, la madre de mis hijas. Dejó caer el abrigo en la silla y durante unos segundos no nos dijimos nada. Me dio tiempo a fijarme como tenía algunos rasgones de arañazos en un lateral de la cadera y algún pequeño moratón en su teta derecha. Del bolso sacó el billete de 500€. Y me dijo
- No se si todo esto es una locura. ¿A dónde vamos Rubén con todo esto? ¿Estás orgulloso de la puta de tu mujer? ¿Estos es lo que querías?
No puede articular palabra. No la dije nada. No supe.
Se fue a la ducha. Después estuvo con las niñas un rato y a la cama. Me dejó algo preocupado, porque conociendo como conozco, sabía que algo se había torcido. Casi no dormí esa noche dándole vueltas, preocupado por ella y por el salimiento lógico que tenía al pensar que mi mujer había estado, además, con un desconocido, por lo que mis cuernos se había revalorizado mas que índice nikey. Pero también me empecé a preocupar porque toda esta nueva y maravillosa aventura se basaba en la discreción de Ramón en no contar nada del origen de cómo se relacionó con Raquél y de la prudencia de Sandra, mi antigua empleada, para que no se le patinara un día una neurona y pusiera mi vida patas arriba delante de mi mujer. Al venirme esas ideas era el momento en el que me entraban unos sudores fríos tremendos.
Al día siguiente se levantó pronto y debió de irse al estudio para hablar con Ramón. Debieron de tenerla buena, porque debió de salir de la oficina sobre las 12,00 y no volvió a casa hasta eso de las diez de la noche. En donde estuvo todo ese día es y será un misterio.
Recibí un correo de Ramón a media mañana para contarme con todo detalle lo del día anterior en el apartamento y el mosqueo que tenía ella con el. Yo le tranquilizaba, y al final quedamos que la mejor manera de que las cosas volvieran a sus cauce, no se que cauce, sería dejarlo estar y no forzar nada.
A su vez esa misma tarde, del día después, hablé por teléfono con Sandra, mi querida y antígua y puta empleada, y la puse al día de todo. A pesar de ver venir la tormenta, era un imán poderosísimo sobre mi, el que ejercía esa cría. Ella también se quedó satisfecha y preocupada y no la sentí tan triunfante como otras veces, quizás algo más misteriosa y reservada. Insistió en preguntarme por su situación conmigo y con Ramón.
Pasaron varios días en los que Raquel no me volvió a comentar nada de lo del apartamento. El lunes siguiente se incorporó al estudio de Ramón por la mañana. Parecía que el tema lo estaba superando, pero era indudable que le había marcado un antes y un después. Yo me moría en una mezcla de deseo y morbo al pensar que mi mujer había estado, por fin, con dos hombre a la vez, que les había cobrado como una puta y que eso daba fin a la relación paralela en la que solo primaba el amor y el cariño. Pero por otro lado me preocupaba que Ramón, para lo único que le servía mi mujer era para complementar su vida sexual y que al final, Raquel, descubriera el pastel de que todo había sido un montaje nacido de un chateo en internet en el que conocí a Ramón y que planificamos milimétricamente el acoso y derribo de ella, todo ello auspiciado y propiciado por Sandra, mi antigua empleada, donde su objetivo fue siempre el emputecimiento de mi mujer para dejarla el camino libre hacia mi. Y yo en el medio, salido por un lado y temeroso por otro, pero incapaz de echar marcha atrás en nada de nada.
El reencuentro y el inicio del emputecimiento de Sandra
Una tarde que había quedado con Sandra me dijo que no podía permitir que la relación de mi mujer con Ramón se terminara. Que ella no estaba dispuesta y que tenía que hablar yo con Ramón para prevenirle y con Raquel para ablandarla. Que ella haría lo mismo con Ramón. Es decir: hacer de celestinos.
Esa misma tarde noche tuve una larga y sincera conversación con Raquel para aclarar muchas cosas. De una manera tranquila, sosegada y haciendo un repaso de todos los acontecimientos de los últimos meses.
Fue un acierto, porque ella agradeció ese gesto de casi reconciliación. Bueno: más que reconciliación, repaso y reorganización mental de nosotros, de nuestro matrimonio, de nuestras hijas, del peligro que suponían estos juegos, de lo que sentía por Ramón, sus ilusiones, sus frustraciones. Llegamos a muchas conclusiones, una de ellas es que yo la seguía queriendo, porque era verdad, igual que ella a mi, que si administrábamos bien y sabiamente todos estos juegos, podríamos seguir disfrutando de esta nueva sexualidad, pero que tendríamos que ser muy cuidadosos porque jugábamos con los sentimientos y con la pasión y eso, en definitiva, es jugar con fuego.
La pregunté por Ramón, si le seguía queriendo después de los del trío del apartamento. La pregunté por esa experiencia y como se había sentido al cobrar ese dinero. La reconocí cosas, muchas cosas. La reconocí que Ramón me contaba algunos detalles de su vida sexual por teleéfono que ella le daba vergüenza contarme, porque la reconocí abiertamente que me sentía cornudo, que ya no me avergonzaba nada decírselo abiertamente, incluso la dije que ya se lo había dicho muchas veces a Ramón y que por petición mía el me contaba intimidades vuestras. Que me perdonara pero que esta historia que estaba viviendo con Ramón también la estaba viviendo yo intensísimamente. Que lo considerara como algo que yo también participaba. Que no le culpara a Ramón por la encerrona del apartamento, que seguía estando colado y super enamorado de ella. Que era su manera de entender su sexualidad. Que quizás se precipitó en ello movido por el intenso morbo y atracción que ella ejerce sobre el. La recordé que ella me había reconocido, hace meses, que ya no iba a renunciar a su nueva sexualidad y a sus nuevas experiencias. La recordé que me producía un morbo tremendo verla con su nuevo anillo de pertenencia a Ramón y la dedicatoria interior. Que para mi eso era mi recordatorio de que estaba en la fila de hombres pretendientes de mi mujer, como uno más. La recordé y reconocí muchas cosas. La dije que vivía constantemente excitado por ella y que la adoraba. Que no se sintiera mal estando con Ramón, que me hiciera partícipe de esta aventura constantemente. Y todo esto se lo decía de verdad, de corazón. Lo único que la seguía mintiendo y silenciando era la otra aventura, la de Sandra, la de mi antigua empleada, la aventura que me daba miedo, por lo imprevisto que me resultaba cada vez. Eso era lo único que me guardaba. No sabía como darle salida a ese problema, porque por parte de mi mujer el tema parecía que volvía a estar controlado.
Ella me lo agradeció infinito. Estuvimos hablando casi hasta las tres de la madrugada. A su vez me dijo que si, que lo del apartamento había sido algo muy fuerte, por lo imprevisto, pero que lo estaba asimilando, que en si mismo el follar con un desconocido que no era para tanto, que incluso le gustó, en algunos aspectos mas, que hacerlo con Ramón o conmigo, por lo novedoso, pero que fue lo inesperado lo que la dejó de piedra. Me comentó lo bueno y lo malo de toda esta aventura. Lo mal que lo pasó con aquel impresentable del pub de intercambio, que no la gustó nada, pero también que se sentía muy mujer cuando estaba al lado de Ramón., aunque el la forzara a actual de prostituta ante un amigo. Que eso no fue de lo más acertado. Yo la animé diciendo que lo había hecho por ella, que no tenía tanta importancia y que le perdonara. Que a mí siempre me había dicho Ramón que estaba absolutamente coladito por ella y que no entendería una relación, a estas alturas, sin ella
En esta conversación nos fuimos poniendo poco a poco cachondos, a medida que nos íbamos perdonando cosas y reconociendo otras.
Me empezó a contar cosas que yo no sabía y que Ramón tampoco me había contado, como que en dos ocasiones habían ido a la sección de lencería de unos grandes almacenes haciéndose pasar por marido y mujer con la complicidad de la dependienta. Que ella había estado eligiendo y comparando los conjuntos mas sexys y atrevidos, siempre delante de Ramón, y de la empleada. Que esas situaciones la ponían tremendamente excitada, al escenificar que era la mujer de Ramón. Me contó que la última vez que lo hicieron, Ramón intencionadamente le dijo a la dependienta, delante de ella, que iba a estar muy atractiva cuando lo estrenara con el, antes que con su marido, y que no se quejara porque el que pagaba era el. Todo para dejar bien claro a la empleada que eran amantes reconocidos por el cornudo de su marido. Me dijo que casi la da un pasmo y que luego discutieron, pero que cada vez que lo recuerda siente una mezcla de vergüenza y excitación. Que ese día iba con un traje chaqueta y falda y que del subidón, al ir a recoger el coche en el parking allí mismo se pegaron un sobeteo muy importante, metiendola mano Ramón por todas partes, después de levantarla la falda hasta la cintura, desabrochándola la camisa y medio descolgando su sujetador, dejando sus tetas fuera, mientras se morreaban y ella le sobaba la polla masturbándole después de conseguir nerviosamente desabrocharle el cinturón y bajarle la cremallera, pero que lo tuvieron que dejar por la llegada de una familia con niños al coche de al lado, y que al final terminaron en la casa de Ramón follando como descosidos. Me reconoció que Ramón ya la había dicho que se hiciera la ligadura de trompas. Que la primera vez que se lo dijo se enfadó, contestándole que eso eran cosas suyas, pero que ya se lo está planteando. Me reconoció que en la empresa, desde que trabaja para Ramón no han pasado desapercibidos los comentarios que de ella hacen sus nuevos compañeros y compañeras. Que nadie se ha creído que ha entrado allí por méritos propios sino por ser la querida del Jefe.
-Y ¿Cómo te has sentido? – la pregunté.
- Pues muy mal, fatal. Sobre todo al principio, pero….no se como decirte.
En ese momento noté un calentón al darme cuenta que mi mujer estaba intentando vencer la vergüenza de decirle a su marido que se sentía una mujer encelada por su macho, ante unos desconocidos, pero que por primera vez en su vida le podía mas que los convencionalismos de siempre. Que lo único que la daba terror es encontrarse algún día a alguien conocido por Madrid estando con Ramón. lntervine para ayudarla.
- Haber, no te cortes. Dime con franqueza. Que no pasa nada. ¿Te has sentido puta ante ellos y no te ha importado?. ¿Es eso lo que me quieres decir?
- Si algo así. Sobre todo porque siempre me he sentido muy respaldada por mi Jefe, por su liderazgo y fuerte carácter, y en segundo plano por ti, aunque mas suave en las formas.
- Pues ¿sabes una cosa? Que me excita que lo seas. Que te sientas libre ante gente que no te importa nada. Que ante mi le llames a Ramón abiertamente mi Jefe, o mi querido, con el adjetivo de “mi”. El que mi mujer emplee el posesivo “mi” para referirse a su querido, me pone excitadisímo. Además te voy a reconocer una cosa que nunca te la he dicho a las claras y a mi me da, también, mucha vergüenza: Me gustaría que sin fecha de caducidad, me trates sexualmente como a un cliente tuyo, que me cobres y que viviéramos la experiencia de hacerme sentir que perteneces a otro. Me siento un cornudo y me gusta, me excita que me cobres y que seas tu la que tengas la última palabra de nuestras relaciones. No se…..ya te lo he dicho. Ufffff. Es que me excita mucho todo esto. Si pudiéramos llegar a un encuentro donde coincidiéramos los dos sería fantástico. Que mi cornudez fuera la otra cara de la moneda de tu realización como mujer ante ti misma y ante los hombres, pero sin mentiras ni engaños, disfrutando los dos.
- O los tres. ¿no?
Mientras, con una sonrisa malébola, me empezó lentamente a sacar mi polla del pantalón y me la empezó a mover, absolutamente empalmada y chorreando líquido preseminal.
- ¿Te gusta sufrir de deseo por tu mujer?. Dimelo - Mientras aumentaba el ritmo de la masturbación.
- Si, por favor, si por favor.
- ¿Te gusta ver mi anillo de puta verdad?. ¿Sabes? Ya me lo han manchado dos hombres con su leche. Te dejaré de mover cuando tu me digas que ya no aguantas mas, porque a partir de ahora ya no te vas a correr mas sin mi permiso cariño. ¿Es lo que quieres?.
Empezaba a aprender Raquel la nueva sensación de dominar sexualmente y notar como un hombre pierde el sentido por ella. En ese momento yo no era su marido, era un hombre. Seguía moviéndomela mientras empezó a besarme dulcemente. Me esta tanteando, me estaba probando. Me estaba reconociendo en mi nueva parcela para ella.
- Además si quieres esta conversación me gustaría tenerla entre los tres, con Ramón para fijar cabos sueltos. ¿vale?. Será él el que marque las condiciones. ¿Quieres que sienta que le pertenezco a el?.
- Si, lo deseo como nada en el mundo. Además me da esto también mucho corte decírtelo pero…….
- Venga dilo hoy nos hemos sincerado totalmente.
- Me gustaría que en la cena fijara él tu precio.
- ¿El precio por mi?
- Si, la tarifa que tendré que pagar por ti. No te rías, ya lo se, me daría infinita vergüenza que nadie oyera esta conversación, pero te ofrezco mi total y verdadera servidumbre sexual. Me encantaría que para poder follar con mi mujer Ramón me pusiera precio. Así de claro y así de sencillo.
Después de aproximadamente dos minutos de larguísimo silencio, ella me respondió que si, que todo esto lo hablaremos.
- Si te parece el viernes quedamos los tres a cenar y hablamos y ahora vamos a acostarnos que son casi las tres de la madrugada.
Era la primera vez que Raquel entraba en detalles conmigo de su relación sexual con Ramón. A pesar de que iba entrando en el juego mucho mas rápido de lo que hubiera creído, le daba vueltas una y otra vez a lo que podría durar esta situación y lo que yo aguantaría así. En su mentalida e intuición femenina no le cuadraban algunas cosas. Ella quería estar segura de que los pasos que se dieran no fueran como un calentón de adolescentes.
-¿Pero a ti no te importaría que yo me fuera a vivir con Ramón?. Tu serias el que saldrías perdiendo. ¿no?
- A vivir no pero algún fin de semana o algún viaje me excitaría muchísimo, siempre y cuando tu te sigas considerando mi mujer y sigamos compartiendo esta aventura sexual.
- Pero ¿Si nos enamoráramos perdidamente hasta el punto de decidir irnos a vivir juntos? ¿Te gustaría? Porque ese es el peligro de estos juegos, se sabe como empiezan pero no se sabe como acaban.
-No lo sé, el atractivo está ahí en el peligro. Hasta ahora yo te he sido legal y tu has visto que la teoría se ha correspondido con la práctica. No te he puesto pegas a nada.
- A ti lo que te gusta es dejarte con las ganas y que yo me muestre siempre como tu fruta prohibida, tuya pero prohibida. ¿no es así?
- Bueno medianamente prohibida.
Entre risas nos empezamos a besar y a retozar por el sofá.
Esa noche casi no pude dormir, por la excitación, por mi mujer, por pensar que Sandra se había definitivamente salido con la suya. Mi mujer estaba decidida, de una manera mas fría, menos inocente, mas madura, a seguir el juego peligroso del emputecimiento porque ella misma se estaba reconociendo a sí misma que le gustaba, que no podía prescindir de el. Solo me estaba tanteando para que no la dejara en la cuneta. Quería estar segura de que los pasos que diera serían acompañados por mi.
En la cama le di muchas vueltas a la cabeza. Me a*****ba en el fondo Sandra, porque no sabía hasta donde estaba dispuesta a estirar la cuerda de nuestro matrimonio. Por otro lado yo adoraba a esa cría, pero esta nueva faceta de mi mujer me hacía ponerme por las nubes por ella también. En algunos aspectos, mas todavía.
Me la empecé a mover silenciosamente una y otra vez hasta llegar al límite mil veces y mil veces paraba. En una de esas no pude contenerme y derramé toda mi leche en mi mano silenciosamente, sin que mi mujer se enterara, me levanté sigilosamente al servicio a lavarme. Ella dormía, Yo un cornudo feliz.
(continuará)

parcat
21-01-2009, 00:16
eres un crack relatando esta historia tan morbosa! siempre me quedo con la polla dura y ganas de saber mas!

pajbarcelona
21-01-2009, 00:45
que crack!!! aqui tos duros jajaja

cidcabreador
21-01-2009, 10:24
Buen relato y buena historia, sobre todo al principio.

Daemonic
29-01-2009, 10:24
Joder, toda de un tirón es como una novela erótica, me encanta tu forma de escribir los relatos, y estoy de acuerdo con alguien que escribio (no se quién), que ésta historia me ha producido una serie de sentimientos encontrados que en conjunto son una experiencia bastante intensa. Angustia, excitación, Alegría, Lujuria, Estrés, Ensoñación, Miedo, Tristeza, Deseo, Realismo lapidario,... tio si publicas esta historia puede que te lleves algún premio...

Suerte, y a ver si continuas que ha quedado en suspensión y me tiene intrigado. Por cierto te mandaré un mensaje personal cuando sigas con la historia, porque hay un dato que no entiendo.

chaval_in
01-02-2009, 02:20
Y pensar que nos has tenido varios meses parada esta historia ! thumbsup

notworth

gasvgas
01-02-2009, 13:25
Perdonar los retrasos. Viajes y cosas variadas, me han tenido apartado durante meses, lo siento. Dentro de unos días la siguiente entrega

gasvgas
02-02-2009, 21:53
La intervención de Sandra. El pacto en el Restaurante
Raquel cedió definitivamente.

De una manera mas fría, mas madura y quizás algo menos inocente, mi mujer estaba decidida a continuar con esta arriesgada y terriblemente atractiva aventura sexual, intentando compaginar su vida matrimonial aparentemente formal con la aventura con su amante y nuevo Jefe que era Ramón. Tengo que deciros que a veces seguía indecisa por lo rápido de los acontecimientos, a veces la veía algo atontada. Lo que si veía era que estaba cambiando y que todo esto la estaba, no se si decir, condicionando o afectando.
Al día siguiente de nuestra larga conversación matrimonial se lo conté todo a Sandra por telefono. Me dijo que eso eran maravillosas noticias y que nos tendríamos que ver, que estaba deseando ver mi cara, ya que llevábamos algún tiempo desconectados, no telefónicamente, sino desconectados sexualmente, es decir de la manera que un hombre conecta con una mujer que es con su polla en su vagina. Follando para ser mas explícito.
Tuvimos que esperar dos días al momento propicio y allí estábamos en el apartamento habitual.
Ya nos conocian como clientes. A mi me gustaba que se encargara de alquilarlo Sandra. Ya la conocia la encargada que le daba las llaves. Era la misma que se las dió a Raquel, mi mujer, el día famosos de los dos amigos.
En el apartamento nos comimos a besos y a caricias. Seguía estando tan buena como siempre. Me apareció con unos baqueros ajustados y una camisa preciosa. Poco le duró puesto, mientras que yo la desabrochaba la camisa, ella ya me había quitado el cinturón y bajado la bragueta con la polla estirada, ya se había arrodillado y me la estaba chupando. Nos conocíamos, nos deborábamos. El sujetador se lo quité y tumbándose de espaldas a la cama con las piernas para arriba ya la estaba yo quitado los zapatos, y bajandola los pantalones hasta dejarla con las braguitas. Tirándome literalmente encima de ella, encima de mi antigua empleada, comiendonos a besos mientras me enroscaba con sus piernas mi espalda como un acto de infinita posesión por mi. Al poco estaba trotando como la primera vez encima, de mi tripa, esta niña ya lo hacía de película, con que ritmo y gracia nada frecuente, mientras no paraba de reir y resoplar, a la vez que mi polla repetidamente viajaba adentro y afuera en un baile inundado de suavisimos flujos hasta que la derramaba toda mi leche en su interior como ya tantas veces había hecho.
Retozando en la cama empezamos a hablar. Me daban miedo estas confesiones porque siempre escondían algún tipo de sorpresa o reivindicación.
- He hablado con Ramón y le he contado mi idea
- ¿Qué idea? ¿Tienes algo nuevo?
- Si claro, un jueguecito muy morboso y además planes para nosotros
- Haber: explicate
- Ya te lo dirá Ramón, pero te adelanto. Tu mujer tiene que seguir con su amante, porque lo que nos ha costado ahora no lo vamos a tirar por la borda. Además he planeado que se vayan a un fin de semana a Canarias, al estilo de su primer viaje a Sevilla, y yo también me voy a ir, me llevaré a mi amigo, y los gastos del viaje nuestro me los vas a pagar tu, que para eso eres el cabron.
- Pero, haber….no entiendo nada. Me dices que ellos se van a Canarias y tu también. ¿con ellos?
- No yo aparte, quiero encontrármelos a los dos como pareja. Quiero pillar a tu mujer con el otro, además la quiero pillar en una situación comprometida, muy, pero que muy comprometida, para que luego no tenga salida ante mi.
- Sandra, esto me huele a chatange. Haber explícate.
- Mira cariño, tu eres mio y no voy a renunciar a ti. Deja a tu mujer volar y que no pare, algun día ya no querrá renunciar a su nueva vida.
- Sandra me das miedo. Me parece que te estás pasando. Mira, esto ya me está dando miedo, creo que estamos pisando terrenos peligrosos.
Ella sonriendo me dijo que me incorporara, que me pusiera de rodillas encima de la cama. Lo hice y poniendom ella también, me arreo un bofetón como no me lo había dado nadie , ni ella misma, en mi vida, porque ya me había soltado algunos en nuestros juegos y sabía que me ponían a mil.
Plaffffff. Haber ¿Qué no estás de acuerdo?. Venga dímelo otra vez. Me dijo sonriendo.
- Es que…a Ver…….espera
Plafff, Plafffffff esta última fue una auténtica hostia que casi me hace caerme de lado. Ella desnuda, con la entrepierna chorreando la leche que rezumaba su vagina, delante de mi también desnudo.
- Estás de acuerdo ¿verdad?
- Si claro que si. Joder, que hostia me has dado.
- Por cabrón, pero si te gusta, no me vengas con historias.
Decididamente sabía dominarme Sandra. Lo hacía pocas veces pero cuando me pegaba un bofetón, me volvía como un cordero sumiso, además de empalmado otra vez.
- Hablaré con Ramón y ya os contará a los dos el plan. Por cierto, en Canarias me lo voy a follar al chulo de tu mujer bien follado. Me voy a follar al amante de la madre de tus hijas. Quiero que el no se encapriche de ella, mientras ella cada vez se sienta mas atraida por el, o mas cogida por los huevos.
Me había puesto la cara como un tomate, con los dedos marcados, pero la tenía estirada otra vez. Estaba empalmado. Solo se me ocurrió decirla:
- Dime que quieres que haga
- Vale, quedar los tres. Hazte el tonto de que no sabes nada. Todo lo dirá Ramón, ya hablaré yo con el por telefono.
- Como veo que eres un chico bueno te adelantaré parte del plan. Se me ocurre que lo que gane tu mujer en su nuevo trabajo con Ramón se lo gaste integramente en ella misma, y que sea de mes a mes. No dejando ni un solo euro para el mes siguiente. Que se lo proponga su nuevo Jefe como juego sexual y morboso como condición que toda su nómina se la gaste íntegra en ropa, lenceria, gimnasio, peluquería, y que a final de mes le presente todas las facturas, de tal manera que si falta algo por gastar se lo descontará de la siguiente nómina, así la obligará a gastárselo todo. A tu mujer la vamos a hacer una egoista de cojones.
Me quedé de piedra la sutileza que tenía Sandra para emputecer a mi mujer.
A estas alturas la joven antígua ampleada mia ya conocía a Ramón desde hacía tiempo, pero lo que no sabía era el grado de confianza que tenían.
Organicé una cena el viernes por la noche. Para que no complicar la situación la dije a Raquel que saldríamos de casa los dos, como si el plan fuera nuestro únicamente.
La dije que se pusiera muy guapa, que saldríamos los tres. Ella me dijo que eso no lo dudara ni un minuto. La pregunté cual sería el modelito. Ella me dijo que sería sorpresa. Que ya había hablado con Ramón y que lo tenía elegido ya.
A la media hora ya estaba lista. Mientras se arreglaba le sonó el móvil dos veces. Seguro que era Ramón.
Un vestido negro entalladito que la quedaba como un guante, con un escoque bastante atrevido, medias negras, zapatos de aguja y nada mas que pudiera ver, porque al preguntarla por su lenceria, me dijo que esas cosas no se preguntan a una mujer, con la sonrisa pícara que demuestra que el dejarme con las ganas es la mejor manera de tenerme empalmado por ella, que es de lo que se trataba. Un abrigo encima. Unos besos a las niñas con algunas recomendaciones como buena pareja de burgueses a disfrutar de la noche. Un taxi, por indicación
Llegamos al restaurante y ya nos estaba esperando Ramón en la barra comandose una caña.
Pasamos a la mesa y después de la cena tranquila, algo mas relajada que la primera que tuvimos entramos en materia.
- Tendrás una nómina por servicios a mi empresa redondeando de 3.000€ mensuales netos y lo que tendrás que hacer con ellos es gastártelos integramente en ti. Te los tendrás que gastar durante el mes y absolutamente todas las facturas y recibos me los entregarás a primeros del mes restante. No te servirá de nada ahorrar porque esa cantidad guardada te la descontaré de la nómina del mes del siguiente. Si es así lo que te guardes dejarás de recibirlo al mes siguiente. No me valdrán recibos de otros gastos, como unas cortinas, comida de empresas, el colegio de las niñas, un frigorífico etc.. No, solamente me valdrán los gastos de tu mantenimiento personal como mujer. Ropa, complementos, lencería, gimnasio, peluquería, rayos UVA, masajes, maquillaje, zapatos. No te quejarás, es un buen presupuesto para tus gastos de mujer. Quiero invertir en ti y en tu belleza.
- Uff, no se que decir. Esto es muy fuerte. Por un lado me gusta muchísimo, pero por otro me sabe mal que mi marido tenga que hacerse cargo del resto de gastos de la familía.
- Tu marido está encantado con la idea ¿verdad?. Tengo constancia que no andais mal de dinero. Quiero que mi dinero lo inviertas en ti, porque a la postre saldremos todos ganando. ¿Qué me dices?
- ¿Y a cambio, que me toca darte a ti?
- Pues tu trabajo en mi empresa seguirá como hasta ahora. Sabes que tienes libertad de actuación. Y como se por donde va la pregunta creo que es hora de aclarar algunas cosas ¿no?
Ramón la miró a ella y me miró a mi, todavía cayado. Moví la cabeza algo nervioso y excitado a la vez.
- Nuestra relación es consentida por tu marido, y eso, aunque lo sabíamos todos, era algo que no habíamos hablado hasta ahora. Tu eres mío lo que tu quieras ser. Mi novia, mi amante, mi amiga, mi querida, mi…incluso suena fuerte, pero hablemos claro: Con todo el respeto que merecen estos juegos, creo que a ninguno de los tres, a estas alturas les molestará que emplee la palabra puta. Mi puta oficial, además de mi empleada o colaboradora. Sin ánimo despecttivo ni humnillante. Me gustas muchísimo Raquel y sabes que me enamoré de ti desde el momento que te ví. Fue muy grande mi sorpresa cuando descubrí que esta relación complementaba las fantasías sexuales de tu marido y aunque es algo fuerte, creo que es bueno hablarlo. ¿te parece?
- Seré tu puta, tu amiga, tu novia. Pero lo de puta….enfin duena fuerte.
- También ante otros desconocidos, actuarás como mi mujer. ¿Te parece Ruben? ¿Te excita la idea de queo hablemos claramente?, como lo que somos, como amigos y así ya no nos andamos con engaños.
- Pefecto Ramón. Le contesté
Esa complicidad y claridad nos estaba poniendo a los tres poco a poco por las nubes.
- De verdad que esto es una experiencoia para mi tremendamente excitante. Es lo que cualquier mujer la encantaría, disponer de un presupuesto de sus gastos, el tener a mi marido que se muere por mi, y encima ser la querida, novia, mujer y puta de mi otro gran amigo que es Ramón, y encima todos contentos. No puedo pedir mas. Sereis los dos mis hombres. Mis chicos.
En ese momento observé como Ramón dio otra pequeña vuelta de tuerca.
- La condición, como te decía antes, es que estés sexualmente disponible para mi, somos pareja de echo, aunque no de derecho con el único permiso de tu marido. Mas quisiera que fueras mi mujer. Pero como no quiero romper vuestro matrimonio, porque en eso estamos los tres de acuerdo, juguemos con la livertad que da el que estemos condenados a guardarlo como secreto.
Haremos algún viaje tu y yo como matrimonio cuando proceda, al estilo del que hicimos a Sevilla. Quiero que vivas para cuidarte y estár cada día mas apetecible. En cuanto a tu marido, es necesario que tu te sigas considerando su mujer, es parte del morbo, es necesrio que sigais viviendo juntos, que sigais siendo matrimonio. Tu Raquel estás casada con Ruben y así seguirá siendo, pero además eres mi maravillosa novia, amigas, querida y puta, porque tienes tu hijas y tu entorno que no puedes renunciar a el. ¿No es así?
Raquel mirandome a los ojos algo nerviosa y excitada contestó que si.
- No se me da muchisimo corte hablar de todo esto estando con los dos a la vez. Me da vergüenza, lo reconoco, el ver como me llamas puta, estando de lante mi marido. Pero por otro lado me gusta el veros tan ilusionados por mi.
- Y tan salidos – Contesté yo.
- Calla, no digas eso
- En cuanto a ti, Ruben, y como veo que estais los dos de acuerdo, voy a seguier marcando algunas condiciones. Con tu marido solo harás el amor cobrandole, si eres puta para mi, también lo serás para tu marido. Y además no follareis en casa, porque eso terminaria siendo una relación de cariño matrimonial. Lo hareis en donde querais, pero fuera de vuestro hogar.
- ¿Serás capaz Ruben de aguantar la situación? Si os parece probamos esta nueva experiencia durante, digamos, un par de meses, haber que pasa..
- Como no entiendo, contesté yo.
- Muy sencillo. Cuando quieras follar con tu mujer se lo dices y cuando ella quiera y la apetezca, que te organice una cita en los habituales apartamentos que tan bien conocemos los tres. Quedais, la pagas, te hace el servicio y listo.
- ¿Y en casa? Pregunté como el niño que le quitan el caramelo.
- En casa te la mueves todas las veces que quieras. Contestó Ramón, no me importa que os hagais arrumacos en la cama por la noche, o que incluso te la mueva mi novia, pero follar, hablando claro, pagando y fuera de casa.
Mas cosas. Sabrás Ruben que estamos follando a pelo tu mujer y yo. Dándome cuenta lo morboso que eres y que somos. ¿Por qué no probamos otra experiencia de juego?. Os propongo que no lo hagais vosotros mas que con preservativo. Si la vas a pagar a tu mujer como a una……..A ver Raquel: ¿En calidad de que te va a pagar tu marido?. Venga dilo.
- Como a una…puta (poniendose colorada otra vez.)
- Bien pues si te va a pagar como a una puta, os porpongo que me dejeis a mi el privilegio de ser yo el que tenga plenos derechos sobre ella. Me refiero a….haber dilo tu Raquel.
- Te refieres a…..hacer el amor conmigo a pelo, sin protección.
Contínualmente Ramón forzaba a Raquel a decir de su propia boca las cosas que la costaban decir, fundamentalmente por la vergüenza de tenerme delante.
- Además, no he acabado. Además para dentro de 2 fines de semana nos vamos a Canarias. Me ha salido un proyecto y tendré que estár alli una semana. Tu Raquel podrías aparecer el viernes y volvemos los dos en el avión del domingo. ¿No te importa verdad Ruben?
- No que va. Para nada. En ese momneto me acordé de Sandra. Sus tentáculos eran largos. Se me encogió el corazón.
- Entonces y resumiendo, estais de acuerdo en todo y en la nueva situación que se establece desde ahora?
Los dos le dimos a Ramón un si, muy excitados y algo cortados sobre todo Raquel. El dinero gastado en ella, el estar ella disponible para Ramón completamente. El prohibirme de hecho el hacer el amor con mi mujer salvo pagándola y fuera de casa. Todo esto intuía que la iría convirtiendo poco a poco en una maravillosa y preciosa egoista. Se veía que la intención era esa. Pensaba para mis adentros que a una mujer que la das barra libre para gastar en ella, se vuelve insaciable, al subir a un nivel que luego es muy dificil de bajar.
- Como veo que estamos de acuerdo, vamos a sellar este pacto como un regalo que te he traido Raquel.
- ¿Para mi?
- Si, mira, abrelo.
Era otra cajita pequeña. Mi mujer muy nerviosa nos miró con los ojos inyectados de auténtica adrenalina y lo abrio. Era otra alianza, igual que la que llevaba en el dedo, idéntica.
- Quitate esa. Dámela, está caducada. Esta alianza te la voy a poner yo y significará muchas cosas si aceptas llevarla. Mira primero lo que está grabado en el interior y luego te la pongo si tu quieres. Que lo vea también tu marido.
Sujetándola con unos dedos temblorosos la miró, Hubo unos segundo de silencio, quieta, seria, luego me la acercó para que la viera yo también. Ponía “Soy la puta de Ramón” Me quedé de piedra. Era un paso mas. Era un gran paso. Casi daba vértigo a donde estábamos llegando. Mas silencio y después de unos segundo y con voz temblorosa oimos a Raquel decirnos.
- No se. Es muy fuerte todo esto. Estoy echa un lío. Es atractivo todo este juego pero tengo dudas de fallaros o de que me falles o tu Ruben, no se dentro de unos meses. Me da miedo todo esto.
- Pontela - contestó Ramón en un tono que no le habíamos conocido hasta entonces.
- Quitate la otra y pontela, se que lo quieres y que te gusta. Pontela.
Raquel me miró y con unos movimientos torpes y temblorosos se empezó a quizar la alianza que llevaba y en sus dedos se la acercó a Ramón la que tenía
- Pideme Raquel que te ponga tu nueva alianza. Pidemelo.
- Por favor Ramón ponme mi nueva alianza.
- ¿Qué significa tu nueva alianza Raquel? Dimelo.
- Significa que si me la pones seré…………tu puta.
- Asi me gusta.
Ceremoniosamente le fue introduciendo el anillo en su fino y delgado dedo como el que introduce la polla en una vagina virgen, con cuidado, con reverencia, haciendo liturgia de un acto cargado de simbolismo. Mi mujer aceptaba el juego, con alguna reserva y reparos, pero lo aceptaba. La voz autoritaria y casi impositiva de Ramón hizo que ella no se atreviera a seguir dudando. Lejos quedaba ya la inocente ilusión de un medio enamoramineto creido en pleno acoso y derribo romantico de Ramón. El pub de intercambio y el apartamento con su amigo la había desengañado de todo ese romance, pero a su vez se había apoderado de su alma unas sensaciones de excitación morbosa desconocidas hasta entonces y que por muchos motivos inconscientes no quería renunciar a ellos. Había que elegir entre la seguridad , tranquilidad, y hasta cierto punto, rutina matrimonial, o este nuevo juego en el que iba incluido su nuevo trabajo, sus nuevos contactos y amistades, su libertad de actuación, sus viajes, su dinero generosamente llovido sin las ataduras que conlleva el ser ama de casa. El precio de todo ello era – muy sencillo – ser la puta de Ramón.
- Me da miedo mi matrimonio. Me dan miedo muchas cosas. Me da miedo mi marido y mis hijas, que algún día descubran cosas de las que me pueda avergonzar ante ellas. Me anima mi marido, porque tengo la confianza y el respaldo de ti, Ruben, sino.
- Bueno, esta alianza indica lo que indica según quien la vea y ahí radica la gracia del juego – Contestó Ramón.
- Para tu familia, las niñas, para tus padres para tu entorno conservador, todo sigue igual, eres la casada respetable, según te vean el anillo que siempre se supone que has llevado. Para mis amigos eres la casada infiel, aunque a ti no te lo digan. Para otros contactos que tengo desconocidos de mi círculo, tu serás mi mujer. Para mi eres a veces mi mujer, mi amiga y mi puta, y para tu marido, el recuerdo de su condición de cornudo. ¿No me digais que no da juego este anillo? ¿A que si?
- Me da un poco de corte que me llames puta, lo encuentro, todavía, una palabra despectiva y poco elegante. Me sigue sonando muy fuerte en mis oidos. Reconozco que me excita, pero no se, solo de pensar que me lo está llamando mi Jefe, mi marido y vete tu a saber quien mas, me da mucha vergüenza.
La contestó Ramón que a el le sonaba preciosa esa palabra, Que no se refería a ella como a esas pobres desgraciadas que están tiradas por las calles a merced que cualquier desaprensivo o de esas otras que viven en burdeles medio esclavizadas y que lo que merecen sus chulos es la carcel. Que cuando empleaba la palabra puta, para dirigirse a mi mujer, era con todo el respeto y amiración que le merecía ella y que la empleaba en un entorno de juego morboso y de complicidad de amigos, porque lo que le ponía a mil era vivir una relación estable, consentida y paralela con una mujer que en la sociedad era respetable, admirada y decente, pero que por detrás escenificaban un cambio de papeles y de rol solo permitido por esta situación secreta. Que le resultaba super morboso hacerlo con una casada, que en lo prohibido es donde esta la gracia del asunto. Que era una puta preciosa, que disfrutara de esa palabra porque daba mucho juego.
Yo le pregunté a Ramón si los 3.000€ era el sueldo por su trabajo en la empresa o por sus atenciones hacia el. El me contrestó que las dos cosas. Raquel intervino, mas animada por momentos, diciendo que necesitaría algo mas de tiempo para cuidarse, que la única condición que ponía era el poder salir antes para ir al gimnasio, peluquería, masajes y todo lo que tendría que invertir. Ramón sonrió y dijo que no habría ningún problema, que bajo su responsabilidad lo compaginara de la mejor manera, que el no la imponía ninguna cuota de tiempo, ni tenía que fichar. Que en realidad nadie del estudio fichaba. También comentó Raquel que estaba preocupada porque no es que la miraran mal, porque eran hombres y jóvenes, pero que a nadie se le escapaba que ella tenía un trato de favor muy especial por el Jefe, y que no quería que eso supusiera desordenes laborales de ningún tipo. Ramón la dijo que ese tema lo tenía bastante bien controlado. Que afortunadamente no tenía mujeres, porque entonces si que ellas crearían con el tiempo algun incidente.
Estuvimos hablando un rato mas y yo les propuse ir a tomar algo a algun pub o discoteca.
Yo le dije que tendría que ir de escopetin, a lo que el en broma, pero con toda la intención del mundo nos contestó dicendo que con el tiempo tendríamos que buscarme una querida para no desentonar. Me enteré mas tarde que ya se lo estaba sugiriendo Sandra a Ramón, que fuera preparando el escenario para su inminente aterrizaje.
Terminamos de cenar y fuimos al parking donde Ramón tenía el coche. Lógicamente Raquel se montó en el asiento delantero sin dudar un solo momento el estatus adquirido y yo detrás como correspondía. Nada mas subir al coche, y antes de arrancar, Ramón directamente se acercó a Raquel y la dio un beso en la boca, demostrando su derecho de utilización de mi mujer ante mi, por si no estaban las cosas claras.
El ver a mi mujer dejarse besar por un hombre a escasamente un metro de mi en la intimidad del coche fue tremendo. Era la primera vez que lo veía. Fue una mezcla intensísima de morbo y excitación. Ramón la paso la mano por la nuca a lo que ella, después de unos segundos de indecisión, por mi presencia, correspondió timidamente facilitando el abrazo y acercándose también hacia el. El dejarse caer suavemente la cabeza hacia atrás en el hueco de los dos respaldos de los asientos era la señal de sumisión que Ramón espera que ella hiciera. No lo ví pero seguro que con su mano izquierda ya la estaba acariciando sus muslos e intentando meterla mano. Y yo como un cabrón disfrutando petrificado de la escena, mezcla de vergüenza y morbo de ver a mi mujer en los brazos de su amante.
Ramón sabía manejar la situación, por el, porque tenía experiencia y por Sandra que ya se intuía su larga sombra cada vez mas cercana.
- Te quiero cariño. Le dijo Ramón a mi mujer delante mia, entre beso y beso.
El cabrón sabía tocar la fibra sensible de las mujeres en el momneto mas apropiado, cuando las mujeres tienen bajada totalmente la guardia.
- Dime que me quieres, dime que me deseas Raquel
Quería forzarla a una entrega, no solo física, sino también mental y sentimental, delante mía, como señal de propiedad y de posesión. Después de unos segundos oigo el consabido.
- Si, Ramón. Te quiero, te deseo tanto.
El oirle decir eso a mi mujer a un hombre, mientras se besaba, fue una de las cosas mas fuerte que he oido nunca. En ese momento mi mujer era de Ramón, - Dime que me perteneces
- Te pertenezco
- ¿Te gusta ser propiedad mia y que lo oiga tu marido?
- Si me gusta mucho.
- Que eres mio
- Tu puta, tu mujer, lo que tu quieras que yo sea tuyo. Soy tuya. Te pertenezco.
Al poco estaba arrancando el coche . Debían ser las once de la noche.
- Vamos a casa, allí estaremos mas cómodos y nos tomamos algo.
Sabía que la noche se hará larga

onanistaexperto
03-02-2009, 18:37
Muy buena, buenísima tu historia, gasvgas, sigue, por favor, nos tienes a todos empalmadísimos.

CHARON
03-02-2009, 23:01
Estupendo tio, magnifico y genial......thumbsupthumbsupTETORRASTETORRASTETORR ASbeerchugbeerchugbeerchugbeerchugbanana00banana00 banana00drool000drool000drool000clap0000clap0000cl ap0000clap0000clap0000clap0000clap0000clap0000clap 0000

juancarlosgalan
22-02-2009, 22:46
mis felicitaciones por tu relato. tiene todas las caracteristicas de un gran relato.. por favor continua con el.banana00whip0000paia

JEFE INDIO
26-03-2009, 13:01
te felicito gasvgas, esta historia es alucinante

por favor continua que me muerdo todas las uñas

un saludo

guiomar
28-03-2009, 06:18
Muy buena la historiaclap0000, espero que el final, sea mejor que el que se ve venir:blink:. Sandra con Ramón, y vosotros recomponiendo los trozosDEPRE. De todas formas la historia fenomenal y de lo mas morbosa(ñam)notworthnotworthnotworth(ñam)

guiomar
28-03-2009, 12:59
Otra posibilidad es tu con Sandra y Raquel con Ramon. Estoy q me muerdo las uñas por la curiosidad, y barajando posibilidades, a ver, como eso de los cuernos es interesante, pues tu con Raquel....y ella con un amante, sea este Ramon o no.
Sigue que estamos tod@s en ascuas.ufffffufffff.
beerchugbeerchugbeerchug
Perfecto relato sigue porfa, esperamos impacientes.

blow
28-03-2009, 13:14
Extraordinario.
No he intervenido hasta ahora aunque he seguido el relato (intermitentemente) desde el principio.
Confieso que tenia mis dudas. Una historia tan compleja y enrevesada solo podia acabar siendo un esperpento.
Como me alegro de haberme equivocado!
El relato es estupendo, bien escrito y con unas dosis de morbo superlativas.
A destacar la evolución sicològica de los personajes y los diàlogos tan excitantes. Bien, en realidad eso es la sal y pimienta de los relatos eróticos, lo que de verdad llega al cerebro que, como todos sabeis, es el organo sexual más importante y decisivo.

Un saludo afectuoso y a seguir deleitàndonos. Tienes todo mi agradecimiento.

pao2
30-03-2009, 14:19
impresionante relato, me lo he leído todo de tirón, felicidades y porfa, continúa

gasvgas
31-03-2009, 11:33
Extraordinario.
No he intervenido hasta ahora aunque he seguido el relato (intermitentemente) desde el principio.
Confieso que tenia mis dudas. Una historia tan compleja y enrevesada solo podia acabar siendo un esperpento.
Como me alegro de haberme equivocado!
El relato es estupendo, bien escrito y con unas dosis de morbo superlativas.
A destacar la evolución sicològica de los personajes y los diàlogos tan excitantes. Bien, en realidad eso es la sal y pimienta de los relatos eróticos, lo que de verdad llega al cerebro que, como todos sabeis, es el organo sexual más importante y decisivo.

Un saludo afectuoso y a seguir deleitàndonos. Tienes todo mi agradecimiento.

Muchisimas gracias a todos. Absolutamente de acuerdo con que la sexualidad llega al cerebro, la procesa, la amasa, la agranda y por fin la exporta. Es el coco, cuando está bien amueblado y dispuesto, el que nos hace pasar auténticos momentos inolvidables.
En cuanto a la historia perdonarme los lapsus que ha veces tengo de tardanza. Por asuntos de viajes y de carga de trabajo se pasan las semanas y me disperso, pero os prometo que pronto recibireis la siguinete entrega. Espero que disfruteis y os excitéis. Ya sabeis con alguna pajita en honor de mi mujer Raquel y de mi amante Sandra.

gasvgas
08-04-2009, 13:37
16 entrega
Las cosas quedan claras. El primer servicio de mi mujer como puta lo escenifica conmigo y su cambio de nombre como tal: Sibel

Arrancó el coche y al poco estábamos en la casa de Ramón. Un chalet a las afueras de Madrid precioso. Al bajar del coche Ramón cogió a Raquel por la cintura y amablamente abrío la puerta de entrada. Era una estancia preciosa, grande y espaciosa. Decorada con mucho gusto. Se veía la mano de profesionales de la construcción. También se veía mucho dinero B, ya se sabe. Raquel estaba muy nerviosa, igual que yo. Creo que era porque se encontraba en medio de sus dos hombres por primera vez y aunque definida su nueva realidad, de la teoría de salón a la práctica real siempre hay mucha diferencia. Nos sentamos en una rotonda de sofás. Ramón nos pregunto que queríamos tomar. Le pidió a Raquel que le ayudara con los hielos y ella se levanto obediente y callada. Estaban en el mini bar del salón al otro extremo y debieron de hablar algo mientras preparaban las copas.
Al poco vienieron y se sentaron también. Ramón al lado de Raquel y directamente el brazo por detrás del respaldo acariciando su mano el hombro de mi esposa, en señal de posesión.
Son esos momentos tensos que nadie sabe romper el hielo y donde se dicen y comentan absolutamente todas las tonterías intrascendentes que a uno le vienen a la cabeza.
Ese hielo lo rompió Ramón con el siguiente comentario.
- Bueno me imagino que despues de toda la carta de intenciones en la cena, va siendo hora de materializarlas.
Se volvió a levantar y de un mueble sacó un sobre. Se lo dio a Raquel diciendola:
- Este es tu primer sueldo, digamos especial. El nuevo formato de sueldo. Te lo doy en efectivo. Es el arranque. Para próximos meses, te haré una transferencia y será el resultado de las facturas que me entregues. ¿Estas de acuerdo?
Raquel asintió con la cabeza en silencio mientras me miraba fijamente y con un tono de piel ruborizada mientras se lo guardaba en el bolso.
Mi mujer estaba aceptando delante mio su primer sueldo de puta y lo estaba haciendo delante de su nuevo chulo y querido.
Conocía perfectamente a mi mujer y sabía el cruce de sentimientos fuertísimos con los que estaba luchando. Por un lado su familia, su marido, y sobre todo, sus hijas y su entorno familiar. Pero por otro su nueva vida, su nuevo entorno profesional, sus caprichos, sus nuevas aventuras, su nueva libertad transgresora, y su valoración constante como mujer atractiva y admirada. Cualquier cosa menos la monotonía y seguridad de su vida anterior. Todo era tentador y atractivo, pero ciertamente arriesgado.
Tengo que reconocer que esa segunda opción la había podido mas, aúnque tuviera que llevar encima su carga de culpabilidad e incertidumbre.
Bien es verdad que esa situación no era nueva para ella. Hacía ya varios meses que se estaba acostando con Ramón y era, de una manera mas o menos velada, su amante, pero esa noche se habian dicho muchas cosas y muy claras, y sobre todo mirándose a la cara unos a otros. Había sido la noche de declaración de intenciones y sobre todo de aceptación oficial por parte de mi mujer de muchas cosas. Había decidido tirar para adelante y obedecer a Ramón. Se había convertido en su puta. Había aceptado que su alto nivel de vida femenino dependiera de Ramón absolutamente, y eso tenía un precio – entregarse a el y a sus caprichos sexuales como mujer.
Fue dejar el sobre en el bolso y Ramón la preguntó en que se lo pensaba gastar a lo que ella le respondió que en todo lo que a una mujer la puede hacer feliz; en ropa, gimnasio, masaje, peluquería y que tampoco veía que le fuera a sobrar demasiado.
Torpemente comenté que se iba a poner guapísima, a lo que ella me contestó que si, que guapisima y buenísima, acompañándse de un guiño a Ramón.
En un instante se estaban besando delante mia, como si yo no existiera. Ella docil se dejó hacer hasta que respondió abrazándose a su amante. No sabía si mirar a mi copa o quedarme como un jilipollas mirándoles. Me daba corte, me daba vergüenza, pero me estaba excitando tremendamente. Vi como empezó Ramón a acariciarla las rodillas y como le fue subiendo la falda hasta dejar al descubierto sus muslos y como su mano le acariciaba su tanguita. Ella le correspondía acariciandole su bulto suavemente.
Fue tremendamente excitante. Estaba claro: mi mujer pasaba de mi totalmente, o no. Quizás estaba pensando en mi y en como les observaba y eso añadía un punto de morbo extra al asunto.
Cuando la situación parecía que era sin retorno, el se separó ligeramente y me preguntó si me apetecía verla excitante, pero excitante de verdad. Le contesté que si, que claro que si, pero que eso me supondría morirme de nervios y de deseo por ella.
- Anda quitate ese vestido y ponte algo sugerente, muy sugerente bonita. Vamos a demostrarle a tu marido de lo que eres capaz - Le dijo Ramón a mi mujer.
Sin rechistar y con una medio sonrisa, ella se recompuso la falda y se fue, me imagino que al dormitorio de Ramón.
- Va a nuestro dormitorio- Me dijo en voz baja Ramón, como adivinando mis pensamientos. Nuestro dormitorio volvió a repetírmelo acentuando la palabra nuestro..
- Allí tiene toda su ropa, la que la he ido comprando como regalitos y la que ella se ha ido comprando durante todos estos meses. Ha habido ropa que directamente la ha dejado aquí, sobre todo la lenceria atrevida y sugerente.
- Mira Ruben: Lo que empezó siendo un juego propiciado por ti, aun lo sigue siendo, pero las condiciones han variado bastante. En este momento y en este juego a tres ella es mia, quiero que lo sepas y que lo aceptes.
No supe que decirle, solo asentía, la situación me superaba. Me sentía como en la casa de ellos. Sentí que Raquél pertenecía a Ramón. Eso me descomponía interiormente, pero además me mantenía en un estado de excitación casi infinito. Estaban escenificando el juego con mayusculas.
Estábamos hablando de esta nueva situación cuando al poco apareció despacio por el umbral de la puerta del salón. Se paró desafiante. Llebaba un picardías semitransparente precioso donde su parte ingerior casi era el ´limite de su tanguita, también negro, mientras que por su parte superior insinuaba sus pechos a través de la poca gasa pues el escote, estrecho y picudo, casi le llegaba a la cintura Unas medias negras con liga preciosas, zapatos también negros de tacón de aguja y una gargantilla negra ajustada a su garganta con una perla en su parte central remataba un conjunto espectacularmente sensual y atrevido.
Se me acercó a mi directamente y como una gata encelada se sentó en mis rodillas acariciándome con una mano y con la otra enseñándome su nuevo anillo.
- Sabes lo que lleva gravabo. ¿No te importa no? Recuerdo cuando firmamos ese contrato entre tu y yo en donde nos descasábamos y me quitaba el anillo de matrimonio. Bueno ahora llevo otro
- Ahora es como si estuviera casada conmigo – Contestó Ramón satisfecho entre sorbo y sorbo de copa contemplando el espectáculo de su puta encelando a su marido.
- Te tenemos varias sorpresas esta noche Rubén. Diselas tu Raquel, venga, es algo que te tenemos preparado.
- La primer maridito es que me cambio de nombre. A partír de ahora si me ves fuera de casa con Ramón, si hablas con Ramón de mi, o a solas conmigo me llamaras Sibel.
- Ese es el nombre que hemos decidido que tendrá tu mujer cuando esté ejerciendo su nueva situación – continuó Ramón – porque el estar contínuamente llmándola puta no la termina de gustar. Hemos llegado a ese acuerdo. Así solo con decir – Sibel - estaremos diciendo lo que es. Cuando tu y yo hablemos de tu mujer la llamaremos Sibel. En mi caso a partír de ahora se llama Sibel. Solo ante tu familia, en vuestra casa, ante mi empresa se la llamará por su nombre antíguo, todo lo demás Sibel. ¿Te gusta? Sibel es sinónimo de puta.
- Ufff si mucho, es fuerte, muy fuerte – contesté –
A todo esto mi mujer me empezó a besar el cuello dulcemente con los ojos medio entornados.
- ¿Quieres acostarte con ella? – Me dijo Ramón.
- Venga iros al cuarto de invitados. Venga no te de corte Rubén, aprovechate, que la tenemos encelada a Sibel. Yo mientras me pongo algo en la TV. Tampoco os pido que esteis toda la noche. Además te hará un precio especial. Venga Sibel dile cuanto.
500€ me susurró al oido mientras sus labios recorrían mi mejilla y terminaban en la comisura de mis labios. Si no los llevas encima le pones mañana una transferencia a Ramón.
Sin decir palabra asentí con la cabeza. Se levantó mi mujer en silencio pausadamente y se fue a Ramón. Se sentó en sus rodillas también y empezaron a besarse abrazados apasionadamente. Vi como el le quitaba su picardías desabrochando el lazo que tenía delantero quedándose desnuda de cintura para arriba. Vi como la manoseaba las tetas una y otra vez.
- Ya te he dejado a Sibel caliente. No te quejarás. Anda bonita hazle un buen servicio a tu cliente. Que se entere de lo que eres capaz.
Se levantó, se acercó a mi, me tendió la mano y delante de mi me llevó silenciosa al cuarto de invitados. Todo pausadamente. Todo ceremoniosamente. Como si de un ritual de iniciación se tratara. En realidad así era, porque independientemente del desgraciado episodio del apartamento, por lo visto ya superado, esta era la primera vez que se ofrecia ella de una manera consciente y voluntaria a un servicio como puta. ¿Cómo juego pactado? Si vale, pero escenificandolo en todos sus detalles. ¿Conmigo que soy su marido? Si vale, pero al fin y al cabo con las reaciones típicas y comportándome como si fuera un cliente mas.
Cerramos la puerta, mientras Ramón se quedaba en el Salon, seguro que satisfecho y radiente de ver como Raquel, ya convertida en Sibel, para el y para sus posibles clientes, iba docil a su primer bautismo de prostitución pactada y consentida en este juego cada vez mas sutil y peligroso.
-¿ Cariño, te gusto?
- Estas preciosa Raquel – La respondí. Notando inmediatamente la yema de su dedo índice en mis labios haciendome el gesto de que me callara mientras me contestaba:
- Sibel, llamame Sibel. Salvo en casa que seguiré siendo tu mujer. Aquí junto a Ramón o en cualquier otra situación seré Sibel, la puta de Ramón. Es el pacto y el juego y me encanta que sea así.
Dicho esto nos abrazamos y nos fundimos en un beso larguísimo mientras notaba como sus manos empezaron a acariciarme y encontrar, al poco, la cremallera de mi bragueta. Unas manos rebuscando entre mi ropa y la sensación de cómo una mujer me coge mi polla a punto de estallar sacándomela fuera. El corazón a mil y a millón cuando siento coma baja hasta ponerse de rodillas y sus labios rozar la punta de la estaca empapada en líquido preseminal. Al poco noté como la tenía a dentro haciendome una de las mamadas mas espectaculares jamas hechas por ella a mi. Esta era otra escuela, esta no era Raquel. Esta era la puta de Ramón. Esta era Sibel y los 500 eurazos que me iban a costar este juego caprichoso.
Después me volvió a coger de la mano y me llevó a la cama. Me ayudo a desnudarme y delante mio se empezó a quitar sensualmente la tanguita quedándose con la gargantilla, medias y zapatos. Estaba divina. Empezó el revolcón en silencio y al poco ya me estaba sacando de la mesilla un condón para ponérmelo.
- Cariño. Es necesario. Las putas tenemos que poner los medios.
Me sentó fatal pero no quise aparentar un mosqueo que lo único que iba a conseguir es quitarle la magia al momento.
- Pero con Ramón a pelo no ¿no?
- Con Ramón a pelo. Contigo con condón y pagando. Pero si esto a ti te gusta. ¿sabes? He descubierto en estos meses que a mi también aunque a veces me da vértigo todo esto. Pero bueno cuando pienso que tengo barra libre en cuidar mi cuerpo se me despejan todas mis dudas y en lo atractiva que me voy a poner ante los hombres con mis nuevas responsabilidades.
- ¿Tus nuevas responsabilidades? ¿A que te refieres? ¿No me insinuarás que te refieres a tu nuevo trabajo de……puta?
- Bueno quien sabe. Tu a sufrir y a morirte de deseo por mi. Yo mientras a cuidarme, a cuidar a Ramón y a atenderle en todo. Es mi responsabilidad como querida suya y algo mas.
Actuaba de otra manera, con otras costumbres. Encima de mi, sentada, no era habitual esta postura en nuestro matrimonio. Ahora si, fue lo primero que hizo como lo mas natural. Sus tetas colgando, su cabellera cayendo entre sus hombros. Sus movimientos de cadera que aunque muy coordinados con los mios por la costumbre de tantos años, esta vez tenían una gracia especial.
Su mano izquierda me buscaba mi polla para introducirsela poco a poco en su chorreante vagina. Un empujoncito y ya me estaba follando a mi mujer, pero esta vez en calidad de puta. Moviminetos acompasados lentos al principio para pasar a un ritmo mas rápido y rítmico.
- Este vaiven te lo ha enseñado Ramón ¿verdad?
- Si – Me contestó sonriente – Esto es cosa suya. Ultimamente follo mas con el que contigo porque me siento que le pertezco. Lo acepto. Recuerda lo que lleva grabado el anillo.
No duré mucho y al poco me corri dentro de ella. Al instante y por detrás ya me la estaba sacando y viendo el estado del condón.
- Todo perfecto, no se ha roto ni salido – Me dijo acompañándose de una amplia y pícara sonrisa. Un retoce abrazados y al poco estábamos otra vez en el Salón con Ramón.
Otra copa tranquila y mi mujer aparece arreglada.
- Me voy a Tenerife la próxima semana Ruben y Sibel se vendrá me acompañará y se unirá a mi el fin de semana. ¿verdad bonita? Nos lo vamos a pasar bien alli. Tengo que supervisar un nuevo proyecto y es una oportunidad de oro para que Sibel aparezca el viernes.
Estuvimos un rato mas, Ramón siempre al lado de….la llamaré Sibel, no la veía de otra manera, la veía como pareja de Ramón, como algo suyo. En el polvo que echamos ella no se entrego a mi en ningún momento, lo noté. Me estaba haceindo un autentico servicio de prostituta. Todo menos hacer el amor. Es duro decirlo pero esa noche sentí por primera vez que ya no era mi mujer, mientras me moria de deseo por ella.
Ramón dio por terminada la velada mirando el reloj.
- Son casi las cuatro de la mañana. ¿Que haces Sibel, te quedas o te vas con tu marido?
- Me quedo. Me apetece estar contigo. La noche ha sido muy intensa. No te importa cariño, ¿verdad?. Dile a las niñas mañana que me fui pronto al gimnasio.
Me despidieron en la puerta y esta se cerró, pero antes Ramón me pasó un papelito. Venía escrito a mano los veinte dígitos de su cuenta corriente y una cifra: 500€
- Recuerda, las cuentas son las cuentas.
Miré a Sibel, ella me contestó con una sonrisa pícara. Sentí para mis adentros que era la mujer de Ramón

Proxima entrega
Viaje a Canarias y primer encuentro entre Sandra y Raquel (Sibel)

JEFE INDIO
08-04-2009, 17:49
Me Encanta La Forma Que Tienes De Redacctar, Me Has Vuelto A Alucinar Con Tu Relato

Un Millon De Felicitaciones Y Haber Para Cuando Una Fotillo De Tu Mujer

Saludos

blow
08-04-2009, 21:18
Fabuloso! Te acercas a la perfección. Con un lenguaje sencillo, casi casi ingenuo, consigues auténticas explosiones de morbo.
Qué hay que hacer para que escribas todos los dias?

Mil aplausos. Que digo mil? Un millón!

gasvgas
11-04-2009, 09:06
AGRADECIMIENTOS Y ACLARACIONES SOBRE LA HISTORIA.
Muchas gracias por vuestros ánimos. Sois muy amables. Da gusto leer estos comentarios porque ilusionan muchisimo. Me gustaría complaceros y escribiros todos los días, pero mis constantes viajes y el trabajo, que no falte, hace el tema complicado.
La historia empezó siendo verídica al 100%, practicamente todos los detalles fueron ciertos, excepto los nombres y los lugares lógicamente. Pero hemos llegado al final de la historia porque es la situación actual. Es decir; mi mujer, Raquel, está liada con Ramón y ha aceptado su trabajo profesional "relativo" y el otro trabajo a cambio de su sueldo integramente personal. Disculpa sus viajes con Ramón y sus ausencias haciendolos coincidir con mis viajes profesionales y de esa manera las niñas no sospechan nada de nuestra situación. Se supone que siempre viaja conmigo gracias a que el móvil nunca dice donde está. Sandra anda al hacecho y está de directora de orquesta invisible moviendo los hilos. Yo estoy por las nubes de salido. Es cierto que tienen planeado un viaje a Canarias, organizado por Sandra, pero AQUI ES DONDE LA HISTORIA ESTÁ EN ESTE MOMENTO.
Debido al éxito del relato y de que la historia es alucinante no me gustaría dejaros colgados. OS PROPONGO CONTINUARLA HACIENDO UN EJERCÍCIO DE FANTASIA. TAMBIÉN OS PROPONGO ACEPTAROS VUESTRAS SUGERENCIAS EN EL RELATO. DE ESA MANERA OS HAGO PARTÍCIPES. VOSOTROS ME DECIS LO QUE OS GUSTARÍA Y YO LE DOY A LA PLUMA. PUEDE SER MUY DIVERTIDO.
Otra opción es esperar a los acontecimientos pero en ese caso habrá que esperar varios meses, pues todo lo contado hasta ahora, aunque novelado, y en algunos puntos un poquito exagerado, no se ha apartado basicamente de la realidad, pero ha sido referido a un perioro de varios años.
Espero vuestras sugerencias e indicaciones amigos. Ahhh...y gracias por las felicitaciones. gasvgas

onanistaexperto
11-04-2009, 21:13
Tremendo tu relato, te doy mi enhorabuena. La situación que vives estoy seguro que tiene que tenerte todo el día bastante "calentito".
A mi me gustaría, si pudiese ser, que se encontrasen Sibel y Sandra y tuviesen un dúo lésbico en el que no faltasen unos cuantos detalles de sado light, que Sibel fuese sometida por Sandra, ese giro me encantaría, pero, lógicamente, queda a tu disposición.
Enhorabuena de nuevo, me tienes enganchadísimo y muy muy caliente.

guiomar
11-04-2009, 21:54
Espero que todo salga bien juasssssssy a gusto de todos,fiuuuuu al menos de la mayoria. osama
Esperamos la continuación de tan buen relatoclap0000clap0000clap0000

MorenazzoPIES
12-04-2009, 05:22
uncreible,me pasare por aqui todos los dias

gasvgas
13-04-2009, 14:17
Entrega 17
Viaje a Canarias y primer encuentro entre Sandra y Raquel (Sibel)

Cogí el coche y me volví a casa. Mi mujer se quedaba esa noche con su querido y chulo en su casa.
Durante las dos semanas siguientes Raquel empezó con nuevos vrios su trabajo en la empresa de Ramón. Parecía otra, alegre, confiada. Cuando llegaba a casa llegaba muy cansada. Cansada por las compras, cansada por el gimnasio. Cansada por toda su nueva y excitante vida. También por su trabajo, porque a pesar de todo, ella seguía llevando muchos asuntos de Ramón.
Estaba cambiando mental y físicamente. El ejercicio físico la estaba devolviendo el óptimo de su antigua y bonita figura. Los masajes y baños iban convirtiendo su piel en un precioso paño de terciopelo sin una brizna de bello. Las depilaciones con láser tenían la culpa. Llego a hacerse un tratamiento para su eliminación total y definitiva, incluido el bello púvico. Tenia su coño absolutamente depilado, ya siempre dispuesto, ya siempre libre de pelambrera, como haciendose ofrecer al que lo mirase. Como indicando que esta situación evidenciaba una vida sexualmente muy activa. Fue adornado con una pequeña y bonita mariposa justo encima del comienzo de su rajita. No la vi este tatuaje hasta pasados varios días de haberselo hecho. No me lo quiso enseñar hasta que no le cicatrizara definitivamente. Aunque lo hubiera querido no lo hubiera visto porque cuando volvia a casa y por la noche, no manteníamos relaciones sexuales. Había asumido el papel de puta y querida de Ramón y le guardaba la ausencia como una especie de luna de miel. Alguna vez lo comentamos. Ella me decía que estaba contínuamente excitada, que se sentía una puta y que se sentía que pertenecía a Ramón como su nuevo dueño, que me quería pero que no le rompiera el hechizo con protestas ni reivindicaciones conyugales. Yo la tranquilizaba diciendo que no. Que me sentía el mayor cornudo del mundo y que me moría de excitación por ella. Ella me decía que eso la gustaba y que lo hacía porque veía que a mi no me importaba y excitaba. Mientras hablábamos de estas cosas ella siempre empezaba a movermela hasta que una vez estirada y chorreante me decía que siguiera yo y que me corriera pensando en ella, mientras se daba la vuelta, diciendome que me quería, inmersa en sus sueños secretos de adultera consentida por el cornudo de su marido.
La pregunté por los 500€, si se los había gastado. Me dijo que no, que se los pidió a Ramón y le dijo que eran suyos. Me dijo que su sueldo eran los tres mil euros, que acostadas de propina con otros, que sería cobrando pero que se lo diera a el, que no quería que se terminara acostumbrando a disponer de un dinero fácil.
La pregunté en un extansis casi de orgasmo, si habían hablado entre ellos la posibilidad de prospituirse. Ella, aunque era remisa a contarme detalles porque la seguia dando mucha vergüenza, me confesó que si. Que si el lo creía conveniente que se lo propondría, pero que por ahora que estuviera tranquila. Yo la pregunté que si ella aceptaria llegado el caso a prostituirse si se lo pidiera su querido. Ella me dijo que si con una voz muy suave y casi al borde del susurro. En ese momneto recuerdo que me corrí de gusto empapando mi pijama.
En esas semanas el vestuario empezó a aumentar con delicados y bonitos vestidos. La zapateria también. Todos de tacón de aguja, de los bonitos y caros. Una noche la espié su armario para ver su nueva lencería. No la encontré. La debía de tener en casa de Ramón. A mi casa, a su casa marital no la traía, la tenía en su nueva casa, la de dueño, la de su Ramón.
El pelo se lo cortó muy corto, a ras de la nuca, dándola un aspecto muy juvenil. Además se lo tiño casi de rubio. Antes lo tenía castaño claro. Estaba realmente guapa mi mujer. Sus ojos azules y su piel casi blanca hacían un conjunto natural y nada forzado artificialmente. El anillo no se lo quitó nunca después de haberselo puesto aquella noche en el restaurante. Alguna vez se lo recordaba. Me decía que no se lo volvería a quitar nuca mas, sabiendo que eso me pondría por las nubes.
- A veces me siento casada con Ramón. ¿No te importa verdad?
- Para nada mi amor, mientras me la movia dulcemente otra noche.
- ¿Estas enamorada de el?
- A veces si, a veces no. No lo se. Me puede siempre el hechizo de esta nueva situación. A veces me da tanto morbo que yo sola me empiezo a acariciar el clítoris para recrearme en todo esto mientras tu duermes, y llego a tal palcer que no da pena correrme y terminar hasta que me duermo sin hacerlo. Esto no te lo había contado cariño. Estoy por las nubes. Además Ramón me lo ha prohido y me excita el obedecerle. Me ha prohibido correrme sin su permiso

CANARIAS

- Mañana me voy a Canarias. Lo tengo todo preparado. Me llevarás ¿no?
Así fue como al dia siguiente les estaba despidiendo en Barajas despues de ayudarla a llevar las dos inmesas maletas. Sabía que no llevaba pijama. Se lo pregunté el día anterior. Me dijo que con Ramón siempre dormía desnuda, que eso era como le gustaba a el.
Nos despedimos con un beso mientras la recordaba, como si fuera una de nuestras niñas, algunas cosas.
- Toma precauciones. Ya sabes. Condones.
- Ya no me hacen falta. Me han colocado un DIU hormonal hace varias semanas. No te lo había dicho. Pronto me hare la ligadura de trompas definitiva amor. No puedo correr riesgos de nuevos embarazos.
Aterrizó el avión y allí la estaba Ramón. Un beso y abrazo intenso de enamorados y al hotel.
Directamente se fueron a la cama. Ramón no pudo evitar irla desnudando ansiosamente. Ella se dejaba mientras hacía lo mismo con sus pantalones. Al poco desnudos y a follar comiendose por todos los lados.
- Que ganas tenía de estar con mi puta. Como te he echado de menos estos días cariño. Me tenías salido pensando en ti. Estás guapísima. Es ve que tu sueldo te lo estas empleando correctamente. Eres la mejor inversión que he hecho en mi vida, le decía todo esto minetras se comían los morros, las tetas, la polla, la espalda, el culo, todo con una ansiedad de adolescentes.
Ella encima de el penetrada y moviendose al son de su ritmo marcado por sus caderas, con una habilidad própia de las profesionales.
- Has llamado a tu marido?
- No todavia no
- Pues venga. Llamale y dile que has llegado bien, luego me pongo yo y le cuento lo que estamos haciendo.
Ya no le daba corte llamarme Raquel minetras follaba con Ramón. Ya lo había hecho varias veces y al final siempre le pasaba el móvil a su nuevo dueño. Esta vez Ramón dio una pequeña vuelta de tuerca al asunto al llamarme cornudo delante de ella, a pesar de sus silenciosas protestas y risas contenidas.
-Oye cornudo me estoy follando a Sibel, mi puta. ¿no te importa no? Además tengo que decirte algo. Además de ser mi puta, y que esto quede entre nosotros, nos hemos cogido con tantas ganas que es como si fuera mi mujer, bueno de hecho – que mierda .- es mi mujer. Sibel es mi mujer y mi puta. Y tu a sufrir de deseo por ella. Te la paso que te quiere decir algo.
- Ruben cariño te quiero, pero estoy que me corro de gusto, me corro , me corrooooo, muevetela por mi, prometemelo. Me voy a correr con la polla de Ramón, de mi marido, de mi dueño, dentro de mi. Ahhhhhhhhhh
Fue una orgia de desenfreno y de declaraciones de vicio contenidas hasta entonces. Nunca Raquel se había mostrado tan explícita ante mi como aquella vez. Fue la primera vez que la oía como se corría de gusto y me lo dedicaba. Yo hice lo mismo moviendomela a continuación. Que placer. Que vicio.
A las dos horas despues de duchados y mi mujer follada por los cuatro costados se fueron a la playa.
- Coje la bolsa de playa que nos vamos a tomar el sol. Debían ser las dos de la tarde. Después de aparcar el 4x4 japones alquilado y descapotable en el paseo marítimo empezaron a andar tranquilamente y se adentraron en la playa.
- Quiero que luzcas tus bonitas tetitas Sibel.
- Quitame tu el sujetador Ramón.
- No quitatelo tu, me hace ilusión ver como te lo quitas tu. Además me hace mas ilusión todavía que mañana y pasado te lo quites directamente por iniciativa tuya. Sin que yo te lo tenga que recordar. Me hace ilusión ver como mi Sibel se desnuda de cintura para arriba. Me hace ilusión y tu estás para agradarme ¿no?
- De acuerdo Ramón, lo único es que no me gustaría encontrarme con nadie conocido, ya sabes. El mundo es un pañuelo.
- No seas paranoica. Maspalomas está llena de guiris alemanes, además en donde estamos está a casi un kilometro de la entrada izquierda y ya hemos dejado atrás a las familias y turistas. Lo que ves es casi nudismo.
Y era verdad la playa de Maspalomas tiene una única entrada que es por su lado izquierdo. Se extiende en mas de 5 0 6 kilómetros y atravesar las dunas que separa su paseo marítimo de la orilla del mar es bastante penoso, pues hay en algunos tramos con mas de 500 metros de dunas, que si uno no es muy espabilado empieza a dar vueltas y vueltas como los perdidos del desierto sin llegar a ninún sítio. Es por eso por lo que la gente entra por su lado mas facil que es su comienzo izquierdo, a un extremo donde empieza. A medida que uno se va alejando de este comienzo empieza a disminuir la gente y aumentar las parejitas que discretamente, y en ocasiones, hasta hacen nudismo, por lo apartado y discreto del sítio.
Al poco tenía las tetas al aire para disfrute de Ramón. Al tener la piel muy clarita, Raquel, mi mujer, o Sibel, como prefirais, la puta de Ramón, no era muy dada a tomar el sol, es mas, la daba miedo sobreexponerse por temor a las quemaduras, por lo que se había llevado todos los protectores solares con alta protección imaginables. Empezando inmediatamente a extendérselo por prácticamente todo el cuerpo ayudada lógicamente por Ramón.
- Anda vamos a dar un paseo Sibel. Me apetece andar. Esta playa es magnífica. ¿Te has fijado la cantidad de bellezas que están pasando por delante nuestro?.
- Si la verdad. Y algunos y algunas desnudos. ¿Te has fijado Ramón?
- Por supuesto que me he fijado. Esta playa a medida que andamos y nos alejamos de su entrada natural por la izquierda van habiendo mas nudistas. Es lógico. A medida que nos alejamos del bullicio playero, el estar discretamente apartados favorece el nudismo.
- Sibel: Haber como te lo digo. .desnudate
¿Qué?
- Sibel: Desnudate. Daremos un paseo desnudos tu y yo. Como pareja. Como matrimonio, cogidos de la mano o por la cintura. Y si nos ven desconocidos mas excitante todavía.
- Ramón, por favor, me da mucho corte. Esto no lo he hecho nunca. ¿Quieres exibirme desnuda?
- Si. No hace falta que te recuerde lo que pone grabado en tu anillo. Dimelo ¿Qué pone?
Sibel guardó sielncio un instante que se hizo larguísimo.
- Soy la puta de Ramón. Eso es lo que pone, pero el ser Sibel no quiere decir que me tenga que exponer a riesgos imnecesarios.
- ¿pero de que riesgos estamos hablando?. Anda venga
Arqueando el culo en silencio dejó correr su tanguita por las rodillas y finalmente los separó de sus tobillos, dejándolo a un lado. Se puso de pie en silencio y ruborizada le dijo a Ramón.
-Ahora tu, te toca. Madre mia que vergüenza.
- ¿sabes? La respondió Ramón mientras se quitaba rápidamente el bañador. Me gusta que me obedezcas sin tener que chillarte ni insultarte ni teniendo malas formas. Me excita que por por una sugerencia tuya tu me obedezcas, eso me pone a mil. Además estas precios desnuda. Esa mariposa es lo mas sensual que has podido hacer. No será el último tatuaje.
- Como te gusta que sea tu sumisa , lo que veo, lo noto
- Si, y eso es lo que haremos este fin de semana canario; vamos a probar una nueva experiencia. Quiero que seas mi sumisa en todo.
- Pero con una condición: Nada de insultos. No me gustan, ni cosas raras.
- De acuerdo bonita.
Cojiendose de la mano empezaron a caminar desnudos por la playa. Ramón empezó a sacarle punta al morbo de la situación.
- ¿Te imaginas que te vieran los empleados de mi oficina?. Que te vieran tus padres, tus hijas. Tu marido, luego le llamas al móvil para contárselo
- Ni hablar, esto no se lo cuento
- Si lo harás Sibel. Pero si le hemos contado antes, cuando follábamos que era un cornudo de cojones y le gustó. No me digas que ya te da vergüenza decirle que vas desnuda por la playa como una buena puta de lujo. ¿te imaginas que nos encontremos a alguien conocido tuyo?
- Bueno, me puedo morir de vergüenza
- Ven vamos a acercanos un poco mas a la arena seca, quiero que te vean desnuda aquel grupo de chavales y quiero que cuando lleguemos cerca te pares y seas tu la que me des un beso suave en la boca delante de ellos y luego les mires, si ellos se quedan mirando, mejor.
- Que no, la contestó Sibel entre risitas
- Que si, que se que estas excitada. Que te vean tus pechitos tan bonitos y esa rajita depilada de casadita decente. ¿A que te da morbo?
- Si la verdad. Que locura
Ramón estaba haciendo tiempo para llegar a la zona pactada con Sandra y que apareciera en acción. De una manera magistral estaba introduciendo poco a poco a Raquel en el arte de los juegos de seducción cada vez mas excitantes y peligrosos haciendo que la adrenalina fuera la causante de que el corazón de Raquel estuviera siempre como una locomotora.
Al llegar al grupo de chavale, Raquel, de una manera expontánea se paró y sin sortarle la mano le dío un beso en la boca a Ramón. Los chavales se quedaron mirando entre risitas cortadas solo ahogadas por el batir del oleaje en la playa.
-Estas guapísima Sibel. Me enorgullece exibirte desnuda. ¿Qué se siente siendo una casadita respetable pasear desnuda por Canarias de la mano de su chulo.
- Siento morbo y vergüenza Ramón
- ¿Si quieres lo dejamos? Le dijo Ramón tensando la situación y obligándola, como siempre, a que fuera ella la que tomara la iniciativa.
- No esto no lo cambio por nada, te lo reconozco, me siento muy mujer en este momento, me siento una puta.
- Así me gusta, que aceptes tus gustos y tus nuevas experiencias sin sentido de culpabilidad. Que te sientas libre y segura conmigo. Olvida tu educación y tus prejuicios. Olvida tu pasado. Estás guapisima. Estas buenísima. Me gustas toda depiladita. Mirate Sibel, mira como te miran.
En ese momneto y por detrás Raquel nota un dedo en su hombro.
- Hola. ¿no te acuerdas de mi, soy Sandra? Tu no eres Raquel. La mujer de Ruben. Mi antígua Jefa.
Había aparecido en escena Sandra. Para bien o para mal se estaba cerrando el círculo finalmente. Como ave de presa estaba en el lugar apropiado y en el momento oportuno. Les había visto y se habia acercado por la espalda, por detrás de Raqel.
Sibel, Raquel, mi mujer, se quedó de una piedra absolutamente colorada, desnuda, la mujer de mis hijas, la puta de Ramón, todo un coctel pacientemente elaborado por Sandra y a su disposición.
- Bueno , si, no, veras, esto no es lo que parece. Vamos Ramón tenemos que irnos.
- Espera Raquel, no pasa nada. No seas tonta. Le contestó Sandra con sus tetas, también en el aire pero con solamente la braguita del bikini. Me alegra muchisimo de verte. Hace varios años ya. Que casualidad. Mirar. Este es un amigo, indicando a un chaval corpulento y cuadrado que mas parecía sacado de un calendario de gimnasio que de otra cosa. Se llama Pablo. Hemos venido a pasar unos días a Canarias y me alegra mucho este encuentro. Dándose sendos besos y apretones de mano.
Raquel no articulaba palabra. En ese instante Ramón entró al quite cogiendola por la cintura.
- Soy Ramón amigo de Raquel y de Ruben. Hemos venido también estos días por un proyecto de construcción y me ha acompañado Raquel, ella trabaja en mi empresa. Sandra esbozó una sonrisa maliciosa.
- Entiendo, seré discreta, no pasa nada. Yo me separé de mi primo. ¿te acuerdas Raquel? Me fui de la empresa de tu marido por la boda. Fue una pena me encontraba muy agusto en ella y tu marido me trataba muy bien. Bueno, no se si meto la pata. ¿Os habeis separado me imagino no?
- Si
- No
-Si, bueno. No
- Vale, vale, entiendo. Os repito que no pasa nada , seré discreta. Venga vamos a hablar. Además que narices, no pasa nada. Conmigo no tendrás problemas.
Que bien organizado y ejecutado resulto el plan de la cria con la ayuda del maestro Ramón.. Un alarde de estratejia e imaginación de esta cria. Allí estaba Sandra, mi antigua empleada delante de mi mujer, de la madre de mis hijos. Delante de su antigua Jefa, delante de su competencia por mi, la mujer “bien”, la mujer con un estatus superior al suyo. La mujer elegante que vestía como una señora distinguida y atractiva. La mujer que tenía como suyo lo que mas quería en este mundo que era a su marido, a mi. La mujer a la que admiraba, envidiaba, odiaba. La mujer que le producía un cruce se sentiminetos intensísimos. Allí esta delante de ella, pero esta vez y por primera vez en posición dominante, disculpándola, perdonándola, en una posición superior. Alli estaba mi mujer delante de esa cria desnuda y cogida por otro hombre que también estaba desnudo y que se evidenciaba que era un rollo de queridos descubierto infraganti. Allí esta Sandra empezando a jugar fuerte esta partida que empezó hace años. El juego tomaba velocidades de vértigo.
- Para que no os sintáis molestos, todos igual.
Sandra ni corta nio perezosa se quitó tambien la braguita del bikini quedándose desnuda y por una indicación suya lo mismo hizo su amigo que no había abierto la boca desde que se inició el encuentro.
- Os acompañamos en el paseo. Quiero recordar los viejos tiempos Jefa, le dijo Sandra a Raquel. Pero esperar que dejamos esto donde tenemos las toallas. ahora volvemos. Antes de alejarse Sandra se la queda mirando de arriba abajo a Raquel y la dice:
- Estás estupenda, estás fantásticas, los años no pasan por ti Raquel. No me estraña que tengas otros admiradores, guiñandole un ojo a Ramón y sonriéndolo a los dos.
- ¿Verdad Pablo? ¿A que está preciosa mi antigua Jefa? A lo que el musculitos enseño una impecable sonrisa blanca asintiendo con la cabeza y mirándola también de arriba abajo.
Mientras se alejaban un momneto Sandra y su amigo, Raquel le dice a Ramón.
- Lo sabía, lo sabia, lo sabía. Esto me pasa por inocente. Por confiarme. Ahora Sandra sabe que estamos liados, esto no se puede esconder ni disculpar.
- Pues que lo sepa, que mas da. Pues anda que te importa a ti esa niña.
- No se Ramón.
- Estás guapísima Sibel, ¿te has fijado como te miraba el amigo de Sandra? Seguro que le gustas. Esta Sandra parece simpática y muy cariñosa. Además como te miraba también.
- Me he sentido desnuda con sus miradas, pero te reconozco que…
- Venga sueltate Sibel, sueltate, no te inhibas, dímelo, venga
- Es la primera vez en mi vida que me ve desnuda una mujer y me mira como lo haría un hombre. Me ha incomodado pero…no se ha sido muy fuerte.
- Te ha gustado Sibel, te ha gustado que te mire
- Si me ha gustado
- Me parece que este fin de semanda va a dar para mucho – le decía Ramón mientras la volvía a coger por la cintura acercando sus caderas desnudas.
- No digas eso tonto
- Pero dime quien es esa jovencita, que por cierto está hecha una yogurina – Haciendose el tonto, como si no la conociera.
- Hace tiempo que se fue de la empresa de mi marido. Era espavilada, de tonta no tenía ni un pelo, pero no se te decir nada mas de ella. No me acuerdo de ella casi nada. Se que se fue porque se casaba y que estaba muy integrada en la empresa. Mi marido la tenía en una muy buena estima.
- Vamos a continuar el paseo – Respondió Sandra apareciendo de improviso y desnuda también, al igual que su amigote. Se habia quitado la braguita y Pablo también.
- Para que no os sintais incómodos. Además no solo vas a ser tu Raquel la única mujer apetecible. Mirar, yo tampoco estoy nada mal. Mientras se contorneaba sensualmente levantando un brazo y recogiendose el pelo en la nuca con una mano mientras que su otra mano la dejaba deslizar suavemente por su cadera minetras sonreia y la miraba fijamente a Raquel.
Empezaron a caminar y ha hablar por la orilla de la playa y poco a poco Raquel fue encontrandose mas tranquila y confiada en esta nueva situación que por momentos parecía que la estaba superando.
- No te preocupes Raquel, yo siempre he sido muy liberal y entiendo todo lo referente al sexo y conmigo puedes confiar plenamente. Además no sabes lo que me gusta haberte encontrado, siempre he sido una grandisima admiradora tuya. Todo esto le decía mientras que con la mano la cogía del brazo y la obligaba a separarse de los chicos reteniendola algo al disminuir y acortando el paso, para alejarse y ganar intimidad en su charla con ella.
- Dime una cosa, que me muero de curiosidad. ¿Estas liada con Ramón? ¿no? ¿se llama así? ¿no?. No hace falta ser muy pícara para darse cuenta.
Hubo un momento de silencio eterno mientras Raquel se paraba y se quedaba mirando fijamente al suelo y a sus pies medio en*****dos entre la arena.
- Si lo estamos, pero jurame silencio, por favor.
- Tranquila Raquel. Puedes confiar en mi. Seré una tumba. Tus pecadillos estarán a salvo, se o decía el zorro dentro del gallinero.
- Y dime: ¿Lo sabe Rubén?
- No, no lo sabe. Todo empezó como un juego. Sabes que trabajo con Ramón.
- Es normal. Los sítios de trabajo es lo que tienen. La empleada y el jefe. Es como la vida misma. Sandra no dijo nada pero instantáneamente se dio cuenta que esa última frase suya estuvo de mas. Raquel no la pilló. Para arreglarlo y tirar balones fuera Sandra volvió al ataque y a su plan:
- ¿Sabes Raquel? Siempre he sido una admiradora tuya, de verdad, y el verde ahora, aquí, y en estas circunstancias, y además verte tan espléndida, me hace sentir…no sé mariposas por el estómago. ¡!!!!Madre mia!!!!! Mi antigua Jefa y aquí con ella, las dos desnudas y con nuestros hombres diferentes.
-¿ Me permites decirte algo que me da un poco de corte Raquel?
- Si venga, hay confianza Sandra, venga dilo
- Me da un morbazo esta situación que tu no sabes cuanto. – El final de la frase lo hizo coincidir con un dulce beso en la mejilla de Raquel mientras la miraba fijamente a los ojos sin el rosario de sonrisas anteriores, con un gesto serio y desafiante.
- De verdad, no sabes el morbo que me da Raquel. Estás guapísima
- Y a mi también Sandra – No supo contestarle otra cosa mi mujer a mi antigua empleada, mientras se le hacía un nudo en el estómago indescriptible de definir por ahora, porque era un nudo que nunca había sentido, el nudo lesbico de la mujer que recibe un bewso de otra y la produce un cortocicuito en todo su cuerpo.
- Esta noche quedamos para cenar y luego a bailar y a tomar copas. ¿verdad chicos? La noche es joven Y a ponernos guapas ¿verdad Raquel? Muy guapas.

blow
13-04-2009, 17:32
Sólo una cosa, campeon:
Olvídate de que lo que cuentas es real o no. Olvídemonos todos. Simplemente: sigue, sigue y sigue hasta donde alcance tu prodigioso talento y tu morbosa imaginación.

gasvgas
13-04-2009, 19:43
Sólo una cosa, campeon:
Olvídate de que lo que cuentas es real o no. Olvídemonos todos. Simplemente: sigue, sigue y sigue hasta donde alcance tu prodigioso talento y tu morbosa imaginación.

Eso haré. Os repito que vuestras sugerencias las tendré en cuenta. Yo le pondré mi punto morboso. Esta historia la podemos convertir en vuestra historia
Saludos

JEFE INDIO
16-04-2009, 17:21
Excelente, No Me Canso De Decirtelo, Eres Un Crack


Felicidades

guiomar
17-04-2009, 01:56
Fenomenal el relato jojojojo pero porfa, cuando le pongas imaginación si no te importa me lo dices en privi, asi yo tambien podré disfrutarlo clap0000 sin preocuparme de vosotros, jajaja, lo siento, DEPRE pero tenia que decirlo.

Javier1979
20-04-2009, 12:54
Magnífico Relato amigo, pero a diferencia de mis antecesores a mi me da mucho mas morbo saber que lo que cuentas es cierto, así es que a mí me gustaría que siguieras contando lo que pase en realidad, y como se follan a la puta de tu mujer.


Un Saludo


Sería genial que agregaras alguna foto de Sandra y por supuesto de tu mujer.

Javier1979
23-04-2009, 11:47
Que parao se ha quedao esto, no?

gasvgas
25-04-2009, 18:47
Que parao se ha quedao esto, no?

El contar exactamente la realidad implicará tener que esperar a los acontecimientos, pues el relato arrancó con lo que sucedió hace años y se ha ido acercando hasta el momento actual, con lo que; o esperamos acontecimientos, o sigo la historia por libre.
Decidí darle a la pluma, para no pararlo, dado el éxito que ha tenido y lo amables que sois.
No os obsesionéis si es ficción o realidad. Los personajes son absolutamente reales, el que siga adelantándome a los acontecimientos no tiene tanta importancia. Si la realidad va por otros caminos iré rectificando el relato y reconduciéndolo. No os preocupéis. Espero no defraudaros.
GASVGAS

blow
25-04-2009, 23:58
Yo confio en ti ciegamente.
Y todo lo demás no importa.

gasvgas
12-05-2009, 22:17
Entrega 18

El primer encuentro entre Sandra y Raquel se había producido. Salió perfecto. No podía haber sido de otra manera. Sandra había jugado muy bien sus bazas. Con la colaboración de Ramón como cómplice, había pillado a Raquel, a su antigua Jefa y mujercita decente de su antiguo Jefe, en una situación tan absolutamente comprometida que ya no tendría escapatoria. Desnuda y emparejada con su supuesto amante y actual Jefe de la empresa en donde trabajaba. Su antigua rival, su admirada y a la vez odiada esposa de su amor, la mujer perfecta, respetable y respetada, elegante y atractiva, la mujer perfecta. Ahí estaba, en el terreno que ella había propiciado. Desnuda y con un amante. Pillada in fraganti para no hacer imposible cualquier protesta o reivindicación futura hacia los planes que ella tenía y que eran muchos. Una jugada maestra que se iba cumpliendo paso a paso. El escenario no podía haber sido más adecuado. Sandra había viajado sola a Canarias el día anterior y el billete de avión y el alojamiento en el Hotel había conseguido que se lo pagara Ramón. El lo hizo encantado pensando que ya se lo cobraría. De hecho ya se lo estaba cobrando pues con Sandra ya se habían acostaron alguna vez. El día anterior al encuentro en la playa Sandra lo primero que hizo fue ir al gimnasio mas importante de la zona, y después de hablar con el encargado del mismo contactó con Pablo, un chavalote que además trabajaba poniendo copas en una discoteca, muy bien parecido y que en sus ratos libres frecuentaba el gimnasio para mantener un esplendido cuerpo de 28 años.
Sandra buscaba un acompañante para el fin de semana, a gastos pagados y dedicación completa, como pago; la promesa de tener sorpresas muy agradables y libertinas. Una oferta a la que ningún hombre se puede negar, sobre todo si es un chaval joven y macizo y si la que hace la oferta es una joven que da a entender que el pago del servicio saría ella misma.
Antes de salir del gimnasio tuvo que quitarse a varios moscones de en medio que ya se habían enterado de los planes de Sandra y también querían participar en lo que fuera. Sandra muy amablemente les prometió que si necesitaba ayuda que les llamaría.
A Pablo le dijo que Raquel era la supuesta secretaria de Ramón, pero que en realidad era una puta de lujo que se había traído Ramón de Madrid para hacerle compañía esos días. Le contó que era de esas putas que se hacen pasar por mujeres decentes y respetables, porque en realidad estaba casada y llevaba una vida en apariencia muy normal con su trabajo y su familia, pero de vez en cuando se dejaba alquilar por clientes selectos en secreto. Le contó que por una faena que la hizo a ella hace años, la quería enredar para quizás en un futuro chantajearla. Que fue un asunto entre ellas particular, porque ella aunque no ejercía continuamente, también hacía servicios a gente conocida y de confianza. Vamos: le dijo a Pablo que ella también era una puta ocasional, pero que no se preocupara porque eran asuntos suyos entre ellas, y que tampoco se preocupara de pagar ni de nada porque con las copas y algún polvete gratis iría mas que servido. Sandra también le dijo que se hiciera pasar por su amigo canario y que hablara poco, que así no metería la pata. Que se hiciera el tonto y el inocente. Que lo que ella quería era divertirse y pillar en renuncios a esa puta, casi a sueldo de Ramón El decía a todo que si. Se haría pasar por amigos y que el la había invitado unos días a la isla.

Después de hablar un rato se despidieron Sandra y Pablo de Ramón y Raquel, para que no pareciera demasiado forzado todo y quedaron para por la noche. Ramón se hacía el tonto frente a Raquel diciéndola las casualidades que tiene la vida, pero estaba al tanto de todo pues había planeado ese encuentro al milímetro con Sandra. Raquel a su vez estaba absolutamente desconcertada porque por un lado se había roto su relación secreta con Ramón y además el aparecer desnudos los dos ante Sandra supondría que no debía de ser tan casta y respetable como se suponía debía de ser. Esa incertidumbre mezclada por la excitación que la producía el haberse mostrado como mujer madura y atractiva a los ojos de ella y de el, del chaval que no la quitaba ojo. Y además delante de Ramón, el cual no desaprovecho un segundo para continuar con su plan de emputecimiento.
- Bueno, bueno, bueno, vaya casualidades que tiene la vida y además. ¡!!!! Madre mía – madre mía!!!!! ¿No te has dado cuenta?
- ¿Cuenta de que? Le respondió Raquel
- Pues cuenta de cómo te miraba ella y como te miraba el. Esa jovencita se veía que te tenía mucha admiración. Se la ha notado muchísimo y el te comía con los ojos. Y no es para menos, es que estás buenísima. Oye por mi parte no me importa en absoluto que te acuestes con el y que te lo folles, porque seguro que lo está deseando, y con ella lo mismo. ¿Nunca te has acostado con una mujer?
- Que dices Ramón. No digas tonterías.
- Mira no digo ninguna tontería. Esa niña te ha mirado con ojos de admiración y también con ojos de hembra encelada. Y si no al tiempo. Además que mas da, eres mi puta y tarde o temprano tendrás que probar de todo. Esta noche te vas a poner guapísima, quiero que nos dejes hechizados a los tres. Quiero que seas la reina. Y ahora quiero terminar el paseo contigo por la playa, que quiero lucirte y que te vean los hombres y te deseen.
Pasearon durante una hora por la playa. A Ramón ya no le hizo falta convencer a Raquel a exhibirse buscando alguna excusa, pues en dos ocasiones ella misma y por propia iniciativa se acercó a dos grupos de jóvenes a pedirles fuego para que la vieran desnuda excitándose mas aún de lo que ya estaba cuando se fueron Sandra y Pablo. Es mas, en una ocasión se quedó hablando con uno varios minutos con una actitud sonriente y provocadora.
- ¿Estás excitada Raquel?
- Si mucho
- Yo también de verte así. ¿Te apetece que hagamos un cambio de parejas con los chavales? Dímelo sin reparos. Aquí estamos a dos mil kilómetros de la península. Eres libre. Eres mi puta. Olvídate de tu marido, de tu familia, de tus hijas. Dímelo tú: ¿Te apetece seducir al chaval esta noche y terminar echándole un polvo?
- Si me apetece mucho echarlo con el y con quien se me ponga por medio. Si estoy muy excitada. Vamos Ramón vamos al agua, quiero que me hagas el amor en el mar. Que me folles, en una palabra.
Cogiéndole de la mano le llevó hasta donde les llegaba el agua por los hombros y abrazándose a el con los brazos y piernas le empezó a besar apasionadamente.
- Bésame Ramón, abrázame, quiero fundirme contigo. Estoy muy excitada, necesito tu polla en mi vagina ahora mismo.
Entre beso y beso Ramón empezó a estirar la cuerda haciéndola de rabiar.
-Te la meteré si me lo suplicas y además me dices todo lo puta que eres. Quiero que me digas auténticas burradas, quiero verte excitada como una perra, solo así te la meteré y te follaré. Venga empieza.
- Déjate de hablar y bésame, quiero sentir, más que hablar.
- Ni de coña, venga, el que manda y paga soy yo. Excítame contándome lo viciosa que te estás volviendo.-
- Vale, vale. Mira Ramón quiero que me folles porque es lo único que me importa en la vida, por favor follame como la puta que soy. No me importa nada mas, no me importa mi marido, no me importa nada, solo quiero besos, abrazos y polla en mi vagina.
- ¿solo mi polla?
- Cualquier polla, de cualquier hombre. Ahora follaría con medio mundo a la vez.
-¿A Rubén le sigues considerando tu marido? Dime alguna burrada de el, quiero oírtelo decir. Venga no te cortes.
- No me importa Rubén. No me siento casada con el. Tú rompiste nuestro matrimonio. Me debo a ti, solo quiero tu polla y que me llenes de tu leche y hacer lo que me digas, no me importa que sea lo que sea, estoy muy excitada.
- ¿Quieres que te diga lo que me apetece hacer contigo?
- Dímelo por favor, pero métemela en mi coño. Por favor Por favor
En ese momento Ramón se la introdujo mientras le decía al oído. Dime que vas a seducir a este chaval que hemos conocido hace un rato y que te lo vas a tirar. Quiero que le vayas quitando importancia a estar entre una polla u otra. Que más da ¿no?
- ¿Quieres que me lo seduzca esta noche? ¿No te importa? ¿No te pondrás celoso de mí? ¿Y Sandra? No creo que la guste demasiado tener competencia. No lo veo claro.
- Probemos. Yo me encargaré de ella intentándola seducirla. Sacaremos el tema de cambio de pareja. ¿Te apetece que hagamos un cambio de parejas Sibel? Recuerda que eres mi puta, es lo que pone en el anillo. Además te diré una cosa: En el sueldo que te pago está incluidas todas estas fantasías. Dime que te apetece.
- Me apetece-
El que te apetece
- Seducir al chaval esta noche y fallármelo, pero antes por favor follame tu, lo necesito.
En ese momento de un empujón se la clavo hasta el fondo de su vagina mientras ella le apretaba con sus piernas, aún más su cintura.
Aprevechando ese estado de excitación de Raquel, Ramón la dio otra vuelta de tuerca.
- El chaval de esta noche no tiene mucha importancia. Me hace ilusión hacer contigo algo fuerte Sibel.
-El que, pero sigue sigue sigue, no pares.
- Te voy a prostituir.
- ¿Qué?
- Si, no te preocupes, probaremos una vez con alguien apropiado, pero lo haremos morbosamente. Quiero sentir la experiencia de sentir como mi casadita decente ejecuta el rol de lo mas prohibido socialmente, el que sea ella la que se prostituya. Dime que si. Dime que si, puta. ¿Quieres probar a sentir el sentirte alquilada?, suplícamelo, dímelo. Dime que deseas que te alquile a desconocidos, dímelo y lo haré Sibel. Quiero que te sientas trasgresora
- Si, quiero que me prostituyas, quiero ser una verdadera puta, puta, puta, pero muévemela mas y mas y quiero correrme, pero no pares.
Con el agua al cuello y abrazados continuaron de una manera frenética con el mete saca hasta que Ramón le derramó toda su leche dentro de ella.
- No te corras todavía Ramón, no termines, quiero correrme yo.
-Esta noche, quiero que te quedes con las ganas.
- No por favor, quiero correrme
- Quiero que estés excitada continuamente. No te correrás ahora. Te reservo para esta noche.
Al poco están saliendo del agua y recogiendo las toallas y los bañadores volvían al coche camino del Hotel.
Por el camino Raquel no hacía que darle vueltas y vueltas al asunto de por la noche.
A ver que te vas a poner esta noche. Quiero que luzcas como una reina, una puta reina.
- Lo verás y no probarás bocado Ramón. No dices que seré para otro.
- Eso no lo he visto todavía

Llegó la noche y quedaron en un Púb. Raquel llevaba un precioso vestido negro de tirantes ajustado que le hacía resaltar sus preciosa figura. Un escote de escándalo únicamente sujeto por unos tirantes que la dejaban media espalda al aire hacían adivinar que no llevaba sujetador. Por la ligereza de la tela y por lo ajustado de la misma tampoco se adivinaba la silueta de sus braguitas o tanguita, sencillamente porque no llevaba nada. Fue una condición impuesta por Ramón. Iría sin ropa interior mientras estuviera en Canarias. Ni arriba ni abajo. Nada de nada, como tampoco nada para dormir. Era el precio recordatorio de su condición sexual y la garantía de una excitación permanente. Unas sandalias abiertas de tira al tobillo con tacón de aguja complementaban perfectamente un conjunto que indicaba a las claras intenciones perversamente seductoras. No llevaba bolso, ni cartera, ni DNI. Sus manos libres indicaban la pertenencia a un hombre para todo, para su identificación y de pagos de copas o de entradas a discoteca. Era la inequívoca señal de pertenencia a su acompañante en todo. Mi mujer esa noche no era mía, si todavía lo era algo a esas alturas, era y pertenecía a quien fuera su acompañante.
Unos saludos mientras pedían unas cervezas. Si Raquel estaba atractiva Sandra no se quedaba atrás. Un pantalón de campana negro que escondían igualmente unas sandalias de aguja preciosas se ceñía esculpiendo unas caderas perfectas hasta el punto que la cremallera de apertura no estaba en la bragueta sino a un lado de ella para no desmerecer con los dobleces de la tela las forma de un pubis perfectamente ajustado. Una camisa floreada anudada a la cintura como único botón que dejaba ver a las claras el artesonado de un precioso sujetador negro.
A diferencia de Raquel, Sandra si llevaba lencería. Era otra estrategia. Diferente pero perversamente estudiada. Quería estar por encima de Raquel, su antigua Jefa. El plan se estaba cerrando.
Al verse Sandra directamente se acercó a Raquel dándola un inesperado beso de los labios de Raquel algo forzado por un giro rápido de cabeza al encuentro suyo. Una mirada de sorpresa de Raquel y una respuesta pícaramente oportuna de Sandra:
- Si ya somos cómplices de lo que tú sabes, lo seremos en todo. Estás preciosa Raquel. No sabes como me gustas.
Le faltó tiempo a Ramón para hacer lo mismo después con Sandra, mientras Pablo hizo otro tanto con Raquel. Todos fueron piquitos cómplices en este primer encuentro.
- Igualmente te digo Sandra. Hoy vamos a triunfar, la contestó a Sandra absolutamente turbada por su primer encuentro con los labios de otra mujer en su vida. Si esta excitada desde la tarde en la playa, muchísimo mas aún.
Dicho esto Raquel, para demostrarla a Sandra que ella no se iba a quedar atrás, se acercó a Pablo y suavemente acariciandándole las dos mejillas con sus dos manos le regaló un magnífico beso en la boca delante de todos, a lo que el correspondió instantáneamente pasándola un brazo por la cintura y su otra palma de la mano en la nuca obligándola a retrasar el beso cinco segundos mas, hasta que se oyó un “Vale vale parejita que todavía no ha empezado la noche” por parte de Ramón, acompañado de una risa de Sandra. Todo indicaba el carácter liberal y de aceptación cruzada de las dos parejas en el encuentro.
Después de tomar algo decidieron irse a bailar a una de las mejores discotecas de la zona. Algo apartada. Aproximadamente a unos cuatro kilómetros.
- Cambio de parejas. Me voy con Ramón, dijo Sandra. No te importa Pablo, irte con ese pedazo de mujer, refiriéndose a Raquel. Pórtate como sabes
El escenario estaba listo Nada mas montar en el coche, subida fantástica de la falda de mi esposa y sin contener ninguno de los ímpetus anteriores un abrazo apasionado y un beso de tornillo larguísimo. Sin mediar palabra. Mi esposa y el chaval del gimnasio, enredados y salidos como momos. Como dos adolescentes. El proceso de emputecimiento sutil de mi esposa estaba dando ya sus frutos. Unos frutos anhelados por mi esposa de una manera ya declaradamente voluntaria.
Al empezar a sobarse Pablo descubre rápidamente que no llevaba tanguita y el encuentro con el coño empapado de Raquel le hice lanzarse más aun sobre ella. No fue difícil bajarle los tirantes del vestido y allí, en medio de una calle, imaginaros a la madre de mis hijos diciéndole, a casi dos mil kilómetros de su casa, a un desconocido las siguientes lindezas:
- ¿Sabes que me gusta mucho que me desees Pablo?, me gusta que me veas desnuda.
- Desde esta tarde que te vi en bolas en la playa no he pensado en otra cosa. Eres una madurita de muy buen ver. Tienes mucho morbo sobre todo sabiendo que eres la querida de Ramón y encima tienes a un cornudo detrás. Me he fijado en tu anillo. ¿Estas casada verdad?. Esto es más morboso todavía.
- La verdad es que no me siento casada. Me siento que pertenezca más a Ramón, que es el que me mantiene actualmente. Me debo a el.
Todo esto se contaban mientras mi mujer se la iba sacando del pantalón. Al fin apareció una polla inmensa, estirada y deseosa de mi mujer.
- Quiero follarte Raquel, quiero hacerlo ya mismo. Estas muy buena. No me cobrarás verdad.
- Porque te iba a cobrar?
- Bueno, verás, yo creía que. No te molestes. Creía que eras una puta de verdad. ¿Como se llama tu amigo?
- Ramón
- Eso: Creía que eras la puta de Ramón.
- Si lo soy. Pero ahora soy lo que tú quieras que sea para ti.
- ¿Es tu amante y te mantiene no?
- Si, lo es. Trabajo con el pero es mi amante. Estoy a sueldo de el en todo, y cuando digo en todo es en todo.
- Eres su puta. No creo que le importe que le eche un polvo a su puta.
- Si lo soy y no creo que se moleste. Mi marido no sabe nada de esto. Pero aquí no quiero hacerlo. Vamos a algún lugar apartado.
Al poco en un callejón oscuro se tiraron el uno sobre el otro como posesos. Mi mujer se la empezó a chupar con un ansia como nunca lo había hecho, desnuda, porque el vestido voló en cuatro segundos. Ella tomó la iniciativa en todo momento. Los besos en la boca, el cuello las tetas, la tripa, la polla hasta dentro de su garganta. El chaval en un descuido la volteó y poniéndola debajo de el con el respaldo tumbado completamente la penetró de una hincada. Mete saca, mete saca y una corrida dentro de su vagina absolutamente inmensa. Era primer polvo rápido de un calentón con mi mujer.
En ese momento suena el móvil. Se lo saca como puede del pantalón. Era Sandra para preguntar que donde estaban. Pablo le dice que se han parado un momento a hablar. Aún penetrada Raquel se lo quita de las manos, y le contesta a Sandra que se han parado a echar un polvo, que ahora van, que no tardarán más de 15 minutos.
Raquel ya reconoce ante terceros su situación de mujer liberada.
Una vez en la discoteca Raquel se fue al lavabo a arreglarse un poco. Algunas manchas por el interior de la tela del vestido delataban el polvo anterior. Gracias a que Pablo llevaba en el coche Kleenes y con ellos se pudo limpiar como pudo todo el coño y la entrepierna. Pero seguía igual de salida porque correrse no había podido todavía. Ni en la playa porque no quiso Ramón para mantenerla encelada, ni en el coche con Pablo por la incontinencia del chaval. Raquel seguía siendo la gata encelada en la que había convertido su dueño y chulo Ramón.
Se tomaron unas copas y cogiéndola de la mano Sandra se la llevó un sofá algo apartado y en penumbra. Allí mismo, sin previo aviso la plantó un beso apasionadamente lésbico. Sin contemplaciones. A las claras. Sin preámbulos. Además notó como una cálida mano femenina se posaban encima de sus rodillas, en señal de caricia, pero también en señal de posesión.
Raquel se estaba besando con otra mujer. Su corazón casi le estalla sintiendo una carrera alocada de pulsaciones y palpitaciones. Cerró los ojos y se dejó llevar cediendo mientras sentía como una lengua femenina se abría paso en una boca que cedía sumisamente y se abría para acoger y aceptar su primera experiencia lésbica. Era el momento oportuno y en el sitio oportuno. Excitada todo el día. Rotos los moldes del pudor por la mañana en la playa. Presentada como la mujer oportunamente alquilada por su chulo y amante y follada una hora antes por un joven desconocido. No se podía pedir mas ese día en su proceso de emputecimiento. Definitivamente Canarias sería su despegue definitivo y el comienzo de ejecución de todos los planes de Sandra, la antigua y joven empleada de su marido.
- Me gustas mucho Raquel, quiero hacer el amor contigo esta noche. ¿Será tu primera vez no?
- Si, lo es y lo será.
- No te preocupes. Pídemelo. Pídeme hacer el amor conmigo, con otra mujer- La decía la joven mientras la acariciaba los pechos entre la penumbra del rincón. Quiero excitarte y que desees este primer encuentro. Quiero que seas mía esta noche. Quiero que mi antigua jefa sea mía, de mi propiedad. Te advierto que si me dices que si, el camino no tendrá retorno.
- Te deseo Sandra. Follame todo mi cuerpo esta noche. Bésame, bésame y calla, quiero sentir un placer inmenso.
De una manera instintiva Raquel se estaba interpretando el papel de hembra de Sandra, mientras que esta asumía un rol dominante. Unos diez años más joven que ella. La que fue la empleada esta oyendo en sus oídos por primera vez cosas que esta deseando oírlas decir a su odiada competencia.
- Dime que deseas que te haga el amor?. Pídemelo
- Si, lo deseo
- Dime que serás mía
- Quiero ser tuya.
- Vamos a jugar a que además de Ramón, tu me vas a pertenecer. Te voy a besar y me vas a dar las gracias preciosa. Quiero que me obedezcas en todo. Solo me entregaré a ti definitivamente cuando cumplas con un capricho que tengo y que comparto con Ramón., El me ha comentado que tenía pensado prostituirte en señal de obediencia y aprendizaje. Lo harás para obedecerle a el y a mi. ¿Te excita ser la sumisa de los dos? ¿Te excita que sea yo, tu antigua empleada la que mande sobre ti? Pídemelo. Pídemelo ahora mismo, te lo ordeno.
- Por favor te deseo y quiero ser tuya, quiero pertenecerte, quiero perteneceros a los dos.
- Eso tendrá un precio muy alto y un aprendizaje. Ven preciosa, no te arrepentirás. ¿Estás decidida?
- Si lo estoy, por favor dime lo que sea.
Cogiéndola de la mano se levantaron y les dijo a Pablo y a Ramón que volverían enseguida, que se tomaran algo en la barra.
De la mano sin soltarla y agarrándola fuertemente Sandra sacó a mi mujer del local y en lugar apartado del parking la beso apasionadamente mientras la decía. Te voy a humillar. Estás dispuesta. Que conste que te lo he avisado. Fue acabar de decirla estas palabras cuando inesperadamente la soltó una hostia bastante considerable.
- Dame las gracias puta. No te oigo. Más fuerte. Otra le calló en la otra mejilla. – Forma parte del aprendizaje. Tres bofetones mas y ya estaba mi mujer probando por primera vez el acto definitivo de sometimiento a Sandra como su sumisa.
- Muchas gracias.
- Muchas gracias cariño. ¿Quien manda aquí?
- Manda tu cariño mío.
- Así me gusta puta. ¿Seguimos adelante con el plan? Solo quiero que esto lo hagas de una manera voluntaria
- Si lo quiero
- Bien nos acostaremos esta noche pero antes te presentarás al encargado de la discoteca tu sola. Este es su móvil. Mira a ver si tiene un cliente digno para ti. Quiero que mi antigua Jefa se convierta en una prostituta a mis órdenes.

6PILOTO
12-05-2009, 23:10
buenisimo espectacular, sublime, notworthnotworth

blow
13-05-2009, 23:39
Fantástico! El relato te atrapa y te excita a un tiempo.
La pena es esperar tanto tiempo entre cada entrega, pero, enfin, resignación y, como siempre, gratitud hacia el autor.

gasvgas
16-05-2009, 13:20
Con la cara como un tomate, con alguna lágrima de humillación, de sorpresa, pero sobre todo de excitación, con la adrenalina disparada y con el corazón por las nubes, Raquel estaba experimentando unas sensaciones absolutamente nuevas e irreversibles. Todo rápido, todo inesperado. Sandra estada desarrollando su plan. Sin dejarla pensar, sin dejarla reaccionar. A su rival había que introducirla en una vorágine de acontecimientos por los cuales cuando se quisiera dar cuenta ya no tendría escapatoria.
No partía de cero, A Raquel ya la habían hecho dar algunos pasos importantísimos y casi irreversibles en su camino de emputecimiento, desde que aceptó el juego de ser la querida de Ramón, el reconocérmelo después a mi, su marido, el dar el paso de ser su querida oficial, medio putilla y cobrar un sueldo liberándose de cualquier atadura económica familiar. Habíamos jugado a escenificar la ruptura de nuestro matrimonio a través de un documento, medio en serio, medio en broma, muy excitante, pero lo habíamos hecho y lo habíamos hablado, y nos había gustado y excitado. Se había acostado ya con varios hombres por imposición e indicación de su amante Ramón. Me había cobrado, a mí, a su marido, un servicio en la casa de su amante. Se había paseado desnuda por la playa junto a Ramón. Había conocido a Sandra, por fin, en una cascadas de acontecimientos rapidísima y absolutamente diseñados para que no la diera tiempo a recapacitar sobre ellos ni a pensar en sus consecuencias. Se había besado por primera vez con Sandra, mi antigua empleada, y aceptado sumisa y morbosamente sus órdenes, escenificadas por los bofetones que oportuna y simbólicamente le había atizado ella. Pero este paso creo que era el definitivo. Había descubierto un placer y excitación inmensa en obedecer, y en obedecer a una niña que era bastantes años menor que ella pero que había demostrado que la dominaba absolutamente, y como prueba y símbolo de esa sumisión se entregaba, de una manera ciega, al mayor acto de liberación del apego y autoestima por su cuerpo. Entregaba su cuerpo a un desconocido voluntariamente para obedecer la orden dada por Sandra. Mi mujer se iba a prostituir oficialmente por primera vez.

Espera Raquel, bueno me parece que Ramón te llama Sibel, es tu nombre de puta. A mi me da lo mismo llamarte Sibel o Raquel. Espera que tienes el rimel corrido, que te quito esta lágrima.
Llamó al número que le había facilitado Sandra y le contestó una voz masculina.

- Hola?
- Hola me llamo Sibel y este número me lo ha proporcionado una amiga
- Ya, entiendo, ¿Qué amiga?
- Sandra.
- Ah ya, vale, ¿Dónde estás?
- En el parking, en frete a la entrada de la discoteca.
- Bien entra y di al puertas que vienes a verme. Ahora le llamo yo para avisarle. ¿Cómo vas vestida?
- De negro. Vestido negro.
- Vale. Estoy en el piso de arriba, sube por la escalera

Más tarde me enteré que Sandra lo había organizado todo. A través de Pablo, el chaval, le había informado de a quien tendría que recurrir para buscar clientela selecta. El contacto era el dueño de esa discoteca. En ese mundillo se conocían todos y el mercado “especial”, digamos las putas elegantes y de buen ver tenían una clientela también especial y caprichosa.

Al poco allí estaba mi mujer presentándose a un desconocido. La hizo sentarse. Estaba bastante nerviosa. Mi mujer, la madre de mis hijos, la casada respetable y decente en la vida real allí estaba para su primera entrevista de trabajo como aspirante a discreta puta de lujo.

- No eres tan joven. Cuantos años tienes
- 39
- Estás bastante bien para esa edad
- ¿Casada?
- Si y con hijos
- Mejor, así serás más prudente y discreta. No me interesan las cabras locas. Tampoco me interesa nada de tu vida, solo algunas condiciones. El que cobra y manda soy yo. Yo soy el que tiene la cartera de clientes. Tu eres el tipo de trabajadora que da y busca discreción, me imagino. No me interesa tampoco los motivos por los que estás aquí. Solo decirte lo siguiente: Al día siguiente del servicio cobras, siempre que el cliente haya quedado satisfecho. La manera de hacértelo llegar es cosa mía, de eso no te preocupes. La discreción es lo primero. No quiero líos con nadie. Aquí no hay drogas ni asuntos oscuros, lo único que hay es que te proporciono un número de teléfono, llamas y vas a donde te digan, te recogen o lo que acordéis, nada mas. Eso si: si lo haces bien, repites, si no, te buscas la vida en otro sitio.
- ¿Tienes las ideas claras?. ¿Estas de acuerdo?
- Si en todo.
- Te veo muy nerviosa
- Si, lo estoy
- Es la primera vez?
- Si
- Mejor, eso da mas morbo.
- Veo que llevas el anillo de casada. ¿Es importante tu matrimonio no?. Si mucho. Este anillo he pensado quitármelo bastantes veces he decidido dejarlo, es parte de mi realidad.
En realidad Raquel estaba hablando contigo misma y a lo que se estaba refiriendo es que ese anillo que llevaba era el que le regaló Ramón y marcaba su nueva realidad con su grabado interior “Soy la puta de Ramón”. Para el encargado de la discoteca era simplemente un anillo de casada. Para Raquel también pero con otro.
- No hace falta que te desnudes, ponte de pie. Es para ver que tal tipo tienes.
Mi mujer se levantó y debido a la infinita excitación que tenía todavía por el lavado de cerebro de Sandra, a base de bofetones, le dijo si quería verla desnuda, que no la importaba. Realmente estaba entregada. Incluso se lo repitió por segunda vez.
- Bueno, vale, tu misma.
Se quitó el vestido, dejándolo caer suavemente al suelo, quedándose únicamente con las preciosas sandalias de aguja. Mirándole fijamente al tipo le dijo.
- Te valgo? Te gusto?
- A quien tienes que gustar es a tu cliente, pero ya que insistes. Acercándose a mi mujer la dijo:
- vamos a ver que tal cariñosa eres. Bésame. Por cierto: como se te tienes que llamar.
- Sibel. Llámame Sibel.
Mientras, le abrazó por la espalda fundiéndose en un beso largo y cálido mientras el otro la arrimaba por la cintura apretándole las tetas contra su camisa. Después de un morreo largo y sostenido.
- Vale, serás una buena puta
- Ya lo soy cariño, o Jefe. En realidad no se como llamarte.
- Llámeme como quieras, Jefe está bien. Las tetas si las tuvieras un poco mas tiesas estaría mejor, pero bueno, vale. Porque tengo prisa y me están esperando pero mañana, podríamos vernos. Dame tu móvil.
- No llevo pero apunta el número….Estaré en Canarias hasta el domingo.
- Te vas
- Si estoy este fin de semana solamente. De todas formas si quieres localizarme en Madrid me puedes llamar.
- No digo que no, Una cosa: No llevas lencería debajo. Vas desnuda.. Eso es un problema que no lleves nada debajo. En general a mis contactos les gustan las mujeres con ropa interior sexy. Medias, ligueros. Ya sabes. Habla con Marí, es la del guardarropa y haber que tiene por ahí. Las sandalias te las quedas, son bonitas, y el vestido no está mal. Que te de algo para ponerte debajo. Ah, y arréglate un poco, píntate que andas un poco regular.
¿Cuales serán mis honorarios?
300€ por un polvo y 1.000€ por la noche completa y lo que diga. Esto es lo que tu te llevarás. Comprenderás que yo me llevo una comisión en todo esto. Pero cobrar 1000 euretes por una noche no está mal ¿verdad?
- No, no está mal, pero preferiría un polvo y ya está.
- Quien es tu cliente
- No pregunte demasiados, hay que ser discreta. Es caprichoso, le gusta el juego. Es de confianza. Es posible que la pases la noche con el. Es un maduro bastante simpático. Te gustará. Es bastante educado y no escatima en cuanto al dinero. Me dijo que no quería niñatas ni gente ordinaria. Creo que tu das el perfil. Eres bastante presentable. Si te portas bien con el me volverá a llamar. Si me entero que me puenteas no me va a gustar nada, Yo pongo a los clientes y vosotras a trabajar. No me interesan las listillas.
- Descuida. Además estoy de paso.
- Pídele a Mari un bolso o algo, no llevas nada, toma un móvil, no me gusta que andes por ahí sin nada. Además este número es para este trabajo. Tu me entiendes. No me interesa tu móvil familiar. No me gusta mezclar churras con merinas.
- ¿Mari, mira te mando a una chica, dala lo que quiera. Se tiene que ir porque la están esperando.
Bajó y Mari, la del guardarropas la hizo pasar a un cuarto donde después de echar un vistazo al armario se puso unas medías negras con liga hasta media pierna y una tanguita también negra. El ritual de sentarse en la butaca para quitarse las sandalias, ponerse la tanguita y las medias la estaba poniendo cada vez mas nerviosa, al escenificar su primer trabajo como puta. Le iban pasando rapidisimamente los acontecimientos de los últimos meses, su marido, su familia, Ramón, su nuevo trabajo en la empresa, su sueldo pactado con el, sus gastos, sus caprichos, sus juegos cada vez mas morbosos, el paseo por la playa desnuda, el fin de semana, el polvo en el coche con Pablo, Sandra, sus escarceos lésbicos, los labios femeninos, la indescriptible sensación de sentirse humillada y sentir que eso la excitaba muchísimo. Todo era una tormenta de acontecimientos tremendos que ya casi era imposible renunciar a ellos.
Terminando a abrocharse sus sandalias de tacón de aguja y una inspiración profunda la hizo olvidar sus temores y recelos. Estaba decidida. Estás preciosa Raquel. Esta noche vas a triunfar, se dijo a si misma. Se colgó un bolsito donde iba el móvil y una caja de preservativos.
- ¿Dígame?
- Hola Sandra, soy Sibel, me ha aceptado.
- Ah, no conocía el número. Este es tu nuevo número de puta no?
- Si
- Como ha ido la reunión?
- Muy bien, algo nerviosa, pero bien
- Vale, así me gusta. Llámame cuando termines.
- Vale, lo haré
- Oye lo de los bofetones de antes, no te lo abras tomado a mal. He visto que te va la marcha y he aprovechado todo ese plan de juego.
- UFFFF vaya hostias que me has metido.
- Te ha gustado la experiencia?
- Es todo tan rápido
- Veo que si. Mira cuando acabes con tu cliente me llamas porque esta noche te quiero hacer un regalo.
- ¿Y si termino tarde o simplemente paso la noche y no vuelvo hasta mañana?
- Uhhh no se. Je je je, pídeme permiso. Me excita que me pidas permiso en todo. De acuerdo. Pídeme permiso puta.
- ¿Me das permiso para pasar la noche con mi cliente si el me lo pide?
- Está bien. Se cariñosa con el. Por cierto. Te quiero comentar una cosa. Ha llamado tu marido a Ramón, porque te dejarte el móvil en el hotel, no se lo cogías. Preguntaba por ti. Le ha Ramón dicho que nos habéis encontrado a mi y a Pablo hoy en la playa. Que ha sido una casualidad. Le ha contado quien era yo, su antigua empleada de la empresa.
- Espera, espera. Y que más le ha contado Ramón.
- Bueno casi todo. Que nos hemos encontrado desnudos. Que hemos quedado para esta noche. No sabía que tenías un marido tan liberal. Quien iba a pensar que mi antiguo Jefe era tan marchoso, y encima que tenía a una mujer puta. Las vueltas que da la vida. Como me apetece verle después de tantos años, la verdad es que le tengo bastante cariño. ¿No te importará? Bueno, que digo, como te va a importar si eres una puta.
- Espera, el asunto de mi marido es diferente, no me gusta mezclar estos juegos con el. No me gusta nada.
- Pues si te cuento lo que ha pasado después.
- El que ha pasado.
- Pues que le he pedido el teléfono de tu marido a Ramón, me lo ha dado y le he llamado yo a Madrid.
- ¿Qué?
- Si lo que oyes y hemos estado hablando hace un rato. Que majo es tu marido, me ha encantado volver a escuchar su voz. Hemos quedado en vernos en Madrid. Además le he insinuado que aquí en Canarias tu estás un poquito suertecita. Se ha reído. Cuando le cuente tus andadas ya verás. Bueno te dejo que aquí en la disco hay ruido. Llámame para saber tus planes esta noche. Si te quedas con tu cliente nos vemos mañana. Un beso

onanistaexperto
22-05-2009, 13:08
Tremendo tu relato, me encanta como escribes y me tienes enganchadísimo, es el relato que siempre miro a ver si has posteado algo nuevo.
Aquí tienes un fan, jejeje.

gasvgas
23-05-2009, 13:50
Entrega 20 Su primer cliente como profesional reconocida

Después de una llamada telefónica presentándose a su cliente, Raquel cogió un taxi dirección al mejor hotel de la zona. Un impresionante complejo turístico. – Al Hotel Nebora, por favor.
Estaba preocupada por la conversación con Sandra. No le cuadraban muchas cosas. Estaba empezando a pensar. Sus nervios de puta principianta se estaban mezclando con una cierta intranquilidad por haberla citado la palabra “tu marido” Sandra y esas confianzas no las entendía demasiado. Decidió tomar por primera vez la iniciativa. Empezó su tramar una ligera venganza tomando las riendas del asunto. El aumento de sus sospechas iba parejo al deseo de convertirse por venganza en una puta, pero no como juego morboso sino por convicción.
Absolutamente nerviosa e infinitamente excitada y preocupada, todo mezclado, veía que el paso sería definitivo. Había dudado en echarse para atrás pero al final toma la decisión mas importante de su vida.

Durante el viaje Raquel notó como el taxista la miraba por el retrovisor. No evitó las miradas facilitándole la visión al centrar el trasero en el centro del sillón trasero. Había llegado a un punto donde la excitaba tremendamente que la observaran. Pues no solo le iba a enseñar las piernas, que lo estaba haciendo, facilitado el asunto al subirse algo la falda, además le iba a hacer partícipe de algunos asuntos particulares. Ya se había mostrado a algún taxista enteriormente. Lo había hecho anteriormente alguna vez y la gustaba ese juego de seducción sexual.
La falda subida enseñando unas piernas preciosas recientemente enfundadas por unas medias que la contorneaban unas formas maravillosas. La liga perfectamente visible. Pero lo mas excitante era hacerle ver al taxista que ella se estaba dando cuenta que le estaba observando y ella lo aceptaba y la gustaba.
Mientras por el camino cogió su nuevo móvil y llamó a Sandra
- Hola Sandra
- Hola Sibel, ¿que hay?
- Bien, una pregunta:¿Tu porque sabes que Ramón me llama Sibel?.
- Bueno, porque le he oído llamarte así en la playa.
- Y si así es, que tiene que ver eso con lo de ser o no ser puta?
- Mujer, no te pongas así. Todo el mundo sabe que cuando se utiliza otro nombre no es para dar limosnas a los negritos de africa. Además si tu eres la querida de Ramón, me imagino que habrás tenido que cambiar de nombre mas de una vez, vamos es lo lógico.
- Si pero si esta mañana nos hemos encontrado en la playa ”tan casualmente” y – no se – todo tan rápido- tanta confianza – no se, hay algunos detalles que no me cuadran.
- Calla tonta, es que no te acuerdas, pero en la playa Ramón te llamó Sibel, pero tu no te acuerdas.
Esa fue la primera metedura de pata de Sandra ante Raquel. Aunque tuvo reflejos y una salida más o menos airosa al mosqueo de mi mujer, porque no hay nada peor en la vida que una mujer que no le cuadre algo. Cualquier detalle por ínfimo que sea, lo que para un hombre pasaría absolutamente desapercibido, para una mujer, con su olfato finísimo, en cuanto a relaciones personales, es una prueba de cargo suficiente para conducir al patíbulo al causante de la misma.
Todo su plan – mejor dicho – nuestro plan, el de Ramón y mío tramado en la sombra por Sandra empezaba a agrietarse por la estúpida metedura de pata de un simple nombre. Sibel. Así de sencillo. Así de ridículo.
En segundos Raquel empezó a rebobinar las situaciones pasadas a la velocidad de la luz. Si se supone que fue un encuentro casual, después de tantos años: ¿tanta confianza, tanto atrevimiento? Por otro lado su situación era bastante comprometida, al pillarla desnuda y emparejada con su amante. Era todo tan intenso, tan dramáticamente morboso, que parecía irreal. ¿Y si fuera algo tramado?
Inspirando hondo, y no respondiéndola a Sandra, Raquel esbozó una ligera y femeninamente cínica sonrisa mientras la decía:
- Está bien, voy en taxi a mi primera cita. Ya hablamos. – colgándola.

Volviendo a marcar llamó a su marido.
- Si dígame
Hola Cariño, soy Raquel. Este número no lo conoces porque es un nuevo móvil que me han dado. Es el del trabajo.
- De que trabajo?
- De mi nuevo trabajo de puta profesional
A todo esto el taxista en silencio estaba escuchando la conversación.
- Voy a mi primera cita. Mi cliente me está esperando. Esto ya no es el típico juego entre tu y yo, o el que me pueda haber organizado Ramón, esto va en serio. Me lo ha conseguido uno que tiene muchos contactos aquí en Canarias y es posible que no sea el último. Por cierto a este le conocía Sandra, tu antígua empleada. Ya veré si me quedo aquí. Ya te contaré, según me vaya. Es lo que siempre te ha excitado no, maridito mío? Ahora si que serás un auténtico cornudo. He tomado la decisión definitiva. Voy en un taxi para el hotel donde se aloja. Se que te ha llamado Sandra, tu antigua empleada. Veo que os entendéis bastante bien. Estoy un poco mosqueada. Tanta casualidad. Tu no tendrás nada que ver en esto ¿verdad?.Quiero que sepas que ella me ha besado, me ha presentado a un amigo suyo y ya me lo he tirado esta tarde. Ramón consiente y a mi que me da que el estaba al tanto de todo. Ya hablaré con ellos mañana o esta noche cuando vuelva de mi cita, pero quiero que sepas que si todo esto estaba planificado, os vais a enterar. Me he metido, o me habéis metido en un tipo de vida que no pienso renunciar a le porque he descubierto que me gusta, pero la iniciativa la voy a tomar yo por primera vez, porque no es lo mismo hacer algo voluntariamente o engañada. Hasta luego.
El taxista, un hombre maduro, serio y tranquilo, estaba literalmente acojonado y no sabía articular palabra.
- No te preocupes, es normal. Ya no me importa que se sepa. Voy a una cita. Tengo un mosqueo tremendo con mi marido y sus amigos. Me parece que he sido la gran engañada en una historia que es muy larga y que no te voy a contar porque no viene a cuento pero mi venganza será dejarme llevar total y absolutamente por quien sea.
De esa manera se empezó a sincerar con el conductor, porque necesitaba contárselo a alguien. Este hombre al llegar le dijo que si necesitaba algo que la llamara, que el estaría dispuesto a lo que fuera. Raquel le dijo que le diera su número de móvil por si le necesitaba. Se lo dio, le cobró y al salir se quedó pensativa un instante y acércandose lentamente a la ventanilla del conductor se acercó con una insinuante sonrisa e introduciendo suavemetne la cabeza por la ventanilla le dio un beso en la boca.
- Para que te acuerdes de mi. Es lo que tenemos las putas, que somos así de cariñosas.
- Si quieres te espero bonita – Le contestó el taxista rápido en reflejos para coger confianza.
- No se cuando terminaré de atender a mi cliente cielo, si quieres te llamo cuando acabe. Si es mañana también ¿vale?
- Puedo ser tu chofer. Tu no me cobras, yo no te cobro.
- Bueno, ya veremos, pero me parece interesante tu propuesta. Algo haremos. Cuídate amor.

Raquel se estaba empezando a castigar así misma, su mosqueo lo estaba volviendo contra si misma por haber sido tan tonta e inocente. En ese momento se estaba vendiendo a cualquiera que pasara a su lado. Por despecho, para bajarse su autoestima. Da igual que fuera un taxista, un parado en la calle, un viejo, o un repartidor de pizzas. Estaba decidida a entregarse a cualquiera.

Entro lentamente en un hall amplio y elegante, y directamente fue a la zona de ascensores mientras que encendía su móvil, mientras hacía un gesto de saludo a uno de los recepcionistas que la observaba para marcar territorio y dar a entender en calidad de que venía al hotel.
- Cariño soy Sibel. En que habitación estás.
- En la 508
- De acuerdo en un instante estoy allí.
Se abre la puerta y observa como un hombre de unos 60 años la invita a entrar.
- Hola cariño
- Hola, pasa, como te llamas?
- Sibel, y ¿tu?
- Oscar. Eres lo que esperaba. Una madurita de muy buen ver. ¿Estas casada?
- Si, lo estoy
- Eso me gusta, me da mas morbo. Eres lo que se puede llamar una casadita decente y respetable que se prestituye. ¿No es así?
- Exacto
- Se puede saber porque
- Entre en los juegos de pareja inducida por mi marido, que le gusta ser un cornudo y le excita verme con otros. Luego apareció un tal Ramón que se pirrió por mi y me sedujo hasta el punto que terminé teniendo una relación con el, consentida por mi marido. Luego los juegos han ido creciendo de intensidad hasta descubrir que me gustan y que estoy seriamente engachada a ellos, pero en estos días han sucedido cosas que me hacen pensar que todo esto estaba planificado desde un principio. No lo se todavía con certeza. Por eso, por despecho, por excitación y porque quiero tomar la iniciativa, por si acaso en todo este asunto he decidio prostituirme, porque me da la gana. Si quieren café, dos tazas.
El cliente era un maduro, elegante, de buen ver. Llevaba puesto un batín e iba descalzo. Cogiendo a mi mujer de la mano la llevó a un sofá de la casi suite que era aquella habitación y directamente la abrazó besandola en la boca a lo que Raquel accedió instantánemanete.
- Me parece una historia interesante. Yo te puedo ayudar. Me gustas.
- Quieres que te trate como a una puta de lujo?
- Si, es que lo soy cariño.
Ella empezó a acariciarle el pecho pues la bata, al estar únicamente sujeta por el lazo de la cintura, se dejaba abrir totalmente. Quitándola, Raquel se la abrió totalmente quedando el tal Oscar desnudo pues no llevaba nada debajo. Una polla estirada bastante generosa que automáticamente la cogió con su mano para empezar a movérsela mientras la falda del vestido dejaba ver los muslos y las bonitas ligas que remataban sus médias.
- Muevemela y chupamela, me apetece
- ¿Quieres que nos duchemos antes?
- Vale, luego pero ahora chupamela. Quiero ver como esos labios de madurita me besan mi polla y luego com se va introduciendo en tu boca. Quiero sentir tu lengua dentro como corretea acariciandola por dentro.
Se inclinó mi mujer en silencio y empezó a mamarsela con una suavidad digna de un angel. El cliente estaba en las nubes. Al poco se levantó y empezó a contornearse delante de el hasta que el vestido cayó al suelo. Sus tetas fuera. Unicamente vestida con la tanguita negra, las medias y las sandalias de aguja.
- ¿Te gusto?
- Claro que me gustas, desnudate, quiero verte desnuda y quiero que me hables. Me gustan las putas que me hablan. Me gusta recrearme en situaciones morbosas. Dime algo.
- Veo que te gusta el juego. No te preocupes que jugaremos cariño. Tu pagas y tu mandas.
Mientras Raquel iba hablándole con un tono bajo y susurrante se iba acariciando mientras sus caderas se contorneaban de un lado a otro ofreciendo una imagen espectacular.
- ¿Quieres hacer el papel de corneador? ¿Te apatece llamar por el móvil a mi marido? El es un cornudo bastante grande.
Sin mediar palabra Raquel se volvió a sentar muy cerca de su cliente, cogió el movil y mientras marcaba y esperaba el tono, su cliente se estaba tocando su polla desnudo al lado de ella.
- Hola cariño. Soy tu mujercita. Espera que te paso a mi cliente
- Hola?
- Hola que tal estás?
- Muy bien. Aquí con tu preciosa mujer. La tengo al lado y creo que esta noche va a ser fantástica.
- Trae cariño, que te veo un poco cortado con mi marido.
Cogiendole el móvil se puso otra vez Raquel para forzar la situación y subir el tono de excitación.
- Oye amor, mi cliente está un poco cortado y quizás no se crea que tu eres mi marido. Tengo toda la noche para convéncerle. Mira, te voy a decir el plan. Le acabo de hacer una mamada magnífica y ahora se la estoy moviendo suavemente. Está su polla muy engrasadita por la mezcla de su líquido preseminal y mi saliva. Recuerda que es la saliva de una casada decente y respetable ¿verdad?. Cuando te colguemos nos ducharemos y me imagino que querrá que le haga cariñitos mientras el agua caliente nos inunda a los dos. Luego lógicamente nos iremos a la cama y allí estáre a su disposición para que me folle y me eche el primer polvo de la noche porque no pienso que sea el último. Las putas como yo tiene tienen que tratar muy bien a sus clientes.
- Oye Raquel ¿no crees que te estás pasando un poco?
- Para nada. Espera te paso a mi cliente mientras me voy desnudando delante de el para excitarle mas aún. Hablar entre vosotros, pero que no sea de futbool, prefiero que hableis de mi. A, se me olvidaba, como veo que es un hombre fiable y sano, no pienso usar condones, me va a follar a pelo. Eso encarecerá mis honorarios de puta, pero quería que lo supieras. Te lo paso
- Vaya mujer que tienes. Cuanto tiempo llevais casados.
- Pues casi 15
- Me encanta hacerte un cornudo. Esta noche lo vas a ser del todo y definitivamente
- Ya lo creo
- Mira. Ahora se acaba de quitar las medias y las sandalias y se ha puesto depié. Se está quitando la tanguita. Se ha quedado desnuda tu mujer. Cornudo ¿me estas escuchando?
- Si claro que te escucho.
- ¿Desde cuando es puta tu mujer?
- Bueno, en realidad esta es la primera vez, ya que antes hemos jugado a esto y escenificado cosas, pero esta vez está mandada por alguin que no conozco, ella se lo ha buscado
- Asi que la voy a estrenar como puta ¿no?
- Si así es.
- Y tu a movértela pensando en tu mujercita
- Pues si a movérmela
Luego si quieres te llamamos otra vez al móvil y seguimos hablando. Ahora me esta diciendo esta puta tan preciosa que nos vamos a la ducha.

NOTA DEL AUTOR gasvgas
Os propongo que para haceros partícipes del relato, me podeis decir como os imaginais que seguiría la historia. Si me decir como yo la escribo según vuestras indicaciones dándole mi aire novelesco. De esa manera tendréis un relato a vustra medida. ¿Que os parece?

guiomar
23-05-2009, 16:01
¡SANDRA¡ notworth notworth notworth

guiomar
23-05-2009, 16:05
Lo siento, equivoque el nombre....para nada estoy de acuerdo con la actitud de sandra ni su forma de actuar.
todas mis felicitaciones son para Raquel....animo...adelante y se fuerte siempre.


notworth notworth notworth ¡¡¡RAQUEL¡¡¡ notworth notworth notworth

clap0000 TU VOLUNTAD Y DESEOS SIEMPRE clap0000

CHARON
23-05-2009, 18:55
Yo tambien te doy mis clap0000clap0000clap0000clap0000clap0000clap0000cl ap0000clap0000clap0000 Un saludo y mis felicitaciones por este estupendo relato.beerchugbeerchugbeerchugbeerchugbeerchugbee rchugbeerchug

blow
23-05-2009, 23:58
Verás gasvgas. Yo agradezco de corazón tu invitación a participar en el relato, pero en mi opinión no es una buena idea. Te lo digo por experiencia (no de Pajilleros). Cada uno irà por su lado y probablemente no siempre te gustarà, lo que aumentarà tu desconcierto. Esto de las fantasias eróticas és un mundo extraño, de variaciones infinitas y a menudo incomprensible.

Mas vale que sigas a tu aire (si te ves con fuerzas) y plasmes como mejor sepas lo que tu polla y tu cerebro te pida que seguro que es lo que mejor sabras escribir.

Solo un consejo: No lies mucho la historia. A menudo lo más sencillo és lo más efectivo.

Es una humilde opinión. Muy personal. Tú haz lo que quieras que sea lo que sea, si sale de dentro de tí, serà lo correcto.

Saludos.

gasvgas
24-05-2009, 19:23
Muchas gracias bolw por tu consejo. Tienes absolutamente toda la razón. Quizás el dirigir la historia según las opiniones y sugerencias de los colegas pajilleros solo sirva para liar mas la historia de lo que está. También te agradezco la sugerencia de no complicar mucho el relato. También tienes razón en este punto. Yo mismo me doy cuenta que Raquel, Sandra, Ramón y Rubén se sumergen en diálogos y situaciones complicadas, a veces demasiado largas. Procuraré inspirarles desde arriba aires mas sencillos en sus actuaciones, aunque no es fácil, pues pienso que parte de la tensión morbosa reside en las reflexiones, aciertos y contradicciones que cada uno de ellos tienen en los papeles que interpretan, y no tanto en el mete - saca, que aunque también, es la consecuencia de todo lo anterior y que si nos ceñimos a eso únicamente, después de 20 entregas, se hubiera convertido el relato en un escrito bastante aburrido y repetitivo.
De todas formas te agradezco tus acertados consejos. De verdad, pues en el fondo es lo que quiero: alguna referencia. Un abrazo de gasvgas

JEFE INDIO
10-06-2009, 18:25
Ola Gasvgas, Esta Historia Es La Mejor Que He Leido En Mi Vida, Por Favor No Pares De Contarnos La Historia Que Llevamos Unos Dias Sin Saber Nada De Ti Y Por Lo Menos Yo Estoy Super Impaciente De Saber Mas.

Un Saludo

P.d. Te Voy A Nominar Al Premio Planeta

JEFE INDIO
01-07-2009, 11:37
Hola Amigo Gasvgas Donde Estas,

Estamos Impacientes De Tu Relato

Saludos

Eduug
23-09-2009, 19:33
La verdad es que me ha encantado esta historia,un poco menos estos ultimos capitulos,pero te dire que llevo alrededor de tres horas enfrascado en la lectura de tu relato....
Tengo una pregunta para ti....comenzaste diciendo que es una historia real,puedo saber en que momento deja de ser real y como esta la situacion ahora mismo? gracias y enhorabuena por tu relato,

PD:nunca entendere a los cornudos,la verdad.

axelay
18-10-2009, 22:37
¿¿¿No sigues el relato??? DEPREDEPREDEPREDEPREDEPREDEPREDEPRE

gasvgas
12-11-2011, 20:57
PERDONAR EL LARGO LAPSUS DE TIEMPO. Continuaré con el relato.

- Cariño, te dejamos, piensa en mi. Bueno si no piensas en mi tampoco pasará nada. Como si piensas en Sandra, tu antígua empleada. Si piensas en mi, piensa en los polvazos que me va a echar a pelo mi cliente esta noche, quiero que me llene el coño de leche. Si me preña, no me importará. Te dejo que estoy ocupada. Ya hablaremos tu y yo mas despacio.
Tiró el móvil al sofá, sin apagarlo y con el encanto que caracteriza a la hembra que quiere satisfacer a su macho empezó a contornearse sensualmente delante de su cliente.
Al poco ya estaba de rodillas acariciandole la polla estirada y dándole pequeños besos. Todo de libro. Un auténtico manual de seducción. La polla dentro de su boca de puta de lujo. Una y otra vez. Todo lento, todo suave, con la manera de ser de Raquel. Con su mirada dulce y cautivadora. La polla del cliente era hermosa, a pesar de su edad. Se veía que se cuidaba. Sin dejar que se terminara corriendo en ella se incorporó y sentando su culo en sus muslos con las piernas abiertas y flexionadas, y mirándole a el, se fue acercando para besarle en la boca dulcemente. Raquel sabía que las putas no suelen besar en la boca. Saben que eso engancha, pero ella estaba decidida a darlo todo. Por venganza o por lo que fuera esa noche quería que fuera para su cliente inolvidable.
Le empezó a besar mientras sus manos le recogían y acariciaban su nuca por encima del respaldo del sofá una y otra vez. Su lengua se undia dulcemente en la boca de su cleinte encontrando su lengua, jugando y entrelazandose con ella. Sus cabellos callendo y tapando las dos caras escenificando una unión carnal intensa y morbosa. Con una pequeña flexión de sus piernas y su mano por la espalda buscando y encontrando la polla del cliente, se la colocó suavemente en la entrada de su vagina. No hizo falta ayudarla para que penetrara. Dejándose caer sobre los muslos de su hombre la polla la penetró totalmente hasta el fondo. No solo hasta el fondo de su vagina sino hasta el fondo de su alma. Una penetración deseada y anhelada. Raquel estaba decidida a gozar esa noche como venganza dejándose llevar por esa intuición femenina que la decía que había sido utilizada y manipulada. Aunque no sabía exactamente como, pero su intuición dejaba paso por instantes a una creciente convicción. Estaba decidida a venderse como mujer- Estaba decidida a entregarse, a dejar de pertencer a su marido, a su amante. Solo quería pertener a si misma y a la polla que tenía clavaba en sus entrañas. Estaba decidida a que no fuera un vulgar servicio de puta artísticamente finjido. Estaba decidica a enamorar a su cliente. Estaba decidida a ser prostituta a partir de esa noche.
Empezó el mete saca y el baile arriba abajo própio de la postura. De vez en cuando se acercaba para besarle, una y otra vez. Paraba de vez en cuando para descansar y susurrarle cariños al oido.
- Sibel, eres preciosa y además te entregas de una manera que me encanta
- Lo se. Pagas y estoy decidida a que esta noche sea inolvidable.
- Quedate esta noche, quiero disfrutar tranquilamente de ti. Quiero conocerte.
- Tu mandas, esta noche soy tuya y a tu disposición. Quiero que sea el tio mas feliz del mundo. Te hago una propuesta.
- Tu diras bonita
- Te propongo un primer polvo ahora, el polvo deseado, luego nos duchamos, y tranquilamente después hablamos, jugamos y hacemos todo lo que quieras y hasta cuando tu quieras. La noche es larga.
- Me parece estupendo.
Dicho esto ella volvíó a besarle en la boca mientras comenzaba rítmicamente el sube baj propio de la hembra penetrada. Estaba dispuesta a que el cliente se corriera. Sus ritmo empezó a incrementarse minetras el le sobaba las tetas y le agarraba una y otra vez el culo y las caderas en un afan irrefrenable de hacerla suya infinitamente.
En uno de esos movimientos el cliente empezo a contorsionarse y a temblar todo su cuerpo. Raquel al percibirlo dejó de moverse y abrazándolo intensamente lo volvió a besar en un acto definitiva unión, con los pechos aplastados el uno sobre el otro, y apretando sus paredes vaginales la totalidad de todo su capullo notó como le explotaba en su interior un surtidor de semen. Leche, leche, leche de prostituta. Pensando en su marido, pensando en el engaño, pensando en su venganza mientras sus paredes vaginales apretaban una y otra vez fuertemente al capullo del cliente en un acto de exprimirle todo el semen posible para sentir como en ese acto cambiaba su vida para siempre. Notó como se inundaba todo su interior de la leche de su cliente mientras los estertores se repetian una y otra vez hasta distanciarse. Una leche caliente que empezó a resbalar entre la polla y su vagina de puta mojando sus muslos y los de su cliente mientras reposaban abrazados.
- Te propongo una ducha amor
- Vamos para allá
Raquel se incorporó y mientras le cogía dulcemente de la mano para ayudarle a levantarse notó como otra tanda de leche le salía de su coño y resbalaba por su muslo. Le gustaba la sensación de sentirse una hembra repleta de su macho.
- Mira como me has puesto. Eres un chico malo, te voy a tener que castigar – mientras esto le decía le enseñaba el chorreon de leche que salía y que caía al suelo.
- Eres una puta preciosa. Vamos a ducharnos que luego te voy a proponer un juego.
- ¿Cuál, venga dimelo?
- Luego, ahora a la ducha.
- Dejame cuidarte. Espera que salga templada.
Le invitó a meterse y comenzó a frotarle suavemente por la espalda, por el pecho, se arrodilló y le empezó a limpiar entre las ingles. No resistió y se la volvió a introducir en la boca. Consiguió que volviera a estirarse
Al incorporarse volvieron a abrazarse y a besarse mientras el agua les arropaba a raudales desde arriba.
Al cabo de un rato, enrollados en las toallas estaban retozando en la cama.
- Dime cariño ¿Cuál es ese juego que me propones?
- Quiero que seduzcas al camarero. Voy a pedir una botella de champange y bombones. Quiero que le recibas desnuda.
- Es fuerte lo que me propones
- Es un capricho. Lo he visto por Internet en Videos muy morbosos y me gustaíra escenificarlo aquí contigo.
- Es fuerte, pero si me lo pides…
Raquel inspiró profundamente y en un acto de entrega mezcla de excitación y de autocastigo le sonrió aterrorizada asintiendo en silencio con la cabeza.
- Tu mandas.
- ¿Me pueden subir a la habitación 512 una botella de brut y algunos bombones, por favor?............si ……claro. De acuerdo
- En 10 minutos están aquí. Quiero que le recibas al camarero desnuda. Como estás ahora. Solo con las sandalias de tacón de aguja. Quiero que fuerces la situación. Preveo que el permanecerá impasible aguantando el chaparrón. Tensa la situación. Yo me voy a ir a la ducha pero voy a dejar grabando este video. Tenlo el lugar perfecto para que no se vea. Vamos a divertirnos los dos. – Pero cariño, me da mucho corte.
- Va en el precio y en la noche. Es mi capricho.
- Te veo temblando.
- Si lo estoy.
- Me excita forzar la situación. Se te nota primeriza en todos estos juegos. Me excita emputecer a las primerizas. Cuanto mas adrenalina segregues mas te la pedi´rá el cuerpo en un futuro.
- Lo se cariño. Te tengo que reconocer que me puede mas la excitación que la vergüenza.
- Luego cuando se vaya lo veremos y nos reímos. Pero antes, espera que te voy a poner algo que me erotiza bastante.
Se incorporó el cliente y sacando del cajón de la mesilla una caja de terciopelo, la abrió y mostrándosela le dijo a mi mujer.
- Te gusta?. Es el collar que le regalé a mi mujer por nuestro 25 aniversario. Quiero que lo lleves tu.
- Pero
- Si no pasa nada, . Solo te puedo decir que es de mi mujer. Me erotiza que lo lleven mis amigas
- ¿Tus putas no? Como yo
- Si como tu
- Pero con una condición. Si me lo pongo igual luego ya no voy a querer quitármelo
- Bueno eso ya lo veremos.
Mientras Raquel se recogía el pelo, Victor le cerró el broche por detrás en su nuca.
- Estás preciosa.
Raquel sintió en aquel momento una sensación especial. El ponerse la joya de otra mujer y suplantarla en su papel de otra hembra que roba al macho de otra, la hizo estremecerse de excitación.
- ¿Y quieres que vaya a abrir al camarero desnuda? Nunca me he mostrado a un desconocido. Me da mucho corte.
- Es un capricho de tu cliente. Hazlo, te gustará
Al poco estaban llamando a la puerta. El cliente, al oír la puerta se fue, como estaba previsto al cuarto de baño, y Raquel fue a abrirle sensualmente desnuda, sus sandalias de aguja que realzaban sus desnuda figura y con su precioso collar de brillantes al cuello como único vestido.
La cara del camarero fue todo un poema al verla desafiante y sensual delante de el.
- Pasa, sígueme
Dándose la vuelta despacio y sensual empezó a andar por toda la habitación mostrándole todo el precioso culo y pasando lentamente por delante del vídeo oculto por un florero con plantas.
- Déjalo aquí. Mi amigo se está duchando. ¿Quieres que te firme algo?
- Si por favor señora, firme aquí.
Acercándose al camarero, desafiante, nerviosa, excitada le cogió el papel, le hizo un garabato. Sabía que se estaba grabando en video la escena. Suspirando y pudiéndole mas su terrible excitación a la vergüenza le dijo al camarero.
- ¿Te gusto?
- El chaval no supo articular palabra. Únicamente movió la cabeza torpemente asintiendo.
- El que me gustas eres tu a mi, Eres una monada. Que rico eres.
- Señora, las normas del hotel….usted sabe
Sin previo aviso Raquel se le acercó mas y directamente le puso una mano en su hombro.
- Calla tonto y aprovéchate. Mi cliente no me gusta, el que me gusta eres tu. Acaríciame y aprovechate que está duchándose.
El camarero impasible y nervioso mirando al suelo volvió a repetir la frase, mientras Raquel se le acercó mas y cogiéndole con sus dos manos la nuca le calló la cantinela que estaba contando con un beso.
El chaval era todo un poema, tembloroso y mirando para otro lado.
- Dajalo, por favor, son las reglas del hotel.
Raquel se acercó mas y le plantó un beso imprevisto en todos los morros. El reaccionó instantaneamente y cogiandola por la cintura la apretó contra su pecho aplastándola las tetas y dándola un achuchón de los que hacen historia.
- Que buena estás, - le susurró al oido - eres madura, pero me pones a mil. Me quieres poner cachondo y lo has conseguido. Porque el viejo está a punto de salir que si no ahora mismo te echaba un polvazo que te ibas a enterar, y además gratis.
Raquel mientras ya le había sacado la polla del pantalón y moviéndola escuchó del joven. No, por favor, no, que me pierdo.
Mientras Raquel ya estaba arrodillada ante su nuevo macho. Mi mujer se la metió en la boca y empezó rapidisimamente a mamarsela. Raquel tuvo siempre la habilidad de situarse en plano para salir la escena grabada en el vídeo. El chaval cerró los ojos de placer y en menos de 40 segundos empezó a corrérse en la boca de Raquel. Empezó a chorrearle la leche por la boca, el cuello , el pecho. Algo tragó, no la importaba. Estaba lanzada. Sabía que ese acto de sumisión y de entrega a un desconocido, por orden de otro desconocido, era el pistoletazo de salida a una marcha que no sabía a donde la llevaría. Era una mezcla de sentimientos encontrados de venganza, placer, excitación y revancha mientras sentía la lefa del muchacho escurrirse por su barbilla, cuello y tetas mientras sabía que todo aquello, aunque algo lejos lo vería su marido. Estaba escenificando su primera venganza, que no sería la última ni la mas importante.
Al poco se levantó y sin limpiarse y con toda la mezcla de líquidos recorriendo su cara le cogió de la mano y le llevó a la puerta.
- Límpiate que te va a ver el viejo.
- Calla que esto es cosa mia, ahora me limpio. ¿Te ha gustado el trabajito?, lo he hecho gratis, no te quejarás ¿no?
El chaval después de recomponerse no podía dar crédito a lo que le estaba sucediendo. Todo había transcurrido en menos de 3 minutos. Un hasta luego y la puerta cerrada.
Raquel se acercó a la cámara de video y sensualmente se acercó la yema de su dedo índice a su boca y manchandosela con restos de leche del camarero lo llevó al cristal del video, y mientras lo emborronaba decía. Este polvo de la prostituta Sybel se lo dedico a mi maridito cariñoso para que se haga buenas pajas esta noche.
- No me jodas!!!!, no me manches la cámara, le soltó el viejo mientras salía del cuarto de baño.
- No pasa nada, ahora mismo te lo limpio.
- Menuda puta estás hecha. Que divertido. Vamos a ver el vídeo
Tumbados en la cama lo visualizaron en la TV. Desnudos
- Le mandamos el video al cabrón de tu marido y luego le llamamos por telefóno
- Perfecto cariño, mándaselo
Conectándo la cámara al USB del portatil pasó el vídeo como fichero y acto seguido por mail como adjunto a la dirección del cornudo de la recien estrenada puta.
- ¿Digame?
- ¿Ruben?,
- Si, digame
- Oye, soy el de antes, el cliente de tu mujer. Mira, abre el portátil. Tenemos una sorpresa para ti.
- ¿Otra vez tu?
- Si aquí estoy con la puta de tu esposaq, que no sabes que bien folla. Bueno, ¿como no lo vas a saber si eres su marido?. Espera que te la paso. Ah.. que no se te olvide, enciende tu ordenador y abre el correo, que tu mujer te ha hecho un video dedicado para ti. Espera que te la paso.
- Hola cariño. Quiero que te pajes esta noche con lo que vas a ver. Es muy sugerente. Entre polvo y polvo de mi primer cliente se la he mamado al camarero. No sabes lo rica que sabe su lefa en mi boca. ¿No querias esto para tu mujer? Pues ya lo has conseguido. Pero el que juega con fuego se quema…porque ¿sabes una cosa? Me quedo en Canarias una temporada, además ya veré cuando vuelvo a Madrid. Mi nueva profesión de puta. Soy prostituta ¿No es lo que querías?. Te lo voy a decir mas clarito:
- Me voy a dedicar a la prostitución.
Espera que te paso otra vez con mi cliente, que me voy a duchar mientras ves el vídeo y lo comentais entre los dos.
- Hola hombre, soy yo otra vez je je cornudo ¿no? ¿no te importa que te llame así,no?
- No, ya para que, no me importa, me parece que se me ha ido de las manos el asunto.
- Pues si porque tu mujer está muy buena. Me la he follado a pelo antes. Oye cuentame; como la empezaste a meter en esto.
- Ha sido todo un proceso. Empecé hace meses. Fue por casualidad. Conoció a uno que nos hizo una obra y se fueron ligando, la sedujo y poco a poco veo que se ha ido emputeciendo hasta hoy.
- Joder pues es morbosos. Así que es verdad lo que ella me ha dicho. En un principio no me lo he creido. Así que este es su primer servicio de prostituta real.
- Si lo es – Contestó Raquel acercando el auricular del teléfono para que lo oyera también.
-
Casi de madrugada se quedaron dormidos.

Por la mañana al salir del hotel saludo al Conseje y éste le indicó que se acercara.
- Hola quieres que nos quedemos con tu teléfono? Tu sabes.
- Vale, pero te doy el de mi Jefe es Sandocan. ¿Le conoces?
- Si, claro, quien no conoce a Sandocan, todo un personaje. ¿Trabajas para el?
- Trabajo para el.

gasvgas
12-11-2011, 21:05
Me preguntabas Eduug cuando la historia dejó de ser real y empezó a ser ficticia. Pues cuando Raquel se enamoró de Ramón en la época de los halagos y del deslumbramiento de la nueva vida que se le abría a su alrededor. Fué cuando empezó a acostarse con el cuando descubrió el montaje entre nosotros y eso no me lo perdonó nunca ni a mi ni a Ramón. Actualmente estamos separados. Ella vive con mis hijas y poco mas se de ella y yo vivo en un apartamento con Sandra. Al final mi antígua empleada se salío con la suya y rompió nuestro matrimonio, aunque tengo que decir que mi vida sexual ha ganado un montón de experiencias con ella.
Pero si os parece seguiré con mi relato

sex293
17-11-2011, 00:14
Un relato increíble casi mejor que algunos libros de La sonrisa vertical.sigue con el relato porfavor.

xex
17-11-2011, 13:20
Me preguntabas Eduug cuando la historia dejó de ser real y empezó a ser ficticia. Pues cuando Raquel se enamoró de Ramón en la época de los halagos y del deslumbramiento de la nueva vida que se le abría a su alrededor. Fué cuando empezó a acostarse con el cuando descubrió el montaje entre nosotros y eso no me lo perdonó nunca ni a mi ni a Ramón. Actualmente estamos separados. Ella vive con mis hijas y poco mas se de ella y yo vivo en un apartamento con Sandra. Al final mi antígua empleada se salío con la suya y rompió nuestro matrimonio, aunque tengo que decir que mi vida sexual ha ganado un montón de experiencias con ella.
Pero si os parece seguiré con mi relato

1.- El relato está muy bien desarrollado y conseguido. Te felicito.
2.- Una crítica. En mi opinión, el desenlace en la vida real muestra que te guiaste primero por tu deseo sexual que por tu razón y conciencia. Una lección moral que extraigo de ello es que un juego o fantasia, erótico o sexual, no debe conducirse mediante el engaño. Al engañar a tu esposa, la utilizaste para satisfacer los deseos de tu amante y de ti. Con ello, le causaste un daño que tuvo como resultado el que ya conoces.
3.- Que sirva esto para ilustración del resto de lectores de este website.

Saludos.

yoke1976
18-11-2011, 10:08
Me preguntabas Eduug cuando la historia dejó de ser real y empezó a ser ficticia. Pues cuando Raquel se enamoró de Ramón en la época de los halagos y del deslumbramiento de la nueva vida que se le abría a su alrededor. Fué cuando empezó a acostarse con el cuando descubrió el montaje entre nosotros y eso no me lo perdonó nunca ni a mi ni a Ramón. Actualmente estamos separados. Ella vive con mis hijas y poco mas se de ella y yo vivo en un apartamento con Sandra. Al final mi antígua empleada se salío con la suya y rompió nuestro matrimonio, aunque tengo que decir que mi vida sexual ha ganado un montón de experiencias con ella.
Pero si os parece seguiré con mi relato

Fantastico relato, y si me permites una pregunta: ¿Como lo descubrió, ya que vuestro plan era perfecto? ¿Se fue alguien de la boca?.

PERVER20
18-11-2011, 13:23
jum..y para cuando un hilo de...."sandra"?? o al menos, una foto por aki...

hay dejo el morboreto...

Antorchaolimpic
18-11-2011, 14:17
Sencillamente espectatular tu relato, lo he seguido varios dias, y no veas como me ha puesto.

Para continuar con el hilo, ¿porque no pones alguna foto de Raquel o Sandra..?

Un saludo y suerte

Delgadita
18-11-2011, 17:04
clap0000clap0000

Muy buen relato.

Esperaré su continuación ;)

PERVER20
20-11-2011, 23:32
que pena vaya tan lento esto

gasvgas
02-12-2011, 20:16
Había terminado su primer servicio de prostituta de lujo. Había amanecido. Se duchó y después de arreglarse se despidió con un beso del cliente que aún dormitaba. En recepción pidió un taxi. El recepcionista era ya del turno de mañana. Era otro, pero no había que ser muy adivino. Al poco llegó el taxi y dirección al Hotel donde se hospedaba con Ramón, aprovechó para hacer la llamada de rigor.
- ¿Sandocan? Hola. Perdona las horas, seguro que te he despertado. Salgo del Hotel ahora
- Hola Sivel ¿Cómo te fue?
- Bien. El cliente sin problema. Creo que ha quedado contento
- Por supuesto. Tus amigos tienen imaginación y era todo un morboso caballero. Estoy muy cansada. Me voy a mi hotel.
- De acuerdo. Tienes un sobre a tu nombre con tus 500€. Se lo puedes pedir a cualquiera de la barra de la disco. ¿Puedo seguir contando contigo?
- Si, pero en Madrid, me voy esta tarde. Voy a mi hotel a recoger mis cosas y me saco el primer vuelo disponible. Tienes mi número de móvil. Tengo muchas cosas que arreglar en Madrid. Si quieres puedes contar conmigo pero en Madrid.
- Está bien. Yo no hago preguntas. Mándame por mail tus veinte dígitos de la cuenta corriente donde quieras que te ingrese tus servicios. Te mando en un msm mi correo.
- Pues entonces guardate el sobre y me madas estos 500€ por tanferencia cuando tengas mis dígitos. Así no tengo que ir a la Disco esta tarde. Cuidate Jefe y estaremos en contacto.
- Igualmente Sibel. Te mando la transferencia cuando me mandes tus datos.
- Una cosa Jefe. Clientes especiales, no cualquier cosa, con tarifa vip. Tu me entiendes.
- Que putas sois todas. En cuanto aterrizáis os créis princesas. Está bien. Tu lo vales. Cuidate

VUELTA A MADRID

Eran las 7,30h, de la mañana y llegó al hotel. Allí estaban Sandra y Ramón durmiendo en la cama entre sábanas. Se adivinaba la batalla campal que habían tenido por la noche.
Sin decir ni pio empiezo a hacer la maleta.
- Espera Raquel - ¿A dónde vas? La increpó Sandra al despertarse
- Me voy a Madrid, ya hablaremos. Estoy hecha un lio y necesito centrarme.
- Pero no te puedes ir, nos lo estamos pasando genial. ¿No seá porque me he acostado esta noche con Ramón? ¿Es por eso? Tu tampoco te lo debes de haber pasado tan mal con tu cliente, ¿no?
Sandra se levantó de la cama totalmente desnuda y la cogió a Raquel del brazo.
- No te irás verdad?
- Claro que me iré. Llegamos a las islas hace apenas 2 días como pareja de queridos y durante esas horas han sucedido demasiadas cosas para asimilarlas de golpe. Estoy atragantada y no solo de la leche que he tragado sino de muchas cosas mas y necesito digerirlas. Y tu Ramón. Contigo tengo que hablar tranquilamente. Pero será en Madrid.
Durante el vuelo de vuelta no dejó de mirar pensativa por la ventanilla recordando todos los acontecimientos vividos. Su vida la tenía patas arriba. No entendía bien la coincidencia tan extraordinaria con Sandra en la playa en una situación absolutamente comprometida y hasta casi ridícula; paseando desnuda con su amante y que fuera una antígua empleada de la empresa de su marido la que la pillara en esas circunstancias tan comprometidas. No entendía como a las pocas horas habían quedado para cenar y como al poco estaba follando con el amigo de Sandra, y como con esta en la discoteca hasta se besaron y hostia incluida a la salida. No entendía como al poco estaba en la habitación de un hotel prostituyendose. No entendía como esta mañana estaba Sandra acostada con Ramón. La cabeza le daba vueltas. Todo tan rápido. Todo tan surrealista. Y a casi dos mil kilómetros su marido machacándose a pajas. ¿Tendría algo que ver en todo esto?. Miraba y miraba por la ventanilla mientras los pensamientos y acontecimientos la venían una y otra vez mezclándose en un ramillete multicolor de sensaciones y sentimientos opuestos.
Pero había descubierto el placer de lo prohibido, había descubierto la sensación de probar machos diferentes y la libertad dada por Ramón con un dinero fácil y caprichoso al que, por otro lado, ya no quería renunciar. Había probado eso el dinero fácil y el sexo acompañado de adrenalina.
Decidido no había marcha atrás, pero ella sería la que marcaría el camino a partir de ahora. Estando en estas cosas se quedó dormida.

gasvgas
30-12-2011, 21:53
-SU NUEVA VIDA EN MADRID
Señores pasajeros, abróchense los cinturones y mantengam el respaldo en posición vertical. En poco minutos tomaremos tierra en Barajas.

Mi mujer había dormido casi todo el viaje. Había maldormido pues entre sueño y sueño las imágenes fueres de estos dos días pasados en Canarias las tenía clavadas. Entre sueño y sueño fué rememorando los últimos meses y su evolución. Había llegado a las Islas como amante de Ramón y volvía a Madrid como una zorra declarada por todos; de su marido, de Ramón y hasta de su antigua empleada. Y además estaba salida, seguía excitada, ahora mismo volvería a follar. ¿Con quien? La daba lo mismo.
En el viaje había repasado estos últimos meses y su rápida evolución de casada perfecta a zorra reconocida por ella misma y por su entorno. Recordó el principo de todo y las obras en su chalet de la sierra y como conoció a Ramón, el empresario que se encargó de la reforma. Su seguridad y tranquilidad turbada por los primeros halagos dentro de su matrimonio a los que ella y casi ninguna mujer se puede resistir.. El primer beso en el pub. Su primera cita en el apartamento y su primer polvo de adultera. Los encuentros incestuosos en el coche de Ramón. Su primer fin de semana pasado fuera de Madrid y con otro hombre como fué el viaje a Sevilla. La primera vez que se llamó a si misma puta delante de su marido. Su nuevo anillo con la frase “pertenezco a Ramón” sustituido a los dos meses por el que ponía “Soy la puta de Ramón”. El apartamento y el primer trio con otro desconocido amigo de Ramón. El reconocimiento de Ruben, su marido como cornudo “oficial” El auténtico armario de preciosa lenceria comprado todo por Ramón. El pacto del restaurante oficial entre los tres y su nómina de 3.000 € mensuales por servicio y trabajo exclusivo a Ramón, trabajo profesional y personal. El reconocimiento a si misma como zorra al poderle mas la excitación que le producía toda esta situación por encima de los convecionalismos anteriores, a raíz de las habladurias de los empleados de Ramón y las miradas cazadas por ella dando a entender su entrada en la empresa como zorra declarada, sintiendose puta ante estos empleados y no importarle nada. La escena del coche besandose con Ramón y su marido detrás mirando mientras le decía “Te quiero”. La primera noche pasada en el Chalet de Ramón y su primer servicio de puta a su marido allí mismo.El viaje a Canarias. El paseo desnuda. El polvo al cachas amigo de Sandra en el coche. El beso desvico con Sandra y su primer polvo como prostituta oficial al cliente de Sandocan. Todo de vertigo.
Estaba decidido. No renuncio a nada. Soy una puta y me gusta.
Lo primero que hizo fue ir a casa. Saludar a las niñas y quedarse con ellsa casi dos horas. Ternía ganar de estar con sus hijas. Eso es lo primero. Luego en nuestro cuarto me cojió de la mano y mirándome a los ojos me dijo:

- Mira Ruben todo ha cambiado. Ya habrá tiempo de saber el origen o no de lo de Ramón, la casualidad de encontrarme con Sandra en Canarias, en el fondo me da lo mismo. Mi ilusión por el se ha desvanecido como un soplo, sobretodo al verle en la cama abrazado a Sandra, tu antígua empleada. Menuda niña, no corre, vuela. Estos casi tres días han sido de locos. Mi escala de valores percibo que está cambiando y es hora de reflexionar y saber donde está mi vida. Quitar lo superfluo y quedarme con lo que me importa en este momento.
- Pues dime con que te quedas y que dejas.
- Me quedo con mi sexualidad. Has abierto una puerta y la he traspasado. Ya nada será igual.
- ¿Me puedes concretar mas?
- En concreto viviré contigo. Es mi casa, es nuestra casa, es la casa de nuestras hijas. A eso no renuncio. Ante la familia y amigos íntimos seré la esposa perfecta, pero ya no me pidas mas porque todo lo demás ha cambiado. ¿Hacia donde? Pues no lo sé. No renuncio a mi sexualidad y a ganar ese dinero fácil, que entre todos, me habéis enseñado a ganar. A partír de ahora solo follaré por dinero, incluyéndote a ti. Me gusta y me excita y me acepto como puta, que es en l oque me habeis convertido. En Canarias me he prostituido y ¿sabes? Me ha gustado la experiencia porque la he elegido yo, porque he elegido el momento y el lugar. Mi Jefe canario se llama Sandocan y tiene mi móvil, por cierto que es otro móvil diferente al habitual mio, el nuevo número es el de Sybel - la zorra de tu mujer - . Eres cornudo, lo sabemos los dos, con el tiempo lo sabrá mas gente. ¿Querías esto y ya lo tienes. Querías que convertirme en una adultera y lo has conseguido, pero ahora será a mi manera. En cuanto a Ramón, ya veré que le digo y que hago, cuando venga a Madrid, según me salga, por ahora no quiero pensar en el.
Ese día estuvimos hablando. Ante muchas de las preguntas de Raquel no tenía salida. Sus sospechas se hacían cada minuto realidad, a medida que le iba reconociendo toda la trama. La reconocí que todo fue un montaje entre Ramón y yo para liarla. La reconocí que quizás se nos fue de las manos pero que me perdonase porque todo había sido por ella, por mi sexualidad, su sexualidad, no se…cuantas cosas la dije.

No renuncio al dinero de Ramón. Si el precio es que me folle cuando quiera, que lo haga, pero impongo mi libertad, ya no dependo de el. Tu te vas a ir a dormir a otro cuarto. Si quieres sexo conmigo será en algún hotel o apartamento y pagando por ello. Solo así me tendrás.

gasvgas
03-01-2012, 09:32
Una nueva vida para mi esposa y su primera venganza con Ramón.

Al día siguiente de llegar Raquel a Madrid fue a trabajar a la oficina de Ramón. Estaba decidida a no renunciar a ese dinero fácil obtenido por Ramón aunque fuera a costa de recibir algún que otro polvo de el.
Al levantarse por la mañana, en su primera noche durmiendo sola, al haberme mandado a estrenar mi cama de cornudo se arregló especialmente para ir a su habitual trabajo en la empresa de Ramón, aunque no había hablado con el todavía ni sabía si había vuelto, o no de Canarias. Como decía se arregló para un entorno mas discreto del desmadre Canario en donde el look veraniego y de relajo era mas patente.. Ya no utilizaba pantys, sino medias de liga fudamentalmente negra que le quedaba perfecta con su piel clarita y su melenita casi rubia. Eligió un conjunto de la preciosa lencería financiada por su Jefe y amante Ramón. Una falda cortita, un puntito mas de los habitual para ir de calle, pero sin la extravagancia de las minifaldas no acordes con el entorno profesional pero si lo suficiente para mostrar el buen tipo juveníl que aun conserva. El pelo dos puntos mas claro de su habitual castaño muy claro, podría decirse que era rubia y bastante mas corto que la realzaba una estupenda juventud madura de 39 años, con un escote generoso y unos preciosos zapatos de salón de tacón de aguja hacía de ella una irresistible, sutil y elegante mujer.
Llegó a la oficina y se puso, en su despacho, a ordenar papeles y repasar los correos atrasados en el ordenador. Vio pasar a los dos compañeros de trabajo por delante de su puerta abierta.
- Que tal Raquel, ¿Qué tal ese viaje con el Jefe a Canarias?
- Muy bien chicos. Aquí otra vez trabajando.
- - Nos ha llamado el Jefe diciendo que llegará esta tarde. Oye Raquel sabes? Se casa Oscar, el arquitecto y el viernes tenemos despedida de solteros. ¡¡¡Una de tios!!!! Nos ha dado permiso el Jefe y saldremos a las 13:00h. Nos lo vamos a pasar de lo lindo. Iremos casi toda la plantilla por la noche a tomar copas.
- Que bien. Pues muchas Felicidades a Oscar. Ya le felicitaré en persona.. Espero que os lo paseis bien
- Gracias Raquel.

A nadie se le escapaba que Raquel era la querida de Ramón y que la había colocado en la empresa, no por méritos profesionales, que los tenía también, sino por los méritos que mi esposa había adquirido en la cama con el.
Raquel no pudo evitar entre paredes parte de la conversación de los chavales que tuvieron a continuación.
- Has visto tio!! Cada día está mas buena la cabrona de Raquel.
- Tiene un polvo que ya se lo echaba yo pero cagando leches. Que buena esta. Como ha sabido engatusar al jefe. Seguro que tienen un lio importante.
- Toma, pero si se han ido a Canarias. Es evidente. El caso es que ella está casada. Seguro que se la está pegando al marido. Se hace la fina y decente pero que puta debe ser.
- Seguro, seguro, pero no se: Cada día está mas buena. Que pena que sea territorio prohibido, que si no se iba a enterar.

Raquel escuchando perfectamente a través de la pared por la tranquilidad de las primeras horas mañaneras y por la falta de gente que todavía no se había incorporado no pudo cogerse un subidón al escuchar como hablaban de ella y como la ponían, porque a pesar de ser una conversación entre tios algo burda no dejaban de estar alabando lo bueno que sería perderse entre sus tetas y entre sus piernas.
Se desabrochó un par de botones de la blusa hasta hacerse ver totalmente el canalillo de sus tetas cruzado por su sujetador. Se subió un poco mas su falda, un poco de perfume del bolso y con un par de carpetas apareció con un suave golpe de nudillos en la puerta del despacho donde estaban los dos jóvenes.
- ¿Se puede chicos?
- - Si, pasa, Raquel
- Como lleváis el tema del proyecto de la adjudicación del polideportivo. Os traigo otro expediente que me ha llegado estos días para que lo incluyáis en el dossier.

Mientras decía esto se acercó prácticamente al lado de uno de ellos mientras era absolutamente imposible no verla todo la mitad de sus tetas.

- Esperar que además……tengo esto.

Se sentó en la silla enfrente a la mesa de uno de ellos y haciendo que cogía unos papeles dejó caer a propósito otros folios mas. Inmediatamente se inclinó para cogerlos antes que, solícitamente lo hicieran los jóvenes, con lo que les dejó ver absolutamente sus muslos y las dos ligas además de casi todo el sujetador haciendo juego al ahuecarse su blusa hacia delante. Son esas situaciones que para un hombre le pueden dejar paralizado por lo improvisto del momento.
Solicitamente uno de ellos se arrodilló para ayudarla prácticamente rozando costado con costado y ahí estaba mi esposa en cunclillas ofreciendo una visión de su entrepierna, ligas, muslo y casi braguitas fantástica para cualquier hombre.

- Que torpe soy perdona. Eres muy amable. Mientras cariñosamente le ofrecía su ano para dejarse incorporar solícitamente por el joven.

Al poco ya incorporados le soltó un par de dulces besos a cada uno en señal de agradecimiento mientras les decía que no fueran demasiado malos el día de la despedida de solteros. Esto dicho manteniendo la mirada con una sonrisa pícara que denotaba una complicidad.

- Seguro que os vais a tomar algo a algún sitio especial con buena compañía femenina. ¿A que si?. No me digáis que no porque no me lo voy a creer.
- Mujer, bueno…..ya veremos.
- Venga, decírmelo a mi, que os juro que no se lo cuento a nadie, ni al Jefe, mientras se volvía a acercar al que vió mas débil pasándole el brazo por el hombro sensualmente como gata encelada.
- Le teneos preparado al novio una sorpresa en el Gato Montés, pero no se lo digas. Hay unas tias guapísimas. Tenemos un reservado para nosotros. Es algo caro, pero merecerá la pena.
- Vaya pillos que estáis hechos. Tranquilos porque de mi no sale nada. Es un tema vuestro de tios…Además!!!! Me parece muy bien que os lo paséis bien.. Me voy a preparar un informe chicos.

Se fue a su despacho e instantáneamente se puso a escuchar entre las fina pared que separaba ambos despachos.

- Como está!!!!! Madre mia. Es ¿Te has fijado lo sueltecita que está? No me la imaginaba así. A esta le va la marcha. As visto esas piernas. Tio me ha dejado a mil. Que buena está esta tia.. Ahora mismo la echaba un polvo, pero un polvo de los buenos. Se iba a enterar su marido.
- Y el Jefe también se iba a enterar no? – Le contestó el amigo.
- Que cabrona, vaya cuernos que le está poniendo al marido. Esto se lo tenemos que sacar a ella, porque lo que está claro es que el Jefe está enrollado con ella. Quien se cree que se hayan ido a Canarias para solo trabajar. Es que ahora mismo la estrujaba esas tetas y la metía mi tranca hasta la garganta.
- Que morbo me dan estas casadas pijas elegantes.

Raquel no podía mas de excitación al oir una y otra vez como los chavales perdían el sentido por ella.
Lo tenía decidido. La sorpresa sería para el novio pero también para todos ellos y sería de órdago. Sería su primera venganza.
En Google localizo la dirección y el teléfono del Gato Montes. Un bar de copas y barra americana con chicas de alterne cerca de la zona finaciera y pujante mas exclusiva de Madrid.
Por la tarde noche allí estaba hablando con el encargado. Le contó que ella quería participar en esa sorpresa y le pidó el favor de ser una mas de las chicas de esa noche.
El encargado se negó pues vio el tema un poco extraño, pero ante la insistencia de Raquel y sus argumentos diciendo que era compañera de trabajo de ellos y dándole a entender que liberales eran todos incluida ella le fúe haciendo cambiar de opinión. Pero sobre todo fue el ofrecimiento que le hizo.
- Quiero darles una auténtica sorpresa. La sorpresa seré yo pero para no perjudicar tu negocio, además de lo que ellos te paguen dime tu un precio por mi capricho. hagamos negocio.

El encargado iba reaccionando por momentos y ante la oferta de Raquel, no dudó.
- 4.000€ por tu capricho que es lo que pensaba sacar por las chicas y las copas de champan que compartieran con tus amigos.
- Te doy 2.000 por mi como una mas y tus chicas para que no salgas pejudicado
- 3.000€
- 3.500€ y no se hable mas
- Conforme. Me das 3.500€ por adelantado y tres de mis chicas contigo. Pero las botellas de champan que les saquéis van a la empresa. A ti te cobro por estar con ellas y por si quieres utilizar alguno de nuestros apartados, que además el importe del polvo o de los polvos tampoco será para ti, será para la empresa. O lo tomas o lo dejas.

gasvgas
03-01-2012, 22:47
EL MASAJE ANTES DEL GATO MONTÉS

Llegó el viernes y Raquel ya tenía decidio su plan de actuación: Fue muy temprano al gimnasio donde estuvo un par de horas. Llevaba un mono negro ajustado y muy escotado que realzaba su cada vez mas bonita silueta. Muicha máquina cardiovascular para sudar y a la ducha. Después siempre se daba un masaje al terminar la sesión y se lo daba un joven fisioterapéuta e una habitación contígua a una de las salas de aparatos. En realidad se lo daba por el fisioterapéuta que estaba bastante bueno y que ya se había fijado en el antes del viaje a Canarias, pero ahora ya esta decidida y liberada para ir a por todas. Con la toalla encima de la camilla y su piel desnuda se dejaba llevar adormecida por las suaves manos deslizándose por su torso mientras ella imaginaba, a estas alturas, siempre situaciones eróticamente relajantes.. Ese día ella misma se quitó la toalla y desnuda totalmente recibió el masaje.
- No te cortes hay confianza. ¿Este es tu tercer o cuarto masaje no Pablo?
Mientras le hacía esta pregunta se dio la vuelta quedando poca arriba absolutamente desnuda. Sus bonitas tetas, su cintura y su rajita perfectamente depilada. Ya no le importaba que la vieran los hombres. Es mas; la excitaba tremendamente. En esta sesión no quiso cargar las tintas demasiado pero si marcar ya territorio de hembra, aunque hoy su mente estaba en otro lugar con su especial y próxima venganza, no quiso desaprovechar esta placentera y relajante ocasión.
- ¿Te gusto Pablo?
- Estás estupenda Raquel, en un tono cada de quebrada voz por lo inesperado del ofrecimiento.
Con los ojos cerrados Raquel notó como las manos de Pablo subian una y otra vez por los muslos en un ritmo sosegado cada vez mas cerca de su ingle y pubis. Una y otra vez, hasta que en una de esas mi esposa no pudo aguantar mas la indecisión del jóven y cogiéndole una de sus manos con la suya se la depositó en su coñito depilado para darle a entender que tenía barra libre de pajearla. Timidamente Pablo le fue rodeando la raja con sus dedos perfectamente untados en aceite de masaje hasta que en una de esas empezó a acariciarle el clítoris suavemente. Fueron unos instantes mágicos para los dos. Para el joven por ser la primera vez que su clienta se entregaba como hembra sin pudor a sus servicios y para mi mujer por dejarse llevar por el placer de las sensaciones. A los cinco minutos aproximadamente empezó a correrse con sueves temblores por toda las piernas. Fue entonces cuando Pablo ya sin ningún pudor no pudo evitar el meterle los tres dedos en su coño con un mete saca contundente mientras postrándose ante ella la besaba en la boca y ella le abrazaba por el cuello aceptando sus caricias y apretando sus muslos con la mano del joven retenida para que no se le escapara, mientras que instintivamente su cadera se erguía hacia arriba en muestra inequívoca de desear una y otra vez ser penetrada hasta lo mas profundo por los dedos, la mano e incluso si fuera posible por todo el robusto brazo del chaval entre estertores de una goloriosa corrida. Al terminar la sesión se despidió de joven con un ligero beso en la boca mientras le decía:
- Considerame tu clienta fija. Me gustas. Hasta mañana Pablo
La ducha, el repaso a su depilación total y a la peluquería. El pelo se lo volvió a cortar, esta vez casi rapado por la nuca dejando una cortíta melenita arqueada a los lados de la cara. Le quedaba realmente gracioso y estiloso. El teñido declaradamente rubio rozando el plartino. Oficialmente se había convertido en una rubia espectacular. Poco a poco su look se iba pareciendo mas y mas a la de una zorra de lujo.
Al verla llegar a casa no pude mas que decirla lo buenísima que estaba.
- Cariño como te deseo. Tienes un polvo detrás de otro.
- Pues ya sabes que hacer: ¿No querías ser un cornudo? ¿No preparaste todo este montaje con Ramón, me imagino, para convertirme en una zorra? pues ya lo habéis convertido. Ya verás como me voy a poner esta noche. Por cierto: no me esperes. Volveré de alta madrugada.
- ¿A donde vas?
- Eso a ti no te importa. Pero ten por seguro que a follar.

gasvgas
14-01-2012, 21:13
Empezó a vertirse mi mujer para su fiesta particular, cuando sonó su movil. Por el timbre noté que era el otro, el de Sybel, el de puta. Era Ramón que ya estaba en Madrid

- Te he estado llamando todo el día y no me lo cogías. Vaya espantada la que has tenido. Nos has dejado tirados en Canarias
- -Sí, os he dejado – digamos – con el culo al aire. Nunca mejor dicho. Vaya escenita en la cama con Sandra. Menuda niña.
- Raquel, disculpa, uno no es de piedra y el entorno, la noche anterior. Ya sabes.
- Claro, claro. Vaya, vaya. Todo ha sido un montaje. Todo estaba hilado. Pero no te preocupes Ramón he tomado nota.
- Raquel, lo nuestro ¿sigue en pie?
- Claro que sigue en pie, pero yo marcaré las pautas. Para empezar me vas a hacer una transferencia de 3.500€ a mi cuenta bancaria y no es un adelanto de mi sueldo de puta tuya. Esto es aparte y no te doy explicaciones.
- Raquel, me vas a arruinar. ¿No puedo saber de que se trata?
- No, no puedes. Esto es un imprevisto importante.
- Vale, acepto. Mañana tendrás la transferencia en tu cuenta, pero tu sigues con lo pactado, sigues en la empresa, sigues conmigo.
- Vale, si, claro que si. Mientras tu quieras o mientras te dure la empresa.
- ¿Qué quieres decir con eso de que mientras me dure la empresa?
- Pues lo que oyes. Ya sabes; la crisis. Bueno te dejo, tengo que salir.
- ¿A dónde?
- Y a ti que te importa. Por ahí. Ya te enterarás

Estaba claro; Raquel iba a financiar la fiesta que iba a tener con toda la plantilla de empleados de Ramón de su propio bolsillo; del bolsillo de Ramón.

Se puso un vestido negro ajustado como un guante de terciopelo contrastando y dando esplendor a su preciosa mini melenita rubia,. Un escote de infarto por delante y por detrás luciendo absolutamente su espalda desnuda, un mini tanga negro haciendo juego con medias de liga y una sandalias de tacón de infarto. Puta de lujo hasta decir basta. Una gabardina discreta y “decente” para disimular. Un beso a su cornudo y un hasta mañana cariño. Me voy de fiesta. Seguro que le echan a tus querida esposa mas de un polvo, todavía no se de quien. Si te portas bien y te haces muchas pajas pensando en mi y en la leche que voy a recibir, igual te lo cuento.

Cogió un taxi directo al Gato Montés. Eran aproximadamente las 11 de la noche. El encargado le dijo que la fiesta de despedida de soltero estaba prevista a partir de las 12. Estaba apuntados 10 aproximadamente.
Lo primero que hizo fue pedirla los 3.500€. Mi mujer ya lo preveía y le entregó VISA. Ya la daba lo mismo dejar rastro.
- Mira no se cual es tu rollo bonita, pero no quiero escenas de celos, ni malos rollos, ni broncas, ni pasarse con el alcohol. Que tus amigos beban como cubas no me importa pero tu no, ¿vale? No quiero escándalos de ningún tipo . Si no se cumple todos os vais a la puta calle.
- Vale hombre, no te pongas así. Todo está controlado. Además ya verás como tu y yo hacemos negocio.
- Es que quieres trabajar aquí.
- Bueno, tengo buenas referencias.
- ¿De quien?
- Toma este teléfono. Es de Canarias. Pregunta por Sandocan. He trabajado con el.

El sitio era precioso. Una pista de baile en el centro rodeada en círculo por un coqueto anfiteatro escalonado de apartados con cómodos silloncitos en un ambiente de penumbra y de música muy selecta. Una espléndida barra de bar con amplios y altos taburetes En un preferente, la zona reservada VIP. Claramente estaba reservada para la despedida. Desde esa zona se dominaba todo el recinto aunque preservaba algo mas la intimidad, por estar en un nivel superior y por unas luces emergentes que partiendo de la zona iluminaban el centro de la pista dejando en medio penumbra la zona ganado intimidad.
Raquel subió los escalones haciendo un reconocimiento de la zona mientras el encargado se retrasaba. Estaba llamando por teléfono. Eran unas tres mesitas, rodeadas de esplendidos sofás. Al fondo una puerta que no hay que ser muy adivino para saber a donde daban. Raquel se quitó la gabardina dejando ver su preciosa figura y el espléndido vestido mientras el encargado llegaba en ese momento. Las manos la temblaban de excitación por lo excitante de la situación. Se iba a entregar como prostituta de lujo a todos sus compañeros de trabajo. Esa sería la sorpresa de la noche. Esa sería su venganza para Ramón. Estaba excitadísima.

- He hablado con Sandocan. ¿Te llamas Sybel no? La noche es tuya. Ya sabes lo que quieras preciosa.

Estaba claro que Sandocan le había dado muy buenas referencias. No dudó mi mujer en soltarle un suave beso en la boca asintiendo con la cabeza y con una sonrisa de aceptación le contestó

- Estaré encantada de visitar tu casa cuando tu quieras. Dime donde me puedo cambiar y dejar el bolso y la gabardina.

gasvgas
14-01-2012, 21:16
Que os pasa amigos: No veo mucha respuesta últimamente. No se si el relato os va aburriendo o sigue siendo excitante.
Contarme algo.

gasvgas
15-01-2012, 22:26
Que os pasa amigos: No veo mucha respuesta últimamente. No se si el relato os va aburriendo o sigue siendo excitante.
Contarme algo.

A las doce y llegaron los compañeros de trabajo de Raquel al Gato Montés. Acompañados de una colombiana les acompañó a su reservado. Con ellos iba el novio homenajeado. Cuando estuvieron todos y después de traerles varios cubos de champang en hielo. Apareció Raquel por la puerta trasera. Espectacular. El silencio se cortó en el ambiente solo interrumpido por la música de la pista. Todos con la boca abierta. Los ojos se les salía de sus órbitas. Raquel, mi esposa, la madre de mis hijos, su compañera de trabajo, allí estaba, como una reina. Con su melenita rubia casi platino, un maquillaje perfecto, un carmín rojo pasión, pestañas de gato, una gargantilla al cuello de terciopelo negro con un corazoncito de brillantes en el centro realzaba sus hombros desnudos y sus tetas al aire, desnuda de cintura para arriba. Un tanguita negro precioso. Las medias negras con liguero de encaje realzaba su ya hermosísima silueta y las sandalias de aguja remataban la sorpresa.
Se acercó al novio y le plantó un beso en la boca mientras delicadamente, como una gata encelada, le acunaba su nuca con una mano.
- ¿A que no esperaba esto? Yo soy tu sorpresa esta noche. Yo la sorpresa de todos y soy toda vuestra hasta la madrugada. Me decíais que estoy buena. Mirar lo buena que estoy. Tocar, tocar.
Se quedaron todos acojonados. Su compañera de trabajo. La que veían casi todos los días en la oficina de secretaria de su jefe, ahí estaba en un pub de alterne de lujo, enseñando las tetas y solamente vestida por el tanga, las medias y el calzado. Ofreciendo su cuerpo y su alma a sus compañeros de trabajo como, lo que ya era; una puta de lujo. Descubriendo su secreto y rompiendo la baraja al descubrir sus cartas definitivamente.
- No os cortéis. ¿Os gusto?
El silencio y las miradas entrecruzadas entre ellos dieron paso a un Guauuuuuuuuuuu!!!!!!!! Estas preciosa Raquel. Es fantástico esto.
- No. Raquel me llamo en la vida ordinaria. Aquí me llamó Sybel, es mi nombre de puta.
- Pero ¿trabajas aquí? No lo sabíamos, preguntó el primero. Vaya sorpresa. ¿Podemos preguntarte algo aunque sea indiscreción?
- Pregunta, pregunta
- Entendíamos, por lo que nos dijo el Jefe, que estabas casada, pero siempre hemos sospechado que un lio tenías con el Ramón. ¿es asi?
- Os lo voy a contar: Mi marido siempre ha tenido tendencia a ser cornudo e inventó una trama con Ramón para liarme con vuestro Jefe. Lo consiguió y terminé entre los brazos de el y entre sus sábanas a los dos meses, mas o menos, pero lo que yo creía que era por casualidades de la vida y que el se había enamorado de mi, era algo tramado desde el principio y yo piqué como tonta y me enamoré de el.
- ¿Y tu marido lo sabía todo no?
- Claro el fue el artífice del plan y le iba pasando información a vuestro Jefe de mis gustos y debilidades. Y descubrí el sexo extramatrimonial y descubrí el placer de lo prohibido, y a eso ya no renuncio. Me encanta esto y aquí estoy. No trabajo aquí, pero hoy es una noche especial y han hecho una excepción conmigo para que este con todos vosotros en el sítio adecuado y vestida de la manera adecuada. Escuché el otro día, entre las paredes de la oficina como decíais lo buena que estaba. Muchas gracias por el cumplido. Hoy soy toda vuestra. Para que veais que no voy de farol. Ven novio, disfruta de tus últimos momentos de soltería
Acercándose al homenajeado le soltó un beso de tornillo , a lo que el novio respondió rodeándola sus caderas y aplastándola sus tetas en su pecho. Hubo una ovación general jaleándo todos este super arrumaco. Le cogió de la mano al novio y se sentaron abrazándose, besándose y el chaval empezándola a meter mano por donde podía, empezando por las tetas. Todos los demás querían y en medio de la excitación, Raquel se levantó y llamó a los refuerzos de cuatro chicas mas, que con las tetas al aie llegaron medio corriendo y riendo.
En 10 minutos todos estaban con todos, besándose, morreándose, sobándose, descorchando champang, risas, bromas, mi mujer como una mas. Era la mas activa, de boca en boca, sus tetas de mano en mano, todos querían tocar y sobar a su compañera, muchas manos entre sus muslos, manos que terminaban en su coño inevitablemente. En un momento dado se levantó y cogiéndole de la mano al novio dijo:
-Señores, nos vamos a follar, el novio me va a echar un polvo, pero un polvo de los buenos, y dejando el reservado abrieron la puerta que comunicaba a un pasillo con acceso a cuatro puertas y entraron en la primera.
Una cama enorme, un espejo, una mesilla y una suave música que lo impregnaba todo. Raquel volvió a besarle y después del arrumaco se arrodilló y suavemente, y mientras le miraba, le bajó la cremallera sacándole la polla. Unos besos suaves y adentro. Una mamada de campeonato, de profesional. Al poco entró en el cuarto de baño contíguo y en un minuto estaba fuera y desnuda, solo con los zapatos. La compañera de trabajo ofreciendo su cuerpo al novio. Todas las posturas, por delante, por detrás, a cuatro patas, las tetas al vuelo como campanas adelante y atrás.
- Que buena estas y cuantas ganas tenía de echarte mano. Cabrona!!! Esto es increíble, fallando con la protegida del Jefe. Follando con la distinguida señora.
En una de esas no pudo mas y la gran corrida dentro de la puta de lujo de mi mujer. A pelo llenándola de leche su coño. Lo había hecho a propósito Raquel. Su venganza era completa. Esa noche iba a ser muy larga y muy bañada en leche, en la leche de todos los cvompañeros de su oficina.

El_Serio
15-01-2012, 23:30
clap0000clap0000clap0000

gasvgas
25-01-2012, 21:59
Gracias a Serio por contestarme.
No se si he cansado a los pajilleros, si el relato es largo o cual es el motivo por el que ya nadie anima, ni opina, ni comenta nada de nada. Es verdad que estuve una temporada sin escribir. Es cierto, y pido disculpas. Por ello hubo amigos que se quejaron con razón de que no había entregas. De acuerdo, pero lo he retomado hace unos meses con la sorpresa de que nadie contesta y no se los motivos.

otrovagomasaqui
27-01-2012, 01:07
amigo, si cohello se desanimara cada vez que el publico lo abandona, no sacara libros como arroz.

no se de mala vida y siga escribiendo, que hace mas de un año que sigo tu relato y aún estoy pendiente de que escribes.

nurse
28-01-2012, 01:23
He empezado a leer tu relato y no podía parar, me duelen los ojos del tiempo que llevo leyendo, me queda muy poco para terminarlo pero te aseguro que está fenomenal, que describes de maravilla la situación y los sentimientos generados en cada uno de los personajes, posiblemente los que no te han animado a seguir es porque es muy largo, pero una vez que se empieza a leer engancha, así que por favor sigue contándonos tu historia, especialmente me está gustando como se ha ido soltando tu mujer en este mundillo del morbo. clap0000

gasvgas
29-01-2012, 22:08
Cuando volvieron al reservado ya estaban liados los amigos con las colombianas. Mujeres guapísimas y de cuerpo soberbio. Unas mulatas espectaculares. Botellas de champang descorchadas alegremente, risas, sobes, besos y mucha coña. Pero la estrella era Raquel. Tres colegas se levantaron al verlos entrar triunfantes, palmaditas al novio por el polvo, y rodeo a mi mujer como moscas en el panal.
- Raquel esto es fantástico. Has sido tu el mejor regalo esta noche. Es como una fantasía. Nuestra compañera de trabajo, con un chasquido de dedos se convierte de la noche a la mañana en una auténtica diosa a disposición nuestra, le dijo el novio delante de todos.
- A que si? Has pasado de deberme respeto en la oficina a poderme mirar las tetas descaradamente, míralas, ¿te gustan? Tócalas. Mira caderas, mira mi tanguita, mira mi culo ¿A que estoy buena?.
Era tal la novedad que al final los restantes que estaban con las colombianas medio recostados y arrumacados por los sofás se levantaron a ver el espectáculo de exibición que estaba dando mi mujer. Hasta tal punto se montó revuelo que las colombianas mosqueadas se fueron mirándola mal a Raquél.
- Chicos el quiera venir a dentro soy toda suya.
Se metieron en el cuarto todos, absolutamente todos en pleno, dejando el reservado vacío.
Fue una noche loca. Raquel – Mejor dicho Sibel – pasó por todas las manos, por todas las bocas y por todas las pollas de sus compañeros de oficina durante las casi 5 horas que estuvieron en el local.