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#421 | |
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Ultra Mega Dios Pajillero
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Ubicación: soñando sobre una nube de algodón...
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Gracias 1 Vez en 1 Post
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Cita:
, espero que con estos comentarios no incumplamos ninguna norma ![]() Pongo la continuación y gracias por tu comentario, me alegro que te guste, aunque solo fuera un poquito , con eso me conformo ![]() ![]() |
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#422 |
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Ultra Mega Dios Pajillero
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Ubicación: soñando sobre una nube de algodón...
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(Continuación y final...)
- Qué haces aquí Rosita? - le dijo con ojos inquisitivos... - Nada... he entrado solamente a mirar por la ventana... - Sabes que aquí no puedes entrar... -le dijo de forma más conciliadora... - Ya ya... perdona... ahora mismo me marcho... - Espera -le dijo- has hurgado en mi armario Rosita? le preguntó mirando hacia la puerta del armario que estaba abierta... yo la dejé cerrada, Rosita... - No, no... de verdad que no, que yo solo entré a mirar por la ventana... - Pues alguien ha cogido una revista que yo tenía aquí guardada -dijo señalando el lugar- yo la dejé en esta otra balda... Entonces Rosita se puso colorada entera y empezó a negar y negar desesperada llena de vergüenza sintiéndose descubierta... descubiertos sus sueños y fantasías y anhelos, sus deseos... sintió incluso como si hubiese descubierto sus momentos más íntimos en el baño de su casa... el sueño del otro día, las mujeres que iba tocando... las piernas abiertas de par en par... todo... parecía que él lo podía ver todo a través de sus coloradas mejillas... sus dudas y temores por aquello que los hombres tienen... éso tan grueso que seguro que tendría que hacer mucho daño... en un agujerito tan pequeño... - Rosita... -le dijo él acercándose a ella muy lentamente y mirándola a los ojos... le levantó la cara apoyando su mano en el mentón... le miraba como diciendo, anda dí la verdad... Rosita bajó la mirada sin saber qué decir... él la tranquilizó, no te preocupes no diré nada -le dijo-... entonces ella más tranquila, respiró profundamente, se sentó sobre el brazo de una butaca mirando al suelo desconcertada por lo ocurrido... sentía vergüenza, pero alivio a la vez, él no diría nada... solamente él sabía de sus pensamientos, de los deseos... El chico no dejaba de mirarla, extasiado por lo bonita que estaba, con su pelo alborotado, su juventud ... con esa belleza que solo se tiene en esa tierna juventud, por la inocencia de la edad... porque se reconocía a sí mismo en años pasados... por esa necesidad de descubrir, por ese despertar a la sexualidad en todo su esplendor... Sintió una agradable excitación... en esos momentos ella le atraía como jamás habría pensado... quizás es que ahora la veía más mujer que nunca... o más cercana a él... viendo sus revistas, ojeando a escondidas una parte de su propia intimidad... seguramente excitada con las fotos que él mismo veía por las noches en la penumbra de su habitación, mientras una mano calmaba su sed... la que las imágenes le provocaban... Quizás Rosita quería probar, sentir, oler, tocar... quizás ella querría despertar algo que él llevaba en cierta forma adormecido... volver a vivir cosas un tanto olvidadas... esa inocencia, la que Rosita tenía... inocencia que todos vamos perdiendo poco a poco con los años... Rosita... -le dijo él susurrando mientras la miraba a los ojos levantándole la cara- no te preocupes, estate tranquila, no diré nada... es normal... no pasa nada... eres joven, con ganas de ver, seguramente de aprender... todos hemos sentido lo mismo en algún momento de nuestra juventud... Rosita le miró a los ojos esta vez sorprendida por las palabras del hombre... se encontraron los dos en la mirada... él era la experiencia, la vida en alguna forma, ella lo tenía todo por descubrir... y sentía miedo, vértigo por tantas cosas que había ahí fuera en ese mundo, miedo y curiosidad a partes iguales... Sintió en ese momento excitación en su vagina... su coño le estaba mandando señales... señales a su cerebro, a sus labios, a los ojos... que se encontraron con él... El le acariciaba las mejillas... ella sin querer dejó escapar un gemido de su boca echando el rostro hacia atrás... esa caricia la excitaba, algo tan sencillo como una caricia en sus mejillas... luego sus manos pasaron a su pelo... que lo acariciaba sin dejar de observarla... Pensaba en las revistas, en las fotos que él tenía... que él ya había visto, observando, deleitándose en los coños y tetas... quizás se había masturbado viéndolas... seguramente, al otro lado de su dormitorio... Y quiso besarle... aquellos labios gruesos, sentir su lengua rozando la suya... su cuerpo más cerca... sus piernas, las manos en su pelo... Fueron acercándose poco a poco hasta sentir los labios pegados de los dos y una lengua que se adentraba en la boca de Rosita... Qué cosa más extraña, qué habitante desconocido me pide paso para hurgar dentro de mí... pero Rosita le dejó hacer, él sabrá la manera, cómo besarla... cerró los ojos y se dejó llevar, para sentir aquellas cosas que ella se imaginaba, mientras besaba y lamía la pared de su reino de sexo y placer, el baño de su casa... No era igual... la pared lisa y fría que jamás respondía a su llamada... la lengua que entraba y salía... que rozaba y hurgaba... que pide y reclama... Rosita siente que ahora es más adulta, se siente de nuevo al borde de un precipicio y le da miedo lo que hay más allá... será que los hombres siempre le dieron miedo, será que no sabe ni cómo comportarse, que todo es tan extraño y nuevo para ella... que es ese momento, EL MOMENTO... que es su primer beso y mientras la besan, es lo único en que piensa... que ya no son sus besos de siempre... que es un beso REAL... Es una lengua y unos labios, unos ojos que la miran, unas manos que la tocan y acarician... y que van bajando lentamente por su hombro, por la cintura, por sus muslos... Y va quitando los pétalos a su cuerpo... deshojando poco a poco y tirando barreras... esa línea que jamás nadie habia cruzado antes, la línea que separa los demás de su cuerpo y de su piel... de su mundo interior... - Rosita... -le susurra- te deseo, tienes un cabello tan bonito, un cuerpo... dime, -le pregunta- te han gustado las fotos? Rosita le confiesa con ansia... sí mucho... muchísimo, me gusta verlas de vez en cuando... - mmmmm Rosita me estás poniendo... - contesta él con un gemido ahogado...- Su mano esta vez le toca el culo, los muslos... la rajita de su coño a través de sus braguitas y de la fina tela de su vestido... acerca su cuerpo al suyo y se la imagina viendo las fotos a escondidas, excitada... tocándose... - Seguro que te masturbas, eh? ella entonces al oir su pregunta fue más decidida y le besó en los labios, metió su lengua en su boca y dándole un morreo, le contestó que sí... que se masturbaba a veces tardes enteras... imaginando cosas... - Rosita ven a la cama... ven conmigo y hablemos... quieres hacer cosas? quieres tocarme? Rosita recordó entonces las fotos de las pollas, de los culos, los coños... sus pajas, los orgasmos y se sintió feliz, quería vivir todas aquellas cosas y más, mucho más... quería tener un hombre, una mujer, y tocar, tocar... - Sí, -contestó Rosita decidida... con ganas... su coño estaba contento... palpitante, mojado en su propio flujo... su vagina se abría esperando... quizás esa tarde sería su momento... El huésped se sentó en la cama abriendo un poco las piernas, dejando a la vista el bulto que habitaba entre ellas, ella de rodillas sin dejar de mirarlo... un poco nerviosa, pero con ansia de descubrir y de ver aquello que solo había visto en las fotos en silencio y en la soledad a escondidas, sin que nadie lo supiera... Era extraño compartir aquello con otra persona, siempre había sido en soledad... ahora un chico la miraba y la dejaba hacer, mirar, tocar... - Pon tu mano en mi pierna, Rosita... y acaríciame... Rosita colocó una mano sobre una de las piernas y fue subiendo lentamente... el hombre respiraba profundamente echando hacia atrás la cabeza... Rosita llegó hasta su paquete, tocó por encima, luego pasó su mano por el bulto de su polla, deseando sentir más... - Estás bien, Rosita? te gusta? le dijo el hombre... - Me gusta -contestó ella mirándole a los ojos y besándole en la boca de nuevo con las lenguas encontrándose... - quieres más? quieres ver mi polla, Rosita? Rosita, separándose de su boca, le contestó en susurros y con la voz entrecortada, con un ansia descontrolada... enséñamela... Entonces él se fué abriendo uno a uno los botones de su bragueta hasta abrirla por completo... ya faltaba menos, ahora había menos barreras que saltar... solo una fina tela la separaba de lo que tantas veces había temido y deseado a la vez... Tocó la polla por encima de la tela y mientras ella le tocaba, él sin pedirle permiso comenzó a tocarle las tetas, a amarsarlas entre sus manos, tocándole los pezones, como un loco excitado abrió los botones de su vestido llegando hasta ellas, resoplando, gimiendo, besándose luego en la boca los dos con las lenguas ya conocidas, y la de Rosita cada vez más segura... El hombre le cogió la mano a Rosita y se la metió dentro del slip... estaba caliente, muy caliente... y suave... muy suave... movió la mano de arriba a abajo despacio con su mano debajo... Rosita levantó la vista y le miró a la cara... tenía los ojos encendidos, la mirada fuera de sí, excitado sin poder contenerse... Rosita le besó en el cuello, el hombre sacó la polla de su slip, libre ahora, podía verla, era grande, muy gorda y dura... no se la imaginaba tan dura... tan suave y caliente... - Rosita no puedo más... hazme una felación... -dijo con la voz contenida- Rosita lo había visto en foto, no sabía cómo hacer, qué sentiría, pero sí pensó que en ese momento le tenía en sus manos... que él estaba fuera de sí y que ella en cierto modo tenía un cierto poder sobre él... - Vamos, -le suplicó esta vez- agáchate, Rosita, acércate, quiero sentirte ahí... la humedad de tus labios... Otro beso le rozó los labios y la lengua... muy húmeda, llena de saliva caliente... su mano recorriendo su polla, su coño totalmente empapado... las tetas fuera, los pezones erectos... en esos momentos Rosita se sintió una puta lasciva y caliente igual que en las fotos de sus sueños... alguien la fotografiaba desde algún lado de la habitación para publicar las fotos después en las revistas porno... las mismas que ella siempre miraba, cuando estaba sola... Abrió la boca, sacó la lengua, se acercó a la polla y lamió el capullo recogiendo con la lengua el líquido preseminal... tragó lo que había recogido del capullo y repitió la misma operación... el hombre le metió la polla más adentro, empujó hacia abajo la cabeza de Rosita que había dejado de ser una jovencita angelical para convertirse en la puta de las fotos de sus revistas con los pechos fuera, grandes y redondos... Rosita seguía empapada, una mano inconsciente se acercó a su coño, se acariciaba de arriba a abajo y en círculos por su clítoris, pasó los dedos por entre los labios, creyó que se iba a marear de tantas emociones, de su cabeza que subía y bajaba, de aquella polla grande y gruesa que le ahogaba por momentos... sintiéndose desnuda y puta a la vez, con sus pechos fuera, extraña con lo que estaba viviendo, como las putas de las fotos... dejando definitivamente atrás la inocencia de su juventud... Ahora ella era una puta... ahora ella salía en las fotos... y alguien se las hacía, mientras ella mamaba, desde algún rincón de la habitación... ahora ella miraba de otra forma, sentía de otra forma y quería otras cosas... - Rosita para... -dijo de repente- para que me voy a correr... Rosita con los labios gruesos y encarnados de la excitación paró con el pelo revuelto, el coño húmedo, las tetas que rebotaban a cada movimiento de ella... - Ven... -le dijo él tendiéndole una mano- túmbate en la cama, Rosita..., estate tranquila que no te haré daño... Rosita con su saliva babeante... los ojos perdidos, ya no era la misma... tenía la bragas bajadas hasta las rodillas, sus dedos llenos del flujo de su coño, con ansia de morderle la boca, de saltar sobre él como una fiera. En ese momento pensó que aquella gran polla podría entrar en su agujerito, pensó que podría devorarla en su coño y hacerle sentir y disfrutar... quería volver a oir sus gemidos... Rosita se tumbó y abrió las piernas, pero no sintió el click de las fotos... el fotógrafo de las revistas porno ya no estaba... ahora estaban solos los dos... ella cerró los ojos una vez más y pensó que era su momento, pensó en los instantes anteriores, cuando aún tenía su polla en la boca y éso le gustó... El acarició sus muslos, se acercó a su coño, tocó sus labios, metió un dedo por su vagina muy despacio y con cuidado, luego fueron dos... Rosita estaba muy húmeda y le estaba siendo fácil... presionó sobre su punto g y ella dió un respingo y un gemido salió de su boca... no había sentido tanto placer en su vida... Se quitó la camisa y el jersey y se tumbó encima de ella sintiendo la calidez de los cuerpos desnudos... se besaron en la boca cogiéndose de las manos y él metió su pene dentro de su vagina besándola en el cuello, penetrándola despacio, muy lentamente y con suavidad... Rosita sentía una marea de placer que la envolvía, sintió un poco de dolor al principio, pero luego fue solo placer... él se movía despacio haciéndola sentir una reina en sus manos... la besaba, la tocaba... el coño y la polla nadaban en flujos, mientras sus cuerpos llenos de sudor se acoplaban perfectamente el uno al otro, los gemidos y respiraciones, el aliento de los dos, el sudor y sus fluidos, todo unido en sus cuerpos... Rosita sintió una oleada de placer y convulsiones por su cuerpo, mientras a la vez él se corría dentro de ella llenándola de su semen y dejando caer por su raja la leche que salía de su polla hasta manchar las sábanas... Rosita pasó la página siguiente de la revista de fotos... y se tocó la raja de su coño de nuevo... sintió sus pezones erectos a través de la fina tela de su vestido, una polla que adivinaba en sus labios y unos dedos juguetones que atravesaban su vagina... Alguien abrió la puerta de su casa de repente, Rosita guardó rapidamente la revista en su lugar y se acercó a la ventana... Última edición por T I E R N A _ 9 6 fecha: 16-04-2012 a las 01:02. |
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#423 | |
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Dios Pajillero
Fecha de Ingreso: Nov 2011
Mensajes: 2,821
Gracias 1,169 Veces en 561 Posts
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Cita:
.Muchas gracias Tierna por todo el relato y por esos pequeños detalles en particular. ![]() ![]() |
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#424 | |
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Ultra Mega Dios Pajillero
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Ubicación: soñando sobre una nube de algodón...
Mensajes: 14,347
Gracias 1 Vez en 1 Post
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Cita:
fue leerte a tí ![]() A mí es que me pone que me acaricien las mejillas , es una de las zonas erógenas y el pelo también me gusta mucho ![]() Un beso cálido ![]() |
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#425 |
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Ultra Mega Dios Pajillero
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Ubicación: soñando sobre una nube de algodón...
Mensajes: 14,347
Gracias 1 Vez en 1 Post
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El caso es que luego me dí cuenta que toca un tema un poco...
, que no se puede contar... tiene pequeños toques ![]() Así que nada, pero bueno... que después de leer a carolina me ha dado por escribir algo... ![]() No había colaborado en este hilo, así que mira , ya hay otra versión de rosita ![]() Para tí ![]() |
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#426 | |
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Mega Dios Pajillero
Fecha de Ingreso: Apr 2010
Mensajes: 6,308
Gracias 0 Veces en 0 Posts
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Cita:
![]() ![]() la vida viene y va pero siempre nos queda pajis para pasarnos un ratito.Un besazo |
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#427 |
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Dios Pajillero
Fecha de Ingreso: Nov 2011
Mensajes: 2,821
Gracias 1,169 Veces en 561 Posts
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Ya ha llegado el calor, de golpe, como si el que maneja los mandos del termostato le hubiera dado una vuelta entera.
A Rosita el calor la excita, la convierte en una gata salvaje que no puede pensar en otra cosa que no sea disfrutar de su cuerpo y de los de otros. Pero hay prioridades. Primero debe acabar su jornada de trabajo. Está envolviendo un regalo que una clienta ha comprado. Después ya podrá irse a casa o salir de caza, será libre hasta el lunes por la mañana. La persiana de la tienda baja detrás de ella y Rosita empieza a andar hasta la parada del autobús. Como siempre las miradas de los hombres (y de algunas mujeres) se pasean por su cuerpo mientras ella anda con indolencia, como ajena a todo. Pero en realidad siente cada una de las miradas como una caricia de fuego que le enciende aún más el deseo y le humedece la entrepierna… Hoy viste unos tejanos y una camiseta de manga corta, sencilla. Pero da igual. Las formas rotundas de su cuerpo de hembra en todo su esplendor se muestran de forma tan evidente que la excitación que provoca en los demás es casi como si fuera desnuda. Llega a casa y solo entrar por la puerta ya empieza a desnudarse, va dejando la ropa esparcida por la casa. La camiseta en el recibidor, los zapatos y los pantalones en el comedor, el sujetador y el tanga en el dormitorio… Hasta que llega al baño y toma una larga y reconfortante ducha. Se muere de ganas de tocarse, pero no tiene tiempo, debe hacer algo que hace días que le ronda por la cabeza. Se seca la larga melena y se pone un vestido negro que se pega a sus curvas como si hubiera nacido con él. Sin mangas, escotado, minifaldero. No se pone ropa interior. Sale de nuevo a la calle con esa única prenda de ropa, unos zapatos también negros de altísimo tacón y unas gotas de perfume en sus muñecas, sobre las venas, ahí donde la sangre arrastrará la fragancia por todo el cuerpo. Sin maquillaje. Su cara parece de niña en ese cuerpazo de mujer. Y empieza su búsqueda. Por bares, pubs y antros diversos. Todos los ojos van a ella, a sus caderas que se contonean como si bailara al andar, a sus pechos que tiemblan ligeramente con cada paso y que marcan los pezones duros bajo la tela, a su cintura estrecha que invita a poner las manos, a sus piernas largas de pantera en celo, a su melena de reflejos dorados, a su mirada dulce e inquietante a la vez… Ella echa un vistazo, no ve lo que quiere y se va a otro local, así hasta altas horas de la noche. Decide que ese será el último antro al que entre por esta vez. Está rendida. Aparta la cortina y entra en la gran sala. Penumbra, música suave, algunos tipos jugando al billar en una esquina, unas cuantas parejas moviendo el cuerpo en una pequeña pista de baile, mesas desperdigadas, un poco de humo, olor a polvo rancio y a cerveza desbravada. Y lo ve, sentado en la mesa más apartada, en el rincón más oscuro. Atraviesa toda la sala mientras las miradas, como no, se deslizan sobre ella como lenguas lascivas. Hasta que se sienta al lado de él. Entonces todo el mundo aparta la vista y vuelve a su rollo. No se saludan. Él toma un sorbo de su cerveza. Rosita se ha sentado tan cerca que su muslo y el de él se aprietan con fuerza. Al final ella no puede más y acerca su cara a la de él. Le da un suave beso en los labios y una descarga de adrenalina los sacude a los dos. Rosita lo mira a los ojos, le pasa una mano por la larga melena y le dice susurrando, acariciando cada sílaba con su lengua y con su aliento felino, “vuelve, vuelve”. El chaval no contesta pero sonríe. Ella se levanta y se va con paso rápido, moviendo el culo como solo ella sabe, ofreciéndose a un paso y negándose al otro. Última edición por Carolina69 fecha: 12-05-2012 a las 10:43. |
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#428 | |
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Ultra Mega Dios Pajillero
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Ubicación: soñando sobre una nube de algodón...
Mensajes: 14,347
Gracias 1 Vez en 1 Post
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Cita:
precioso ![]() Sublime, cómo me has hecho recordar a cuando era más joven , porque ahora también lo soy , menos, pero joven , me ha encantado...PD.: vuelve chaval ![]() PD1.: para carolina ![]() |
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