Chicas/Parejas | Chicos | Swingers | Citas | Fotos | Vídeos | Gay | Famosas | Relatos | Charla | Sex shop | Cams | Amateur Login | Registrarse
Pajilleros.com: Foro sexo gratis, videos, fotos, porno, chicas con webcam.  


Respuesta
Tus Relatos y experiencias - El camino a la perdición. Una historia de dominación femenina. Herramientas
Antiguo 28-05-2012, 21:49   #1
Tommasino
Pajillero
 
Avatar de Tommasino
 
Fecha de Ingreso: May 2012
Mensajes: 44
Gracias 5 Veces en 5 Posts
Post El camino a la perdición. Una historia de dominación femenina.

Hola a todos. Aunque acabo de registrarme llevo visitando esta página, como tantas otras, durante mucho tiempo. Por fin me he decidido a hacerme una cuenta para contaros una historia que quizás os guste conocer.

Para que sepáis de antemano qué vais a encontrar aquí os diré que soy fetichista, me encantan los pies y las piernas de las mujeres. Me fascina la dominación femenina, aunque con mi novia nunca pasé de algunos jueguecillos bastante inocentes. He besado, lamido y chupado los pies de mi novia, le he comido el coño durante más de una hora y en alguna ocasión me dio un tímido guantazo, pero poco más. Solo en mis fantasías más inconfesables podía pasar algo como esto.

No daré muchos datos personales, pero para situaros os diré que mi edad oscila entre los 25 y los 30 años y mi nombre (falso) es Tomás. Hace un par de años encontré trabajo en una ciudad mediana del levante español, era una buena oferta de trabajo y no dudé en mudarme allí. Por aquel entonces tenía novia, llevaba cuatro años con ella, era una chica encantadora y muy guapa. Teníamos pensado irnos a vivir juntos pero en principio no pudo mudarse conmigo a esta ciudad porque ella estaba a mitad de curso y tenía que acabar su carrera. Habíamos hablado que posiblemente viniera a vivir conmigo al año siguiente, así que durante unos meses deberíamos llevar a distancia nuestra relación. No supuso mayor problema.

Casi de casualidad encontré una casita perfecta, de dos plantas, bien situada y a un precio asequible. Tenía tres habitaciones para alquilar, aunque solo quedaba una libre, y un jardín con una pequeña piscina. El casero me dijo que dos de las habitaciones estaban ya alquiladas por un chico y una chica, y que había dos personas pensando si alquilar o no esta tercera que quedaba libre. Si me decidía en el momento sería mía. Pregunté si la chica y el chico que ya habían alquilado eran pareja y me respondió que no, según le habían dicho. Entonces decidí quedarme con la tercera habitación.

Cuando llegué a mi nueva casa con mis cosas la chica había salido, pero ya vivía allí desde hacía unos meses. Según me dijo el casero, el otro chico todavía no se había instalado, aunque eso le importaba bien poco, ya que pagaba su renta religiosamente. Nunca llegué a verlo porque realmente no viviría nunca allí. Probablemente fuera un estudiante que había alquilado la habitación para acreditar la residencia y obtener algún tipo de beca. Cuando lo supe no me hizo ninguna gracia, puesto que no me agradaba vivir solo con una chica que no conocía. A mi novia le gustó menos aun.

Como dije, cuando yo llegué ella había salido. La casa estaba bastante desordenada. En la cocina había platos y vasos sucios en el fregadero y una sartén con aceite requemado sobre la placa vitrocerámica. En el salón olía a humo de tabaco, el cenicero estaba lleno y en el sofá había cáscaras de pipas. Desde luego esto no me gustó nada, pero de momento decidí ir a lo mío. Me metí en mi habitación y me puse a colocar y ordenar mis cosas.
Tommasino is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
El siguiente Usuario da las gracias a Tommasino por este Post:
Antiguo 28-05-2012, 21:51   #2
Tommasino
Pajillero
 
Avatar de Tommasino
 
Fecha de Ingreso: May 2012
Mensajes: 44
Gracias 5 Veces en 5 Posts
Post

Al rato oí como se abría la cerradura de la puerta principal y supuse que ella acaba de llegar, así que bajé al salón para recibirla. Me la topé cuando bajaba las escaleras. Como el casero le había avisado de mi llegada, no se sorprendió. Yo no la había visto hasta entonces y su imagen, sin explicación alguna, hizo que me sacudiera un escalofrío casi premonitorio. Desde luego que era bastante atractiva y tenía una figura esbelta y estilizada. Dado que estaba cinco o seis escalones encima de ella, lo primero que vi fue su cara y sus tetas apretadas bajo una camiseta azul marino de hacer deporte, con generoso escote. No tenía unas tetas muy grandes, una talla ochenta y cinco, pero eran firmes, redondas y, como sabría después, con unos pezones peños, redondos y negros. Su piel suavemente morena, que ahora brillaba por el sudor, ojos negros, nariz puntiaguda, pelo oscuro recogido en una coleta, labios finos y rectos, daban a su rostro cierto aspecto de dureza y seriedad.

- ¿Tomás? Jesús me dijo que llegarías hoy. – Dijo mientras hacía el amago de seguir subiendo.

Subí de nuevo los escalones y me encontré con ella en el pasillo de arriba. Entonces pude observarla con mejor perspectiva, sacrificando involuntariamente algo de discreción. Medía más o menos lo mismo que yo, un metro con setenta, y tenía unas piernas torneadas, perfectas, que transpiraban debajo de sus mallas tras una sesión de footing. Lancé un mirada furtiva a sus pies, nunca puedo evitarlo cuando estoy cerca de una mujer atractiva (como siempre trato de evitarlo cuando no lo es) Calzaba unas deportivas negras. Me moría de ganas por ver su culo, debía de ser espectacular.

- Sí, llegué hace un rato, estaba terminado de guardar mis cosas. Me llamó Tomas.
- Cristina, Cris… - Me acerqué a ella y me respondió con una leve inclinación, nos dimos dos besos en la mejilla.

Me dijo que había salido a correr una hora por la zona, que le gustaba hacerlo antes de cenar. Realmente se mantenía en forma, cuando se diera la vuelta podría comprobarlo mejor. Trabajaba de camarera, por la noche, y ‘otras cosillas’. No pregunté qué ‘otras cosillas’, la verdad es que no le presté demasiada atención. Después de unos minutos de conversación banal dijo que iba a darse una ducha y se dio la vuelta para entrar al baño. Tenía un culo perfecto, redondo, firme, respingón. Ahora solo me faltaba verla descalza, pero me daba la impresión de que debía tener unos pies deliciosos. Sentí que empezaba a ponerme algo cachondo así que volví a mi habitación para terminar de ordenar mis cosas.

Cristina se metió en la ducha, estuvo una media hora larga y no paraba de sonar el agua. Me dieron ganas de orinar, así que me quedé en mi habitación con el ordenador para esperar que acabara. Cuando lo hizo, salió del baño, entró en su cuarto y cerró la puerta. Puso música. El cuarto de baño estaba lleno de vapor y tardaría en irse porque no tenía ninguna ventana. El cristal estaba completamente empañado. Cerré la puerta, y me acerqué al wáter para mear. El suelo estaba totalmente encharcado y había dejado un tanga sobre el grifo del bidet. Abajo estaban sus zapatillas. Tuve el impulso de coger sus bragas y sus zapatillas y olerlas. El solo hecho de pensarlo hizo que mi polla empezara a crecer en mis manos. Me la guardé en la bragueta y me acerqué a su tanga, pero finalmente desistí por la vergüenza de verme a mí mismo haciendo eso. Después me sentí molesto por todo el desorden que había dejado. Me lavé las manos y bajé a hacerme la cena.
Tommasino is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Antiguo 28-05-2012, 21:51   #3
Tommasino
Pajillero
 
Avatar de Tommasino
 
Fecha de Ingreso: May 2012
Mensajes: 44
Gracias 5 Veces en 5 Posts
Post

El desorden y la suciedad de aquel primer día no fue ninguna excepción. Pronto me di cuenta que la convivencia iba a ser todo un problema, porque los problemas no se limitaron a esto, sino a música a toda pastilla a cualquier hora del día, comida mía que desaparecía sin ningún aviso, y, por supuesto, que se traía a casa a los peores chulos para follárselos. En cuanto a la limpieza o la música, en alguna ocasión traté de hablar con ella del tema. Traté de no ser demasiado brusco, cándido de mí, y le entré al asunto proponiendo turnos para limpiar las zonas comunes. Me dijo que no lo veía necesario. Cuando me quejé por cómo dejaba el salón, la cocina o el baño, me miró con desdén y haciendo una mueca de repulsión con los labios me dijo que exageraba y que limpiara yo lo que creyera que estaba sucio, si me molestaba.

Desde el primer mes estuve a punto de marcharme y si no lo hice se debió, por supuesto, a que pagaba poco alquiler, la casa estaba en muy buen estado y en una zona muy céntrica. Pero además había otra cosa que al principio no quise ver. Me ponía realmente cachondo. En una ocasión llegué del trabajo y me la encontré tumbada en sofá comiendo pipas. Había llegado de hacer footing, no se había duchado ni se había cambiado de ropa, solo se había quitado los zapatos y los había arrojado al suelo. Me enfadé, pero inmediatamente mi vista se fijó en sus pies. Al compás con su cuerpo, eran perfectos y estaban muy cuidados, con dedos finos y alargados. Llevaba las uñas pintadas de negro y estaban bien recortadas. Pensé en el sabor y el olor que debían tener, me moría por arrodillarme para acariciarlos y limpiarlos con mi lengua y con mis labios. Pero no pude detenerme a observarla mucho tiempo porque se daría cuenta de cual era el objeto de mi atención, así que subí a mi cuarto y me hice una paja con la enorme colección de porno fetichista de mi ordenador y pensando como disfrutaría comiéndome esos pies.

Cuando se vestía para salir de marcha o para ir a trabajar era un espectáculo: minifaldas, vestidos diminutos, escotes de vértigo, tanto por delante como por detrás, leggins de látex, taconazos de todos los colores, botas altas… Cuando la vi con uno de esos vestidos minimalistas descubrí el tatuaje que asomaba por su cadera, que resultó ser una enredadera florecida enorme y de colores vivos que iba desde la mitad del muslo a la cadera. Tenía otro más, que descubrí después. Y más adelante se hizo otro, que tuve que pagarle yo.

Mi novia me pidió que dejara la casa y buscara otra. En una ocasión vino a pasar unos días conmigo y los encontronazos que tuvo que ella me obligaron a intervenir para que no se tiraran de los pelos. Mi novia, más temperamental que yo, le reprochó cómo dejaba la casa y Cristina le respondió ‘que se metiera en sus asuntos, que aquella no era su casa’. Desde entonces se guardaban un odio mutuo.

El punto de inflexión de esta historia llegó por un descuido mío. A veces pienso si involuntariamente quise que esto sucediera. Cristina me pidió mi disco duro porque sabía que tenía una gran colección de películas y le apetecía ver una. Al instante, pensé en poner alguna excusa, ya que ahí guardaba también una enorme de colección porno (sobre todo de contenido fetichista y de dominación femenina), pero por esa tendencia a contentarla y agradarla cedí. Al fin y al cabo, aunque no estaba encriptado, sí estaba oculto, y no pensé que fuera a encontrarlo. Pero lo encontró.
Tommasino is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Antiguo 29-05-2012, 09:17   #4
SsexX
Pajillero
 
Fecha de Ingreso: Dec 2005
Mensajes: 72
Gracias 7 Veces en 6 Posts
Predeterminado

Esta la cosa muy interesante, nos has dejao con la miel en los labios jeje
Espero que en breve continues.
SsexX is online now   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Antiguo 29-05-2012, 09:38   #5
T I E R N A _ 9 6
Ultra Mega Dios Pajillero
 
Avatar de T I E R N A _ 9 6
 
Fecha de Ingreso: Jul 2006
Ubicación: soñando sobre una nube de algodón...
Mensajes: 14,347
Gracias 1 Vez en 1 Post
Predeterminado

Me está encantando , continúa con la historia , está muy bien contado...

Me gustaría saber si es real, parece que sí...

Muy buena historia, pinta muy bien
T I E R N A _ 9 6 is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Antiguo 29-05-2012, 21:39   #6
Tommasino
Pajillero
 
Avatar de Tommasino
 
Fecha de Ingreso: May 2012
Mensajes: 44
Gracias 5 Veces en 5 Posts
Smile

Cita:
Empezado por SsexX Ver Mensaje
Esta la cosa muy interesante, nos has dejao con la miel en los labios jeje
Espero que en breve continues.
Cita:
Empezado por TIERNA_96 Ver Mensaje
Me está encantando , continúa con la historia , está muy bien contado...

Me gustaría saber si es real, parece que sí...

Muy buena historia, pinta muy bien
Muchas gracias por vuestro interés, me motiva para seguir contándoos esta historia. Esta noche quizás pueda poner un poco más.

Última edición por Tommasino fecha: 30-05-2012 a las 12:03.
Tommasino is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Antiguo 30-05-2012, 01:37   #7
avedon
Mega Pajillero
 
Fecha de Ingreso: Feb 2012
Ubicación: al este del Edén
Mensajes: 217
Gracias 5 Veces en 4 Posts
Predeterminado

Esta historia la has publicado en algun sitio antes verdad? La verdad, es muy excitante.
avedon is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Antiguo 30-05-2012, 04:10   #8
Tommasino
Pajillero
 
Avatar de Tommasino
 
Fecha de Ingreso: May 2012
Mensajes: 44
Gracias 5 Veces en 5 Posts
Predeterminado

Cita:
Empezado por avedon Ver Mensaje
Esta historia la has publicado en algun sitio antes verdad? La verdad, es muy excitante.
No, es una exclusiva para Pajilleros . Me alegra que te parezca excitante.
Tommasino is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Antiguo 30-05-2012, 04:44   #9
Tommasino
Pajillero
 
Avatar de Tommasino
 
Fecha de Ingreso: May 2012
Mensajes: 44
Gracias 5 Veces en 5 Posts
Post

Justo después de darle mi disco duro me arrepentí. Había muchas formas de que, por pura casualidad, acabara descubriendo las carpetas en que recopilaba los miles de archivos que utilizaba para mi deleite onanista. Allí guardaba cientos de videos, no solo de porno convencional, sino de hombres sometidos a sus dóminas, lamiéndoles los pies, comiéndoles el coño a la par que les golpeaban e insultaban como premio, o se dedicaban exclusivamente a meterles la lengua por el culo. También había alguna que otra escena de lluvia dorada, que solo utilizaba cuando estaba muy cachondo. Incluso guardaba algún video en que el esclavo era penetrado por su ama por medio de los típicos arneses o era obligado a satisfacer a otro hombre. Estos últimos eran los que más me preocupaban que fueran descubiertos. En mi intimidad no tenía ningún tipo de remordimiento por satisfacer y regocijarme en estas fantasías, pero sí me preocupaba la imagen de mí que pudiera llevarse quien pudiera conocerlas. Además, no solo se trataba de vídeos, sino de fotos, relatos de humillación de todo tipo y hasta algún que otro cómic del mismo estilo. La colección de un completo pajillero. No obstante, al contrario de lo que pudiera parecer por esto, mi vida sexual era bastante satisfactoria, mi novia era muy activa sexualmente, nunca me había negado un polvo y, antes de mi mudanza, follábamos varias veces por semana o todos los días, si pasaba alguna semana conmigo. Pero incluso justo después de una temporada de sexo intensivo, necesitaba mis momentos de soledad, a los que podía dedicar horas a recrearme en imaginarme sometido, aplastado, humillado, arrastrado… Cuando realmente lo fui, la sensación resultó ser más dolorosa de lo que hubiera pensado, pero francamente debo decir que también era mil veces más excitante y adictiva.

Cuando me devolvió mi disco duro observé su rostro tratando de buscar alguna sonrisa socarrona, algún gesto de desprecio o animadversión, pero se limitó a ponerlo en mis manos y, sin dar las gracias, decir ‘te he copiado algunas, ¿vale?’ Asentí, y me sentí aliviado porque al parecer mis temores eran infundados.

Olvidé el incidente y me creí fuera de peligro. Cristina se había convertido en el principal objeto de mis fantasías. Yo pasaba la mayor parte del día en el trabajo, pero me percaté de que cuando me distraía o perdía la atención me encontraba con ella, con su figura, con su porte arrogante y su gesto egoísta. No faltaban razones para que un fetichista como yo se quedara prendado de su figura, de sus formas, y su rutina era una fuente constante de episodios que servían para alimentar mis fantasías. Cuando estaba en casa, a la hora del almuerzo o en la cena, que era cuando más coincidíamos, se paseaba con unos flip flop que me hechizaban sin remedio. Buscaba la forma de observarla el mayor tiempo posible sin que se diera cuenta. No era difícil, pero no quería perder mi discreción. Se sentaba en el sofá y cruzada de piernas dejaba suspendido en el aire uno de sus pies con la chancla en un delicado equilibro, que tentaba al límite dándole un balanceo que iba acelerando hasta que irremediablemente caía; o bien, sentada en la silla, sacaba y metía los pies en las chanclas, se acariciaba la pantorrilla con uno de ellos, o estiraba y plegaba sus perfectos deditos. Estas escenas me llegaron a plantearme ‘cogerle prestada’ una de estas chanclas, que tenía a montones, para devolvérsela al cabo de un rato de pasión solitaria. A pesar de mis reparos iniciales acabé haciéndolo con una que usó para andar por casa después de llegar de hacer footing, y antes de entrar a la ducha. Ese rato de pasión solitaria no llegó apenas a los diez minutos. A sus chanclas siguieron sus bragas, sus leggins, sus zapatillas de deporte, tacones… Dado lo descuidada y desordenada que era no había miedo a ser pillado, puesto que todo lo que utilicé era lo que dejó tirado por el salón o el baño, jamás tuve que entrar para ello en su habitación.
Tommasino is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Antiguo 30-05-2012, 04:47   #10
Tommasino
Pajillero
 
Avatar de Tommasino
 
Fecha de Ingreso: May 2012
Mensajes: 44
Gracias 5 Veces en 5 Posts
Post

Entonces su aire descuidado me calentaba y molestaba a partes iguales. El caso es que si fuera más deferente hacia mí no hubiera sido lo mismo, yo no tendría tantas oportunidades para recrearme y ella jamás hubiera llegado a hacer lo que hizo conmigo. Después de que le prestara por primera vez mi disco duro, cuando todavía me atrevía a hacerle algún reproche por su comportamiento, me la encontré a la hora del almuerzo sentada en el sofá con los pies descalzos encima, mientras se pintaba las uñas de estos. Como no era la primera vez que lo hacía y lo había manchado en varias ocasiones, le dije:

- Rocío, vas a manchar el sofá, puedes ponerte sobre el suelo.
- A que me las pintas tú… - Dijo con un tono provocador, mirándome y sonriendo con malicia sin cambiar la postura.

Recobré entonces mi miedo a que hubiera visto el contenido oculto de mi disco duro y medio furioso por su impertinencia y medio asustado, me di la vuelta y me encerré en mi habitación.

Tenía a varios ‘follamigos’ (así los llamaba ella misma) a los que traía recurrentemente a casa para follárselos. Cuando lo hacía, ni Cristina ni su acompañante tenían el mayor reparo a la hora de hacer ruido o, incluso, chillar. Al principio de mi convivencia con ella traté de llamarle la atención a este respecto, pero dijo que ella no se metía en lo que hacíamos mi novia y yo en mi habitación. Aquello no tenía sentido, mi novia solo había estado una semana en mi habitación y desde luego no habíamos hecho ningún ruido de ese tipo. Traté de insistir, pero respondió con un ‘¿eres sub normal?’ Era la primera vez que me insultaba, su cara tenía un gesto de desprecio, y me sorprendí al oírme a mí mismo pidiéndole disculpas y diciendo que ‘quizás había exagerado’. Un par de semanas después, no se si como alarde de chulería o fruto de la tremenda cogorza que llevaba, llegó a casa a las 3 ó las 4 de la madrugada con uno de sus follamigos. Me despertó un gran portazo de la puerta principal y risas en el salón, en la planta baja. Traté de volverme a dormir, pero me inquietó que no subieran a su habitación. Se hizo un silencio del que de vez en cuando asomaba alguna risilla y lo que interpreté como gemidos. En el momento en que se me pasó por la cabeza que quizás estaban follando abajo mi entrepierna comenzó a crecer. Como no subían, vencí mi reticencia inicial y, haciendo apenas ruido, salí de mi habitación y me dirigí hacia la escalera. Tuve que bajar tres escalones para tener suficiente perspectiva sobre lo que ocurría allí abajo. Veía a un hombre sentado en el sofá con los brazos sobre el mismo, en una pose de comodidad señorial. Tenía todo el torso descubierto, dejando ver unos hombros y un cuello musculosos. Entre sus piernas, estaba Cristina arrodillada, todavía vestida con un top blanco con brillantina, de amplio escote, una minifalda negra casi levantada y los tacones revoleados por el salón. Chupaba aquella polla con fruición, y estuvo unos minutos arriba y abajo sin parar, acompañando el movimiento con sus dos manos. Entre tanto, a mí casi se me había cortado la respiración y toda mi sangre parecía haberse agolpado en mi polla. Me llevé allí la mano casi instintivamente, con cuidado de no hacer demasiada presión, porque me parecía que podía correrme de un momento a otro.
Cristina levantó su cabeza para mirar a su maromo a la cara, pero sin dejar de usar las manos. Temí en ese momento que mirara hacia arriba y me viera apostado en la escalera, así que retrocedí sobre mis pasos en silencio. Cuando estaba fuera de su vista oí la voz de ella.

- ¿Te gusta, cabrón?
- Chupa… Chupa, puta. – Interpreté que dijo algo así, porque su voz era un hilo casi imperceptible.
- ¡Qué pedazo de polla! Estoy chorreando.
- Chupa, mamona, chupa… - Esta vez lo oí con más claridad. Después se oyó un sonoro guantazo seguido de un gemido ahogado de Cristina.

No pude evitar la tentación de volver a bajar unos escalones. Ahora el tío sostenía la cabeza de su chica con las dos manos, manejándola a su antojo, mientras se la chupaban con todavía más vehemencia. Ella soltaba unos gemidos guturales que me estaban volviendo loco. Cuando él le soltó la cabeza, ella, cual delfín, salió a la superficie a respirar.

- Hijo de puta… - Era sin duda un falso reproche.

Le pajeaba mientras la miraba a la cara y se mordía el labio inferior, su cara resplandecía por toda la saliva que tenía restregada. Entonces miró hacia arriba y sus ojos conectaron con los míos. Me sacudió un escalofrío que me dejó helado, y se me cortó la respiración. Sin dejar de mirarme durante unos segundos, en su cara apareció una sonrisa maliciosa, después volvió a bajar la cabeza para continuar chupando. Instintivamente volví a retroceder sobre mis pasos, respiraba con dificultad, tenía que pajearme ya. Me metí en el baño y oí como subían las escaleras, entraban en su habitación y cerraban la puerta. Me la saqué frente al wáter y poco después de agarrármela ya estaba soltando una corrida abundante y un gemido apagado.

Cuando me desperté a la mañana siguiente, ellos todavía seguían durmiendo. Bajé al salón y me encontré con la escena de la batalla. Los tacones de Cristina seguían en el suelo, los calzoncillos del afortunado no andaban lejos, y su camisa colgaba de una silla. Sin embargo, lo que llamó mi atención fue un polvo blanco esparcido sobre la mesa. No era mucho, pero levantó mis sospechas de inmediato. Me acerqué y lo olisqueé con cautela. Un picor intensísimo sacudió mi nariz. ¿Cocaína?

Nunca hablé con ella de aquel episodio. Siempre me quedó la duda de si realmente me vio sobre la escalera o si, hasta arriba de alcohol y sabe Dios qué más, simplemente miro hacia arriba sin ver mucho más. Fuera como fuera, me hice muchísimas pajas recordando aquella escena. No podía para de evocarla como chupando aquella polla que, aunque no aprecié con claridad desde mi posición, debía ser enorme. Pensé en que las exhibiciones de sus largas y torneadas piernas, sus perfectos pies y alguna que otra follada a su amante sería todo lo que Cristina me daría, y no era poco. Estaba equivocado. Me daría mucho más, aunque el precio que habría de pagar no fuera barato. Poco después de aquella escena con su amante en el salón de casa, descubriría que, en efecto, Cristina habría descubierto mis perversiones más ocultas. Por mi parte, yo descubriría lo cruel y egoísta que ella podía llegar a ser…
Tommasino is offline   Responder Con Cita Multi-Quote This Message
Respuesta

Tags « Tema Anterior | Home | Tus Relatos y experiencias | Próximo Tema »
dominación femenina, fetichismo, pies, sumiso




Herramientas




Coches
Humor
Comics
Tonterias
Porno
Porno
Juegos
Minijuegos

Parchis
Juegos Juegos
Juegosxl
Amateur
SexoMix
Badgirlsblog
Alrincon

Mibrujula
Rubias19
Porno
Porno Media
Sexofree
Petardas
Vídeos porno
Belleza
Sexo Gratis
Fotos caseras
Todorelatos
Yonkis
Fresonmagic
Guripas
Sexo Porno
Puteros
Putalocura

Videos Porno
Bellisimas
Doctoramor
Viendosexo
Vídeos gratis
Amables
Marqueze
Chat Erótico
Maxcortes

Prohibido el acceso a menores de edad. Si eres menor debes abandonar inmediatamente esta web. Si desea proteger a los menores del acceso a esta u otras webs de contenido para adultos, encontrará más información en www.protecciondemenores.org.